{"id":107111,"date":"2020-09-11T07:56:48","date_gmt":"2020-09-11T10:56:48","guid":{"rendered":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/?p=107111"},"modified":"2020-09-11T07:56:48","modified_gmt":"2020-09-11T10:56:48","slug":"momentos-de-peligro-en-defensa-de-la-vida-democratica","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/momentos-de-peligro-en-defensa-de-la-vida-democratica\/","title":{"rendered":"Momentos de peligro: En defensa de la vida democr\u00e1tica"},"content":{"rendered":"<p>El espacio de intelectuales y artistas Comuna Argentina por una Nueva Imaginaci\u00f3n Democr\u00e1tica advierte sobre el avance de las neoderechas y se\u00f1ala que \u00abla desestabilizaci\u00f3n pol\u00edtica se viste de reivindicaci\u00f3n de quienes siempre se han cre\u00eddo los due\u00f1os de la patria\u00bb. Convoca a \u00ababrir un espacio de di\u00e1logo intenso\u00bb al interior del Frente de Todxs y junto con las organizaciones que \u00abmanifiestan vocaci\u00f3n democr\u00e1tica\u00bb.<br \/>\nPor\u00a0Comuna Argentina<\/p>\n<p><strong>A los trabajadores y las trabajadoras al cuidado de la salud del pueblo argentino<\/strong><\/p>\n<p><strong>Vida:<\/strong> esta palabra est\u00e1 en el centro de nuestras reflexiones y pr\u00e1cticas. Quiz\u00e1 como nunca antes en la historia, las grandes palabras de los lenguajes hist\u00f3rico-pol\u00edticos &#8211;soberan\u00eda, libertad, igualdad, solidaridad, justicia social&#8211; est\u00e1n atravesadas por el problema de la vida. La vida se ha convertido cada vez m\u00e1s en objeto y sujeto de la pol\u00edtica. Por eso necesitamos nuestro mayor compromiso te\u00f3rico y pr\u00e1ctico para poder sostener formas de preservaci\u00f3n y cuidado de la vida y, al mismo tiempo, luchar por el derecho a una vida justa. Esto requiere lo que venimos llamando \u201cnuevas formas de imaginaci\u00f3n democr\u00e1tica\u201d. Porque hay pandemia, y es por eso que la vida en su sentido elemental, la sobrevida, est\u00e1 en peligro. Pero, adem\u00e1s, porque en un futuro que deseamos no lejano volveremos a vivir, en el sentido humano, pol\u00edtico y social, con el prop\u00f3sito de construcci\u00f3n de la vida en su m\u00e1s alta calidad, rumbo al horizonte de una vida justa.<\/p>\n<p>De pronunciamientos como \u201cuna vida que se pierde no se recupera, la econom\u00eda antes o despu\u00e9s se levanta\u201d, pasaron tres meses. Una frase as\u00ed no puede decirse sin que resuene un eco de la Carta abierta a la Junta Militar de Rodolfo Walsh. Ah\u00ed tambi\u00e9n est\u00e1n las relaciones \u00edntimas entre las vidas y las econom\u00edas, entre las vidas y sus cuidados, entre las vidas y sus negaciones y silenciamientos. Ese texto aur\u00e1tico, literario y pol\u00edtico, conlleva una \u00e9tica del cuidado de la vida, que es la \u201cmisma\u201d que de alg\u00fan modo recupera la frase del presidente Fern\u00e1ndez. Supimos escucharla en su anticipaci\u00f3n promisoria y la acompa\u00f1amos. Lleva impl\u00edcita una lectura hist\u00f3rica. El gobierno ha sostenido que la preservaci\u00f3n de la vida est\u00e1 en el centro de una dignidad incomparable con la de ning\u00fan otro valor. Es el bien com\u00fan sobre el que se sostiene el mundo social, el derecho, la pol\u00edtica y aun la propia econom\u00eda. Irrefutable en un pa\u00eds como este que lleva en su memoria los cr\u00edmenes de Estado que se consumaron en nombre de una l\u00f3gica econ\u00f3mica y de oscuras pr\u00e1cticas de terror.<\/p>\n<p><strong>Cr\u00edtica:\u00a0<\/strong>antiguo estado de reflexi\u00f3n que pertenece a la misma constituci\u00f3n de lo humano. En su origen griego, la palabra remite a \u201can\u00e1lisis\u201d y es lo que garantiza que cualquier situaci\u00f3n se mueva de un emplazamiento que parec\u00eda seguro, para encontrar la voz distinta de la necesaria alternativa. Hay una ilusi\u00f3n comprensible y es que todo hecho parece universal y fijado para siempre, una decisi\u00f3n pol\u00edtica, una obra de arte o un concepto filos\u00f3fico. Solo la cr\u00edtica, que no puede ser cualquiera sino la que se haya preparado para alcanzar la misma envergadura de lo que critica, puede establecer las coordenadas que se abren en distintas direcciones, que son la segunda voz que establece el dilema esencial. De este modo, todo hecho est\u00e1 fijado gracias al modo en que se ofrece \u00e9l mismo al an\u00e1lisis que lo reconstituye y le da vida, lo que definimos como\u00a0el acto de conocimiento cr\u00edtico por excelencia.