{"id":112190,"date":"2021-02-09T13:44:36","date_gmt":"2021-02-09T16:44:36","guid":{"rendered":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/?p=112190"},"modified":"2021-02-09T13:44:36","modified_gmt":"2021-02-09T16:44:36","slug":"el-bolson-un-lugar-donde-el-suelo-arde","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/el-bolson-un-lugar-donde-el-suelo-arde\/","title":{"rendered":"El Bols\u00f3n, un lugar donde el suelo arde"},"content":{"rendered":"<p>Ingresar en El Bols\u00f3n, y observar, sobre un lateral, c\u00f3mo sale humo del cerro Piltriquitr\u00f3n, dispara el pensamiento a una cadena oratoria que hab\u00eda circulado el d\u00eda anterior en Bariloche, generada por Elena Henr\u00edquez, una mujer que tiene una prima en la localidad de la Comarca Andina, y, ante la desesperaci\u00f3n, impuls\u00f3 la idea de elevar \u201cuna plegaria por la lluvia\u201d, sin importar el credo que cada uno practicara.<\/p>\n<p>\u201cM\u00e1s all\u00e1 de ideolog\u00edas, aspiramos a un milagro\u201d, hab\u00eda dicho.<\/p>\n<p>Ahora, al mirar por la ventanilla, es imposible no remitir a ese pedido.<\/p>\n<p>El camino tur\u00edstico tradicional desemboca en la Plaza Pagano, donde Bel\u00e9n Jasko tiene un puesto.<\/p>\n<p>La joven, a primera hora de la ma\u00f1ana, cuenta que hab\u00eda tenido dudas de ir a la cl\u00e1sica feria artesanal, donde ella vende distintas prendas.<\/p>\n<p>\u201cPens\u00e9 incluso que pod\u00eda incomodar o algo as\u00ed\u201d, dice, tras el fuego que se hab\u00eda avistado desde el centro de la ciudad en la madrugada.<\/p>\n<p>Pero, en realidad, todo transcurre como en un d\u00eda m\u00e1s, aunque los artesanos y turistas, tras haber estado hasta tarde con la vista puesta en aquella ladera humeante, se hayan quedado retozando en la cama. Son pocos los madrugadores, pero, en unos minutos, el sitio retomar\u00e1 su movimiento habitual.<\/p>\n<p>(A prop\u00f3sito, a dos semanas del inicio del incendio, la cantidad de visitantes impresiona: despu\u00e9s del mediod\u00eda, se comprobar\u00e1 que El Bols\u00f3n est\u00e1 lleno.)<\/p>\n<p>La misma plaza, en uno de sus costados, aquel rinc\u00f3n al que los lugare\u00f1os denominan el sector de los murales, ofrece un panorama distinto a la postal cl\u00e1sica del poblado.<\/p>\n<p>Ac\u00e1 no hay adornitos para turistas. Se ve a una treintena de personas, tal vez m\u00e1s; se hace dif\u00edcil calcular el n\u00famero porque se encuentran aglutinadas en diferentes c\u00edrculos humanos, donde, de a ratos, una que est\u00e1 sentada en un lado se para y va al otro.<\/p>\n<p>Hay pancartas, una caja con vendas, agua mineral y crema para quemaduras; otra, con alimentos; botellas de agua mineral; un recept\u00e1culo a manera de alcanc\u00eda, para juntar dinero con el fin de comprar elementos que sirvan en la cruzada que estos vecinos han emprendido: quieren apagar el fuego, o por lo menos frenarlo. No les importa que las autoridades insistan en que, si no son expertos en el tema, no ingresen a la zona en llamas.<\/p>\n<p>Igualmente, entre ellos, y a su manera, con carteles donde figuran distintas funciones y zonas a la que son destinados, intentan implementar un plan que no exponga a los sectores peligrosos m\u00e1s que a los que entienden del tema y cuentan con vestimenta acorde. A un lado, por ejemplo, se observan guantes especiales para enfrentar el fuego.<\/p>\n<p>Una inscripci\u00f3n hecha con fibr\u00f3n en un cart\u00f3n sintetiza el sentimiento com\u00fan: \u201cEl Bols\u00f3n est\u00e1 sufriendo\u201d.<\/p>\n<p>\u201cNos estamos organizando. A la madrugada sali\u00f3 un grupo de gente a trabajar en la zona afectada, y por la tarde ir\u00e1 un relevo\u201d, explica Agostina Maglio.