{"id":110182,"date":"2020-12-14T04:49:57","date_gmt":"2020-12-14T07:49:57","guid":{"rendered":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/?p=110182"},"modified":"2020-12-13T20:57:11","modified_gmt":"2020-12-13T23:57:11","slug":"para-una-lengua-de-los-pueblos-sonarlo-todo","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/para-una-lengua-de-los-pueblos-sonarlo-todo\/","title":{"rendered":"Para una lengua de los pueblos: So\u00f1arlo todo"},"content":{"rendered":"<h3>\u00abQueremos tener compa\u00f1eros que piensen, que nos digan la verdad, que tengan capacidad transgresora, que ayuden a equivocarnos lo menos posible\u00bb.\u00a0 N\u00e9stor Kirchner<\/h3>\n<p><strong>Pasado y presente<\/strong><\/p>\n<p>Ni calco ni copia. Ninguna experiencia es igual a otra, lo sabemos, aunque no hay nada que no se empalme, combine o complemente con un saber anterior o simult\u00e1neo. Argentina es la historia de un p\u00e9ndulo entre grandes momentos democr\u00e1ticos y democratizadores y otros de car\u00e1cter represivo, autoritario, conservador y de despojo de la vida popular. El momento actual es efecto de esa historia, pero est\u00e1 signado otra vez por la invenci\u00f3n. Un gobierno electo democr\u00e1ticamente y con una fuerte vocaci\u00f3n popular encuentra un freno (exterior pero interior tambi\u00e9n) cada vez que intenta activar\u00a0pol\u00edticas de la igualdad. Sabemos tambi\u00e9n que la situaci\u00f3n pol\u00edtica y econ\u00f3mica es delicada y en cierto punto in\u00e9dita: que a la tragedia del macrismo iba a sucederle la de la pandemia no hubo intuici\u00f3n pol\u00edtica ni imaginaci\u00f3n literaria capaz de semejante futuridad. Debemos encontrar la palabra justa para convocar a una gran conversaci\u00f3n p\u00fablica y a una fuerza militante donde podamos discutir en serio los grandes dramas de la Argentina. No estamos aqu\u00ed para ser testimoniales, nuestra ascendencia pol\u00edtica es la de una historia de luchas populares.<\/p>\n<p>Octubre ha sido un mes intenso. Hemos vivido una serie de hechos de importante significaci\u00f3n pol\u00edtica. El aniversario del fallecimiento de N\u00e9stor Kirchner. Un hombre que supo interrumpir una historia de ultrajes y despojos y rehabilitar un horizonte de emancipaci\u00f3n y justicia social para los pueblos. El aniversario del triunfo del Frente de Todxs. Una fuerza pol\u00edtica que se construy\u00f3 durante los a\u00f1os de resistencia al macrismo y que encontr\u00f3 en la decisi\u00f3n justa de Cristina Fern\u00e1ndez de Kirchner la posibilidad de una alianza con vocaci\u00f3n de gobierno. Estos dos hechos se suman a otro acontecimiento de magnitud: Cristina habl\u00f3. Lo hizo a trav\u00e9s de una carta que todos hemos le\u00eddo con importante atenci\u00f3n. Porque nos sabemos tambi\u00e9n sus destinatarios. El destino de una palabra p\u00fablica es incalculable. La relaci\u00f3n de un pueblo con sus l\u00edderes requiere un trabajo de di\u00e1logo permanente no siempre exento de conflictos. Este mismo texto pretende ser un intento de continuar y ampliar ese di\u00e1logo.<\/p>\n<p>Pero adem\u00e1s Cristina tambi\u00e9n habl\u00f3 con otra carta de balance del a\u00f1o de gobierno, donde se\u00f1ala con claridad desusada los mecanismos por los cuales los jueces de la Corte Suprema fueron aceptando distintas irregularidades en sus nombramientos, que eran el correlato inevitable de su papel en el forzamiento de las leyes \u2013esto es, torn\u00e1ndolas ilegales\u2013, con la invenci\u00f3n de dispositivos destinados a proteger intereses financieros, comunicacionales y pol\u00edticos de esos mismos poderes que en el per\u00edodo pol\u00edtico anterior los hab\u00eda se\u00f1alado como cortesanos infalibles de lafware. Nunca y de una manera tan extraordinariamente n\u00edtida quedaba claro que la Corte, los grandes estudios jur\u00eddicos vinculados a las supremas finanzas que as\u00ed organizan sus burbujas de poder, actuaban como un cuerpo de coraceros despellejando las leyes para poner un sello golpista salido de escriban\u00edas complotadas dentro del mismo poder judicial y voltear o condicionar a los gobiernos populares democr\u00e1ticamente electos. La carta que mencionamos no puede ser desaprovechada para un fin reparador que la sociedad exige: el juicio pol\u00edtico a una Corte Suprema que ha da\u00f1ado a las instituciones de la Rep\u00fablica.