\u00a0Por eso hay una disyuntiva. O bien, toda decisi\u00f3n, obra y pensamiento, puede ser considerada como la reuni\u00f3n de todas las posibilidades de su realizaci\u00f3n y su figura alcanzada ya es la definitiva y consagrada o siempre, en toda historia, las contingencias existenciales, las experiencias rememoradas de episodios semejantes ya ocurridos, o secuencias perdidas en los tiempos de episodios semejantes que hay que exhumar de la memoria obligan a recurrir a la que constituye una de las formas esenciales de la dial\u00e9ctica: precisamente, la cr\u00edtica.<\/p>\n<p>En esta \u00e9poca turbada y riesgosa reaparece este debate. Porque frente a los peligros que se ciernen por las caracter\u00edsticas asumidas por una red de sentido aglutinante -comunicacional y financiera en t\u00e9rminos de oligopolio-, una medida gubernamental totalmente necesaria y esperada como el control de los precios de un servicio obviamente declarado esencial, las\u00a0telecomunicaciones, es vista como un acto de salvajismo por el capitalismo digital. Es evidente que estamos ante una situaci\u00f3n nueva: la inversi\u00f3n sem\u00e1ntica de la interpretaci\u00f3n de los hechos interpela al Estado. Se impone entonces en este punto hablar tambi\u00e9n del Estado. Si la libertad es acusar al Estado de tomar medidas necesarias para el cuidado de la vida, el trueque de significaciones consiste en decir que el Estado con sus cuidados ejerce una coerci\u00f3n, como si esas medidas de protecci\u00f3n de la vida fueran una amenaza a la libertad. Es de grave significaci\u00f3n este\u00a0trastocamiento de los signos\u00a0bajo los cuales se deben interpretar las medidas de un gobierno y el significado de los valores fundantes de la vida en com\u00fan: la igualdad, la libertad, la fraternidad, la solidaridad, la producci\u00f3n de las condiciones materiales de la vida.\u00a0Las neoderechas se erigen en maquinarias que ponen cabeza para abajo antiguas palabras, o de otra manera, ponen patas para arriba las condiciones aceptadas por la modernidad para integrar vocablos como \u201clibertarismo\u201d y \u201csolidaridad\u201d. Porque las mejores filosof\u00edas de la modernidad, esas que consiguieron dar consistencia sem\u00e1ntica a la idea de derechos, garant\u00edas y de libertades individuales nunca hubiesen podido prever que en el futuro -nuestro presente- apenas el 1 por ciento de los habitantes del mundo acumular\u00eda el 50 por ciento de la riqueza. \u00bfPodr\u00edan hoy los Estados nacionales permanecer indiferentes a la tensi\u00f3n irresoluble entre una democracia que en el mejor de los casos redistribuye y un capitalismo hipertrofiado que cada vez desiguala m\u00e1s? Pero las medidas estatales de protecci\u00f3n dan una oportunidad inesperada a una minor\u00eda obcecada y quiz\u00e1s ingenuamente siniestra, para ejercer una ret\u00f3rica a contrapelo.\u00a0Los neofascismos se presentan ahora como luchadores contra la arbitrariedad estatal.\u00a0No es posible pasar por alto la importancia que adquiere esta manipulaci\u00f3n grosera del lenguaje. No se puede decir que estos son hechos insignificantes. Desmerecer como epis\u00f3dicos y min\u00fasculos estos hechos que equivalen a introducir un embrollo bab\u00e9lico de los significados esenciales del vocabulario social, solo podr\u00eda ser v\u00e1lido para quienes ignoran el peso de las simbolog\u00edas impl\u00edcitas sobre la vida y la muerte que recorren en estos momentos todas las sociedades contempor\u00e1neas.<\/p>\n<p>Si pretendemos vivir en un Estado de derecho no queda otra alternativa m\u00e1s que reconocer en esa instituci\u00f3n compleja, el Estado, el espacio colectivo de representaci\u00f3n leg\u00edtima de los diversos plexos ideol\u00f3gicos de la comunidad, y en sus procedimientos los modos de resolver esos conflictos. Oponerse a cada iniciativa produciendo un estruendo medi\u00e1tico que ahoga el debate es una evidente forma de deslegitimaci\u00f3n de una expresi\u00f3n central de la soberan\u00eda popular en nuestros gobiernos representativos. Sobran botones:\u00a0Vicentin, reforma judicial, declaraci\u00f3n del inter\u00e9s p\u00fablico de los servicios de comunicaci\u00f3n, los m\u00e1s destacados. En todos estos casos el debate, necesario y leg\u00edtimo, qued\u00f3 sepultado bajo el monoling\u00fcismo consignista de un falso republicanismo, como si los que ganaron la elecci\u00f3n hace menos de un a\u00f1o fueran usurpadores y los que perdieron, usurpados.