{"id":126913,"date":"2022-06-17T05:00:53","date_gmt":"2022-06-17T08:00:53","guid":{"rendered":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/?p=126913"},"modified":"2022-06-14T21:06:57","modified_gmt":"2022-06-15T00:06:57","slug":"hacia-un-juicio-de-la-verdad-por-los-fusilamientos-de-las-huelgas-patagonicas","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/hacia-un-juicio-de-la-verdad-por-los-fusilamientos-de-las-huelgas-patagonicas\/","title":{"rendered":"Hacia un juicio de la verdad por los fusilamientos de las huelgas patag\u00f3nicas"},"content":{"rendered":"<p>Tras el juicio por la Masacre de Napalp\u00ed, desde la Patagonia se impulsa que sea una realidad tambi\u00e9n en el caso del fusilamiento de m\u00e1s de 1.500 peones durante las huelgas patag\u00f3nicas, durante los a\u00f1os 1920 y 1921. Al respecto opin\u00f3 para T\u00e9lam Valeria Vegh Weis, crimin\u00f3loga y abogada penal con experiencia en criminolog\u00eda cr\u00edtica y justicia transicional. Es docente e investigadora en la UBA y UNQ (Argentina) y en la Universidad de Konstanz (Alemania).<\/p>\n<p>POR VALERIA VEGH WEIS<br \/>\nCien a\u00f1os atr\u00e1s en la provincia de Santa Cruz, los peones rurales organizaron una gran huelga para denunciar las funestas condiciones laborales. El Estado, a trav\u00e9s del Ej\u00e9rcito, intervino. Sin embargo, lejos de subsanar las violaciones a los derechos humanos denunciadas, defendi\u00f3 a la patronal. Es m\u00e1s, el Ejercito no se limit\u00f3 a aplacar la protesta, sino que fusil\u00f3 a los trabajadores en huelga. Ante una protesta leg\u00edtima de los peones locales, el Estado intervino haciendo uso de su herramienta m\u00e1s violenta, el Ej\u00e9rcito, y llev\u00e1ndola hasta las \u00faltimas consecuencias: asesin\u00f3 a 1.500 peones. Coronando el proceso, la historiograf\u00eda oficial se ocup\u00f3 de borrar estos hechos de la narrativa hegem\u00f3nica: los fusilamientos de Santa Cruz no se aprenden en la escuela, no forman parte de las conmemoraciones oficiales y no se recuerda con estatuas ni nombres de calles.<\/p>\n<p>Los estancieros y soldados responsables de la masacre se encuentran muertos hace tiempo y la justicia penal no puede intervenir con sus recursos ordinarios. Sin embargo, los familiares de las v\u00edctimas del terrorismo de Estado que asol\u00f3 a la Argentina entre 1976 y 1983 desarrollaron una estrategia legal sin precedentes que vino a se\u00f1alar posibilidades de justicia aun cuando la condena penal no es posible. Se trata de los llamados juicios de la verdad.<\/p>\n<p>Durante los &#8217;90, mientras reg\u00edan las leyes de impunidad sancionadas durante el gobierno de Ra\u00fal Alfons\u00edn y los indultos dictados por Carlos Menem, una Madre de Plaza de Mayo, Carmen Aguiar de Lapac\u00f3, y el entonces director del Centro de Estudios Legales y Sociales, Emilio Mignone, impulsaron la innovadora figura de los \u00abjuicios de la verdad\u00bb, cuyo objeto no era inculpar hechos (lo que era imposible jur\u00eddicamente por la vigencia de las leyes de impunidad y los indultos) sino esclarecer los delitos perpetrados.<\/p>\n<p>La primera de las presentaciones fue realizada en 1995 frente a la justicia federal en el marco de la causa ESMA. La C\u00e1mara Federal solicit\u00f3 informaci\u00f3n a dependencias militares para averiguar el paradero de la hija de Mignone y orden\u00f3 a diversos responsables militares que se presentaran a brindar testimonio con el objeto de asegurar el derecho de los familiares a conocer la verdad sobre el destino de su hija. Estos juicios in\u00e9ditos se expandieron por el pa\u00eds y permitieron que se abrieran m\u00e1s de 2.200 expedientes y que declararan m\u00e1s de 800 testigos cuando cualquier avance en la justicia parec\u00eda imposible.<\/p>\n<p>En mayo de 2022, la jueza Zunilda Niremperger en la provincia de Chacho recurri\u00f3 a los juicios de la verdad pero en este caso para esclarecer el asesinato de entre 400 y 500 ind\u00edgenas de los pueblos Moqoit y Qom que en 1924 fueron muertos por reclamar mejores pagos en las cosechas de algod\u00f3n. La jueza estableci\u00f3 que la masacre constituy\u00f3 \u00abun delito de lesa humanidad cometido en el marco de un proceso genocida de los pueblos ind\u00edgenas\u00bb. Como en los previos juicios de la verdad, el proceso legal no pudo terminar en una condena penal porque los perpetradores ya no est\u00e1n con vida. Sin embargo, el juicio busc\u00f3 y logr\u00f3 esclarecer los hechos judicialmente, dar a conocer la verdad de lo ocurrido y reparar los da\u00f1os en la medida de lo posible.