<\/p>\n<p><strong>Antecedente y despu\u00e9s<\/strong><br \/>\nEl caso\u00a0Vicentin\u00a0abri\u00f3 en los \u00faltimos meses una serie de consideraciones que pusieron como centro el concepto de propiedad privada. Las derechas argentinas, con matices pero sin hacer alarde de novedad, contestaron la propuesta inicial con un recurrente estribillo de guerra: que la expropiaci\u00f3n de Vicentin habr\u00eda constituido una embestida intolerable contra el r\u00e9gimen de propiedad. El guante que lanzaron no s\u00f3lo se atrevi\u00f3 al rid\u00edculo de propagar la idea de que, tras Vicentin, el gobierno se quedar\u00eda con\u00a0tu\u00a0departamento, sino que pas\u00f3 por alto, y este es el detalle relevante, el hecho de que la expropiaci\u00f3n se propuso ante el car\u00e1cter abiertamente ilegal de las maniobras de Vicentin. La estafa al Banco Naci\u00f3n, en connivencia con funcionarios de alto rango del gobierno de Macri, la defraudaci\u00f3n al Estado, el roce con oscuros negocios de tr\u00e1fico, los ardides de evasi\u00f3n fiscal y contrabando, son todas figuras de responsabilidad penal, previstas en el ordenamiento jur\u00eddico y sancionadas precisamente ante supuestos de grave lesi\u00f3n al r\u00e9gimen general de propiedad. La tergiversaci\u00f3n circul\u00f3 en el lenguaje habitual de los medios hegem\u00f3nicos, tuvo la complicidad de los jueces intervinientes, el apoyo de chacareros y rentistas, y hasta la inaudita complacencia de los propios afectados por las tropel\u00edas de la empresa.<\/p>\n<p>Por el Vautrin balzaciano sabemos que \u201cdetr\u00e1s de toda fortuna hay un crimen\u201d (as\u00ed como detr\u00e1s de cada gran propiedad hay un despojo). Juicio categ\u00f3rico, de dif\u00edcil objeci\u00f3n, postula una moral de alcance universal y descansa sobre la observaci\u00f3n concreta de acontecimientos concretos. El c\u00e9lebre personaje de la\u00a0Comedia Humana\u00a0est\u00e1 ah\u00ed para se\u00f1alar en sus intervenciones el lado maldito de la organizaci\u00f3n social, representa el saber de una conciencia que no se enga\u00f1a acerca del estado real de las cosas. Es m\u00e1s que obvio que el gobierno de\u00a0Alberto Fern\u00e1ndez\u00a0no pretend\u00eda ni pretende ir tan lejos. Si fuera posible un psicoan\u00e1lisis de los t\u00e9rminos y usos del lenguaje pol\u00edtico dir\u00edamos que la respuesta de la derecha, al sobreimprimir en el caso particular las condiciones generales del r\u00e9gimen de propiedad, puso de manifiesto su inconsciente Vautrin. Porque aunque sea cierto que detr\u00e1s de los cr\u00edmenes de Vicentin est\u00e9n los propios de la genealog\u00eda de toda fortuna, no es de ninguna manera cierto que el gobierno del Frente de Todxs haya puesto en cuesti\u00f3n en lo m\u00e1s m\u00ednimo el derecho ordinario de propiedad privada. La hip\u00e9rbole publicitaria es reveladora. Tiene la eficacia de mostrar su reverso, su punto ciego: la defensa de la propiedad aun cuando afecte la legalidad que la consagra.<\/p>\n<p>El mismo asunto, l\u00f3gicamente tocado por tonos distintivos, volvi\u00f3 a presentarse ante Guernica y la toma de tierras, y ante los campos disputados por el ex presidente de la Sociedad Rural y ex ministro de Agricultura durante el gobierno de Macri. La pregunta que entonces resulta pol\u00edticamente pertinente implica considerar cu\u00e1l es el grado de legitimidad que alcanzan las mayor\u00edas democr\u00e1ticas para respaldar acciones de gobierno que ponen en cuesti\u00f3n no el principio en s\u00ed de la propiedad privada, sino aquello que al interior del r\u00e9gimen jur\u00eddico subvierte su normatividad y se expone al crimen.\u00a0Se condena p\u00fablicamente a las familias despose\u00eddas de Guernica por usurpaci\u00f3n, pero se convalidan los cr\u00edmenes de Vicentin. Se convalida la violencia del saqueo financiero, negociando las mejores condiciones de devoluci\u00f3n y pago de aquello de lo que en el pa\u00eds ya fue reiteradamente expropiado por corporaciones, guardianes y lacayos del mercado de capitales.\u00a0Los due\u00f1os de la tierra, para usar la expresi\u00f3n de Vi\u00f1as, son tambi\u00e9n due\u00f1os del aparato judicial y de los instrumentos de dominaci\u00f3n cultural y control de la subjetividad. En el marco de estos \u201cdebates\u201d, no deja de tener inter\u00e9s repasar una vez m\u00e1s los episodios y nombres que definieron alrededor de 1880 el m\u00e9todo de expropiaci\u00f3n general de tierras comunales a fuerza de\u00a0Remington\u00a0y la adjudicaci\u00f3n a las familias de la conquista del desierto, los Braun, los Bullrich, los Mart\u00ednez de Hoz, entre otras. He aqu\u00ed uno de los mayores obst\u00e1culos para una democracia plena ya se\u00f1alado temprana y dram\u00e1ticamente por uno de los mayores pensadores que tuvo Nuestra Am\u00e9rica, Jos\u00e9 Carlos Mari\u00e1tegui: \u201cEl r\u00e9gimen de propiedad de la tierra determina el r\u00e9gimen pol\u00edtico y administrativo de toda naci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p><strong>Guernica: el Estado y la fuerza. Lo com\u00fan<\/strong><br \/>\nSe ha dicho que Guernica es un punto de no retorno, no lo creemos. Sabemos de la complejidad que conlleva el gobierno del Estado \u2013tanto nacional como provincial\u2013, y de la dificultad de resolver un problema estructural como el acceso a una vivienda digna. Tambi\u00e9n sabemos todo el trabajo que llev\u00f3 y est\u00e1 llevando adelante el gobierno de la provincia de Buenos Aires para atender la falta de acceso a la tierra. Y no desconocemos que este gobierno est\u00e1 atravesado por conflictos que no solo vienen de afuera sino que constituyen el pulso vital de un espacio de coalici\u00f3n. Pero es justamente por eso, porque el escenario est\u00e1 abierto y en disputa, y porque el gobierno de\u00a0Axel Kicillof\u00a0y su figura tambi\u00e9n nos interesan, que nos preocupan ciertas se\u00f1ales de peligro. Nos preocupa aqu\u00ed el modo en que la expresi\u00f3n \u201cpropiedad privada\u201d aparece como la \u00fanica fuente de ordenamiento jur\u00eddico y social en el coraz\u00f3n de una sociedad que supo ser m\u00e1s igualitaria.