\u00a0La desestabilizaci\u00f3n pol\u00edtica se viste de reivindicaci\u00f3n de quienes siempre se han cre\u00eddo los due\u00f1os de la patria.<\/p>\n<p><strong>Momentos de peligro<\/strong><br \/>\nEn el contexto del Cono Sur, Paraguay se convirti\u00f3 en paradigma de los\u00a0golpes institucionales de la derecha. El golpe paraguayo ha sido se\u00f1alado como el modelo seguido por esos sectores de derecha neoliberal corrupta brasile\u00f1a, empecinada en bajar del poder a un gobierno democr\u00e1ticamente electo por la v\u00eda de la malversaci\u00f3n de ese mecanismo constitucional que se llama juicio pol\u00edtico. El llamado \u201cgolpe a la paraguaia\u201d, como lo nombr\u00f3 la misma presidenta del Brasil, Dilma\u00a0Rousseff, es parte de una familia de operaciones pol\u00edticas. Una familia que configura toda una genealog\u00eda para los gobiernos de izquierdas en Am\u00e9rica latina. El de Paraguay fue el segundo de los mal llamados \u201cgolpes blandos\u201d que tuvieron \u00e9xito desde el inicio de este siglo.\u00a0Honduras, Paraguay y Brasil fueron los primeros golpes exitosos. Luego lleg\u00f3 la aberraci\u00f3n mayor: Bolivia.\u00a0\u201cExitosos\u201d porque antes ya hab\u00eda habido otros no exitosos: en Venezuela en 2002 y en Bolivia en 2008, as\u00ed como hubo despu\u00e9s en Ecuador en 2010. En la Argentina, el caso Nisman, y antes el clima que se gener\u00f3 alrededor de la 125, dieron lugar a amenazas que no llegaron a concretarse, hasta que en 2015 se produjo el cambio de gobierno en direcci\u00f3n de derecha por v\u00eda electoral.\u00a0Detr\u00e1s de ese entramado existe una derecha en estado de movimiento, articulaci\u00f3n y golpe. Una derecha que se posiciona en contra de su p\u00e9rdida de privilegios, que ve como amenaza la m\u00e1s m\u00ednima redistribuci\u00f3n de la riqueza y que desea plena liberalidad para sus negocios sin las irritaciones que conlleva el aumento de derechos para las grandes mayor\u00edas latinoamericanas.<\/p>\n<p>El ex presidente Duhalde apel\u00f3 a un golpismo expl\u00edcito. Esa gestualidad apunta a crear realidad, sobre todo porque no se trat\u00f3 de una voz aislada. Sanz le hizo de contrapunto. Y\u00a0Clar\u00edn. Y Morales Sol\u00e1 en\u00a0La Naci\u00f3n\u00a0escribi\u00f3: \u201cLos golpes de Estado son parte del pasado, no del futuro ni del presente del pa\u00eds. Pero el peronismo habita en el pasado siempre que est\u00e1 en el poder\u201d. En esa frasecita no se cifra ninguna voluntad democr\u00e1tica. El silogismo que expresa Morales Sol\u00e1 se puede reponer as\u00ed: si los golpes de Estado pertenecen al pasado y el peronismo est\u00e1 ubicado en el pasado cuando es gobierno, entonces, el peronismo crea las condiciones para que pueda avenir un golpe.\u00a0En el republicanismo banal de los editorialistas domingueros el peronismo en el poder reinstala el fantasma del golpe como \u00fanica alternativa a sus abusos autocr\u00e1ticos: estatistas, clientelares, caudillistas, plebiscitarios, todas declinaciones del autoritarismo plebeyo que le asignan.\u00a0Se sigue de estas premisas remanidas que, en una sociedad moderna, sin peronismo, no habr\u00eda necesidad de golpe alguno; el peronismo invoca el golpe porque se lo priva de todo contenido democr\u00e1tico. Pero en la Argentina desde el 6 de setiembre de 1930 los golpes de Estado los da la derecha por m\u00e1s que sus formas ret\u00f3ricas digan otra cosa.<\/p>\n<p>El ex senador y presidente provisional, al que recordamos por aportes a la Rep\u00fablica como la distribuci\u00f3n regresiva del ingreso que signific\u00f3 la \u201cpesificaci\u00f3n asim\u00e9trica\u201d y la brutal represi\u00f3n del 26 de junio de 2002 que se cobr\u00f3 la vida de dos militantes piqueteros a manos de la polic\u00eda bonaerense, no caracteriz\u00f3 su delirio golpista, sin embargo, con los par\u00e1metros de los golpes militares que asolaron al pa\u00eds durante la mitad del siglo pasado. En su relato no eran los militares los que tomaban el poder en defensa de la patria y el ser nacional contra gobiernos populares. Para Duhalde el golpe ser\u00eda consecuencia de la deslegitimaci\u00f3n del poder democr\u00e1tico por el hartazgo de \u201cla gente\u201d ante los efectos econ\u00f3micos de la pol\u00edtica sanitaria del gobierno. Su prognosis es perfectamente compatible con el af\u00e1n destituyente de la derecha rabiosa: el golpe ser\u00e1 consecuencia del caos generado por la cuarentena, la pandemia habr\u00e1 licuado toda responsabilidad del macrismo en la desoladora situaci\u00f3n social que el gobierno enfrenta con el valor de cuidar la vida como eje central.