{"id":111488,"date":"2021-01-22T05:05:10","date_gmt":"2021-01-22T08:05:10","guid":{"rendered":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/?p=111488"},"modified":"2021-01-21T20:12:41","modified_gmt":"2021-01-21T23:12:41","slug":"en-busca-de-biden-una-clave","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/en-busca-de-biden-una-clave\/","title":{"rendered":"En busca de Biden: una clave"},"content":{"rendered":"<p>En este momento cr\u00edtico en que el mundo se pregunta si Joe Biden, ya inaugurado, podr\u00e1 enfrentar exitosamente los arduos desaf\u00edos que asedian a su presidencia, quiero aportar, por medio de un encuentro que tuve con \u00e9l, una posible clave.<\/p>\n<p>Aunque el modo en que se resuelvan las m\u00faltiples crisis de los Estados Unidos &#8211;una pandemia desatada, una econom\u00eda en ruinas, una emergencia clim\u00e1tica, una situaci\u00f3n internacional inestable y peligrosa y, sobre todo, un pa\u00eds dividido por la violencia y el odio racial y antinmigrante&#8211; depende de muchas fuerzas sociales y pol\u00edticas que est\u00e1n fuera del control del nuevo presidente, la historia ense\u00f1a que la personalidad del individuo que enfrenta un trance hist\u00f3rico de tal envergadura suele tambi\u00e9n ser un factor decisivo.<\/p>\n<p>Es ese ser humano y la forma en que se plantea ante los conflictos con sus adversarios que pude sondear el d\u00eda en que conoc\u00ed a Joe Biden.<\/p>\n<p>Fue a principios de marzo del 2003 y George W. Bush estaba a punto de invadir Iraq, bajo la falsa pretensi\u00f3n de que Saddam Hussein pose\u00eda armas de destrucci\u00f3n masiva. Yo hab\u00eda escrito un comentario en\u00a0The Washington Post\u00a0(que tambi\u00e9n publiqu\u00e9 en\u00a0P\u00e1gina\/12), en que rechazaba vigorosamente esa aventura insensata, dirigi\u00e9ndome a tantos iraqu\u00edes que exig\u00edan esa invasi\u00f3n como el medio m\u00e1s apropiado para liberarse de la dictadura que padec\u00edan. Como alguien que hab\u00eda sido activo en la lucha contra Augusto Pinochet en Chile, entend\u00eda yo esa urgencia, pero argumentaba que era mejor que los ciudadanos de Iraq terminaran con los estragos de Saddam por sus propios medios &#8211;tal como lo hab\u00edamos hecho los chilenos&#8211; y no a ra\u00edz de una intervenci\u00f3n extranjera que arrojar\u00eda a la humanidad a una vor\u00e1gine de caos.<\/p>\n<p>Debido a ese art\u00edculo de opini\u00f3n, la cadena NBC me llev\u00f3 a Nueva York para que participara en un panel en el \u201cToday Show\u201d &#8211;el programa matutino de mayor sinton\u00eda en los Estados Unidos&#8211; sobre la guerra que se avecinaba. A favor de la invasi\u00f3n estaban un par de exiliados iraqu\u00edes y el entonces senador Joe Biden, que hab\u00eda votado, en octubre del 2002, para autorizar amplios poderes de guerra a Bush, aduciendo que era la \u00fanica manera de salvar a la humanidad de un holocausto nuclear. Fue una discusi\u00f3n intensa con \u00e9l y, especialmente, con los iraqu\u00edes que hablaban de las torturas y demencias de Saddam, de que era imperioso liquidarlo como fuera.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de que finaliz\u00f3 el debate, Biden se me acerc\u00f3 de inmediato. Me pidi\u00f3 que detallara las razones que motivaban mi desavenencia con los iraqu\u00edes presentes, cuya desaz\u00f3n le hab\u00eda tocado, dijo, profundamente. \u00bfC\u00f3mo era posible, pregunt\u00f3, que alguien que se opon\u00eda a las dictaduras, pod\u00eda negarles a otros la posibilidad de zafarse de su propio d\u00e9spota? Se inclin\u00f3 hacia m\u00ed como si estuvi\u00e9ramos no en una enorme sala de televisi\u00f3n, sino que en una iglesia, \u00fanicamente yo y \u00e9l conversando en voz baja.<\/p>\n<p>Los ayudantes del senador revoloteaban a su alrededor, murmurando que deb\u00eda atender todo tipo de asuntos importantes &#8211;m\u00e1s importantes, implicaban, que este chileno d\u00edscolo que no beneficiaba para nada la carrera de su patr\u00f3n&#8211;, pero \u00e9l no les hizo caso y continu\u00f3 hablando conmigo durante largos minutos. Quiso averiguar m\u00e1s sobre mi pasado, c\u00f3mo hab\u00eda sobrevivido con mi familia al exilio, si alguna vez hubiera consentido a que USA, por ejemplo, invadiera Chile para ayudar a deponer al general Pinochet. Y dije \u201cque Dios me ayude\u201d, no habr\u00eda aceptado un compromiso perverso que habr\u00eda sometido a mi pa\u00eds a la tutela