<\/p>\n<p>La inclusi\u00f3n de la propiedad privada, junto a la vida y a la libertad, constituye una grave herida en la historia social y popular argentina, con la amenaza adicional que ya se aloja en el interior del movimiento popular del pa\u00eds, en el interior mismo del peronismo, m\u00e1s all\u00e1 de las ambig\u00fcedades que siempre le fueron propias. Nunca, sin embargo, se hab\u00eda llegado a expresar la tr\u00edada constitutiva de los compromisos pol\u00edticos con dos elementos como la vida y la libertad, sustrato universal del sentido de las existencias colectivas, junto a una instancia como la \u201cpropiedad privada\u201d, que siempre fue objeto de discusiones en otro nivel de la realidad, y que as\u00ed presentada, asigna a todo el conjunto de la proclama una fuerza de cu\u00f1o desenfadadamente oscurantista y viscoso. Para decirlo en t\u00e9rminos m\u00e1s cl\u00e1sicos, de derecha. No cualquier derecha sino una que se coloca en un teatro de guerra, en nombre del gobierno de la Provincia de Buenos Aires. No es novedad la emergencia de un programa de la ultraderecha argentina. Lo es que crezca dentro de los pliegues del gobierno democr\u00e1tico. Nuestro gobierno, de evidentes bifurcaciones internas, cuyos equilibrios, alterados a menudo por el eslab\u00f3n perdido, no deber\u00edan desinclinar la balanza en desmedro de una orientanci\u00f3n hacia lo popular. Y pese a esas \u201cbifurcaciones internas\u201d de endeble carnadura, de cara a un 2021 que esperamos menos inclemente que este a\u00f1o que est\u00e1 por terminar, es preciso asumir plenamente el rol del Estado: figurarse menos como intermediario que como autoridad.<\/p>\n<p>La publicidad del cirujano\u00a0Sergio Berni\u00a0sobre el operativo en Guernica marca un momento decisivo, imposible de ignorar, en la historia reciente del Estado argentino. Berni formula en estilo de arenga militar tres derechos: a la Vida, a la Libertad y a la Propiedad Privada. \u201cDerechos innegociables\u201d, dice. Luego denomina implacable al operativo con la desusada cantidad de cuatro mil hombres en acci\u00f3n \u2013filmados como si fueran soldados en una selva en el lejano Vietnam\u2013, y presenta este ejercicio abusivo de escenas militares como una protecci\u00f3n a la vida. Este tipo de publicidad establece un problema grave para la pol\u00edtica y para el gobierno. Es el problema de si se acepta o no este planteo que invade todas las cuestiones esenciales en las \u00e1reas de la econom\u00eda, la cultura, la justicia, la circulaci\u00f3n de bienes y la vida cotidiana en general. El tr\u00edpode de valores invocados no difiere en n\u00famero de los que hicieron c\u00e9lebres las grandes trasmutaciones sociales: libertad, igualdad y fraternidad. O la tr\u00edada peronista por excelencia, independencia econ\u00f3mica, soberan\u00eda pol\u00edtica y justicia social. O si se quiere otra tr\u00edada del peronismo, unidad, solidaridad y organizaci\u00f3n, esta m\u00e1s metodol\u00f3gica y menos \u201cdoctrinaria\u201d que la anterior. En los a\u00f1os pasados, un miembro notorio del gobierno de Macri propuso sustituir la tr\u00edada repetitiva que cantamos en el Himno nacional, libertad, libertad, libertad, por \u201cseguridad, seguridad, seguridad\u201d. Las escenas que mencionamos, en verdad, parecen m\u00e1s propias del Coronel Kilgore oliendo napalm en\u00a0Apocalipsis Now, que de la historia pol\u00edtica y social argentina. \u00bfQu\u00e9 olemos adem\u00e1s en las consignas de Berni? La expresi\u00f3n vida, tan v\u00e1lida como es, remite en \u00e9l al antiabortismo, y libertad, al libertarismo prefabricado a la sombra del Obelisco. Todo un programa de gobierno: Fuerza Buenos Aires. En cuanto a la propiedad, esta discusi\u00f3n es antigua, se da en todas las \u00e9pocas, y revela el modo en que los actores pol\u00edticos se sit\u00faan en un momento espec\u00edfico de la expresi\u00f3n de sus ideas, vocaciones e intereses. La que formula Berni rompe con mucho m\u00e1s ah\u00ednco y desparpajo esa tr\u00edada de valores, mucho m\u00e1s de lo que hizo el macrismo con su apelaci\u00f3n a la seguridad.