{"id":128697,"date":"2022-08-18T06:37:04","date_gmt":"2022-08-18T09:37:04","guid":{"rendered":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/?p=128697"},"modified":"2022-08-18T06:37:04","modified_gmt":"2022-08-18T09:37:04","slug":"memoria-de-los-volcanes","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/memoria-de-los-volcanes\/","title":{"rendered":"Memoria de los volcanes"},"content":{"rendered":"<p>Enclavada en el suroeste de la provincia cuyana, en el departamento de Malarg\u00fce, se encuentra una de las reservas m\u00e1s impresionantes del mundo, La Payunia. Con mucho por descubrir a\u00fan, pero ya declarada intangible en gran parte de su superficie, impresiona no s\u00f3lo por lo que emerge, sino por lo que guarda debajo de ella<\/p>\n<p>Ser\u00e1 muy dif\u00edcil, de aqu\u00ed en m\u00e1s, no incluir a la Reserva Natural La Payunia entre los lugares m\u00e1s ex\u00f3ticos y \u00fanicos de Argentina y, por qu\u00e9 no, del mundo. Esa sensaci\u00f3n, que a priori parece exagerada, encuentra fuerza de prueba cuando comenzamos a escuchar que, por ejemplo y hasta aqu\u00ed, cualquier otro t\u00fanel l\u00e1vicoi del mundo (sea en Espa\u00f1a, Rusia o Haw\u00e1i, por nombrar los m\u00e1s conocidos) se quedan cortos contra la estimaci\u00f3n de un largo de 200 kil\u00f3metros del canal que nace del volc\u00e1n Pay\u00fan Matr\u00fa y finaliza en La Pampa.<\/p>\n<p>La magnitud de lo distinto arrasa con cualquier otra geograf\u00eda vista de manera directa o en alguna pantalla, que jam\u00e1s dimensionar\u00e1 de manera justa lo real. No hay forma bidimensional de hacerlo. No hay tecnolog\u00eda que supere la experiencia humana directa.<\/p>\n<p>Nombro el imponente cr\u00e1ter del Quilotoa o el volc\u00e1n Cotopaxi (Ecuador), nuestro Aconcagua o las portentosas Cataratas del Iguaz\u00fa, la cordillera de Los Andes centrales tambi\u00e9n, pero, en t\u00e9rminos de policrom\u00eda, ser\u00e1 dif\u00edcil aproximarse a este cementerio de volcanes que a\u00fan respira y nos da permiso para asombrarnos andando sus corredores laber\u00ednticos.<\/p>\n<p>Es imposible detenernos en cuestiones estad\u00edsticas porque las olvidamos en el preciso momento en que ingresamos a la reserva y observamos todo lo que nos rodea. Esos n\u00fameros, que se pueden encontrar y leer en cualquier otra publicaci\u00f3n impresa o digital, se pierden cuando nos damos cuenta que ninguno de ellos nos prepar\u00f3 para lo que sentimos.<\/p>\n<p>El recorrido dura aproximadamente 12 horas, incluyendo casi tres hasta el ingreso al parque (igual en el regreso, aunque se pueda optar por un recorrido distinto) y la primera parada es un puente (la pasarela) que cruza el r\u00edo Grande. Un ca\u00f1\u00f3n de buena profundidad cuyo origen advierte lo que a\u00fan esconde este territorio. Desde all\u00ed en adelante el tr\u00e1nsito se hace m\u00e1s lento, una vez dejado atr\u00e1s el impiadoso ripio de la 40, por la sinuosidad y los sedimentos arenosos. En el ingreso al parque es obligatorio registrarse para poder continuar. Lo que sigue es la entrada a un mundo que por momentos parece irreal.<\/p>\n<p>Transitamos por un camino que se hace literalmente negro. A los costados, gigantescos piroclastos dan la impresi\u00f3n de haber sido arrojados con furia por alguien o algo; y de hecho eso ocurri\u00f3 en alg\u00fan tiempo con las m\u00faltiples erupciones. Todo el terreno elevado en derredor es o fue un volc\u00e1n. Conos enteros y altos, cr\u00e1teres profundos, paredes de chimeneas volc\u00e1nicas colapsadas por la presi\u00f3n; todo aqu\u00ed se trata de lo mismo, la fuerza de la naturaleza que dej\u00f3 su huella y se abre paso.<\/p>\n<p>Esa pampa negra formada por lapillis (peque\u00f1as piedras en lat\u00edn) comienza a contrastarse con el amarillo o el verde del coir\u00f3n (planta gram\u00ednea que va invadiendo el terreno) y el rojo del \u00f3xido de hierro impregnado en las rocas. Entre los 800 volcanes sobresale como el m\u00e1s alto el ya nombrado Pay\u00fan Matr\u00fa (3.680 metros). Las tropas de guanacos se adue\u00f1an de todo el territorio y suelen cortar el paso a los veh\u00edculos. Por suerte, muchas de las 450.000 hect\u00e1reas de la reserva son consideradas intangibles.