<\/p>\n<p>\u00bfEs posible entonces un juicio de la verdad en el caso de las huelgas patag\u00f3nicas?<\/p>\n<p>El proceso ya est\u00e1 en marcha y el mismo gobierno santacruce\u00f1o se present\u00f3 como querellante ante la justicia federal de Caleta Olivia requiriendo la investigaci\u00f3n. Si bien este impulso oficial es importante, los precedentes demuestran que es imprescindible contar con el protagonismo de los familiares de las v\u00edctimas fusiladas para asegurar la legitimidad y el car\u00e1cter transformador del juicio. Es que son las v\u00edctimas las que fueron largamente silenciadas en la historiograf\u00eda oficial y las que cuentan con los conocimientos necesarios para brindar testimonio y asegurar que se devele la verdad de lo ocurrido.<\/p>\n<p>La intervenci\u00f3n de los familiares y de la comunidad resulta esencial para evitar que el juicio devenga en una nueva instancia en la que el poder hegem\u00f3nico, encarnado ahora en el poder judicial, sea el que hable &#8216;en nombre de&#8217; lxs afectadxs, obturando su capacidad de representarse a s\u00ed mismxs. Con base en estos testimonios, el juicio y la sentencia s\u00ed pueden constituirse en una oportunidad de reparaci\u00f3n y en un punto de quiebre para reinsertar la masacre en el debate p\u00fablico y en la memoria colectiva local y nacional, as\u00ed como para evitar la repetici\u00f3n.<\/p>\n<p>Una eventual sentencia puede incluir disposiciones de las m\u00e1s variadas que depender\u00e1n de las prioridades de los familiares y la comunidad local. La sentencia puede ordenar al gobierno continuar con la b\u00fasqueda e identificaci\u00f3n de los cuerpos de los fusilados, tal como ocurri\u00f3 con la fosa de NN devenida en Cementerio en 2008; marcar hitos en los distintos sitios donde ocurrieron los fusilamientos (por ejemplo, estancia San Jos\u00e9, Bellavista y La Mata); remover estatuas, memoriales y nombres de calles asociadas a los perpetradores y reemplazarlas por homenajes a las v\u00edctimas; iniciar cursos de formaci\u00f3n de funcionarios p\u00fablicos sobre los hechos de la causa; modificar planes de estudio en los niveles primario, secundario y universitario para incluir una reflexi\u00f3n sobre la masacre; crear un d\u00eda de homenaje en el calendario oficial; articular un pedido de disculpas en representaci\u00f3n del Estado nacional y local; y\/o crear un museo, archivo o sitio de memoria, entre muchas otras iniciativas.<\/p>\n<p>Asimismo, es fundamental que las disposiciones que surjan de la sentencia incluyan un plazo y un mecanismo de supervisi\u00f3n para asegurar su cumplimiento.<\/p>\n<p>\u00bfPuede haber entonces un juicio de la verdad en el caso de los fusilamientos de la Patagonia? Hay una masacre documentada, hay precedentes jur\u00eddicos, y hay una demanda social por incorporar estos hechos en nuestra historia.<\/p>\n<p>Todo ello no solo hace posible que este juicio tenga lugar, sino que incluso abre el camino para ir m\u00e1s all\u00e1 de los precedentes y buscar respuestas que no sean s\u00f3lo simb\u00f3licas sino tambi\u00e9n materiales: la reparaci\u00f3n econ\u00f3mica de los familiares, la identificaci\u00f3n de las empresas que motivaron estas muertes, y el esclarecimiento de los patrones de explotaci\u00f3n que contin\u00faan vigentes en la regi\u00f3n.<\/p>\n<h6>Fuente: Telam<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tras el juicio por la Masacre de Napalp\u00ed, desde la Patagonia se impulsa que sea una realidad tambi\u00e9n en el caso del fusilamiento de m\u00e1s de 1.500 peones durante las huelgas patag\u00f3nicas, durante los a\u00f1os 1920 y 1921.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":126914,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[21],"class_list":["post-126913","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opiniones","tag-argentina"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/126913","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=126913"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/126913\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/media\/126914"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=126913"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=126913"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=126913"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}