<\/p>\n<p><strong>Historizar lo (im)propio<\/strong><br \/>\nA lo largo de la historia, muchas veces fueron contrapuestos estos eslabones del tr\u00edpode de valores invocados, junto al apresto de batalla de \u201clos cuatro mil\u201d polic\u00edas de la \u201cemancipaci\u00f3n social\u201d. \u00bfPor qu\u00e9 no se los moviliz\u00f3 en contra de la insurrecci\u00f3n policial ocurrida meses pasados? Lo propio y lo impropio son motivos de discusi\u00f3n en todas las sociedades hist\u00f3ricas. Pero en el sentido que Berni usa la expresi\u00f3n \u201cpropiedad privada\u201d no es lo que se estaba discutiendo, pues el coronel emplea este concepto con un prop\u00f3sito b\u00e9lico y solapadamente lo justifica con el indiscutible sost\u00e9n de vida y libertad, sigilosamente, en el sentido de enlazar con latentes fuerzas antidemocr\u00e1ticas subyacentes en el pa\u00eds. \u00bfQu\u00e9 otra propiedad privada est\u00e1 defendiendo con sus tropas de asalto que no sea la gran Propiedad formada hist\u00f3ricamente en la Argentina en todo su ciclo de pa\u00eds independiente?<\/p>\n<p>Y ah\u00ed s\u00ed hay que distinguir la propiedad privada constituida por los medios de vida regulares de cada persona, sus derechos a los bienes propios, desde su casa, sus utensilios personales, sus adquisiciones y todo lo garantizado por los c\u00f3digos civiles, las tenencias dom\u00e9sticas, los legados particulares por transmisi\u00f3n impl\u00edcita familiar, etc., diferenciados de la gran propiedad agraria, latifundiaria, corporativa y financiera.\u00a0La apelaci\u00f3n al orden es en este momento el llamamiento m\u00e1s efectivo para el reagrupamiento de una renovada derecha en la Argentina.\u00a0Impedir que esto ocurra deber\u00eda ser un imperativo de todas las fuerzas democr\u00e1ticas, en tanto tras la idea de \u201corden\u201d que pretende la derecha se oculta siempre la extracci\u00f3n de un beneficio sobre la maximizaci\u00f3n de la desigualdad. Por lo dem\u00e1s, la discusi\u00f3n acerca de la propiedad privada, que la Constituci\u00f3n garantiza, es inescindible de la discusi\u00f3n sobre la propiedad social y comunitaria, y otros tipos de propiedad. No es un hecho desconocido por nadie que la gran propiedad latifundiaria \u2013tanto territorial como financiera y corporativa\u2013 se hizo a partir de fundaciones pol\u00edticas que se constitu\u00edan en derecho, pero primero empleando la fuerza. Y sabemos desde hace siglos que lo que define al Estado es la Fuerza. Pero ser\u00eda mucho m\u00e1s interesante que la Fuerza del Estado frente a la Crisis se explicite por medio de la capacidad de socializar lo com\u00fan. Es esto: que lo com\u00fan \u2013el acceso a la tierra por ejemplo\u2013 no sea monopolizado por peque\u00f1os sectores sino socializado para sujetos que necesitan de esos bienes para resguardar el sentido m\u00e1s profundo de la vida.<\/p>\n<p>La m\u00e1s antigua de las discusiones, la fundaci\u00f3n de lo social, luego se reviste de c\u00f3digos, normas y exclusiones garantizadas por el uso de las armas, que \u201clegalizan\u201d una nueva clase de propietarios y que pasa de su ilegalidad inicial a legislar luego sobre la legalidad. A partir del \u201colvido\u201d de esa violencia originaria se instituye el resto de las tramas propietarias, que necesariamente trae el drama de los excluidos y de los privados de toda propiedad. Es en contra de ellos, en su l\u00f3gica demanda, que se dirige el mentado \u201cderecho a la propiedad\u201d. Y en este caso es en contra de\u00a0la vida y la libertad de miles y miles de familias despose\u00eddas. Los procedimientos de Berni est\u00e1n ah\u00ed para omitir u obscurecer este pecado original de la existencia de un tipo de propiedad cada vez m\u00e1s concentrada en pocas manos, cuya historia, c\u00f3mo se forj\u00f3, es la misma historia de la injusticia en el pa\u00eds. Los gobiernos populares del siglo XX que no se dispusieron a ser representantes directos de la concentraci\u00f3n propietaria, procuraron diversas formas de ampliaci\u00f3n de justicia social, por eso imaginaron y pusieron en pr\u00e1ctica el horizonte de la propiedad social como adjunto indispensable de la propiedad privada, admitiendo que se trataba de una funci\u00f3n, la funci\u00f3n social de concentraci\u00f3n propietaria, que se convert\u00eda en instancia de una nueva juridicidad a partir de la cual comenzaban los amplios desarrollos, posibilidades y negociaciones \u2013sobre la vida, la libertad y la justicia\u2013 de los movimientos populares.<\/p>\n<p>En la historia de la formaci\u00f3n de las grandes propiedades en el pa\u00eds hay notorios hechos de usurpaci\u00f3n, de exclusi\u00f3n, de violencia, de expulsi\u00f3n.