{"id":103489,"date":"2020-06-02T05:53:56","date_gmt":"2020-06-02T08:53:56","guid":{"rendered":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/?p=103489"},"modified":"2020-06-02T06:55:57","modified_gmt":"2020-06-02T09:55:57","slug":"el-impacto-social-del-ife","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/el-impacto-social-del-ife\/","title":{"rendered":"El impacto social del IFE"},"content":{"rendered":"<p>La pandemia mostr\u00f3 que el Estado no puede desentenderse del proceso de valorizaci\u00f3n social del trabajo y su remuneraci\u00f3n. La crisis generada por el coronavirus puede ser una oportunidad.<\/p>\n<p><strong>R\u00e9gimen social en crisis<\/strong><br \/>\nPor Agust\u00edn Salvia *<\/p>\n<p>El avance del coronavirus ha obligado en nuestro pa\u00eds -al igual que en muchos otros- a emprender pol\u00edticas de aislamiento social obligatorio, con efectos regresivos en materia socioecon\u00f3mica. Es evidente que la actual emergencia sanitaria agrava el estado de crisis estructural de un sistema socioecon\u00f3mico heterog\u00e9neo, desigual y estancado desde hace varias d\u00e9cadas. El nuevo escenario paraliza a\u00fan m\u00e1s la inversi\u00f3n, los consumos y la demanda de empleo en la econom\u00eda, afectando especialmente a la peque\u00f1a y mediana empresa y a la llamada econom\u00eda popular, profundizando la relaci\u00f3n entre informalidad econ\u00f3mica, pobreza y exclusi\u00f3n social.\u00a0Si la situaci\u00f3n social ya era cr\u00edtica a finales de 2019 (seg\u00fan datos oficiales correspondientes al 4\u00b0 trimestre de 2019, la tasa de indigencia era de 8,7 por ciento y el porcentaje de poblaci\u00f3n pobre de 38,4 por ciento), es sabido que la situaci\u00f3n se ha agravado y que continuar\u00e1 siendo cr\u00edtica los pr\u00f3ximos meses.<\/p>\n<p>El gobierno implement\u00f3 en este escenario una serie de medidas de protecci\u00f3n dirigidas a los sectores sociales y productivos afectados (empleadores, trabajadores en relaci\u00f3n de dependencia, informales y pasivos) por un monto equivalente a casi el 6 por ciento del PBI. Las pol\u00edticas sociales compensatorias dirigidas a los m\u00e1s pobres se hicieron presentes a trav\u00e9s del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), el bono extraordinario a los hogares con AUH, los refuerzos a la tarjeta alimentaria y los bonos a jubilados y pensionados con la prestaci\u00f3n m\u00ednima, as\u00ed como mediante la entrega de viandas y bolsones de alimentos o el retiro de los mismos de comedores escolares o comunitarios.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la Encuesta COVID19_AMBA del ODSA-UCA, el 62 por ciento de hogares del \u00c1rea Metropolitana de Buenos Aires (CABA y 30 partidos del Conurbano) recibi\u00f3 -sin considerar las prestaciones jubilatorias- alguna de estas asistencias sociales en mayo de 2020. Casi el doble que medio a\u00f1o atr\u00e1s, cuando la cobertura de los programas sociales en la regi\u00f3n llegaba al 33 por ciento de los hogares. El IFE tuvo aqu\u00ed un papel destacado en cuanto a la ampliaci\u00f3n de un piso m\u00ednimo de ingresos de subsistencia para enfrentar la crisis. Aunque no menos importante, fue la tarjeta alimentaria, alcanzando este nuevo instrumento de asistencia alimentaria directa a m\u00e1s de 1,5 mill\u00f3n de hogares vulnerables en todo el pa\u00eds.<\/p>\n<p>Al examinar el alcance de las medidas se observa que el 48 por ciento de los hogares del AMBA recibieron alguna ayuda social durante el per\u00edodo de aislamiento social obligatorio (IFE, bonos extraordinarios a AUH, bono para jubilados y Tarjeta Alimentar). Asimismo, el 16,8 por ciento de unidades dom\u00e9sticas del AMBA declar\u00f3 haber recibido alg\u00fan bols\u00f3n, vianda o haber retirado alimentos de comedores escolares o comunitarios. En ambos tipos de ayuda sus principalmente receptores fueron los hogares m\u00e1s pobres, trabajadores informales, j\u00f3venes y mujeres de baja calificaci\u00f3n, en fin, los segmentos sociales estructuralmente excluidos de la econom\u00eda formal.<\/p>\n<p>Pero si bien estas medidas son necesarias para amortiguar el impacto de la ca\u00edda sobre las condiciones de vida, ellas no bastan para evitar la destrucci\u00f3n de empleos en la econom\u00eda informal, el aumento de la inseguridad alimentaria y el aumento del empobrecimiento, en especial, entre los sectores sociales que se ven impedidos de mantener sus actividades laborales en el actual contexto. En el caso del IFE, m\u00e1s de 8 millones de trabajadores-hogares quedaron habilitados para recibir este beneficio, dando cuenta no s\u00f3lo del estado de necesidad econ\u00f3mica de la poblaci\u00f3n frente a la crisis, sino tambi\u00e9n de la limitaci\u00f3n estructural del modelo capitalista argentino para darle inclusi\u00f3n a trav\u00e9s de empleos plenos al conjunto de los 20 millones de trabajadores potenciales de nuestro pa\u00eds.