<\/p>\n<p>La joven se\u00f1ala: \u201cMandamos viandas a puntos estrat\u00e9gicos en los que est\u00e1n cumpliendo tareas desde hace varios d\u00edas, tanto en Cuesta del Ternero como en la Rinconada Nahuelpan\u201d.<\/p>\n<p>\u201cLa gente m\u00e1s especializada est\u00e1 en la parte del fuego, pero, en la cadena, existen diferentes postas e instancias de trabajo; no hay nadie que est\u00e9 yendo a zonas de riesgo que no tenga la preparaci\u00f3n espec\u00edfica\u201d, aclara.<\/p>\n<p>La muchacha afirma que los combatientes no dan abasto. \u201cPor eso nos autoconvocamos\u201d, apunta.<\/p>\n<p>\u201cHay muchos pobladores que est\u00e1n all\u00e1 desde el momento cero, porque defienden sus casas, sus campos, sus animales, sus cultivos\u2026 Nosotros nos sumamos a esa labor. No es que se manda gente as\u00ed porque s\u00ed, alocadamente, sino que se est\u00e1 trabajando en conjunto con personas que se encuentran ah\u00ed desde hace muchos d\u00edas\u201d, narra.<\/p>\n<p>Y, con la mirada perdida, suspira: \u201cNunca vi algo parecido\u201d.<\/p>\n<p>A un costado, est\u00e1 Vanesa Milla\u00f1anco.<\/p>\n<p>Ella es mapuche, y las zonas donde el fuego arrecia cuentan con mucha poblaci\u00f3n de esa cultura. La Rinconada Nahuelpan, precisamente, es una comunidad.<\/p>\n<p>Vanesa explica: \u201cEn los campos no hay reservas de agua, porque la primavera fue muy seca, al igual que este verano. La gente no puede tener ni siquiera un tanque de reserva\u2026\u201d.<\/p>\n<p>En esa situaci\u00f3n de aridez es que las llamas dijeron presente.<\/p>\n<p>\u201cEl fuego arrasa, est\u00e1 por debajo de la tierra\u201d, expone.<\/p>\n<p>\u201cLa colaboraci\u00f3n, participaci\u00f3n y predisposici\u00f3n de la gente son impagables, pero hay una desidia total por parte del Estado; sentimos que no ha estado a la altura de las circunstancias. Tanto el nacional, como el provincial y el municipal, todos los escalafones\u201d, remarca.<\/p>\n<p>Recuerda que hace unos d\u00edas un grupo de vecinos fue al municipio para ver qu\u00e9 se pod\u00eda hacer. \u201cNos dijeron que todo estaba resuelto\u2026 \u00a1y resuelto un carajo!\u201d, protesta.<\/p>\n<p>\u201cEstamos en una situaci\u00f3n l\u00edmite. Anoche parec\u00eda un volc\u00e1n\u2026\u201d, suelta.<\/p>\n<p>\u201cNo est\u00e1n cuidando el bosque nativo. \u00bfSer\u00e1 que existen otros intereses sobre esos territorios?\u201d, cuestiona.<\/p>\n<p>\u201cConocemos los minerales que hay en esta zona. Despu\u00e9s van a salir a vender los terrenos. Ya lo hemos visto en otros lugares, no ser\u00eda la primera vez. Es llamativo que en el \u00faltimo tiempo se produjeran focos en distintos sitios. Pareciera que fuera intencional\u2026\u201d, deja caer la duda.<\/p>\n<p>Dice que otra posibilidad es que no se le haya dada mucha importancia por temor a que se interrumpiera la temporada. \u201c\u00bfHac\u00eda falta llegar a esta instancia? No hay una voluntad pol\u00edtica\u2026 esto se podr\u00eda haber parado. Es terrible ver el contraste. Por un lado, ac\u00e1 la gente toma cerveza, mientras, m\u00e1s all\u00e1, se incendia todo. \u00bfPor qu\u00e9 no se le dio la trascendencia que ten\u00eda? \u00bfPara cuidar el turismo, nada m\u00e1s?\u201d, lanza.<\/p>\n<p>A un par de cuadras, est\u00e1 la municipalidad. Pol\u00edticos locales y provinciales deambulan dentro y fuera del palacio comunal.<\/p>\n<p>Por ejemplo, se ve al ministro de Gobierno y Comunidad, Rodrigo Buteler, quien, en relaci\u00f3n a los pobladores que quieren ayudar, expresa: \u201cHay que ser prudente. La situaci\u00f3n de gente com\u00fan, sin preparaci\u00f3n, que quiere colaborar, es muy delicada\u201d.<\/p>\n<p>Apunta que una buena idea ser\u00eda \u201cque se acerquen al SPLIF (Servicio de Prevenci\u00f3n y Lucha contra Incendios Forestales) o a Protecci\u00f3n Civil, para ponerse a disposici\u00f3n en lo que haga falta, que, por ejemplo, puede ser trasladar cosas\u201d.