\u00a0Todos hechos de fuerza que son la sal, la sangre y la viga maestra de esta historia. Nunca se habl\u00f3 de expropiar pero s\u00ed de la indemnizaci\u00f3n adecuada y cuando se lo hizo fue por razones vinculadas a las guerras mundiales o a picos espec\u00edficos de la intensidad de las luchas pol\u00edticas. Nunca nadie debi\u00f3 temer a los movimientos populares en cuanto a sus bienes, y a las propiedades del tama\u00f1o y naturaleza que fueran legalmente obtenidas, pues no se plante\u00f3 nunca revisar la estructura originaria de la formaci\u00f3n rent\u00edstica nacional, a partir de la conquista del desierto, o m\u00e1s lejos a\u00fan, de la larga secuencia de la expulsi\u00f3n de los pueblos originarios de sus territorios. La propiedad privada ilimitada es la negaci\u00f3n de la propiedad de las grandes mayor\u00edas. En nuestras grandes tradiciones populares debemos buscar hoy esa memoria de luchas democr\u00e1ticas.<\/p>\n<p>El derecho a la tierra, a la sacralidad de la tierra, es muy anterior al derecho a la propiedad privada. En el derecho a la tierra se sintetiza el sentido de la vida. Mientras que la propiedad privada ilimitada est\u00e1 sintetizada en el sentido de la privaci\u00f3n de la propiedad y de la vida de las grandes mayor\u00edas. Si las \u201cocupaciones de tierras\u201d son cuestiones menos securitarias que sociales, hay que intervenir menos securitariamente que socialmente. Si hubiera habido una sola persona resistiendo el desalojo de Guernica, en esa singularidad se habr\u00eda manifestado la humanidad entera. La igualdad y la justicia social tienen que ser el signo de nuestra vocaci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n<p><strong>Orden y normalidad<\/strong><br \/>\nDesde luego, el problema de la\u00a0violencia policial\u00a0no termina en Buenos Aires. La instituci\u00f3n policial en todo nuestro territorio muestra similar ferocidad, igual bravuconer\u00eda, id\u00e9ntica violencia. Sus pr\u00e1cticas siguen ligadas a las de la dictadura, se verifican all\u00ed temibles continuidades. La lista de atropellos ser\u00eda interminable. A modo de repaso incompleto, que abarca s\u00f3lo los \u00faltimos meses, se\u00f1alamos: el ataque a las comunidades\u00a0Qom\u00a0en Chaco, la desaparici\u00f3n y asesinato de\u00a0Luis Espinoza\u00a0en Tucum\u00e1n, el asesinato de\u00a0Joaqu\u00edn\u00a0en C\u00f3rdoba, la connivencia de la polic\u00eda de Santa Fe con el negocio\u00a0narco, la represi\u00f3n a\u00a0manifestaciones obreras\u00a0en La Rioja, igual accionar contra la movilizaci\u00f3n por los\u00a0femicidios\u00a0en Jujuy, los\u00a0desalojos de tierras\u00a0ocupadas en Tucum\u00e1n y Salta. Algunas postales macabras del accionar implacable de las fuerzas de seguridad provinciales.<\/p>\n<p>Es indispensable marcar, al mismo tiempo, el contraste de estas actuaciones con la indiferencia ante denuncias en torno a\u00a0violencias de g\u00e9nero. A modo de ejemplo, la misma polic\u00eda que no ten\u00eda efectivos para buscar a\u00a0Abigail\u00a0el d\u00eda de su desaparici\u00f3n en Tucum\u00e1n, esa misma polic\u00eda que no encontr\u00f3 a su asesino, muerto a manos de una horda desaforada, se present\u00f3 con 4 mil efectivos para desalojar el terreno en que fue hallado el cuerpo de la ni\u00f1a.<\/p>\n<p>Resuenan en la memoria nombres que explican en gran parte esa persistencia aterradora: Bussi, el Malevo Ferreyra, Ledesma, Musa Azar, entre los m\u00e1s emblem\u00e1ticos. Memoria que restituye los\u00a0modos autoritarios de ejercicio del poder, de la distribuci\u00f3n de favores, de una cultura pol\u00edtica arraigada en pr\u00e1cticas de obediencia servil. No menos responsabilidad les cabe a los superiores pol\u00edticos de esas fuerzas. En los 37 a\u00f1os que cumple la democracia en nuestro pa\u00eds ha sido imposible revertir las pr\u00e1cticas violentas de quienes, en teor\u00eda, deber\u00edan cuidarnos. Una deuda que se parece m\u00e1s a\u00a0la urgencia de impulsar una transformaci\u00f3n paradigm\u00e1tica, revolucionaria en cuanto a pol\u00edticas de seguridad. Una transformaci\u00f3n en la direcci\u00f3n de construir una seguridad popular respetuosa de los derechos humanos, al servicio de la comunidad a la que pertenece, formada en instituciones que ofrezcan m\u00e1s valores democr\u00e1ticos que disciplinamiento. Es indispensable procurar el tr\u00e1nsito de unas fuerzas de seguridad concebidas bajo el modelo autoritario de la dictadura c\u00edvico-militar-clerical, a unas fuerzas integradas al mundo civil y a la vida democr\u00e1tica. Es urgente, es vital, porque los abusos se perpet\u00faan, se multiplican, se ensanchan en toda nuestra geograf\u00eda.<\/p>\n<p><strong>Pol\u00edtica y econom\u00eda<\/strong><br \/>\nHemos escuchado el llamado a un gran acuerdo nacional en la comprensi\u00f3n de que los problemas estructurales de la Argentina dif\u00edcilmente se puedan abordar si no es con todas y todos. En este panorama es dif\u00edcil ignorar la postura distante, casi contraria, de los grandes empresarios en relaci\u00f3n al destino del pa\u00eds. Reacios a realizar un aporte solidario circunstancial que no afecta en nada sus abultados patrimonios, vienen oponi\u00e9ndose a toda medida que intente impulsar el gobierno para poner en marcha la econom\u00eda. Sus demandas \u2013devaluaci\u00f3n de la moneda, suba de precios, reducci\u00f3n del d\u00e9ficit eliminando las transferencias a los millones de perjudicados por el macrismo y la pandemia\u2013 se contraponen a los deseos de recuperaci\u00f3n y progreso de la mayor\u00eda del pa\u00eds, incluso de vastos sectores empresariales.