{"id":108598,"date":"2020-10-29T06:00:52","date_gmt":"2020-10-29T09:00:52","guid":{"rendered":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/?p=108598"},"modified":"2020-10-28T14:10:36","modified_gmt":"2020-10-28T17:10:36","slug":"merendero-un-plato-de-comida-puesto-con-amor-fe-y-esperanza","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/merendero-un-plato-de-comida-puesto-con-amor-fe-y-esperanza\/","title":{"rendered":"Merendero. un plato de comida puesto con amor, fe y esperanza"},"content":{"rendered":"<p>Patricia abri\u00f3 en su casa y en plena pandemia este este comedor para ayudar a m\u00e1s de 120 familias de la zona de Puente de Hierro, en la zona rural de Guaymall\u00e9n. Cuenta con la ayuda de tres amigas.<\/p>\n<p>Cuando Patricia, Norma, Silvia y Miriam se fueron a acostar el lunes por la noche, estaban felices. Las cuatro viven en sus humildes casas del barrio Grilli Norte, en Puente de Hierro (Guaymall\u00e9n), y su satisfacci\u00f3n no era para menos: hab\u00edan preparado varias ollas de arroz con leche para repartir entre los m\u00e1s de 120 ni\u00f1os (y sus familias) a quienes asisten todos los martes y jueves por la ma\u00f1ana y por la tarde en el merendero Granito de Fe.<\/p>\n<p>Desde hace dos semanas, este espacio funciona en la casa de la primera de las mujeres; una mujer de 40 a\u00f1os y quien\u00a0en plena pandemia pudo cumplir su particular sue\u00f1o pendiente: inaugurar su merendero.<\/p>\n<p>Pero cuando amanecieron ayer, algo hab\u00eda fallado; y el contenido de algunas de las ollas se hab\u00eda echado a perder.\u00a0\u201cTuvimos que tirarlo, y salir corriendo, cada una con lo que ten\u00eda, a preparar de nuevo. Hicimos lo que alcanz\u00f3, perdimos varias ollas grandotas. Pero no pod\u00edamos decirles a los chicos que no hab\u00eda nada\u201d, recuerdan luego de repartir varias raciones, acompa\u00f1adas de bu\u00f1uelos caseros. Y sonr\u00eden, porque saben que lamentarse y llorar sobre la leche derramada -literalmente- no cambiar\u00e1 nada. Este esfuerzo (apenas uno de los infinitos que hacen en el d\u00eda a d\u00eda) les permiti\u00f3 repartir ayer en dos y hasta tres tandas la comida a los ni\u00f1os del lugar, los mismos que -aunque sab\u00edan que reci\u00e9n a las 17 iban a poder retirarla-, se acercaban desde el mediod\u00eda a preguntarle a Pati qu\u00e9 iban a comer hoy.<\/p>\n<p>\u201cHay mucha necesidad ac\u00e1, y con la pandemia sali\u00f3 m\u00e1s gente a la calle. Porque hay menos trabajo, todo es m\u00e1s caro, y creci\u00f3 la necesidad\u201d, resume Patricia Evangelista, quien vive pr\u00e1cticamente desde siempre en el lugar; y quien lleva m\u00e1s de tres a\u00f1os ayudando en comedores. Antes era una de las voluntarias del otro comedor del lugar. Pero cuando cay\u00f3 en la cuenta de que con uno no alcanzaba, decidi\u00f3 abrir su propio merendero; en su casa, con lo poco que puede comprar con su dinero y lo otro -tambi\u00e9n poco- que llega de donaciones. Las otras mujeres que la ayudan tambi\u00e9n aportan lo que pueden, desde comida y su tiempo hasta la garrafa para cocinar (que no baja de los 700 pesos en la zona). Ninguna tiene otro trabajo, porque la pandemia tambi\u00e9n las borr\u00f3 del mapa laboral.<\/p>\n<p>\u201cEl otro comedor sigue funcionando, pero no alcanza. Y como la gente me conoce, cuando iban al comedor y lo encontraban cerrado; ven\u00edan directamente a mi casa a preguntarme si ten\u00eda algo de comer. Entonces decid\u00ed abrir mi merendero\u201d, sigue Patricia, quien vive con a su esposo Alejandro (que se las rebusca con changas), y sus tres hijos, una ni\u00f1a de 12 a\u00f1os y dos nenes de 7 y 4 a\u00f1os.<\/p>\n<p><strong>Un viejo sue\u00f1o<\/strong><br \/>\nHay quienes anhelan ganar la loter\u00eda para convertirse en millonarios de la noche a la ma\u00f1ana, hay quienes sue\u00f1an con ser una estrella de rock, y tambi\u00e9n hay quienes sue\u00f1an con ser futbolistas profesionales. Sin embargo, el sue\u00f1o de Patricia -desde hac\u00eda ya a\u00f1os- era abrir su propio merendero. Y\u00a0pudo concretarlo en plena pandemia de coronavirus, lo que puede leerse como un doble logro\u00a0(o doble sacrificio).<\/p>\n<p>\u201cPreparamos lo que tenemos a mano. A veces hacemos de comer, a veces una olla gigante de t\u00e9 con leche; pero siempre tratamos de que los chicos se vayan a dormir con algo en el est\u00f3mago, y con una sonrisa. Tenemos un cuaderno con los nombres de los chicos que vienen a buscar comida, y muchos se llevan tres o cuatro raciones para sus familias. A veces vienen algunos que no est\u00e1n anotados, y les damos una porci\u00f3n. \u00bfC\u00f3mo les vas a decir que no le das comida porque no est\u00e1n anotados?