{"id":103553,"date":"2020-06-03T07:27:48","date_gmt":"2020-06-03T10:27:48","guid":{"rendered":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/?p=103553"},"modified":"2020-06-03T07:27:48","modified_gmt":"2020-06-03T10:27:48","slug":"como-viven-la-cuarentena-los-pibes-y-las-pibas-de-los-barrios-rosarinos","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/como-viven-la-cuarentena-los-pibes-y-las-pibas-de-los-barrios-rosarinos\/","title":{"rendered":"C\u00f3mo viven la cuarentena los pibes y las pibas de los barrios rosarinos"},"content":{"rendered":"<p>J\u00f3venes con militancia en territorio hablan de la participaci\u00f3n popular frente al hambre y de la agenda de las infancias.<\/p>\n<p>La emergencia sanitaria deton\u00f3 urgencias en los barrios m\u00e1s vulnerables. El hambre y la falta de trabajo es horizonte cotidiano en los sectores postergados y c\u00f3mo dar respuesta a esas demandas la pelea diaria. Pero tambi\u00e9n la solidaridad es hija de estos tiempos. As\u00ed lo demuestran quienes, cada d\u00eda, arman ollas populares en las esquinas, clubes y comedores. Pero \u00bfc\u00f3mo viven la cuarentena los pibes y pibas de los barrios? \u00bfCu\u00e1les son sus batallas diarias? \u00bfCu\u00e1l es la agenda de las infancias m\u00e1s humildes? J\u00f3venes con militancia en territorio en Rosario y el Gran Rosario cuentan las estrategias de supervivencia y los lazos solidarios que se tejen a diario para hacer frente a la pandemia y sus consecuencias econ\u00f3micas y sociales. \u201cReinventando formas de llevar adelante sus vidas\u201d, como sostiene uno de los referentes barriales.<\/p>\n<p>\u201cLo que estamos viendo es que los pibes y pibas de los barrios populares de Rosario y el Gran Rosario son de los m\u00e1s afectados por esta pandemia, porque son justamente quienes generalmente tienen trabajos informales, y con la cuarentena no pueden generar esos ingresos que eran cotidianos\u201d, cuenta Facundo Peralta, referente de la organizaci\u00f3n popular Causa, con trabajo territorial en Villa Banana, en el oeste rosarino.<\/p>\n<p>Frente a este escenario, Peralta cuenta que los y las j\u00f3venes de las barriadas han generado estrategias para salir para capear un presente atravesado por privaciones e incertidumbres, e \u201cinventado\u201d trabajos para paliar las necesidades b\u00e1sicas. A modo de ejemplo, da cuenta de pibes que van al mercado de productores a comprar pimientos para venderlos luego casa por casa. Por supuesto con guantes y tapabocas. Tambi\u00e9n est\u00e1n los otros que en pleno oto\u00f1o salen con un escobill\u00f3n, tocan el timbre de los vecinos y ofrecen el servicio de barrer las veredas cubiertas de hojas. \u201cAs\u00ed van buscando la moneda diaria, est\u00e1n inventando formas de subsistencia porque las que ten\u00edan antes obviamente est\u00e1n obstruidas por el aislamiento social\u201d, reflexiona.<\/p>\n<p>Los j\u00f3venes son los m\u00e1s afectados por la pandemia, porque tienen trabajos informales y con la cuarentena no pueden generar esos ingresos<\/p>\n<p>Mariano Romero es responsable de la zona sur del Movimiento Evita de Rosario y desarrolla su tarea militante en 23 espacios barriales. \u201cB\u00e1sicamente laburamos en los asentamientos y ac\u00e1 es pr\u00e1cticamente nula la cantidad de personas que tienen trabajo formal, la gran mayor\u00eda vive de changas o est\u00e1 en negro, y hay familias enteras que salvo por el IFE (Ingreso Familiar de Emergencia) no tienen ning\u00fan ingreso\u201d, cuenta el militante del Evita.<\/p>\n<p>En efecto, el IFE lleg\u00f3 para asistir a trabajadores afectados por la suspensi\u00f3n de sus actividades, entre ellos desocupados, trabajadores informales y trabajadoras de casas particulares. Tal como se\u00f1ala Natalia Zuazo en una nota publicada el s\u00e1bado pasado en La Capital, uno de los principales impactos del IFE fue su alcance a los j\u00f3venes, al punto que el 24,8 por ciento del ingreso se destin\u00f3 a personas de 18 a 25 a\u00f1os.