\u00a0Es necesario denunciar las tretas de las grandes riquezas para resolver la cuesti\u00f3n de la pobreza.\u00a0Parece evidente que el catastr\u00f3fico recorrido econ\u00f3mico del macrismo encontr\u00f3 en estos sectores de la elite su actual custodia extra-estatal. El propio FMI\u00a0parece\u00a0m\u00e1s consciente de los l\u00edmites que impone la realidad social para exigir un ajuste, que una elite fuertemente ideologizada y empoderada que pone en escena los l\u00edmites que conlleva toda pol\u00edtica popular basada en el mero consensualismo. \u00c9sta podr\u00eda ser una de las grandes ense\u00f1anzas que nos ha dejado la experiencia fallida del alfonsinismo.<\/p>\n<p>El estilo presidencial apunta a establecer puentes de colaboraci\u00f3n con todos los sectores, incluso los m\u00e1s encumbrados, pero se encuentra s\u00f3lo con exigencias intransigentes y boicots abiertos \u2013como la corrida cambiaria y las olas de rumores impulsadas por los grandes medios\u2013 a la gesti\u00f3n oficial. La permanente presi\u00f3n ejercida por la derecha econ\u00f3mica sobre el gobierno apunta a que abandone r\u00e1pidamente sus pretensiones de generar un sendero de crecimiento e inclusi\u00f3n social, para cristalizar en cambio la regresi\u00f3n provocada por la gesti\u00f3n macrista. El gobierno no puede ceder a esas presiones, sin alejarse de la base pol\u00edtica y social que le da sustento. Pero ese esfuerzo pol\u00edtico de resistencia a los embates constantes de las corporaciones s\u00f3lo podr\u00e1 sostenerse con una ampliaci\u00f3n de la conciencia y movilizaci\u00f3n de los sectores populares. Frente a los numerosos instrumentos de intervenci\u00f3n con los que cuenta la derecha para actuar en la escena pol\u00edtica, se deben desplegar y contraponer las iniciativas y la creatividad de amplios sectores de nuestra sociedad.<\/p>\n<p><strong>Una lengua para la historia<\/strong><br \/>\nLos modernos movimientos populares ensayaron desde moderadas atribuciones de respeto a la inclusi\u00f3n de experiencias sociales colectivas, diversificaci\u00f3n de la formaci\u00f3n de capitales peque\u00f1os y medianos, cooperativismo, y en un peque\u00f1o n\u00famero de casos, existieron expropiaciones vinculadas a los ardores de las luchas pol\u00edticas. Ante casos como los que presenciamos ahora, la propensi\u00f3n a negociar esta cuesti\u00f3n con los grandes propietarios, desde el primer peronismo hasta un peque\u00f1o impuesto a las desmesuradas fortunas, choc\u00f3 con la renuencia obtusa de un n\u00facleo condensado de grandes propietarios que se tutean con la ilegalidad permanentemente y les gusta escuchar a lo lejos las \u00f3rdenes que puede dar un Berni \u2013figura reemplazable, por cierto\u2013 sobre la subordinaci\u00f3n y valor a los polic\u00edas adiestrados para expulsar a los pobres entre los m\u00e1s pobres, a los condenados de la tierra que se les priva de lo que un movimiento popular puede dar. Que en negociaciones aceptables que coronen acciones no menos l\u00f3gicas de demandas colectivas por un m\u00ednino derecho a la existencia digna, no se los llene de humareda lacrim\u00f3gena remedando defoliantes que los ej\u00e9rcitos de ocupaci\u00f3n usaron en las selvas de otros continentes, sino que se preste atenci\u00f3n y se atiendan reclamos perfectamente cumplibles con el m\u00ednimo de energ\u00eda que los movimientos populares deben tener, para no dejar de ser efectivamente populares, es lo menos que podemos reclamar. Y convertirse en escudo protector de los mismos a quien debe reclamarle que cedan lo que un ordenamiento legal m\u00e1s justo determine, como lo m\u00ednimo imponible para que el Estado no acabe entrenando cuerpos de agentes de lucha por la Propiedad, contra los que no tienen ninguna, siquiera la de su propio cuerpo. Y en este sentido, podemos afirmar que\u00a0\u201ccuando la historia es escrita como debe ser escrita, es la moderaci\u00f3n y la prolongada paciencia de las masas, y no su ferocidad, lo que ha de provocar el asombro de la humanidad\u201d\u00a0(C. L. R. James,\u00a0Los jacobinos negros).