{"id":100657,"date":"2020-03-25T14:59:31","date_gmt":"2020-03-25T17:59:31","guid":{"rendered":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/?p=100657"},"modified":"2020-03-25T14:59:31","modified_gmt":"2020-03-25T17:59:31","slug":"rosario-la-prevencion-del-virus-se-choca-con-la-realidad-de-los-barrios-mas-pobres","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/rosario-la-prevencion-del-virus-se-choca-con-la-realidad-de-los-barrios-mas-pobres\/","title":{"rendered":"Rosario: La prevenci\u00f3n del virus se choca con la realidad de los barrios m\u00e1s pobres"},"content":{"rendered":"<p>Mientras el centro permanece desierto, por fuera de los bulevares salir a \u00abhacer el mango\u00bb o a conseguir agua potable obliga a estar en la calle.<\/p>\n<p>\u201cQuedate en casa\u201d, \u201clavate las manos con agua y jab\u00f3n\u201d, \u201cventil\u00e1 los ambientes\u201d, se escucha y se lee con insistencia en d\u00edas de\u00a0pandemia. Pero la invitaci\u00f3n, la orden, el slogan, el cuidado se muerde la cola cuando se trata de aplicarlos en los barrios que exceden los bulevares. \u00bfC\u00f3mo quedarse dentro de un espacio que etimol\u00f3gicamente significa precisamente \u201cafuera\u201d y donde muchas veces la vereda, la casa, el hogar, el lugar de trabajo y supervivencia son la misma cosa? \u00bfSe viven del mismo modo la cuarentena y el aislamiento general en el centro y en los barrios de Rosario? \u201cNo\u201d, definitivamente, retratan los vecinos. Y cuentan c\u00f3mo la falta de ingresos, de agua, de vivienda adecuada o de todas esas cosas a la vez, son un l\u00edmite con el que se estrellan las campa\u00f1as de prevenci\u00f3n.<\/p>\n<p>Mientras el centro parece cerrado a cal y canto, en los barrios el cuidado no es menor. Pero a\u00fan se camina, se saluda, se pone alguna que otra silla en la puerta y conviven perros, bicicletas, caballos y motitos en el mismo sendero. Eso s\u00ed, no se escucha m\u00fasica. Si algo se comparte en estos d\u00edas por la urbe es el silencio. Como de domingo. Cada d\u00eda, temiblemente, parece domingo.<\/p>\n<p>En los monoblocks de barrio Rucci, all\u00ed en el noroeste donde es famoso el cura Ignacio, el tiempo parece corrido de eje.<\/p>\n<p>Los comercios decidieron un\u00e1nimemente abrir ayer de 8.30 a 15 y el paisaje se nutre, en ese horario, de mujeres (en su mayor\u00eda), de toda edad, con las bolsas de compras, haciendo cola a buena distancia.<\/p>\n<p>As\u00ed se las ve en el centro comercial del barrio, de Peirano al 2600. Una tras otra cuenta que entra y sale de sus casas y que ya se empieza a ver alguna falta de provisiones. \u201cSobre todo las marcas m\u00e1s baratas de leche, harina y az\u00facar, y escasea el alcohol en gel o se consigue muy caro: a 200 pesos la botellita chica\u201d, comenta Liliana P\u00e9rez, con una madre de 88 a\u00f1os que la ayuda a sobrevivir con su jubilaci\u00f3n y una hermana discapacitada. \u201cTrabajo cuidando enfermos, pero nadie me llama en estos d\u00edas, si esto sigue as\u00ed ver\u00e9 si puedo obtener el subsidio que anunci\u00f3 el presidente (Alberto Fern\u00e1ndez)\u201d, se esperanza la mujer, como tantos otros vecinos del barrio.<\/p>\n<p>A la entrada del mercado \u2014donde la farmacia permanece cerrada, pero la carnicer\u00eda y la verduler\u00eda abiertas\u2014 est\u00e1 apostado Carlos Leiva, un vendedor ambulante de art\u00edculos de limpieza sin marca que \u00e9l mismo envasa. R\u00e9plicas de desinfectante de ambientes, lavandina en gel o com\u00fan: todo cuesta entre 20 y 40 pesos la botella. \u201c\u00bfNo tiene un barbijo para darme? No tengo nada para protegerme\u201d, pide el hombre a las periodistas de La Capital, antes de explicar el dilema que se le plantea por estos d\u00edas: si no sale a vender a la calle, no comen, ni \u00e9l ni su familia.<\/p>\n<p>Una situaci\u00f3n similar es la de Jos\u00e9 Luis Flores, el no vende en el barrio, sino que espera el colectivo 142 para ir a ofrecer bolsas de consorcio timbreando en el centro. Dice que no le cay\u00f3 la venta en estos d\u00edas porque \u00e9l tiene su clientela fija. \u201c\u00bfAlcohol en gel para mantener las manos limpias? No, llego a casa y me ba\u00f1o y repaso los zapatos con lavandina\u201d, dice el hombre que hace tiempo se qued\u00f3 sin trabajo en un s\u00faper y hace \u201cla calle\u201d para garantizarse un ingreso.