<\/p>\n<p>De ah\u00ed, no s\u00f3lo la importancia de pensar un plan econ\u00f3mico para la emergencia, sino tambi\u00e9n de comenzar a dise\u00f1ar pol\u00edticas orientadas a un cambio estructural postcrisis covid-19. Entre esas pol\u00edticas, se hace m\u00e1s que urgente comenzar a instituir un nuevo sistema de seguridad social fundado -m\u00e1s que en un ingreso ciudadano que empodere consumidores- en un r\u00e9gimen universal de empleo m\u00ednimo garantizado para quienes no tengan un empleo digno y quieran contribuir a trav\u00e9s de su trabajo a la producci\u00f3n de riqueza social.<\/p>\n<p>* CONICET-UB\/ODSA-UCA.<\/p>\n<p><strong>Redistribuir<\/strong><br \/>\nPor Pablo Chena** y Alexandre Roig***<\/p>\n<p>La pandemia del coronavirus ech\u00f3 luz, como un golpe de realidad, sobre dos caracter\u00edsticas del mundo que habitamos. Por un lado, un deterioro acelerado de las condiciones laborales de las mayor\u00edas y, por otro, un desajuste creciente entre las actividades que los mercados financieros consideran productivas y lo que la sociedad necesita para garantizar una vida decente.<\/p>\n<p>En la Argentina, el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) fue revelador al respecto. El mismo fue concebido desde la pol\u00edtica p\u00fablica como un subsidio temporario para amortiguar las consecuencias econ\u00f3micas del aislamiento preventivo y obligatorio en los sectores m\u00e1s vulnerables de la sociedad. Sin embargo, mostr\u00f3 la precariedad laboral que estructura la vida de la mitad de la Poblaci\u00f3n Econ\u00f3micamente Activa.<\/p>\n<p>La cantidad alcanzada en primera instancia por el IFE fue de 8,7 millones de personas (de un universo de 12 millones que los solicitaron), de los cuales 2.4 millones son a su vez receptores de la AUH o Asignaci\u00f3n por Embarazo, mientras que los otros 6,3 millones de beneficiarios se componen en un 82 por ciento de trabajadores informales; 8,4 por ciento por monotributistas de bajos ingresos y 2,4 por ciento de trabajadoras dom\u00e9sticas, seg\u00fan datos de ANSES.<\/p>\n<p>Frente a esta realidad social el campo acad\u00e9mico-pol\u00edtico reaccion\u00f3 con tres alternativas de pol\u00edticas sociales generalizadas.<\/p>\n<p>Masificar una Renta B\u00e1sica. Una propuesta que parte de la imposibilidad de crear empleo a gran escala en el capitalismo actual. Con esta premisa, la soluci\u00f3n pasar\u00eda por redistribuir en la ciudadan\u00eda parte de la renta concentrada en los sectores m\u00e1s acaudalados. Un ejemplo de este tipo podr\u00eda ser la perpetuaci\u00f3n del IFE financiado con impuestos a las grandes fortunas.<\/p>\n<p>Otra posibilidad es garantizar un Trabajo M\u00ednimo desde el Estado. En este caso la prioridad es el pleno empleo pero, ante la imposibilidad de crearlo desde el sector privado, el Estado se involucra como empleador para garantizar un ingreso m\u00ednimo en actividades de valor comunitario. Esta propuesta suele asociarse a un financiamiento inicial p\u00fablico con emisi\u00f3n monetaria que, posteriormente, la recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica y el pleno empleo absorber\u00e1n. La experiencia que suele mencionarse en este sentido es el Plan Jefes y Jefas de Hogar Desocupados (2002-2005).<\/p>\n<p>La tercera es generalizar un Salario Social Complementario. En este caso se propone que el Estado reconozca, a trav\u00e9s de un complemento de ingresos, los trabajos realizados en los m\u00e1rgenes de la econom\u00eda de mercado pero que son \u00fatiles para la sociedad, como puede ser el reciclaje urbano, el trabajo en comedores comunitarios, la agricultura familiar, y\/o complemente los ingresos en empleos precarizados-como el trabajo dom\u00e9stico-. Un ejemplo a peque\u00f1a escala es el Programas del Salario Complementario, hoy devenido en Potenciar Trabajo.<\/p>\n<p>Esta discusi\u00f3n parec\u00eda encapsulada en la pol\u00edtica social. Sin embargo, la crisis de la covid-19 y la cuarentena obligatoria establecieron, desde la pr\u00e1ctica concreta, una nueva convenci\u00f3n social sobre las actividades esenciales para la sociedad. All\u00ed nos percatamos que una parte importante de las actividades llamadas productivas son socialmente innecesarias y muchas incluso parasitarias. Mientras que otras, que son esenciales para la vida social est\u00e1n subdesarrolladas, mal remuneradas y precarizadas en casi todo el mundo, como es el caso de la salud; la provisi\u00f3n de servicios p\u00fablicos, la actividad cient\u00edfica y educativas, el cuidado, la producci\u00f3n de alimentos sanos a peque\u00f1a escala, entre muchos otros.<\/p>\n<p>En definitiva, la pandemia mostr\u00f3 que el Estado no puede desentenderse del proceso de valorizaci\u00f3n social del trabajo y su remuneraci\u00f3n. El principio de soberan\u00eda del consumidor es deficiente para ordenar en forma sustentable la totalidad social. La recuperaci\u00f3n pos pandemia requerir\u00e1 de nuevos criterios que juzguen la productividad y la esencialidad de ciertas actividades trazando nuevas fronteras entre el Estado y el mercado.<\/p>\n<p>** Profesor UNLP-UNDAV e Investigador CONICET<\/p>\n<p>*** Profesor-Investigador UNSAM.<\/p>\n<h6>Fuente: P\u00e1gina 12<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La pandemia mostr\u00f3 que el Estado no puede desentenderse del proceso de valorizaci\u00f3n social del trabajo y su remuneraci\u00f3n. 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