<\/p>\n<p>Hoy esa chispa de ilusi\u00f3n recorre Am\u00e9rica Latina. La insurrecci\u00f3n popular en\u00a0Chile\u00a0por una nueva constituci\u00f3n democr\u00e1tica. La importante movilizaci\u00f3n popular en\u00a0Per\u00fa\u00a0contra todo un sistema pol\u00edtico y cultural neoliberal. La recuperaci\u00f3n democr\u00e1tica en\u00a0Bolivia. Reconocemos en este hecho la importancia del gobierno argentino, en particular la hospitalidad brindada por Alberto Fern\u00e1ndez a Evo Morales y \u00c1lvaro Garc\u00eda Linera. Sin este gesto de amistad pol\u00edtica, que rubrica y confirma la fraternidad de la Patria grande latinoamericana de Bol\u00edvar y Mart\u00ed, el triunfo del MAS hubiera sido dif\u00edcil de imaginar. A esta pen\u00faltima etapa hay que agregarle la nueva victoria democr\u00e1tica del Gran Polo Patri\u00f3tico Sim\u00f3n Bolivar, que signific\u00f3\u00a0tambi\u00e9n\u00a0una derrota de Trump, del imperialismo y de las sanciones asesinas en contra del hermano pueblo venezolano. Incluso en\u00a0Estados Unidos\u00a0puede verse desplegada una fuerza plebeya que tiene un importante eslab\u00f3n en los inmigrantes, en los movimientos feministas y que ha tomado relieve en torno al movimiento Black Lives Matter, pero que lo excede. Creemos ver aqu\u00ed\u00a0la posibilidad de un nuevo internacionalismo, bandera disputada a los pueblos por las derechas globales. Un internacionalismo de los pueblos menos ligado al neoliberalismo, el mercado de capitales y a la econom\u00eda de las finanzas (que son las formas en que opera el imperialismo y el colonialismo) que a la constituci\u00f3n de una nueva tierra de emancipaci\u00f3n y justicia social. Este es nuestro desaf\u00edo. Este, nuestro destino.<\/p>\n<p><strong>La ciudad: una disputa indeclinable<\/strong><br \/>\nLa peste puso en mayor grado de nitidez el malestar, los desequilibrios y la violencia que conocimos de la ciudad neoliberal. Los a\u00f1os macristas fueron suficientemente expl\u00edcitos, como los de Mart\u00ednez de Hoz y Cavallo. Es el modelo de una ciudad que en sentido amplio viene a suspender el orden p\u00fablico, a limitar su lengua y arraigo pol\u00edtico, a destruir sus legados, a condicionar el horizonte hist\u00f3rico de la multitud democr\u00e1tica.\u00a0Una ciudad organizada sobre el terror, la privatizaci\u00f3n, el saqueo a gran escala y l\u00f3gicas mafiosas luego federalizadas. Su m\u00e1s resonante emblema publicitario se sostuvo en un empaque de \u201cmodernizaci\u00f3n\u201d. Detr\u00e1s de esa calculada apariencia vimos ruinas, decorados, escuelas cerradas, ciudadanos arrojados en rincones, en zaguanes desnudos, plazas enrejadas, despojos. Vimos el derecho a la ciudad reducido a renta inmobiliaria y polic\u00eda aut\u00f3noma.\u00a0La figura de Mauricio Macri evoca el peor porte\u00f1ismo, la c\u00e1scara de una rancia tradici\u00f3n liberal, embrutecida, el porte\u00f1o truh\u00e1n, el capataz de estafa. Idealmente la urbanidad neoliberal aspira a despojarse por completo de la promesa de igualdad, de conversaci\u00f3n colectiva y vida en com\u00fan que universalmente represent\u00f3 la ciudad. Quiere uniformidad y exclusi\u00f3n, la medida del m\u00e9rito y la consagraci\u00f3n subjetiva del empresario de s\u00ed mismo. Macri fue la continuidad y el resultado de esa cultura; desde ah\u00ed planific\u00f3 y produjo el asalto a la Naci\u00f3n. La \u201ccity\u201d macrista extendi\u00f3 un tejido de m\u00faltiples tent\u00e1culos, comunicacionales, jur\u00eddicos, financieros, de vigilancia y coacci\u00f3n que no responden al principio de integraci\u00f3n colectiva, civil, del que la ciudad era portadora, y dejan m\u00e1s difundido e irresuelto el viejo nombre de la desigualdad:\u00a0villa miseria.<\/p>\n<p>Una muy apresurada interpretaci\u00f3n concibi\u00f3 en el actual jefe de gobierno porte\u00f1o la posibilidad de un di\u00e1logo con un presunto sector moderado de la derecha argentina. Alrededor de las im\u00e1genes de un ciclo de conferencias de prensa dictadas en com\u00fan con el presidente y el gobernador de la provincia de Buenos Aires, y muy espacialmente alrededor de las fantasmagor\u00edas y banalidades que produjo la entrada triunfal de la palabra\u00a0grieta\u00a0en el l\u00e9xico pol\u00edtico argentino, se crey\u00f3 estar ante una oportunidad de consenso, de promoci\u00f3n de una cuota de racionalidad que suavizara diferencias y antagonismos.\u00a0Horacio Rodr\u00edguez Larreta\u00a0se mantuvo astutamente a distancia de las marchas desquiciadas que alrededor de la plaza de la Rep\u00fablica invocaron ese nombre degrad\u00e1ndolo a esoterismo, superstici\u00f3n y delirio destituyente. Se imagin\u00f3 un sector prudente y juicioso de la derecha y se insinu\u00f3 una estrategia que pudiera profundizar la conjetura de un enfrentamiento con el bando que jugaba el papel duro. Una serie de episodios recientes vinieron a desmentir esa pl\u00e1cida estimaci\u00f3n consensualista. Los negocios inmobiliarios en Costanera, el discurso de la ministra de educaci\u00f3n de la ciudad, y la respuesta desencajada del jefe de gobierno por la disputa de recursos, vuelven a trazar un horizonte realista acerca de c\u00f3mo pensar el lugar que ocupa Rodr\u00edguez Larreta.\u00a0Gobierna la misma ciudad que gobern\u00f3 Macri, con el mismo esp\u00edritu, la misma l\u00f3gica, el mismo paisaje neoliberal, los mismos entramados oscuros de poder.