\u00a0Esta operaci\u00f3n desestabilizadora se complement\u00f3 en los \u00faltimos d\u00edas con el intento de boicotear las sesiones de Diputados, pretendiendo administrar el protocolo de las sesiones remotas seg\u00fan la conveniencia de los temas a tratar, desconociendo los procedimientos legislativos para el tratamiento de los proyectos que establece la Constituci\u00f3n. Otro ejemplo palmario de la paradoja de agredir al Estado de derecho defendiendo la Rep\u00fablica a los gritos por TN. En esa gestualidad se sintetiza la voluntad de paralizar el Congreso, que en otras latitudes latinoamericanas fue el lugar institucional clave para el\u00a0empeachment\u00a0a Dilma Rousseff y el golpe parlamentario a Fernando Lugo.<\/p>\n<p>Son preocupantes los discursos y manifestaciones de odio como las que hemos visto en estos d\u00edas, aunque no son nuevas en la Argentina, ni en la regi\u00f3n, ni en el mundo. Y\u00a0la forma pol\u00edtica del odio es el fascismo. Sus emergentes m\u00e1s destacados son Trump, Bolsonaro, A\u00f1ez. Sus ret\u00f3ricas est\u00e1n vertebradas por una exacerbaci\u00f3n de expresiones racistas, xen\u00f3fobas y de clase, tal como las muestran, ahora sin maquillaje, los \u00faltimos acontecimientos de violencia en los EE.UU. Esos emergentes tampoco est\u00e1n ausentes en la pol\u00edtica argentina y constituyen en nosotros una se\u00f1al de peligro.\u00a0A nivel mundial asistimos desde hace un tiempo al resurgir de movimientos de extrema derecha cuyas expresiones manifiestan un entrelazamiento entre neoliberalismo y nuevas formas del fascismo.\u00a0Se trata de un fascismo de nuevo tipo, que a diferencia del de los a\u00f1os 30 no apela a una idea de naci\u00f3n ni a la \u201cmisi\u00f3n\u201d de un pueblo. No apuntan tampoco a un mayor intervencionismo estatal.\u00a0Su dominaci\u00f3n se pretende transnacional, sus excedentes, digitales y ubicados en cuevas fiscales, sus operaciones, criminales, y sus bases de sustentabilidad, odiantes de la otredad.\u00a0Esa otredad, en Bolivia se sintetiza en la cara del ex presidente Morales, en la Argentina o en Brasil en significantes como \u201ckirchnerismo\u201d o \u201cpetismo\u201d, en la Europa mediterr\u00e1nea, en lxs clandestinxs.\u00a0Lo que hoy se manifiesta es una tentativa de convergencia entre fuerzas empresariales, mafiosas, neoliberales y fascistas como lo vemos en las expresiones que llaman \u201clibertarias\u201d o que apelan a una idea autoritaria de libertad. En los mecanismos ret\u00f3ricos de la derecha, la negaci\u00f3n del otro es una figura central y su uso discursivo de la libertad porta inmanentemente un signo nihilista, un inocultable goce con la muerte. Aqu\u00ed tambi\u00e9n observamos\u00a0un desborde de las formas m\u00e1s consensualistas de la pol\u00edtica. Sin dudas, el di\u00e1logo es una dimensi\u00f3n constitutiva de toda sociedad democr\u00e1tica y pluralista. Pero la experiencia hist\u00f3rica de las luchas contra los fascismos, totalitarismos y dictaduras de mercado o de las Fuerzas Armadas, muestra los l\u00edmites de tolerancia que debe darse toda comunidad democr\u00e1tica, que son, justamente, los que violentan el reconocimiento de sus integrantes como sujetos libres e iguales. Resta pensar qu\u00e9 hay de nuestras formas pol\u00edticas, sociales, culturales y econ\u00f3micas que generan las condiciones para que los discursos de odio emerjan sin ning\u00fan tipo de mediaci\u00f3n pol\u00edtica. Consideramos los afectos como constitutivos de la pol\u00edtica, no abjuramos de ellos. De lo que se trata, en todo caso, es de\u00a0transformar esas pasiones antipol\u00edticas, fomentadas por las derechas vern\u00e1culas, en formas de expresi\u00f3n democr\u00e1ticas. Denunciar el racismo, el sexismo y el clasismo, entre otras formas de reproducci\u00f3n del agravio y la desigualdad, no es invadir la libertad y\/o la propiedad de los otros, como postula la vocingler\u00eda libertaria, sino garantizar la nuestra como sujetos de una comunidad pol\u00edtica democr\u00e1tica, es decir, una comunidad que emerge de la igualdad entre seres hablantes y deseantes.