<\/p>\n<p>\u201cAdem\u00e1s \u2014dice Romero\u2014 hay otro agravante, porque no es lo mismo hacer una cuarentena en una casa o un edificio del centro que hacerla en una casilla donde las personas generalmente van a dormir, porque es un lugar muy chico. Entonces lo que se trata de hacer es que no salgan del barrio, porque es casi imposible vivir la cuarentena dentro de cada casa\u201d. Otras preocupaciones que emergen con fuerza en estos contextos son las situaciones de violencia de g\u00e9nero o dom\u00e9stica. \u201cPor el hecho de convivir mucho m\u00e1s tiempo, en un espacio muy reducido y con un mont\u00f3n de frustraciones, cualquier problem\u00e1tica anterior recrudece\u201d, destaca.<\/p>\n<p>Romero menciona que otra de las problem\u00e1ticas que brota en estos escenarios es la de chicos en crisis por consumo problem\u00e1tico de sustancias. Explica que los espacios de tratamiento espec\u00edfico no est\u00e1n pudiendo funcionar al cien por ciento, pero que adem\u00e1s el consumo problem\u00e1tico en territorio no es el mismo que el que se da en otros estratos sociales: \u201cEn muchas ocasiones es un combo explosivo de otras vulnerabilidades, y cuando las otras vulneraciones se incrementan, el consumo es una v\u00eda de escape. Entonces aumenta el consumo, el nivel de violencia y aumenta tambi\u00e9n la ruptura de lazos sociales con los vecinos y dentro del grupo familiar\u201d.<\/p>\n<p><strong>El hambre<\/strong><\/p>\n<p>Erica Pereyra participa desde 2002 en el Bodeg\u00f3n Cultural Casa de Pocho, el hogar donde viv\u00eda Pocho Lepratti, militante social asesinado por la represi\u00f3n policial de diciembre de 2001. Desde ese espacio, que cobija distintas actividades para los habitantes de barrio Ludue\u00f1a, lo primero que hicieron fue dar respuesta a las necesidades que fueron surgiendo producto de la pandemia. Sobre todo \u2014dice\u2014 ante la suspensi\u00f3n de los trabajos informales, que motiv\u00f3 que \u201cmuchos compa\u00f1eros y compa\u00f1eras que no tengan para morfar\u201d.<\/p>\n<p>\u201cLo primero fue identificar entre vecinos y vecinas qu\u00e9 compa\u00f1eros y compa\u00f1eras estaban en esa situaci\u00f3n. Y despu\u00e9s est\u00e1 la memoria hist\u00f3rica de los barrios y de los pueblos que, ante determinadas situaciones, la respuesta es la solidaridad\u201d, dice la joven. As\u00ed, comenzaron a surgir distintas ollas populares llevadas adelante por vecinos y comunidades de base del barrio, adem\u00e1s de la asistencia que se brinda desde siempre en el Centro Comunitario San Cayetano. Movidas a las que los pibes y pibas de Ludue\u00f1a tambi\u00e9n se fueron sumando. Articulando en red y organizando la solidaridad para que a nadie le falte la comida ni la merienda.<\/p>\n<p>Mariano Romero (Movimiento Evita), destaca tambi\u00e9n que, en paralelo al trabajo de las organizaciones, en muchas esquinas se fueron armado ollas populares. Algunas de los propios vecinos y otras en torno a entidades como los clubes de barrio. \u201cEn estos d\u00edas estamos muy activos m\u00e1s que nada con el tema alimentario, que es lo prioritario. Se nos triplic\u00f3 la demanda en todos los lugares y vemos personas que no viven en asentamientos y que est\u00e1n viniendo a pedir tambi\u00e9n. Pero tambi\u00e9n es la propia gente de los asentamientos la que dona alimentos y teje redes de solidaridad muy interesantes\u201d, cuenta Mariano Romero, el joven que junto a sus compa\u00f1eros y compa\u00f1eras del Movimiento Evita desarrolla actividades en Saladillo, Tablada y Puente Gallego, entre otros barrios.<\/p>\n<p>El d\u00eda que habl\u00f3 con La Capital, Facundo Peralta (Causa) tuvo una intensa jornada de trabajo en Villa Banana, donde el espacio en el que milita cuenta con la Banateca, la biblioteca popular del barrio que hoy vir\u00f3 sus actividades hacia la asistencia alimentaria: \u201cHoy todas esas mam\u00e1s que estaban trabajando en el espacio de cuidados que funcionaba en la Banateca est\u00e1n cocinando all\u00ed\u201d. En la zona, adem\u00e1s de las las ollas populares, trabajan en el club 27 de febrero, un espacio recuperado donde por estos d\u00edas levantan dos salones, uno para la formaci\u00f3n en oficios de adolescentes y j\u00f3venes, y el otro para mudar all\u00ed el lugar de cuidados de la Banateca. Desde Causa, el joven militante forma parte adem\u00e1s de la Liga de las Organizaciones Sociales del Gran Rosario, un frente conformado por 17 centros comunitarios de distintos barrios de Rosario y P\u00e9rez. \u201cDesde ese lugar \u2014agrega\u2014 estamos apuntalando actividades que ya exist\u00edan antes de la pandemia y creando otras nuevas, porque con esto se nos multiplic\u00f3 la demanda sobre todo en lo que respecta a alimento\u201d.