{"id":1024,"date":"2014-02-13T22:52:48","date_gmt":"2014-02-14T01:52:48","guid":{"rendered":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/?p=1024"},"modified":"2014-02-13T23:00:36","modified_gmt":"2014-02-14T02:00:36","slug":"salarios-inflacion-y-el-cono-del-silencio","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/salarios-inflacion-y-el-cono-del-silencio\/","title":{"rendered":"Salarios, inflaci\u00f3n y \u00a1el cono del silencio!"},"content":{"rendered":"<h6><a href=\"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/descarga-3.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1025\" alt=\"descarga (3)\" src=\"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/descarga-3.jpeg\" width=\"800\" height=\"436\" srcset=\"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/descarga-3.jpeg 800w, http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/descarga-3-300x163.jpeg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/a><\/h6>\n<h6>Por Artemio L\u00f3pez<\/h6>\n<p>Ciertos discursos medi\u00e1ticos y de referentes de la oposici\u00f3n repiten una y otra vez que el aumento de salarios genera inflaci\u00f3n, y que as\u00ed ha sido siempre. En esta columna, un recorrido hist\u00f3rico por el v\u00ednculo entre salarios e inflaci\u00f3n que demuestra c\u00f3mo esa relaci\u00f3n depende m\u00e1s de las condiciones de organizaci\u00f3n social y pol\u00edtica que de las condiciones econ\u00f3micas.<\/p>\n<p>\u00a1El aumento de salarios genera inflaci\u00f3n! Como vimos en el reciente informe de Goldman Sachs, y repiten sin piedad cotidianamente los gur\u00faes, esta parece ser una verdad revelada: la recomposici\u00f3n del poder adquisitivo del salario est\u00e1 en la base del proceso inflacionario pasado y actual.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/descarga-4.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1026\" alt=\"descarga (4)\" src=\"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/descarga-4.jpeg\" width=\"800\" height=\"533\" srcset=\"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/descarga-4.jpeg 800w, http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-content\/uploads\/2014\/02\/descarga-4-300x199.jpeg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Sin embargo, observemos esta afirmaci\u00f3n de sentido com\u00fan neoliberal, en perspectiva. Como se observa en el gr\u00e1fico de apertura extra\u00eddo del estudio El empleo y los ingresos en debate \u00bfD\u00f3nde estamos parados?, de Javier Lindenboim, septiembre de 2009, en los 35 a\u00f1os que van desde 1975 a 2010, analizando la distribuci\u00f3n primaria, el salario real perdi\u00f3 en promedio 15 puntos de su participaci\u00f3n en el PBI, como lo muestra su tendencia declinante en el gr\u00e1fico de apertura.<\/p>\n<p>En ese mismo lapso se materializaron dos h\u00edper en 1989 y 1990, y alt\u00edsimos niveles inflacionarios antes de ellas, tal como lo expresa el gr\u00e1fico de apertura .<\/p>\n<p>Con la notable suba en el precio fundamentalmente de alimentos y bebidas en los \u00faltimos seis meses, el v\u00ednculo entre salarios e inflaci\u00f3n est\u00e1 hoy a la orden del d\u00eda en el pa\u00eds, una vez m\u00e1s.<\/p>\n<p>En l\u00edneas generales, reiteramos, se escucha afirmar a un ej\u00e9rcito de especialistas que mayores niveles salariales suponen presiones inflacionarias, aunque, aclaran, esto se produce s\u00f3lo en ciertas condiciones econ\u00f3micas que lamentablemente, \u00a1ay!, siempre son las actualmente existentes.De aqu\u00ed a recomendar congelar salarios (estos salarios) faltan diez minutos.<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas y m\u00e1s all\u00e1 de qu\u00e9 tipo de relaci\u00f3n guardan los salarios con el nivel inflacionario, lo que esta columna intentar\u00e1 poner en discusi\u00f3n es que tal v\u00ednculo exista de manera independiente, ya no tanto de las condiciones econ\u00f3micas en general, cosa que no discute nadie que pueda analizar en perspectiva lo sucedido en el pa\u00eds, sino de las condiciones pol\u00edticas y de organizaci\u00f3n social de cada etapa hist\u00f3rica espec\u00edfica.<\/p>\n<blockquote><p>\u00abSe escucha afirmar a un ej\u00e9rcito de especialistas que mayores niveles salariales suponen presiones inflacionarias, aunque, aclaran, esto se produce s\u00f3lo en ciertas condiciones econ\u00f3micas que lamentablemente, \u00a1ay!, siempre son las actualmente existentes.De aqu\u00ed a recomendar congelar salarios (estos salarios) faltan diez minutos.