<\/p>\n<p>Para que las part\u00edculas golpistas suspendidas en el aire nacional no encuentren un correlato en la acci\u00f3n pol\u00edtica tal vez sea preciso\u00a0empezar a preparar\u00a0una gran manifestaci\u00f3n de calle con sindicatos, organismos de derechos humanos, movimientos sociales, intelectuales, partidos (los que est\u00e1 en el Frente de Todxs y los que no est\u00e1n).\u00a0Una gran manifestaci\u00f3n con todas las organizaciones populares, pronta para salir a la calle\u00a0en caso de peligro, para expresar enf\u00e1ticamente frente a una amenaza de golpe:\u00a0nunca m\u00e1s.<\/p>\n<p><strong>Los due\u00f1os de la tierra<\/strong><br \/>\nEn las \u00faltimas semanas hubo varios hechos de trascendencia para la vida p\u00fablica que merecen una consideraci\u00f3n exigente. El primero es\u00a0la renegociaci\u00f3n de la exorbitante deuda con acreedores privados que ha dejado el gobierno de Mauricio Macri. Durante su gesti\u00f3n se ha endeudado al pa\u00eds como nunca antes en la historia. Con el objetivo espurio de sostener la \u201cgobernabilidad\u201d se ha mantenido un modelo que lejos de fomentar un esquema de inversiones productivas y desarrollo econ\u00f3mico ha generado un sistema mafioso de saqueo de los bienes p\u00fablicos y de fuga de capitales. Resulta imprescindible\u00a0conformar una amplia comisi\u00f3n de investigaci\u00f3n\u00a0menos t\u00e9cnica que pol\u00edtica sobre la deuda. Su objetivo deber\u00eda ser descubrir qui\u00e9nes fugaron, d\u00f3nde fueron ubicados esos excedentes y, sobre todo, elaborar algunas hip\u00f3tesis acerca del destino pol\u00edtico que se dar\u00e1 a esos capitales que la clase trabajadora argentina pagar\u00e1 con su esfuerzo vitalista. Porque es verdad que debemos crecer con otra l\u00f3gica. Es indispensable entonces una investigaci\u00f3n que adem\u00e1s de se\u00f1alar responsabilidades se convierta en un instrumento relevante para declarar\u00a0un\u00a0nunca m\u00e1s\u00a0a los ciclos de endeudamiento que someten el Estado a las l\u00f3gicas del capital financiero internacional y suspenden su capacidad de decisi\u00f3n aut\u00f3noma en materia de pol\u00edticas econ\u00f3micas. La renegociaci\u00f3n pendiente de la deuda con el FMI podr\u00eda constituir un importante paso hacia adelante en relaci\u00f3n a la construcci\u00f3n de una Argentina m\u00e1s equitativa. Lo que se abre una vez despejado el problema de la deuda a corto plazo es una importante discusi\u00f3n acerca de la \u201cnueva normalidad\u201d, que es m\u00e1s bien una discusi\u00f3n acerca del\u00a0por venir. Pues se trata de abrir la fisura de un \u201ctiempo nuevo\u201d en el que situar la chispa de una interrogaci\u00f3n popular acerca de c\u00f3mo restituir recursos pol\u00edticos, econ\u00f3micos, simb\u00f3licos y culturales a las grandes mayor\u00edas. Es necesario (inevitable) que los movimientos sociales y la clase trabajadora organizada traben una ligaz\u00f3n con vistas a recrear una gran forma pedag\u00f3gica dentro del Estado. Y esa nueva temporalidad reclamar\u00e1 tambi\u00e9n un nuevo lenguaje que parta de la pregunta por la distribuci\u00f3n igualitaria de recursos y por el reconocimiento de la dignidad irrenunciable de cada persona.<\/p>\n<p>Sin embargo, esa l\u00f3gica econ\u00f3mica devastadora a\u00fan persiste. La vemos en las\u00a0nuevas formas de extracci\u00f3n de renta financiera\u00a0que es indisociable de otras formas de extracci\u00f3n: de cuerpos, de afectos, de conocimientos, de fuerza de trabajo, de bienes comunes. La vemos en\u00a0la planificaci\u00f3n de incendios que se despliegan por el territorio nacional en busca de la expansi\u00f3n de la frontera agr\u00edcola o de emprendimientos inmobiliarios. La vemos en las luchas por la\u00a0ocupaci\u00f3n de tierras\u00a0que van desde aquellas de origen m\u00e1s antiguo que llevan adelante desde la conquista los pueblos ind\u00edgenas hasta las m\u00e1s recientes que involucran a los sectores excluidos de las diversas formas justas del habitar. Todos estos casos sin dudas son situaciones diferentes y complejas y ameritan una reflexi\u00f3n espec\u00edfica que est\u00e9 a la altura de lo que el problema demanda. Pero eso no implica dejar de reconocer que su heterogeneidad manifiesta un punto de condensaci\u00f3n hist\u00f3rica: la cuesti\u00f3n de la propiedad y su relaci\u00f3n con la comunidad democr\u00e1tica y el Estado de derecho. Desde luego esto supone una discusi\u00f3n sobre el modo de producci\u00f3n y distribuci\u00f3n de la renta. Cada vez que desde el Estado se ha intentado interrumpir esta l\u00f3gica econ\u00f3mica vemos la contraofensiva de ciertos sectores ante el temor a perder privilegios. La literatura los ha nombrado:\u00a0Los due\u00f1os de la tierra.