<\/p>\n<p>\u201cEl Estado nacional, el provincial y el municipal est\u00e1n trabajando; no hace falta m\u00e1s ayuda para apagar el fuego\u201d, a\u00f1ade.<\/p>\n<p>\u201cNo es que faltan recursos, o que no mandan algo; est\u00e1 todo lo que tiene que haber para poder abordar el tema\u201d, completa.<\/p>\n<p>Y recalca que, entre las tareas que realizan las autoridades que se encuentran en El Bols\u00f3n, sobresale la de llevar a cabo un relevamiento de los ciudadanos afectados.<\/p>\n<p>\u201cPor ejemplo, estuvimos con Rafael Ru\u00edz, un vecino que perdi\u00f3 un quincho, y tambi\u00e9n animales\u201d, informa.<\/p>\n<p>Y recuerda que \u201cla gobernadora declar\u00f3 la zona de desastre, lo que le da al gobierno la posibilidad de poder ayudar, mediante recursos espec\u00edficos, a los vecinos que hayan sufrido da\u00f1os por el incendio\u201d.<\/p>\n<p>Por su parte, el ministro de Producci\u00f3n y Agroindustria de R\u00edo Negro, Carlos Banacloy, resalta: \u201cEn medio de todo este esfuerzo, con los m\u00e1s de trescientos combatientes, los hidrantes, los camiones\u2026 m\u00e1s all\u00e1 de eso, tenemos que destacar que no hemos sufrido heridos, que no tenemos gente que haya perdido la vida\u201d.<\/p>\n<p>Asimismo, rememora c\u00f3mo fue el inicio de este problema que hoy golpea con leng\u00fcetazos de fuego: \u201cDebemos pensar en que nosotros podemos convivir con la naturaleza, pero no invadirla. Estamos viendo la cat\u00e1strofe que tenemos simplemente por hacer un asado&#8230;\u201d.<\/p>\n<p>\u201cPor eso el pedido para que se suspendan todos los fuegos. Tenemos hasta diez denuncias diarias de otros siniestros mientras atendemos este. Por ejemplo, el SPLIF de Bariloche, que tiene gran parte de su equipo operando en El Bols\u00f3n, debe cubrir las emergencias en su ciudad, tambi\u00e9n\u201d, suma.<\/p>\n<p>El subsecretario de recursos forestales de R\u00edo Negro, Fernando Arbat, interviene para aclarar que \u201cla mayor cantidad de combatientes, los medios a\u00e9reos, la maquinaria pesada, y todos los recursos afectados por el Estado, m\u00e1s los bomberos voluntarios, est\u00e1n en la Rinconada Nahuelpan\u201d.<\/p>\n<p>Y explica el porqu\u00e9: \u201cEl fuego estaba del otro lado del Piltriquit\u00f3n, donde est\u00e1 La Cuesta del Ternero, y, por una rotaci\u00f3n muy fuerte del viento, se desprendi\u00f3 un foco secundario hacia abajo, que fue lo que se vio desde la ciudad y origin\u00f3 un incendio arriba de la Rinconada Nahuelpan\u201d.<\/p>\n<p>La idea, entonces, es encaminarse a Nahuelpan, para observar lo m\u00e1s cerca que se pueda la situaci\u00f3n, pero es imposible. En la zona de acceso a la comunidad, un ret\u00e9n policial no deja pasar a nadie m\u00e1s que a residentes del lugar.<\/p>\n<p>Si otras personas llevan comestibles o bebidas fr\u00edas, deben depositar las bolsas en un margen del camino, y luego veh\u00edculos de las agrupaciones oficiales intervinientes las trasladan a destino.<\/p>\n<p>Por la tarde se vive un momento de confusi\u00f3n, cuando una mujer y sus hermanos llegan en b\u00fasqueda de un oficial de tr\u00e1nsito con quien su hijo, hace un rato, tuvo un altercado.<\/p>\n<p>Pero el inspector ya no est\u00e1, entonces le relata lo sucedido a un polic\u00eda.<\/p>\n<p>Narra que su marido, Jorge, es de la comunidad Nahuelpan, y se encuentra peleando contra el fuego. Les solicit\u00f3 botellas de agua y herramientas, pero, cuando su hijo quiso llevarlas, el hombre de tr\u00e1nsito no lo permiti\u00f3 porque no contaba con los documentos del auto. \u201cEn una situaci\u00f3n as\u00ed, \u00bfc\u00f3mo nos \u00edbamos a acordar de los papeles?