\u00bb<\/p><\/blockquote>\n<p>Seg\u00fan lo muestran los estudios del CEPED de la UBA, los picos de participaci\u00f3n de los trabajadores sobre el PBI se dan en la primera y segunda presidencia justicialista. En el a\u00f1o 1950 los asalariados participaban con el 46,48%, en 1951 con el 43,60%, en 1952 el 46,62%, en 1953 con el 46,35%.<\/p>\n<p>Ya en 1954 con el 47,92% se modela el pico de mayor participaci\u00f3n hist\u00f3rica de los trabajadores sobre el PBI. Cierra el gobierno justicialista el a\u00f1o 1955 con una participaci\u00f3n asalariada del 45,05%, para comenzar a caer tras la instalaci\u00f3n de la dictadura militar que derroca al gobierno de Per\u00f3n y ya en 1956 la participaci\u00f3n de los asalariados sobre el PBI baja al 42,14% con niveles inflacionarios similares a la etapa final del justicialismo inaugural.<\/p>\n<p>La ca\u00edda salarial sigue como tendencia independientemente de los niveles inflacionarios hasta el a\u00f1o 1973, con la tercera presidencia justicialista donde nuevamente trepa al 42,96%, en el a\u00f1o 1974 pasa al 44,71% , en 1975 al 43,39% con apenas 12% de informalidad y una inflaci\u00f3n acumulada anual superior al 300% v\u00eda el denominado \u00abrodrigazo\u00bb.<\/p>\n<p>Sin embargo, la cat\u00e1strofe distributiva que supuso la \u00faltima dictadura se dio con niveles anuales de inflaci\u00f3n mucho menores que el nivel anual de la \u00faltima fase del tercer gobierno justicialista, para tomar un valor de referencia, niveles inflacionarios anualizados en el orden del 87% para el a\u00f1o 1980, para ubicarnos temporalmente en el centro del proceso dictatorial. Obs\u00e9rvese que en el a\u00f1o 1976 la participaci\u00f3n de los trabajadores sobre el PBI cae 17 puntos en s\u00f3lo un a\u00f1o para ubicarse en 27,86% del PBI, su m\u00ednimo hist\u00f3rico.<\/p>\n<p>Esta baja tasa de participaci\u00f3n asalariada no variar\u00e1 significativamente durante el proceso dictatorial que combin\u00f3 ciertamente altos est\u00e1ndares inflacionarios &#8211; pero a\u00fan as\u00ed muy por debajo de los registrados en la fase final justicialista &#8211; con la clausura de la actividad sindical y el desconocimiento de las convenciones colectivas , transformados entonces en esta coyuntura espec\u00edfica en los verdaderos motores del desmoronamiento del salario real, mucho m\u00e1s que la pauta inflacionaria.<\/p>\n<p>La recuperaci\u00f3n democr\u00e1tica en materia distributiva fue en general un enorme fracaso que muestra la consolidaci\u00f3n del perfil de participaci\u00f3n asalariada sobre el PBI t\u00edpica de la \u00faltima dictadura. Sin embargo el gobierno radical encabezado por Ra\u00fal Alfons\u00edn, culmina en una profunda crisis h\u00edperinflacionaria con niveles de m\u00e1s del 4.000% acumulado anual, pero una participaci\u00f3n de los trabajadores sobre el PBI en orden al 30%, levemente superior al promedio dictatorial con niveles anuales de inflaci\u00f3n cincuenta veces menores.<\/p>\n<p>M\u00e1s adelante, y superada la segunda ola hiperinflacionaria, durante el primer tramo del gobierno menemista, en particular el primer per\u00edodo convertible, se marca otra alza en la participaci\u00f3n asalariada sobre el PBI alcanzando el 44,7% en el a\u00f1o 1993 , en esta vez con muy bajos niveles de inflaci\u00f3n anual menores al 2%. La mega crisis desatada en 2001 y desarrollada en el a\u00f1o 2002, termina con una tasa de participaci\u00f3n de los asalariados sobre el PBI del 36,4% y con 40% de inflaci\u00f3n anual.<\/p>\n<p>A partir de la recuperaci\u00f3n de 2003, la tasa de participaci\u00f3n asalariada inicia un ciclo de crecimiento hasta alcanzar en el a\u00f1o 2005 el 38,6% , con niveles inflacionarios anuales del orden del 10% y hoy la distribuci\u00f3n funcional del ingreso muestra una participaci\u00f3n superior al 45% con inflaci\u00f3n de 22% anual en 2013.<\/p>\n<p>La conclusi\u00f3n que resulta de este an\u00e1lisis que hay que profundizar, es que la participaci\u00f3n asalariada respecto al PBI &#8211; y luego el nivel de los salarios- , se desmorona como tendencia en los \u00faltimos treinta a\u00f1os con relativa autonom\u00eda de los ciclos inflacionarios.