{"id":118716,"date":"2021-09-22T05:26:14","date_gmt":"2021-09-22T08:26:14","guid":{"rendered":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/?p=118716"},"modified":"2021-09-21T19:30:31","modified_gmt":"2021-09-21T22:30:31","slug":"el-empleo-del-tiempo","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/el-empleo-del-tiempo\/","title":{"rendered":"El empleo del tiempo"},"content":{"rendered":"<p>Guillermo es obrero metal\u00fargico en la Provincia de Buenos Aires, cada d\u00eda trabaja nueve horas y viaja tres m\u00e1s entre su casa y la f\u00e1brica. Cuando a la noche llega a su hogar est\u00e1 destrozado. \u201cNi tiempo me queda para realizar asuntos personales, me parece una locura tantas horas de esclavitud, si se me permite decirlo, ya que es lo que siento\u201d, me escribi\u00f3 por correo electr\u00f3nico cuando se enter\u00f3 del proyecto que present\u00e9 para reducir de 48 a 40 el m\u00e1ximo de horas semanales. En su mensaje expresa a la vez escepticismo y esperanza: \u201cCreo igual que todo el empresariado va a poner trabas para que esto no suceda ya que ellos no ponen el cuerpo (\u2026) pero quisiera tener un poco de esperanza a\u00fan\u201d.<\/p>\n<p>Con un mapa laboral partido al medio, entre trabajadores formales con convenio y trabajadores informales y una desocupaci\u00f3n que afecta particularmente a les j\u00f3venes y a las mujeres, rasgo com\u00fan en todas partes del mundo, estamos ante la necesidad de repensar las desigualdades y transformarlas en justicia social. Las sucesivas revoluciones tecnol\u00f3gicas aplicadas a la producci\u00f3n hicieron que el tiempo de trabajo sea cuatro veces m\u00e1s productivo que hace un siglo. No podemos reducir esos avances a un aumento de la tasa de ganancia mientras se mantiene la jornada laboral legal establecida en Argentina en 1919. S\u00ed, hace m\u00e1s de un siglo.<\/p>\n<p>Nuestro pa\u00eds que viene de sufrir el cimbronazo de la debacle macrista con la desaparici\u00f3n de unas 30 mil empresas pymes durante sus cuatro a\u00f1os de gobierno. Sobre ese escenario golpe\u00f3 la pandemia. Hoy estamos saliendo de un contexto econ\u00f3mico recesivo y nuestro principal objetivo debe ser que el crecimiento de la econom\u00eda y la producci\u00f3n se asiente en el mercado interno cuya chispa es el poder adquisitivo de los salarios. Para afrontar con audacia esta realidad, no podemos apelar a las propuestas de reformas laborales flexibilizadoras y promotoras de los despidos, que ya demostraron ampliamente su fracaso en Argentina y en el mundo. En ning\u00fan pa\u00eds en que se abarat\u00f3 el costo del despido arbitrario se mejoraron los \u00edndices de empleo ni de formalidad laboral. Es necesario explorar en otra direcci\u00f3n. La reducci\u00f3n de la jornada laboral no est\u00e1 pensada espec\u00edficamente para dar respuesta al desempleo. Pero es una iniciativa que tangencialmente puede tener un efecto positivo. Independientemente de ello, se trata de aggiornar la extensa jornada legal que rige en la Argentina con el objetivo de encontrar una ecuaci\u00f3n arm\u00f3nica acorde a los nuevos tiempos de innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica, productividad, margen de utilidad empresaria y derecho a una vida mejor de quienes trabajan.<\/p>\n<p>La discusi\u00f3n sobre los tiempos de trabajo est\u00e1 en el origen de las organizaciones obreras. Cada vez que conmemoramos el 1 de mayo, revivimos el nacimiento del sindicalismo, estrechamente vinculado a la lucha por la jornada laboral de 8 horas y al descanso dominical. Una lucha que en el siglo XIX marc\u00f3 a fuego la historia del movimiento sindical y que persegu\u00eda ampliar la libertad del uso del tiempo para el disfrute, la familia, el ocio, el conocimiento, el arte. En su momento ponerle el tope de ocho horas diarias a las alienantes jornadas ilimitadas de labor, fue un avance considerable para el conjunto de la sociedad.\u00a0Hoy esa jornada laboral de 8 x 6 en Argentina representa una de las m\u00e1s extensas del mundo.\u00a0Es la misma que defini\u00f3 la OIT hace 102 a\u00f1os como derecho de los trabajadores. Desde entonces no se modific\u00f3 nunca.\u00a0Una carga horaria de 48 horas semanales como m\u00e1ximo legal permitido. El proyecto de Ley que presentamos establece su reducci\u00f3n a 40 horas sin ning\u00fan tipo de disminuci\u00f3n salarial, en lo que podr\u00eda ser un primer paso hacia experiencias como las que ya atraviesan pa\u00edses como Finlandia y Espa\u00f1a que buscan llegar a semanas de cuatro d\u00edas de labor.<\/p>\n<p>Pero no s\u00f3lo est\u00e1 en juego la posibilidad de obtener mejoras desde el punto de vista cuantitativo.\u00a0Es por dem\u00e1s relevante la posibilidad de que las personas que trabajan puedan tener una vida menos alienada. Esto representar\u00eda beneficios incuestionables para los trabajadores, las trabajadoras y la sociedad en su conjunto.