\u201d, dice la se\u00f1ora, que se llama Miriam Pereyra.<\/p>\n<p>Finalmente, el muchacho pas\u00f3 igual, pero sin el permiso del agente, que, seg\u00fan cuenta el joven, golpe\u00f3 un espejo retrovisor de su coche.<\/p>\n<p>Tras dejar lo que hab\u00eda llevado, el chico se retir\u00f3 y le cont\u00f3 su versi\u00f3n a la mam\u00e1.<\/p>\n<p>El asunto es que los nervios por tener a su marido en medio del fuego, m\u00e1s ese hecho confuso que vivi\u00f3 su hijo, se conjugaron para caldear los \u00e1nimos.<\/p>\n<p>\u201cVine a ver qu\u00e9 hab\u00eda pasado, porque esto no es un juego; estamos ayudando\u201d, exterioriza la mujer, y cuenta que su suegro, Adolfo Nahuelpan, a la madrugada tuvo que dejar su vivienda, porque estaba muy cerca del fuego, a unos trescientos metros.<\/p>\n<p>Partimos a dialogar con el hombre.<\/p>\n<p>Adolfo tiene setenta y ocho a\u00f1os. Posee en el rostro una expresi\u00f3n entre triste y cansada. Sus ojos son de una tonalidad extra\u00f1a, donde se mezclan el azul, el verde y el gris. La mirada habla.<\/p>\n<p>\u201cAnoche sal\u00ed de mi rancho\u201d, cuenta.<\/p>\n<p>\u201cEl fuego estaba bien cerca, y los brigadistas me pidieron que baje\u201d, agrega.<\/p>\n<p>Apunta que all\u00e1 quedaron las ovejas, los bueyes y las vacas.<\/p>\n<p>\u201cSoy nacido y criado en la Rinconada, pas\u00e9 toda mi vida ah\u00ed\u201d, especifica.<\/p>\n<p>\u201cNunca vi un incendio de ese tama\u00f1o\u2026 Me asust\u00e9\u201d, reconoce.<\/p>\n<p>Y eso que el hombre tiene experiencia en los da\u00f1os del fuego. Dos veces se le quem\u00f3 el ranchito, y otras tantas lo volvi\u00f3 a levantar.<\/p>\n<p>La cocina cerca de la le\u00f1a, chispas que saltan, y el caos que se desata\u2026<\/p>\n<p>Afirma que tiene ganas de volver, que apenas se lo permitan, partir\u00e1 para el rancho.<\/p>\n<p>\u201cMe quiero quedar ah\u00ed hasta que llegue el d\u00eda en que me termine\u201d, sostiene.<\/p>\n<p>Pr\u00f3xima parada, el aeroclub.<\/p>\n<p>All\u00ed se encuentra el coordinador de la Central Centro del Servicio Nacional de Manejo del Fuego, Andr\u00e9s Bosch, a cargo de los tres aviones hidrantes 802 Turbo, y los cuatro helic\u00f3pteros que, por estos d\u00edas, se han transformado en un elemento m\u00e1s del paisaje en El Bols\u00f3n, surcando los cielos en un idea y vuelta, del aeroclub a los focos de incendios.<\/p>\n<p>Curiosamente, la presencia de las aeronaves tambi\u00e9n se ha vuelto una atracci\u00f3n para el turista y el residente. Fuera de la pista, en el cord\u00f3n de la vereda, la gente tira lonas, y se sienta a mirar c\u00f3mo despegan y aterrizan una y otra vez.<\/p>\n<p>\u201cHacen una actividad de sumo riesgo, con una tensi\u00f3n permanente, y requieren una total concentraci\u00f3n\u201d, advierte Bosch, acerca de los pilotos.<\/p>\n<p>\u201cEst\u00e1n comunicados entre s\u00ed, pero la din\u00e1mica de vuelo, entrando uno, saliendo otro, es muy exigente\u201d, especifica.<\/p>\n<p>\u201cHemos tenido dos situaciones de riesgo entre aviones y helic\u00f3pteros mientras operaban\u2026\u201d, revela, ante hechos que podr\u00edan haber terminado en tragedia, por la cercan\u00eda de las naves al pasar sobre el fuego.<\/p>\n<p>Al salir del aeroclub vuela un rumor.<\/p>\n<p>Habla de un sendero para ir a pie a la Rinconada Nahuelpan.<\/p>\n<p>El trayecto es largo.<\/p>\n<p>\u00bfTres? \u00bfCuatro? \u00bfCinco kil\u00f3metros? Imposible calcular.<\/p>\n<p>Pasan Adri\u00e1n Apa, Iv\u00e1n Collarte y Taiu Braver Iosovich, tres muchachos que acaban de bajar del cerro.<\/p>\n<p>Fueron porque quer\u00edan ayudar.<\/p>\n<p>Cuentan que tuvieron que cortar dos \u00e1rboles que se estaban quemando.<\/p>\n<p>Los tiraron con motosierras y dieron aviso a brigadistas para que echaran agua y as\u00ed evitaran que se volvieran a prender.