<\/p>\n<p>En efecto, se observan picos de alta participaci\u00f3n salarial sobre el PBI con niveles altos de inflaci\u00f3n y contrario sensu, ca\u00eddas muy importantes con niveles medios o bajos de inflaci\u00f3n, e incluso en medio de la h\u00edper, la participaci\u00f3n de los asalariados es levemente mejor que durante la dictadura, por caso en el a\u00f1o 1980, con niveles de inflaci\u00f3n anual mucho menores que los del a\u00f1o 1989.<\/p>\n<p>Pareciera entonces que con respecto a las variaciones en la participaci\u00f3n de los asalariados sobre el PBI y el nivel salarial, el v\u00ednculo tiene su dominante instalada en el formato pol\u00edtico y el nivel de organizaci\u00f3n social y sindical que este produce y reproduce, que en los niveles inflacionarios coyunturales.<\/p>\n<p>En otras palabras, el nivel salarial medido por la participaci\u00f3n de los asalariados sobre el PBI responde m\u00e1s a la modalidad de administrar el conflicto social que a los niveles inflacionarios que aparecen m\u00e1s como consecuencia de la puja distributiva y el formato de gesti\u00f3n que asuma esta disputa en cada etapa.<\/p>\n<p>Obviamente nadie desconoce el impacto negativo que en coyunturas acotadas induce el impacto inflacionario sobre los asalariados, pero darle centralidad absoluta en el an\u00e1lisis a la hora de explicar la evoluci\u00f3n salarial, es una reducci\u00f3n indebida y probablemente un sesgo ideol\u00f3gico conservador que aparece en el discurso dominante bajo la modalidad espont\u00e1nea de una mera constataci\u00f3n emp\u00edrica o saber t\u00e9cnico y como tal \u00abobjetivo\u00bb.<\/p>\n<p>Los formatos de gesti\u00f3n de gobierno, el nivel de desempleo, el volumen y formato del reclamo sindical, la organizaci\u00f3n y lucha de los trabajadores son en nuestra perspectiva algunas de las variables (m\u00e1s) implicadas en la recomposici\u00f3n o ca\u00edda del poder adquisitivo del salario que, como vimos, es relativamente aut\u00f3nomo del nivel inflacionario coyuntural.<\/p>\n<p>La relaci\u00f3n salarios-inflaci\u00f3n resulta entonces una problem\u00e1tica compleja irreductible a las trampas atrapa bobos del discursete neoliberal. Igual todo bien con los gur\u00faes que defienden su moneda y la de sus empleadores, asco dio, da y dar\u00e1 la izquierda que repite estas huevadas en nombre del proletariado. \u00a1Gu\u00e1cala!<\/p>\n<p>Finalmente diremos que a modo de se\u00f1alamiento te\u00f3rico, la problem\u00e1tica de la relaci\u00f3n salarios-inflaci\u00f3n puede ser pensada bajo la teor\u00eda de los campos de Bordieu* bastante mejor que bajo el r\u00e9gimen de des-conocimiento que impone el verso de la presi\u00f3n de demanda de los compa\u00f1eros Broda y Tumini y sus bandas de corazones no tan solitarios. Ojo hablamos del mism\u00edsimo Michel\u00e1ngelo que, aunque tres lustros despu\u00e9s de advert\u00edrnoslo, va camino a otro exitazo predictivo, cuando el d\u00f3lar llegue a 10 mangos.<\/p>\n<p>En fin, un momento Jefe, \u00bfel precio del d\u00f3lar es misi\u00f3n secreta no? \u00bfNo ser\u00eda mejor activar el cono del silencio? Jaaaaaaime&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: center\">[embedyt]http:\/\/www.youtube.com\/watch?v=8Awt6PaPVyY[\/embedyt]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Artemio L\u00f3pez Ciertos discursos medi\u00e1ticos y de referentes de la oposici\u00f3n repiten una y otra vez que el aumento de salarios genera inflaci\u00f3n, y que as\u00ed ha sido siempre. En esta columna, un recorrido hist\u00f3rico por el v\u00ednculo entre salarios e inflaci\u00f3n que demuestra c\u00f3mo esa relaci\u00f3n depende m\u00e1s de las condiciones de organizaci\u00f3n<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1025,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[21],"class_list":["post-1024","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opiniones","tag-argentina"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1024","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1024"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1024\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1025"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1024"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1024"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1024"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}