{"id":105645,"date":"2020-08-03T05:58:58","date_gmt":"2020-08-03T08:58:58","guid":{"rendered":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/?p=105645"},"modified":"2020-08-02T19:02:01","modified_gmt":"2020-08-02T22:02:01","slug":"quien-mas-no-quiere-a-los-viejos","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/quien-mas-no-quiere-a-los-viejos\/","title":{"rendered":"\u00bfQui\u00e9n m\u00e1s no quiere a los viejos?\u00a0\u00a0"},"content":{"rendered":"<p>Hace unos pocos a\u00f1os, firme ya en el FMI, Christine Lagarde dijo que el principal problema econ\u00f3mico que enfrentaba el mundo era la expectativa de vida. Aquel fue el primer s\u00edntoma de que el sistema financiero estaba trabajando en los cimientos culturales m\u00e1s profundos de nuestras sociedades, alterando nociones ancestrales y fundantes de cada una de ellas, y el general de Occidente. Fue el primer indicio de que la econom\u00eda estaba chocando contra la ciencia, y que en muy poco tiempo eso que cre\u00edamos que iba junto, se bifurcar\u00eda, como muchas otras cosas.<\/p>\n<p>La ciencia, aunque ahora Estados Unidos en un flash de Guerra Fr\u00eda haga m\u00e9ritos vinculados a Marte, ya no era asimilada a la carrera espacial sino sobre todo a hallazgos que prolongaran la vida. Y de pronto nos encontramos con un sistema que no se correspond\u00eda con el capitalismo tal como lo hab\u00edamos vivido, o estudiado en la escuela o la universidad. No explotaba. Escup\u00eda. Exclu\u00eda. Descartaba. Nos dec\u00eda claramente que hab\u00eda gente de m\u00e1s.<\/p>\n<p>A ese desv\u00edo que adopt\u00f3 el capitalismo le molestaba que las personas tuvieran buena calidad de vida, y que tuvieran vejeces m\u00e1s dignas y l\u00facidas que generaciones anteriores. La vejez, en rigor, era una edad escasa hasta hace poco, y lo sigue siendo en sectores desprotegidos. La expectativa de vida durante siglos no hab\u00eda superado los 40 a\u00f1os, y ahora se multiplicaban los adultos mayores que segu\u00edan no s\u00f3lo teniendo ganas de vivir, sino deseos. En la segunda mitad del siglo pasado, apareci\u00f3 ese tipo de poblaci\u00f3n de tercera edad que hac\u00eda miniturismo entre ellos, iban a bailar al club de barrio o a la tanguer\u00eda, las abuelas que se disculpaban con sus hijas trabajadoras porque no pod\u00edan \u2013y muchas no quer\u00edan \u2013 criarles los nietos, porque segu\u00edan trabajando o aspiraban a disfrutar de su etapa pasiva para ponerse activas en otras dimensiones de s\u00ed mismas.<\/p>\n<p>Cuando en los \u201990 llegaron las AFJP, las fotos de bancos de im\u00e1genes nos mostraban a ese tipo de viejos y viejas que dir\u00edan que viejos son los trapos, porque ellos y ellas destilaban hiparactividad, proyectos, aventura: se los ve\u00eda pasear de la mano, saludar desde el barco, pintar al \u00f3leo, hacer yoga, jugar al golf. Cuando el negocio era privado, los viejos y las viejas eran mercanc\u00edas cuyas pensiones fueron la base de enormes fortunas. Aqu\u00ed dur\u00f3 catorce a\u00f1os y fue una estafa, como en todas partes. Hab\u00eda sido pensado como tal: hicieron mucho dinero con los aportes que nunca devolvieron a esa generaci\u00f3n de argentinos. Se reestatizaron los fondos previsionales \u2013que dejaron de capitalizar en cuentas privadas, y dieron origen a pol\u00edticas sociales \u2013. Otros pa\u00edses tambi\u00e9n volvieron a la opci\u00f3n del r\u00e9gimen solidario.<\/p>\n<p>Eso es lo que la preocupaba a Lagarde. Que la gente viva tanto significa que hay que pagarles las jubilaciones durante m\u00e1s a\u00f1os m\u00e1s que antes, porque la ciencia mejor\u00f3 la calidad de vida de muchos adultos mayores. Aquella declaraci\u00f3n de Lagarde, tan violenta, caus\u00f3 revulsi\u00f3n \u00bfQu\u00e9 estaba diciendo esa mujer? \u00bfQu\u00e9 los viejos deber\u00edan morirse antes? Dec\u00eda eso. Hubo mucho rechazo a aquella confesi\u00f3n.<\/p>\n<p>Y sin embargo, pocos a\u00f1os m\u00e1s tarde, nos encontramos en pandemia. Las caracter\u00edsticas de este virus hacen que las personas mayores de 65 a\u00f1os constituyan un grupo de riesgo. Los j\u00f3venes pueden morir, cualquiera puede morir de Covid, pero en las estad\u00edsticas de todos los d\u00edas muchos anticuarentena han empezado a escuchar como una letan\u00eda que corre el atroz riesgo de convertirse en consuelo, que \u201cbueno, pero mueren los mayores de 70\u201d.