<\/p>\n<p>Son los que insisten en la humillaci\u00f3n de la vida popular. Y esa humillaci\u00f3n, en ocasiones, se convierte en desaparici\u00f3n. Trauma que vuelve en estos d\u00edas con un nombre que denuncia la violencia:\u00a0Facundo Astudillo Castro.\u00a0Ese\u00a0nombre, y todos los nombres desaparecidos por la\u00a0violencia institucional, est\u00e1n asediados por las formas de una intolerable prepotencia de la pol\u00edtica, por el silencio y la complicidad de la (in)justicia. La insistencia de la derecha encierra tambi\u00e9n una vibraci\u00f3n cuyo impulso rec\u00f3ndito est\u00e1 en el comienzo de la historia nacional, continental y, antes, colonial.<\/p>\n<p>Fantasmas que lejos de conjurarse se hacen presentes una y otra vez cuando las derechas ponen en movimiento pol\u00edticas y ret\u00f3ricas destructivas, de devastaci\u00f3n material, cultural y simb\u00f3lica o cuando se movilizan agitando de nuevo las brumas espesas de un clima destituyente que busca desestabilizar al actual gobierno. Esos fantasmas emergieron alrededor del Obelisco, en las declaraciones de Sanz y de Duhalde. Aun en su condici\u00f3n de empobrecido, saqueado durante los a\u00f1os macristas, el Estado dispuso de un enorme esfuerzo en salud, de instrumentos de asistencia social a trabajadores formales e informales y a empresas.\u00a0A esta altura es sin embargo evidente que sobre el Estado se busca imponer un l\u00edmite.\u00a0En la gigantesca presi\u00f3n de los poderes econ\u00f3micos, reconocemos un l\u00edmite externo global, en la dificultad de sofocarla, una limitaci\u00f3n interna, nuestra. La producci\u00f3n y circulaci\u00f3n de mercanc\u00edas ha crecido sobre un conjunto de flexibilizaciones y aperturas, con las que crecieron tambi\u00e9n contagios y muertes.\u00a0De persistir el nivel de contagios Argentina toda podr\u00eda llegar a fin de a\u00f1o descalabrada en su sistema sanitario y en su modo de vida en com\u00fan.\u00a0Ser\u00eda un escenario tr\u00e1gico.<\/p>\n<p><strong>Destellos de igualdad<\/strong><br \/>\nEl gobierno ha planteado una serie de medidas importantes que otorgan un horizonte positivo en t\u00e9rminos de democratizaci\u00f3n. Entre ellas,\u00a0la reforma judicial, que cumple con el contrato pol\u00edtico anunciado en la campa\u00f1a, y cuyo pliego ya ha sido enviado al Congreso. La progresiva deslegitimaci\u00f3n del sistema de justicia, puesta de manifiesto en los \u00faltimos a\u00f1os, ha sido abordado por el gobierno al poner un cerco legal a la actuaci\u00f3n de los\u00a0servicios de inteligencia\u00a0en causas penales, herederos de pr\u00e1cticas violatorias de los derechos humanos y de garant\u00edas fundamentales de los ciudadanos, sumados a engranajes esenciales de una\u00a0red criminal de espionaje\u00a0puesta al servicio de la corrupci\u00f3n, a trav\u00e9s de negocios propios y al servicio de un aparato de\u00a0lawfare\u00a0montado para la persecuci\u00f3n y la proscripci\u00f3n pol\u00edtica que atenta contra la democracia.<\/p>\n<p>Acompa\u00f1amos el inicio de un camino de reforma legislativa hacia el saneamiento de los procesos judiciales mediante la implementaci\u00f3n plena de un sistema acusatorio, correctivo del paradigma del juez privado de imparcialidad al concentrar en s\u00ed las facultades de direccionamiento de la investigaci\u00f3n y la potestad de sentenciar. A trav\u00e9s de ello se suman los beneficios de la oralidad, la transparencia y el rol de fiscales especializados investigando en equipo, herramientas orientadas a neutralizar la manipulaci\u00f3n y la cooptaci\u00f3n de voluntades. No admite m\u00e1s demora la designaci\u00f3n de un Procurador General de la Naci\u00f3n por la v\u00eda parlamentaria, seg\u00fan lo exige la ley y lo demanda la credibilidad de las instituciones.<\/p>\n<p>El dise\u00f1o de esos cambios debe resultar eficaz para revertir la concentraci\u00f3n del poder ejercido por v\u00ednculos internos verticalizados en manos de altos magistrados, que operan como aval de la utilizaci\u00f3n abusiva de mecanismos procesales como la prisi\u00f3n preventiva, los peritajes a la carta y la manipulaci\u00f3n de la figura del arrepentido. A ello se suma el ostentoso v\u00ednculo de jueces y fiscales federales con agencias extranjeras y poderes f\u00e1cticos, delet\u00e9reos de un estado de derecho y de la propia soberan\u00eda.