\u201d, resumen Patricia, Norma y Silvia luego de repartir la segunda tanda de raciones. En el cierre perimetral de la vivienda -de palos y troncos- sobresale un cartel de tela con letras de cartulinas de colores donde se lee \u201cGranito de Fe\u201d. Y en papeles manuscritos m\u00e1s peque\u00f1os, varios carteles con dos indicaciones claras:\u00a0\u201ctraer tapabocas\u201d y \u201ctraer t\u00e1per\u201d.<\/p>\n<p>\u201cLa puse Granito de Fe porque siempre en mi coraz\u00f3n yo tengo la esperanza de que voy a poder ayudar. Cuando uno quiere hacerlo, no hace falta tener una casa con muchos pisos; o un autazo. Yo ayudo en mi casa, a pulm\u00f3n con lo que conseguimos con las mujeres que me ayudan y otros vecinos. La asignaci\u00f3n que cobro por mis hijos la destino al merendero.\u00a0Y no espero nada a cambio. Simplemente me conformo con que un d\u00eda, cuando yo est\u00e9 viejita, pueda ver que mi hija sigue con esta labor\u201d, concluye Pati, siempre con una sonrisa y con la humildad que la caracteriza.<\/p>\n<p>Aunque tampoco tiene de sobra para su d\u00eda a d\u00eda, Norma tambi\u00e9n sonr\u00ede mientras observa a un grupito de chicos que se retiran con timidez, llevando los recipientes con comidas y bolsitas de nylon con bu\u00f1uelos en su interior.\u00a0\u201cCon solo verles la cara de alegr\u00eda y felicidad a los chicos cuando reciben la comida, uno siente que eso paga todo\u201d, sintetiza.<\/p>\n<p>\u201cUna hace esto porque lo siente, porque quiere ayudar. Ac\u00e1 hay muchos ni\u00f1os, uno ve tantas cosas. Y con algo as\u00ed se puede aportar un mont\u00f3n. La gente siempre est\u00e1 agradecida\u201d, agrega a su turno Silvia.<\/p>\n<p>El almuerzo y la merienda todos los martes y jueves es la meta que se han fijado para comenzar. Pero saben que no es suficiente cuando hay hambre y necesidad.\u00a0El pr\u00f3ximo paso ser\u00e1 entregar raciones todos los d\u00edas, de lunes a lunes y sin excepci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Para quienes quieran colaborar con Granito de Fe<\/strong><br \/>\nAlgunas donaciones de particulares o de agrupaciones; m\u00e1s lo que sale del bolsillo de Patricia Evangelista y quienes la ayudan es lo que le ha permitido a la mujer llevar ya dos semanas repartiendo dos comidas diarias, martes y jueves.\u00a0\u201cHacemos malabares para cocinar. Tenemos apenas una cocinita chiquita, ponemos nuestras garrafas y lo hacemos en las ollas que tenemos. El otro d\u00eda averig\u00fc\u00e9 cu\u00e1nto sale una olla linda y grande\u2026 \u00a19.000 pesos! \u00a1Con eso doy de comer cinco d\u00edas, por lo menos!\u201d, resume y sonr\u00ede Patricia, quien inaugur\u00f3 el Merendero Granito de Fe en su casa.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de la inagotable voluntad y de llevar adelante el lugar \u201ca pulm\u00f3n\u201d; Pati y quienes la ayudan son conscientes de la importancia que puede tener cualquier tipo de colaboraci\u00f3n con mercader\u00eda.\u00a0\u201cHay ni\u00f1os que se van a la cama habiendo comido lo que les damos ac\u00e1, y nada m\u00e1s\u201d, reflexionan en voz alta.<\/p>\n<p>Para colaborar, los tel\u00e9fonos son 2612434130, 2612717527 (WhatsApp) y 2612717527<\/p>\n<h6>Fuente: Los Andes<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Patricia abri\u00f3 en su casa y en plena pandemia este este comedor para ayudar a m\u00e1s de 120 familias de la zona de Puente de Hierro, en la zona rural de Guaymall\u00e9n. Cuenta con la ayuda de tres amigas.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":108599,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[31],"class_list":["post-108598","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-informe-municipal","tag-mendoza"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/108598","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=108598"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/108598\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/media\/108599"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=108598"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=108598"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=108598"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}