<\/p>\n<p>Todas las culturas ancestrales, desde las nativas latinoamericanas como las del norte del continente, las asi\u00e1ticas y las africanas, han cultivado el amor y la protecci\u00f3n a sus ancianos en un biosistema l\u00f3gico: eran los que ten\u00edan la experiencia y la sabidur\u00eda, los que pod\u00edan curar, predecir, aconsejar. La comunidad reverenciaba a los ancianos porque eran los que sab\u00edan lo que los j\u00f3venes deb\u00edan aprender para que el ciclo de la vida se regenerara. Incluso en las culturas fundantes de Occidente, en Grecia y Roma, la experiencia y la sabidur\u00eda eran los pilares sobre los que se apoyaban valores.<\/p>\n<p>En Grecia, estaba bien visto que un joven cortejara a un hombre mayor si era sabio. Ese cortejo era admitido socialmente. El amor por el saber encarnaba en ese tipo de v\u00ednculos. En Roma, que tuvo dictadores, emperadores, c\u00f3nsules y otros formatos pol\u00edticos, lo m\u00e1s permanente y duradero fue el Senado: con excepciones, era el lugar de los ancianos de la elite.<\/p>\n<p>Algo contra natura ha pasado en este \u00faltimo tiempo. Se diga lo que se diga, se ve lo que se ve. La ciudad est\u00e1 llena de gente, especialmente joven, que no usa nasubuco, o lo usa mal, que camina hombro con hombro, que se detiene a charlar con otros en las plazas, que no cumple con las recomendaciones sanitarias porque sus percepciones de la realidad est\u00e1n moldeadas por la econom\u00eda, por el poder de la econom\u00eda, por sus propias necesidades, y no estamos hablando de los que necesitan volver a trabajar. Estamos hablando de los que desoyen que las juntadas son peligrosas, los que insisten en organizar reuniones y provocan los rebrotes, y sobre todo de los que con su conducta ponen en riesgo a las personas mayores que quiz\u00e1 vivan con ellos y quiz\u00e1 no. Contribuir activamente en la propagaci\u00f3n del virus expresa un desprecio por la vida como no se ha visto antes.<\/p>\n<p>El ministro de Salud de la CABA repite como un mantra que \u201cel espacio p\u00fablico, usando tapaboca y con dos metros de distanciamiento\u201d no es peligroso. Pero nadie camina a dos metros de distancia de nadie. Mucha gente sale a dar su caminata diaria hombro con hombro. Las veredas y los parques se pueblan y son espacios de congesti\u00f3n. De eso no habla el ministro. Est\u00e1n evitando los brotes, no los contagios.<\/p>\n<p>Pero probablemente lo m\u00e1s escalofriante de ese mosaico de personas que en todo el mundo rompen las reglas y expanden una y otra vez los contagios, incluso en ciudades que ya estaban libres del virus, es que anteponen lo que ellos consideran su derecho (jugar al f\u00fatbol, hacer una despedida de soltero, festejar un cumplea\u00f1os, organizar un babyshower, etc. ), sobre el derecho a la vida no ya en abstracto, no ya en f\u00f3rmula ideol\u00f3gica, no ya en posici\u00f3n pol\u00edtica, sino representado, ese derecho, en sus propios seres queridos. No les importan.<\/p>\n<p>No s\u00f3lo atravesamos una pandemia. Atravesamos tambi\u00e9n un giro subjetivo que arrasa con todo lo que identificamos como civilizado pero incluso tambi\u00e9n como instintivo. Ning\u00fan animal tendr\u00eda un comportamiento semejante. Hay nichos de la poblaci\u00f3n mundial que experimentan, dentro de s\u00ed, una sorda disoluci\u00f3n de lo humano.<\/p>\n<p>Por\u00a0Sandra Russo<\/p>\n<h6>Fuente: P\u00e1gina 12<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace unos pocos a\u00f1os, firme ya en el FMI, Christine Lagarde dijo que el principal problema econ\u00f3mico que enfrentaba el mundo era la expectativa de vida.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":105646,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[21],"class_list":["post-105645","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opiniones","tag-argentina"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/105645","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=105645"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/105645\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/media\/105646"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=105645"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=105645"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=105645"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}