\u00a0Es imperioso disputar ese modelo de ciudad que quiere ser modelo de ciudad de toda la Argentina, reponer el estilo, la idea y el lenguaje de una ciudad emancipada, recuperar las tradiciones y legados populares e impedir que desde esa plataforma se produzca un nuevo asalto a la Naci\u00f3n. Invoquemos la resistencia popular de las grandes marchas feministas, de defensa de la educaci\u00f3n p\u00fablica y de rechazo a los beneficios que intentaron imponer en favor de genocidas acusados de cr\u00edmenes de lesa humanidad. Construyamos\u00a0una \u201cnueva polis\u201d\u00a0que sea disputa de todas las ciudades del pa\u00eds para un verdadero federalismo popular. Confiamos en esa memoria restituida en las calles de la ciudad futura.<\/p>\n<p><strong>Retornar sobre lo irresuelto<\/strong><br \/>\nExiste una cuesti\u00f3n ulterior en la Argentina que es obligatorio considerar:\u00a0la cuesti\u00f3n de lxs presxs pol\u00edticxs\u00a0\u2013todoxs dirigentes populares\u2013 fraguadxs por el macrismo como forma de disciplinamiento social, condici\u00f3n de gobernabilidad y persecuci\u00f3n a trav\u00e9s de la implementaci\u00f3n del\u00a0lawfare, una cuesti\u00f3n de la vida p\u00fablica que a\u00fan est\u00e1 vigente y que no pudo resolverse. No se trata ni de \u201cdetenciones arbitrarias\u201d ni de \u201cpol\u00edticos presos\u201d. Volver sobre esto tiene el sentido profundo de retornar sobre lo irresuelto. Alrededor de esa cuesti\u00f3n indigna tenemos que ser capaces de convocar los mayores esfuerzos con vistas a movilizar grandes apoyos populares con el objetivo de crear una conciencia colectiva que repudie esa condici\u00f3n antidemocr\u00e1tca. No se trata de solicitar indultos sino de la necesidad de juicios justos, al margen de todo privilegio de clase, raza o g\u00e9nero. Se trata de exigir un gran acto de justicia que pueda implicar el ejercicio de una libertad plena. Resolver lo irresuelto implica tambi\u00e9n y sobre todo\u00a0un profundo debate sobre la democratizaci\u00f3n de uno de los poderes menos democr\u00e1ticos de la Argentina: el poder judicial, ejercido por un n\u00famero acotad\u00edsimo de cortesanos y cuya condici\u00f3n perpetua emparenta ese poder m\u00e1s con las formas mon\u00e1rquicas que con aqu\u00e9llas de una rep\u00fablica moderna. Y como esa antigua foto de Tosco, arriba de un balc\u00f3n cordob\u00e9s, en cuya baranda colgaba una enorme bandera, decimos: por una navidad sin presxs pol\u00edticxs.<\/p>\n<p><strong>So\u00f1arlo todo<\/strong><br \/>\nEn una sociedad capitalista donde los cuerpos p\u00fablicos est\u00e1n obligados a ser el arquetipo publicitario de s\u00ed mismos, para marcar distinciones sociales o promesas f\u00e1ciles de consumo,\u00a0Diego Maradona\u00a0fue mucho m\u00e1s all\u00e1 con el suyo. Si no rechaz\u00f3 convertirlo en una marca valorizable en un complej\u00edsimo mercado profesional, dio vuelta todo eso con ingenios futbol\u00edsticos que eran tatuajes en una fervorosa imaginaci\u00f3n que atravesaba, como un t\u00f3tem o una genial marioneta, las multitudes populares del mundo. Y adem\u00e1s tatu\u00f3 su propio cuerpo. Todos sus movimientos, memorizados en las canchas de f\u00fatbol, eran vertidos de inmediato a memorias de redenci\u00f3n, pues si el n\u00famero 10 se encerraba en una apelaci\u00f3n a las divinidades, \u00e9l ten\u00eda en las extremidades del cuerpo la se\u00f1al tatuada de otros dos rostros tan notorios, que terrenalmente lo hab\u00edan so\u00f1ado todo, menos compartir goles, toques de destreza inigualable con el pie, gambetas de ins\u00f3lito barroquismo \u2013capaces de conjugar las formas del exceso y del don\u2013, que parec\u00edan descender de una monta\u00f1a maestra y encantada.<\/p>\n<p>Maradona: s\u00edmbolo y mito de la vida popular argentina, latinoamericana e internacional. Brindamos para que seamos capaces de recoger la herencia de la energ\u00eda del mito para ubicarla en la vida institucional, pol\u00edtica, social y militante de cara a un a\u00f1o menos inclemente o incluso lo decimos mal, de un a\u00f1o, el 2021, que pueda ser para todxs emancipado, libre, inventivo, disidente, vitalista, popular, pol\u00edtico. Para un 2021 en el que podamos hacer de la Argentina un lugar donde la palabra justicia no sea propiedad de unos pocos sino la viga maestra que rige los asuntos comunes de todas y todos.\u00a0Los movimientos feministas y antipatriarcales vienen llevando adelante una fuerte lucha por eso: \u00a1Que sea Ley!<\/p>\n<p>Por\u00a0Comuna Argentina<\/p>\n<h6>Fuente: P\u00e1gina 12<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ni calco ni copia. Ninguna experiencia es igual a otra, lo sabemos, aunque no hay nada que no se empalme, combine o complemente con un saber anterior o simult\u00e1neo. 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