<\/p>\n<p>La memoria hist\u00f3rica de los barrios y de los pueblos hace que, ante determinadas situaciones, la respuesta sea la solidaridad<\/p>\n<p>Pero adem\u00e1s, cuenta que muchos pibes y pibas se est\u00e1n sumando al trabajo en las ollas populares. \u201cEn todos los lugares donde tenemos centros comunitarios, copas de leche o comedor \u2014dice Peralta\u2014 est\u00e1n empezando a participar. Est\u00e1n reinventando las formas de llevar adelante la vida. Acompa\u00f1ados y acompa\u00f1adas por los movimientos sociales e instituciones de los barrios que tratan de colaborar en esa tarea de reinventar sus vidas, porque son los mas afectados de todos\u201d.<\/p>\n<p>Alejo Iztegui forma parte de Cruzando V\u00edas, una organizaci\u00f3n social hermana de Causa que funciona desde hace casi tres a\u00f1os en el barrio Cab\u00edn 9, en el l\u00edmite entre Rosario y P\u00e9rez. Son cerca de 40 adolescentes y j\u00f3venes que comenzaron a trabajar en su momento con el programa Nueva Oportunidad de la provincia, mediante talleres y capacitaci\u00f3n en oficios.<\/p>\n<p>\u201cLa pandemia y la cuarentena vino a golpear muy fuerte y a vulnerar a\u00fan m\u00e1s un mont\u00f3n de situaciones dentro de cada familia, porque muchos de los j\u00f3venes que participaban de los cursos hac\u00edan changas o trabajo de alba\u00f1iler\u00eda y eso se par\u00f3 todo\u201d, cuenta. Ante esta necesidad, dice que muchos se han sumado a colaborar en el comedor y el merendero: \u201cSon las mismas familias y los pibes los que, al ver esas demandas, buscan la forma de parar las ollas y organizarse para paliar esta situaci\u00f3n. Por eso creo tambi\u00e9n que lo que m\u00e1s deja la cuarentena en estos sectores es el gran sentido de solidaridad, que se est\u00e1 viendo much\u00edsimo\u201d.<\/p>\n<p>\u201cLa desigualdad, la injusticia social y la falta de acceso a cuestiones b\u00e1sicas como el agua potable \u2014agrega Iztegui\u2014 hacen que en estos momentos todo se recrudezca a\u00fan m\u00e1s y las situaciones sean mucho m\u00e1s dif\u00edciles de afrontar. Pero en estos sectores tambi\u00e9n surgen los lazos solidarios y esas iniciativas que vienen bien desde abajo, de juntarse con un vecino y decir \u00abvamos para adelante\u00bb\u201d.<\/p>\n<p>Sin embargo, tambi\u00e9n hay otras situaciones que desde los barrios advierten que, pese a la cuarentena, no han cambiado. \u201cSi pensamos en como los atraviesa esto a los y las j\u00f3venes, no hay nada nuevo en las din\u00e1micas barriales en cuanto a las l\u00f3gicas que ya conocemos de los abusos del aparato represivo, que no han desaparecido y que son parte de las pol\u00edticas de control\u201d, advierte Erica Pereyra (Bodeg\u00f3n Casa de Pocho).<\/p>\n<p>Coincidente con esta mirada, Facundo Peralta (Causa) pone el foco en el control social por parte de las fuerzas de seguridad sobre los j\u00f3venes de los barrios m\u00e1s humildes. D\u00edas atr\u00e1s, el diputado provincial Carlos Del Frade present\u00f3 en la Legislatura un pedido de informes sobre 40 episodios de abuso policial registrados en Rosario durante la cuarentena, entre detenciones arbitrarias, apremios ilegales, vejaciones y hostigamiento, entre otros hechos.<\/p>\n<p>En Villa Banana los vecinos del barrio se organizan para paliar las necesidades de alimentos. De las acciones solidarias participan muchos j\u00f3venes de la zona.<\/p>\n<p><strong>Las v\u00edctimas ocultas<\/strong><\/p>\n<p>Seg\u00fan un reciente informe de Unicef Argentina, se estima que para fines de 2020 habr\u00e1 756 mil nuevos pobres entre ni\u00f1os y adolescentes por los efectos sociales del coronavirus. En base a proyecciones basadas en la ca\u00edda del PBI y de la Encuesta Permanente de Hogares del Indec, Unicef alert\u00f3 sobre el crecimiento de la pobreza infantil monetaria en la Argentina, que en el segundo semestre de 2019 afectaba al 53 por ciento de los chicos y chicas, y que podr\u00eda escalar al 58,6 por ciento hacia fin de a\u00f1o.<\/p>\n<p>Luisa Brumana, representante del organismo en la Argentina, alert\u00f3 que los datos demuestran el Covid-19 impacta con m\u00e1s fuerza en las poblaciones vulnerables, ampl\u00eda las brechas de inequidad que ya hab\u00eda en el pa\u00eds y aumenta los niveles de pobreza entre las ni\u00f1as, los ni\u00f1os y adolescentes, a los que considera \u201clas v\u00edctimas ocultas de la pandemia\u201d.