<\/p>\n<p>Se observa humo en la cima.<\/p>\n<p>En la \u00faltima casa, antes de subir el cerro, vive Yolanda In\u00e9s Rojas.<\/p>\n<p>Tiene cincuenta y dos a\u00f1os.<\/p>\n<p>\u201cAnoche nos asustamos un poco, fue complicado\u201d, confiesa.<\/p>\n<p>\u201cEl fuego llegaba hasta aqu\u00ed arribita, ah\u00ed nom\u00e1s\u201d, puntualiza, marcando hacia afuera un punto con el dedo, desde el interior de la vivienda.<\/p>\n<p>\u201cAc\u00e1 adelante cayeron dos brazas. Mi marido las apag\u00f3\u201d, informa.<\/p>\n<p>\u201cEmpezamos a ver el fuego cerca de las doce, y a las tres de la ma\u00f1ana ya estaba ac\u00e1 cerquita\u201d, desarrolla.<\/p>\n<p>\u201cNo pude dormir en toda la noche\u201d, manifiesta.<\/p>\n<p>\u201cLas llamas eran enormes. El fuego bramaba\u2026 Siempre viv\u00ed ac\u00e1, y esto nunca hab\u00eda pasado\u201d, murmura.<\/p>\n<p>Se enter\u00f3 hace unos minutos que una oveja de un vecino se quem\u00f3\u2026<\/p>\n<p>Yanina Nahuelpan, hija de Yolanda, apunta que, justamente, una de las grandes p\u00e9rdidas son los animales.<\/p>\n<p>Su mam\u00e1, mientras, prepara tortas fritas para los autoconvocados.<\/p>\n<p>Yanina trabaja en Bariloche, pero, cuando le avisaron lo que hab\u00eda sucedido, parti\u00f3 rumbo a Bols\u00f3n, para ayudar a la familia.<\/p>\n<p>\u201cHoy se ven los helic\u00f3pteros\u2026 antes aparec\u00edan muy poco\u201d, sugiere Yanina, quien pide que el Estado d\u00e9 respuestas en defensa de la Patagonia.<\/p>\n<p>Llega el momento de subir.<\/p>\n<p>En la parte de arriba del cerro, Nelson El\u00edas Maldonado, de la Brigada Nacional, cuenta que vino desde Puelo, y explica que los \u00e1rboles que se voltean muestran signos de estar quemados en el interior.<\/p>\n<p>El sonido de un \u00e1rbol al caer tiene mucho de expresi\u00f3n sonora de defunci\u00f3n\u2026<\/p>\n<p>Su compa\u00f1ero, Mat\u00edas Villegas, en tanto, habla de fuego subterr\u00e1neo. En los pies, se siente el calor\u2026<\/p>\n<p>Tiran agua con la manguera al suelo y sale un humo fuerte. La temperatura se siente\u2026<\/p>\n<p>Cuando parece que todo est\u00e1 controlado, el infierno tambi\u00e9n viene por abajo.<\/p>\n<p>En un rato, lo dir\u00e1 la gobernadora, Arabela Carreras, que se acercar\u00e1 a la localidad para comprobar en persona el estado del incendio.<\/p>\n<p>\u201cEl contexto actual es complejo, porque las l\u00edneas de contenci\u00f3n, como las denomina el SPLIF, fueron sobrepasadas por el fuego, incluso bajo la tierra. Por ah\u00ed, en la superficie, no se observa un avance de las llamas; pero, bajo el suelo, s\u00ed est\u00e1 ocurriendo\u201d, expresar\u00e1.<\/p>\n<p>Todos coinciden, en El Bols\u00f3n, el suelo arde.<\/p>\n<h6>Fuente: El Cordillerano<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ingresar en El Bols\u00f3n, y observar, sobre un lateral, c\u00f3mo sale humo del cerro Piltriquitr\u00f3n, dispara el pensamiento a una cadena oratoria que hab\u00eda circulado el d\u00eda anterior en Bariloche<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":112191,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[11],"class_list":["post-112190","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-informe-municipal","tag-rio-negro"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/112190","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=112190"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/112190\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/media\/112191"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=112190"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=112190"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=112190"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}