\u00a0El desaf\u00edo no es menor cuando el sistema judicial permanece aferrado a una concepci\u00f3n end\u00f3gena, burocr\u00e1tica y patriarcal donde prima una justicia de clase que acuerda un trato desigual y profundiza las asimetr\u00edas. La indolencia y la ausencia de toda respuesta jur\u00eddica, civil y penal, ante hechos notorios y p\u00fablicos de vaciamiento y fraude, como se ha visto en el caso Vicentin, muestra cuan corrosivos son los malos ejemplos de jueces encumbrados que brindan amparo a esos lamentables desempe\u00f1os, en vez de velar por el respeto a las leyes y la protecci\u00f3n de las v\u00edctimas.\u00a0En contraste, prevalece la legitimaci\u00f3n jur\u00eddica de la violencia contra los sectores vulnerables de la sociedad y los grupos hist\u00f3ricamente postergados en el reconocimiento de sus derechos, ante quienes se esgrime la sumisi\u00f3n a un poder amenazante.<\/p>\n<p>No se puede desconocer la importancia de una reforma judicial que, a\u00fan sin pretender en modo alguno modificar las situaciones planteadas en el pasado, apunta, a futuro, a quebrar esas redes y v\u00ednculos espurios que llevaron a la actual degradaci\u00f3n del sistema de justicia. El poder judicial no puede ser ajeno a las esperadas pol\u00edticas legislativas que hagan de todo ciudadano un part\u00edcipe igualitario del derecho, para que a nadie se le niegue el auxilio, la dignidad humana y se considere en cada caso la mayor debilidad de los sectores sociales desguarnecidos.<\/p>\n<p>Valgan los temas que venimos mencionando como ejercicios en los que el Estado intenta garantizar, como le corresponde, los niveles democr\u00e1ticos de igualdad, en la atenci\u00f3n de cada ciudadano seg\u00fan sus necesidades. Porque aquellos que con banderazos apelan a la libertad como \u201cgrito sagrado\u201d de nuestro Himno nacional, deber\u00edan recordar que el \u201cved en trono a la noble igualdad\u201d refuerza firmemente la idea democr\u00e1tica de la igualdad como medida justa de distribuci\u00f3n de la libertad reclamada por los pueblos. La posibilidad de sancionar\u00a0un impuesto a las grandes riquezas\u00a0se enmarca en esas pr\u00e1cticas; el establecimiento de\u00a0una renta ciudadana universal, de por s\u00ed m\u00e1s complejo, tambi\u00e9n lo pretender\u00eda. El gobierno ha anunciado ambas medidas de manera relativamente ambigua y a\u00fan no ha terminado de avanzar. Ya hay varios pa\u00edses en el mundo que han comenzado a implementar pol\u00edticas similares. Sin dudas, la posibilidad de establecer estas dos medidas constituir\u00eda un acontecimiento de enorme trascendencia. M\u00e1s a\u00fan, como el gobierno parece estar elaborando, si se logra una intervenci\u00f3n integral en las reformas judicial, tributaria y fiscal, podr\u00eda llegar a convertirse en una de las acciones m\u00e1s importantes de toda la historia de la naci\u00f3n, pues tocar\u00eda\u00a0el verdadero nervio de la injusta estructura social latinoamericana y argentina: la desigualdad.<\/p>\n<p>Del problema de la igualdad y la desigualdad se deriva toda una filosof\u00eda pol\u00edtica. La pandemia ha mostrado de la manera m\u00e1s cruda la igualdad radical de la condici\u00f3n humana: nuestra fragilidad y temor ante la muerte, pero tambi\u00e9n las desigualdades en el acceso a los bienes p\u00fablicos y sociales. Queremos celebrar el reciente anuncio que establece las telefon\u00eda celular y fija, los servicios de Internet y la televisi\u00f3n como servicios p\u00fablicos esenciales porque es un paso hacia la concepci\u00f3n de la comunicaci\u00f3n como un derecho humano. Algo que supimos comenzar a construir durante los a\u00f1os kirchneristas y ha quedado trunco con el acenso de Macri al gobierno. De hecho, los dos primeros actos de gobierno de Macri fueron la prisi\u00f3n de\u00a0Milagro Sala\u00a0-una presa pol\u00edtica, que nos obliga a retornar sobre lo no resuelto- y la intervenci\u00f3n de la AFSCA. En este sentido, debemos encontrar nuevas formas de reabrir este gran problema.