<\/p>\n<p>\u201cPreocupa la combinaci\u00f3n de elevados niveles de pobreza monetaria y estructural. Si los ni\u00f1os y ni\u00f1as residen en viviendas inadecuadas o est\u00e1n hacinados, es dif\u00edcil aplicar medidas de contenci\u00f3n efectivas\u201d, dijo la representante de Unicef Argentina.<\/p>\n<p>Desde la realidad que se respira en Villa Banana, Facundo Peralta advierte que en el caso de los ni\u00f1os y ni\u00f1as cobra relieve en estos d\u00edas el trabajo de las escuelas \u201cno solo como espacios de ense\u00f1anza, sino tambi\u00e9n de contenci\u00f3n, de escucha y de acompa\u00f1amiento de los trayectos de vida de las infancias\u201d. Y agrega: \u201cAl estar cerradas las escuelas eso no se est\u00e1 pudiendo hacer y est\u00e1 todo condensado en las casas y en el barrio, donde se hace una cuarentena m\u00e1s comunitaria\u201d.<\/p>\n<p>\u201cLo que vemos \u2014dice Alejo Iztegui (Cruzando V\u00edas)\u2014 es que los m\u00e1s chicos han sido los m\u00e1s postergados en esta cuarentena, porque no son factores de riesgo y han quedado relegados en un mont\u00f3n de cuestiones y la est\u00e1n sufriendo much\u00edsimo\u201d. A modo de ejemplo, cita el caso de la continuidad pedag\u00f3gica durante la cuarentena: \u201cHay lugares y sectores que han podido mantener un v\u00ednculo m\u00e1s cercano con lo escolar a trav\u00e9s de las clases virtuales, pero la verdad es que en muchos barrios es m\u00e1s dificultoso. Entonces no est\u00e1n pudiendo acceder a eso y el lazo con la escuela ha quedado limitado nuevamente a la cuesti\u00f3n del comedor\u201d.<\/p>\n<p>Mariano Romero (Movimiento Evita) destaca el trabajo de los comedores que funcionan en las instituciones educativas, pero que en el caso de los contenidos escolares \u201cmuchas familias no usan aplicaciones en el celular, entonces tienen que pedir el de un vecino y as\u00ed se les hace muy dif\u00edcil tener una continuidad con las actividades de las clases\u201d. En Santa Fe, un 35 por ciento los hogares de la provincia no tiene banda ancha, y en esas viviendas habita el 50 por ciento de los alumnos y alumnas del sector m\u00e1s vulnerable de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Erica Pereyra dice que si bien las salidas recreativas habilitadas desde la semana pasada trajeron un peque\u00f1o alivio a las infancias en cuarentena, el aislamiento social en los barrios deton\u00f3 situaciones de angustia en los chicos y sus familias: \u201cEsto, y tambi\u00e9n lo digo como mam\u00e1 de un nene de 10 a\u00f1os, ha generado mucha angustia en ellos, de no entender muy bien qu\u00e9 esta pasando, por qu\u00e9 est\u00e1n tanto tiempo encerrados y no pueden ver a sus abuelos o a sus amigos de la escuela\u201d.<\/p>\n<p>Para Iztegui (Cruzando V\u00edas) tambi\u00e9n es clave comenzar a preguntarse qu\u00e9 otras cosas se les ofrecen a los chicos m\u00e1s all\u00e1 de lo b\u00e1sico que es la alimentaci\u00f3n: \u201cNos est\u00e1 costando llegar a ellos de otra manera y son los ni\u00f1os los que ahora est\u00e1n obligados a estar en sus casas, donde a veces las familias entran en un grado de complejidad muy fuerte, porque no pueden ir a laburar todos los d\u00edas o porque emergen casos de violencia en el hogar. Y en este sentido tambi\u00e9n los ni\u00f1os son los principales perjudicados\u201d.<\/p>\n<h6>Fuente: La Capital<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>J\u00f3venes con militancia en territorio hablan de la participaci\u00f3n popular frente al hambre y de la agenda de las infancias.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":103554,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[10],"class_list":["post-103553","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-informe-municipal","tag-santa-fe"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/103553","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=103553"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/103553\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/media\/103554"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=103553"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=103553"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=103553"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}