<\/p>\n<p>Frente al mercado sale de un monoblock un hombre que cualquiera podr\u00eda ubicar entre la poblaci\u00f3n de riesgo. Se llama Eduardo Gray, tiene 76 a\u00f1os y va caminando solo al banco porque no le queda otra. \u00abQuiero ver si me depositaron algo de plata\u00bb, comenta. Dice que fue visitador m\u00e9dico, que es viudo y cobra la m\u00ednima. Hace la salvedad de \u00abvoy y vengo\u00bb, cuenta que en su casa se aburre, que no usa el wasap porque no lo entiende entiende nada y que tiene dos hijos con los que se comunica por tel\u00e9fono fijo.<\/p>\n<p>En una esquina, a la sombra, descansa Javier, el colectivero de la l\u00ednea 103 Roja, que acaba de terminar su recorrido. \u201cSub\u00ed a seis personas en tres horas. En el centro, nadie, en los barrios se respeta menos la cuarentena. Pas\u00e9 por Casiano Casas, no se ve que la gente est\u00e9 fij\u00e1ndose mucho en eso de las distancias\u201d, eval\u00faa.<\/p>\n<p>A pocos metros de all\u00ed, una suboficial sale del destacamento del barrio (la ex comisar\u00eda 34\u00aa). Dice que su trabajo creci\u00f3 ya que pasa mucho tiempo contestando dudas de los vecinos respecto a las medidas de protecci\u00f3n contra el coronavirus pero que todo est\u00e1 en calma. \u201cPor ah\u00ed pasan dos charlando, yo deber\u00eda retarlos, pero bueno caminan, compran y vuelven. Despu\u00e9s de las 15 no hay nadie por la calle y ac\u00e1, a diferencia del centro, me parece que la gente es m\u00e1s solidaria, se conocen todos\u201d, dice la mujer antes de reconocer que cuando llega a su casa se ba\u00f1a y pone todo el uniforme a lavar.<\/p>\n<p><strong>Agua por gotas<\/strong><\/p>\n<p>En Nuevo Alberdi, la zona rural de ladrilleros bien al norte de la ciudad, la falta de agua y de trabajo se siente m\u00e1s en estos d\u00edas de pandemia. \u201cTe dicen que te laves las manos todo el tiempo, pero ac\u00e1 el agua sale de a gotas\u201d, dice Mar\u00eda Gait\u00e1n, sentada en la vereda junto a su hermana, quien trabajaba en una cooperativa de reciclado de basura que por estos d\u00edas est\u00e1 inactiva.<\/p>\n<p>La soga donde cuelga la ropa que acaba de lavar Mar\u00eda da muestra de que es una madre prol\u00edfica y con ingenio: hay que mantener limpios a cuatro chicos, lavar ropa y cocinar cuando se depende del cami\u00f3n cuba que descarga el agua en toneles azules delante de cada vivienda. Los mismos donde beben los caballos que merodean por el lugar.<\/p>\n<p>Es un barrio de calles de tierra donde la gente parece siempre estar en espera: del cami\u00f3n del agua, de m\u00e1s trabajo, de que llueva, de que no llueva, de mejor vida. Se espera y, la mayor\u00eda de las veces, en la puerta de cada casa.<\/p>\n<p>En recorrido hacia el sur, por Circunvalaci\u00f3n, hay s\u00f3lo desolaci\u00f3n. En Uriburu y Ovidio Lagos se vuelve a ver gente. En espera, pero de que los atienda el verdulero. A buena distancia uno de otro. Y ya en Uriburu al 2300, bajo un techo y sobre un colch\u00f3n, dos hombres son el mejor ejemplo del que no puede \u201cquedarse en casa\u201d porque viven directamente afuera: afuera de todo.<\/p>\n<p>Piden que alguien les d\u00e9 una ayuda y los mantengan tambi\u00e9n en aislamiento. Uno, Daniel, se presenta como \u201cmangueador\u201d y el otro, m\u00e1s joven y de nombre Cristian, como \u201climpiavidrios\u201d. Curiosamente, ambos tienen barbijos. \u201cLos compr\u00e9 yo para los dos\u201d, asegura Cristian. No s\u00f3lo ese recaudo mantienen. \u201cNos higieniz\u00e1bamos en la estaci\u00f3n de servicio, pero ahora no nos dejan entrar m\u00e1s\u201d.<\/p>\n<h6>Fuente: La Capital<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mientras el centro permanece desierto, por fuera de los bulevares salir a \u00abhacer el mango\u00bb o a conseguir agua potable obliga a estar en la calle.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":100658,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[10],"class_list":["post-100657","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-informe-municipal","tag-santa-fe"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/100657","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=100657"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/100657\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/media\/100658"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=100657"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=100657"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=100657"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}