<\/p>\n<p>La\u00a0virtualizaci\u00f3n de la educaci\u00f3n\u00a0no solo presenta serios l\u00edmites en t\u00e9rminos pedag\u00f3gicos, sino que adem\u00e1s aumenta o fortalece las asimetr\u00edas existentes. La peor cara se revela en los barrios populares y vulnerados, en donde las infancias carecen de la conectividad necesaria para afrontar el desaf\u00edo de la alfabetizaci\u00f3n mediada por tecnolog\u00edas.\u00a0Es alarmante la decisi\u00f3n del jefe de Gobierno de la Ciudad, Rodr\u00edguez Larreta, de abrir las escuelas en el medio del foco pand\u00e9mico para que lxs pibes de sectores sociales vulnerados acudan a la escuela. La \u201csoluci\u00f3n\u201d cambiemita consiste en volver a poner una vez m\u00e1s las vidas de las clases trabajadoras a la intemperie. Y crea estigmatizaci\u00f3n social para sectores sociales hist\u00f3ricamente postergados por razones \u00e9tnicas, socioecon\u00f3micas, diversidad sexual y, en lo espec\u00edfico, razones de edad. Algo similar ocurre con\u00a0el arte y la cultura. Sus trabajadores y trabajadoras vienen manifestando desde el inicio de la pandemia la necesidad de encontrar formas que garanticen la sostenibilidad de sus vidas frente a la dificultad para llevar adelante sus trabajos. Se trata de actividades tambi\u00e9n importantes y esenciales porque sin salud no hay vida pero sin cultura no hay vida digna de ser vivida ni pueblo con futuro.<\/p>\n<p>Hablar del futuro, del Estado, de la pol\u00edtica del\u00a0por venir\u00a0en\u00a0un futuro pospand\u00e9mico, frente a un panorama opositor de f\u00f3rmulas de derechas que quieren identificarse como \u201ccentro derecha\u201d (pero cuyo abandono de cualquier posici\u00f3n centrista se visibiliza en la rodilla del polic\u00eda estadounidense que agobia a George Floyd), debe ser un ejercicio de esperanza al que debemos convocar a todos, fortaleciendo la unidad y organizaci\u00f3n del campo popular. Debemos ayudar a\u00a0reponer los valores comunitarios para recuperarnos de la pr\u00e9dica antipol\u00edtica de la derecha, que nunca conseguir\u00e1 inscribir el bien colectivo en el objetivo del poder pol\u00edtico, diferenci\u00e1ndolo de la promoci\u00f3n individual y el enriquecimiento, en formas dom\u00e9sticas y mafiosas del poder individual.\u00a0Es el momento de abrir un espacio de di\u00e1logo intenso al interior de todas las fuerzas del Frente de Todxs, con todas aquellas que manifiestan vocaci\u00f3n democr\u00e1tica. La imaginaci\u00f3n democr\u00e1tica, nuestro horizonte y nuestro desaf\u00edo, puede ayudarnos a vislumbrar una salida que no sea la barbarie y la mercantilizaci\u00f3n del mundo. Puede acompa\u00f1arnos en esta vigilia constructiva para imaginar lo imprevisible de lo com\u00fan. Algunas de las formas radicales de la vida colectiva deben ser la igualdad, el respeto de los derechos humanos y de la naturaleza, el cuidado de la vida y la biodiversidad. Lo merece el porvenir, lo merece este impulso largo de elevaci\u00f3n en la calidad venidera de la vida. Lo merece la vocaci\u00f3n por la construcci\u00f3n de un espacio simb\u00f3lico de pertenencia que no es meramente el suelo, sino la casa com\u00fan y hospitalaria de lxs trabajadorxs, migrantes, nativos, ese hogar comunitario y democr\u00e1tico del que no quisi\u00e9ramos nunca m\u00e1s desarraigarnos mientras se resista en la promesa.<\/p>\n<p>Contactos:\u00a0comunaargentina@gmail.com\u00a0y\u00a0https:\/\/comunaargentina.blogspot.com<\/p>\n<h6>Fuente: P\u00e1gina 12<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El espacio de intelectuales y artistas Comuna Argentina por una Nueva Imaginaci\u00f3n Democr\u00e1tica advierte sobre el avance de las neoderechas y se\u00f1ala que \u00abla desestabilizaci\u00f3n pol\u00edtica se viste de reivindicaci\u00f3n de quienes siempre se han cre\u00eddo los due\u00f1os de la patria\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":107112,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[21],"class_list":["post-107111","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-informe-nacional","tag-argentina"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/107111","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=107111"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/107111\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/media\/107112"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=107111"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=107111"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=107111"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}