extranjera, incluso si eso significara salvar la vida de tantos de mis propios camaradas, de mi propia vida. Parec\u00eda Biden particularmente preocupado por esa angustia m\u00eda, lleg\u00f3 a tocarme el hombro con sincera simpat\u00eda &#8211;pens\u00e9 que me iba a dar un abrazo. En ese momento no sab\u00eda yo de su historia de p\u00e9rdidas personales, la mujer e hija que hab\u00edan fallecido en un accidente de auto, los dos hijos varones que hab\u00edan quedado malheridos, no ten\u00eda la menor idea de c\u00f3mo esa tragedia hab\u00eda creado en \u00e9l una necesidad incesante de consolar a los afligidos. Pero intu\u00ed que su inter\u00e9s por m\u00ed no surg\u00eda tan solo de sus afanes compasivos, sino que estaba genuinamente interesado en opiniones que contradec\u00edan sus propias creencias y prejuicios, que estaba listo para escuchar a alguien con quien pod\u00eda tener serias divergencias intelectuales e ideol\u00f3gicas.<\/p>\n<p>Todav\u00eda tengo, casi dieciocho a\u00f1os m\u00e1s tarde, discrepancias con quien es ahora el presidente de su pa\u00eds. Fui un partidario ferviente, si bien pragm\u00e1tico, de Bernie Sanders, y sigo creyendo que los Estados Unidos requieren reformas estructurales m\u00e1s dr\u00e1sticas que las que propone Biden, pero he apoyado con entusiasmo su candidatura y campa\u00f1a, comprendiendo que era la mejor opci\u00f3n &#8211;\u00a1alguien por fin decente!&#8211; para deshacernos de la malignidad de Trump. Y celebro que ha ido mostrando una tendencia cada vez m\u00e1s n\u00edtida a comprender que hay que encarar a fondo las inequidades que la patria de Lincoln viene acumulando desde los inicios de su historia, as\u00ed como me anima que haya puesto en el centro de su pol\u00edtica la decisi\u00f3n de contener las cat\u00e1strofes ecol\u00f3gicas que amenazan a nuestro planeta.<\/p>\n<p>Pero mi verdadera esperanza nace de esa conversaci\u00f3n remota con Biden, el recuerdo amable de las dos cualidades que demostr\u00f3 mientras habl\u00e1bamos: la empat\u00eda con el dolor ajeno y la disposici\u00f3n a aprender de aquellos cuyas opiniones no siempre coinciden con las suyas. Es cierto que estas mismas caracter\u00edsticas pueden llevarlo a compromisos innecesarios con sus ac\u00e9rrimos contrincantes republicanos, a perderse en busca de la misma m\u00edtica unidad nacional que menoscab\u00f3 la presidencia de Obama. Tengo, sin embargo, la cautelosa impresi\u00f3n de que va a prevalecer en \u00e9l su compasi\u00f3n por los menos afortunados, las grandes mayor\u00edas de su pa\u00eds. Igualmente importante es que se abra cada d\u00eda m\u00e1s a los sue\u00f1os rebeldes de sus adherentes, aunque disientan de su propia visi\u00f3n moderada.<\/p>\n<p>Espero, entonces, por el bien de todos los que ansiamos justicia e igualdad en estos tiempos de plagas y v\u00edctimas y expectativas frustradas, que aquello que vislumbr\u00e9 adentro de Biden una lejana ma\u00f1ana del 2003 siga siendo crucial en su existencia, que permanezca en \u00e9l ese deseo de compartir la congoja de sus semejantes, y que sea, por lo tanto, capaz de aliviar el sufrimiento inmensode su pa\u00eds y, por qu\u00e9 no, del mundo m\u00e1s all\u00e1 de sus fronteras.<\/p>\n<p>Por\u00a0Ariel Dorfman<\/p>\n<p>* Ariel Dorfman es escritor. Sus \u00faltimos libros son el ensayo, \u201cChile: Juventud Rebelde\u201d, y \u201cAllegro\u201d, una novela narrada por Mozart.<\/p>\n<h6>Fuente: P\u00e1gina 12<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En este momento cr\u00edtico en que el mundo se pregunta si Joe Biden, ya inaugurado, podr\u00e1 enfrentar exitosamente los arduos desaf\u00edos que asedian a su presidencia, quiero aportar, por medio de un encuentro que tuve con \u00e9l, una posible clave.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":111489,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[57],"class_list":["post-111488","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opiniones","tag-el-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/111488","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=111488"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/111488\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/media\/111489"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=111488"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=111488"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=111488"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}