\u00a0La incorporaci\u00f3n de tecnolog\u00eda a los procesos productivos desde la creciente tecnificaci\u00f3n y robotizaci\u00f3n de sus tramos hasta la aplicaci\u00f3n de distintas formas de teletrabajo, no pueden pensarse s\u00f3lo como elementos de ampliaci\u00f3n del margen de rentabilidad del capital. Deben ser aprovechadas para beneficio de toda la comunidad. Los avances cient\u00edficos no s\u00f3lo deben concebirse como un recurso para elevar la renta empresaria sino tambi\u00e9n para que los miembros de la sociedad accedan a mejores condiciones de vida tanto en el plano material como subjetivo. En ese sentido,\u00a0reducir la jornada laboral sin p\u00e9rdida de salario en el contexto actual permitir\u00e1 para trabajadoras y trabajadores una mejor distribuci\u00f3n de las tareas de cuidado, m\u00e1s tiempo de calidad para dedicar a sus hijos e hijas y la posibilidad de recuperar parte del tiempo para una vida menos agobiante.\u00a0Adem\u00e1s, este avance generar\u00eda de manera indirecta, tal como lo demuestra la experiencia de otros pa\u00edses, otras ventajas como la reducci\u00f3n de la combusti\u00f3n, del gasto de energ\u00eda, de la circulaci\u00f3n de gente en las grandes urbes. Tambi\u00e9n beneficiar\u00eda a los grupos empresarios puesto que el ensayo sobre la reducci\u00f3n de la jornada laboral demostr\u00f3 mejorar la productividad y reducir el ausentismo, los accidentes laborales y la conflictividad intralaboral.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo\u00a0debemos ser conscientes de que se trata de un fen\u00f3meno global.\u00a0La reducci\u00f3n de d\u00edas laborales en la semana o su equivalente horario tendr\u00edan que plantearse como una iniciativa m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras nacionales porque la deslocalizaci\u00f3n del capital, que padecemos y conocemos, har\u00eda muy dif\u00edcil sostenerla en un solo pa\u00eds. La b\u00fasqueda de empresas que se van desplazando de un lugar a otro del planeta y hacen que la propia cadena de producci\u00f3n de un par de zapatillas incluya la factura de la suela en Vietnam y el armado en M\u00e9xico hacen imprescindible pensarla tambi\u00e9n en la combinaci\u00f3n de regulaciones nacionales, acuerdos regionales y perspectiva mundial.\u00a0Deber\u00eda ser una meta a lograr, con gradualidad, para la Confederaci\u00f3n Sindical Internacional, que se discuta la reducci\u00f3n en todo el mundo, para hacer frente as\u00ed al argumento extorsivo del empresariado que condiciona a los trabajadores con la quita de derechos usando amenaza de la salida de la empresa del pa\u00eds en cuesti\u00f3n.\u00a0En t\u00e9rminos de pa\u00edses desarrollados que han logrado reducir de manera importante la jornada laboral tenemos naciones como Australia, China, Francia, Italia, Israel, Jap\u00f3n, Rusia, la experiencia que est\u00e1n haciendo los compa\u00f1eros de Espa\u00f1a, tenemos pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina que ya antes que nosotros la redujeron. Dentro de esos pa\u00edses, Chile y Venezuela son dos casos que en este momento lograron esa reducci\u00f3n.<\/p>\n<p>Para los que, casi como en un acto reflejo de naturaleza conservadora, plantean su rechazo a esta iniciativa vale recordar que habiendo transcurrido m\u00e1s de un siglo de la instituci\u00f3n de esta jornada laboral nuestras sociedades han vivido profundos cambios. La ciencia y la tecnolog\u00eda han revolucionado los modos de producci\u00f3n. La creciente participaci\u00f3n de las mujeres en el \u00e1mbito laboral ha convertido en una pieza de museo la escena del ama de casa esperando a su marido con la comida servida. Del mismo modo que los hombres reclaman con absoluto derecho mayores tiempos para implicarse en las tareas de cuidado que antes estaban asignadas exclusivamente a la mujer. La sociedad del siglo XXI no puede seguir discutiendo la distribuci\u00f3n de los tiempos de trabajo con los mismos par\u00e1metros con que se lo hac\u00eda a mediados del siglo XX.<\/p>\n<p>A pesar de la racionalidad y de las virtudes del proyecto que estamos proponiendo somos conscientes, como lo anticipa Guillermo en su misiva, de que vamos a tener que enfrentar una fuerte corriente de opini\u00f3n adversa de los sectores del poder econ\u00f3mico y sus c\u00edrculos aleda\u00f1os.\u00a0Hay mucho dinero puesto en los medios y redes para financiar un discurso que busca deslegitimar cualquier pol\u00edtica que consista en sostener derechos laborales.\u00a0Es el discurso de las poderosas corporaciones empresarias que sostienen que eliminar los derechos de los que tienen empleo va a abrir la puerta para que accedan al mismo quienes no lo tienen. En la realidad las cosas no funcionan as\u00ed.\u00a0Sencillamente porque la inversi\u00f3n productiva no va donde hay menos regulaciones sino donde hay m\u00e1s posibilidad crecimiento econ\u00f3mico. Y el crecimiento econ\u00f3mico en la Argentina depende de que haya asalariados con ingreso suficiente para robustecer el consumo interno y con ello mover los motores de la econom\u00eda.<\/p>\n<p>Por Hugo Yasky<\/p>\n<h6>Fuente: P\u00e1gina 12<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Guillermo es obrero metal\u00fargico en la Provincia de Buenos Aires, cada d\u00eda trabaja nueve horas y viaja tres m\u00e1s entre su casa y la f\u00e1brica. 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