<\/p>\n<p><strong>Bifurcaciones<\/strong><\/p>\n<p>Antes de continuar con estas impresiones, es preciso compartir que dentro del parque tambi\u00e9n se pueden visitar otros puntos de inter\u00e9s. Destacamos la verde-azulada laguna de Llancanelo y sus aves migratorias, la caverna de las brujas y sus sedimentos jur\u00e1sicos, el volc\u00e1n Malacara con su ic\u00f3nica chimenea que da al cielo o la visi\u00f3n fantasmag\u00f3rica de los castillos de Pincheira.<\/p>\n<p>Fuera del parque nacional, y con direcci\u00f3n suroeste, encontraremos m\u00faltiples opciones de disfrute. Podremos visitar las termas del Caj\u00f3n Grande o El azufre, reconocer petroglifos en variados senderos u observar el cielo nocturno m\u00e1s limpio de esta parte del hemisferio. Observatorio Pierre Auger aparte, s\u00f3lo necesitaremos alejarnos unos pocos kil\u00f3metros de las luminarias de la ciudad para ver, claramente en las noches, el paso de las constelaciones que inscriben sus huellas en el universo.<\/p>\n<p>Volviendo a aquel lugar del camino que nos deslumbr\u00f3, es necesario manifestar una idea que servir\u00e1 m\u00e1s que la suma de datos: quien no pueda volver a habitar la mirada de asombro de su ni\u00f1ez siempre se perder\u00e1 algo (y esto vale, aunque no nos movamos de nuestro lugar de origen). Imagin\u00e9 durante todo el recorrido que, en ese lugar y en otro tiempo, se habr\u00eda librado una batalla colosal entre los cuatro elementos de la naturaleza. Que las gigantescas rocas sembradas son restos de un bombardeo feroz y que los profundos surcos en la tierra son heridas de fuego abiertas en esas batallas. Que el rojo de las rocas guarda la memoria de la lucha cuerpo a cuerpo y que las crestas (que formaban c\u00edrculos) ya derrumbadas son testimonio de bastiones ca\u00eddos. Y que nosotros, cronistas tard\u00edos, incapaces de imaginar las razones de aquella contienda, s\u00f3lo podemos maravillarnos con su magnitud y el colorido epitafio escrito sobre el terreno que la conmemora.<\/p>\n<p><strong>Informaci\u00f3n necesaria<\/strong><\/p>\n<p>Se permite la entrada a la reserva con gu\u00eda y veh\u00edculos habilitados desde Malarg\u00fce, adonde se llega transitando la m\u00edtica 40, y nos recibe un amplio bulevar con una variada oferta gastron\u00f3mica y de alojamientos para todos los presupuestos (o casi).<\/p>\n<p>Los costos de alojamiento no difieren a los de cualquier otro lugar tur\u00edstico. Aunque no nos guste demasiado, s\u00f3lo se pueden brindar estimaciones de precios tomando el d\u00f3lar (oficial) como referencia. La estad\u00eda puede variar desde los 25 d\u00f3lares en adelante. La excursi\u00f3n a Payunia cuesta 65 d\u00f3lares con entrada incluida.<\/p>\n<p>Desde Malarg\u00fce salen excursiones hacia el norte del departamento con destinos muy conocidos como Las Le\u00f1as y otros no tanto como Valle Hermoso. El Pozo de las Animas y la Laguna de la Ni\u00f1a Encantada son lindos lugares para detenerse.<\/p>\n<p>Important\u00edsimo: Si van con veh\u00edculos propios y deciden la opci\u00f3n de autoguiado, pregunten las condiciones de los caminos y chequeen las previsiones meteorol\u00f3gicas. En asfalto, y dependiendo la \u00e9poca del a\u00f1o, suele complicarse por el hielo y la nieve, y en los caminos de ripio por las crecidas de r\u00edos y los desmoronamientos.<\/p>\n<h6>Fuente: La Capital<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Enclavada en el suroeste de la provincia cuyana, en el departamento de Malarg\u00fce, se encuentra una de las reservas m\u00e1s impresionantes del mundo, La Payunia.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":128698,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[87],"tags":[31],"class_list":["post-128697","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-turismo","tag-mendoza"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/128697","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=128697"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/128697\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/media\/128698"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=128697"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=128697"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=128697"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}