{"id":101879,"date":"2020-04-23T07:13:21","date_gmt":"2020-04-23T10:13:21","guid":{"rendered":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/?p=101879"},"modified":"2020-04-23T07:13:21","modified_gmt":"2020-04-23T10:13:21","slug":"la-otra-cara-de-francia-pobreza-racismo-y-represion-policial","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/la-otra-cara-de-francia-pobreza-racismo-y-represion-policial\/","title":{"rendered":"La otra cara de Francia: pobreza, racismo y represi\u00f3n policial"},"content":{"rendered":"<p>Los sectores populares suministran el mayor volumen de los trabajadores que hacen funcionar el sistema durante la cuarentena. Sin embargo, contin\u00faan bajo las mismas condiciones que hace 15 a\u00f1os.<\/p>\n<p>La trivialidad violenta de un cruce entre polic\u00edas y j\u00f3venes en los barrios populares de las afueras de Par\u00eds destap\u00f3 esa magna durmiente hecha de discriminaci\u00f3n, pauperizaci\u00f3n y desigualdad.\u00a0Desde el s\u00e1bado 18 de marzo varias localidades en Hauts-de-Seine, una de las cinturas de la capital francesa, entraron en ebullici\u00f3n luego de un accidente entre el conductor de una moto y un patrullero de la polic\u00eda en Villeneuve-la-Garenne. Las versiones divergen: los testigos y el joven herido en el accidente aseguran que la polic\u00eda abri\u00f3 la puerta del auto cuando pasaba, los polic\u00edas sostienen que el hombre quiso escapar a un control de identidad.<\/p>\n<p>Cada noche, desde entonces, los barrios populares de esos suburbios son el escenario de enfrentamientos entre los j\u00f3venes y la polic\u00eda, tanto m\u00e1s enardecidos cuanto que los videos filmados por los vecinos muestran sin la m\u00e1s m\u00ednima ambig\u00fcedad la violencia de que es capaz la polic\u00eda. Este incidente no es una excepci\u00f3n: los suburbios de Lyon, Estrasburgo, Niza Toulouse (regiones del centro, norte y sur de Francia) viven desde el confinamiento episodios similares. Pobreza, racismo, exclusi\u00f3n social y represi\u00f3n policial han sido y son parte de esa mezcla desproporcionada entre pa\u00eds rico y pa\u00eds desigual.<\/p>\n<p>Prueba de ese tratamiento de geometr\u00eda punitiva es lo que ha ocurrido\u00a0en Niza. El presidente de la regi\u00f3n Provenza-Alpes-Costa Azul, Christian Estrosi (derecha) decret\u00f3 un toque de queda a partir de las 8 de la noche que se aplica exclusivamente en los barrios populares.\u00a0La decisi\u00f3n fue impugnada, la justicia la valid\u00f3 pero ahora la Liga de Derechos Humanos se apresta a interponer un recurso ante el Consejo de Estado. La Liga denuncia el car\u00e1cter \u201cpunitivo\u201d de la medida y su claro alcance discriminatorio. Estrosi justific\u00f3 el toque de queda por la cantidad de personas que, de noche, no respetan el confinamiento y el ruido y las molestias que ocasionan a los vecinos.<\/p>\n<p>La precariedad que se extiende en esas zonas populares explica en mucho la indisciplina que puede constatarse en ciertos momentos. El mundo popular, en Francia, est\u00e1 bajo permanente sospecha. Las escenas que se ven en Par\u00eds suelen ser alucinantes. Dos matrimonios en la calle con cuatro hijos blancos jugando arranca una sonrisa tierna. Cincuenta metros m\u00e1s adelante, tres j\u00f3venes de origen inmigrante recostados sobre un muro terminan controlados por la polic\u00eda. Y, sin embargo, es precisamente de esos barrios de donde provienen quienes fueron llamados los \u201cinvisibles\u201d (t\u00e9rmino en si mismo de una barbarie social infinita), es decir, las trabajadoras y trabajadores que cada d\u00eda hacen funcionar lo que queda del sistema: las cajas de los supermercados, las panader\u00edas, los repartidores, los camioneros, etc, etc, etc. Los barrios populares suministran el mayor volumen de esos soldados sociales, pero contin\u00faan bajo las mismas condiciones que hace 15 a\u00f1os.\u00a0En 2005, un incidente entre j\u00f3venes y polic\u00edas y una frase del ex presidente Nicolas Sarkozy desat\u00f3 el m\u00e1s impresionante levantamiento de los barrios populares que haya conocido Francia.<\/p>\n<p>\u201cAqu\u00ed, a parte de los burgueses que ocupan con su guita el barrio y nos van desalojando a fuerza de euros y de hacer subir el precio del metro cuadrado, no hay nada nuevo\u201d, cuenta Hamed, un vecino de la zona m\u00e1s popular del distrito 10 de Par\u00eds.<\/p>\n<p>Insalubridad, espacios de tortura donde residen familias numerosas, agujeros enormes en la presencia del Estado y los servicios p\u00fablicos, falta de fuentes de trabajo, desempleo, discriminaci\u00f3n y presencia policial masiva son la identidad explosiva de esas regiones. El confinamiento vino a multiplicar por diez un contexto muy denso donde j\u00f3venes y polic\u00edas alimentan d\u00eda d\u00eda un odio mutuo. Los primeros se sienten discriminados y perseguidos, objeto de una injusticia sistem\u00e1tica, los segundos no respetados, ni ellos como autoridad ni las reglas fijadas para convivir.<\/p>\n<p>La mec\u00e1nica es como una mirada hacia el pasado que muestra permanentemente el futuro: un roce con las fuerzas del orden y los j\u00f3venes, denuncias y videos en las redes sociales y violencia inmediata con incendio de las paradas de colectivos, de autos, las escuelas, los basureros, c\u00f3cteles molotov y piedras contra los patrulleros y desembarco de m\u00e1s polic\u00edas. Eso ocurri\u00f3 el s\u00e1bado en Villeneuve-la-Garenne y continuar\u00e1 encarn\u00e1ndose en los suburbios pobres m\u00e1s all\u00e1 del confinamiento. Zakaria Sekkafi, mediador social en Villeneuve-la-Garenne, cuenta que en estas zonas es tal \u201cla profundidad de la sensaci\u00f3n de injusticia y segregaci\u00f3n que con apenas una chispa se puede inflamar toda la soledad social que llevan adentro\u201d.<\/p>\n<h6>Fuetne: P\u00e1gina 12<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los sectores populares suministran el mayor volumen de los trabajadores que hacen funcionar el sistema durante la cuarentena. Sin embargo, contin\u00faan bajo las mismas condiciones que hace 15 a\u00f1os.\u00a0<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":101881,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[22],"tags":[57],"class_list":["post-101879","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-el-mundo","tag-el-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/101879","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=101879"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/101879\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/media\/101881"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=101879"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=101879"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=101879"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}