{"id":134534,"date":"2023-03-12T18:25:07","date_gmt":"2023-03-12T21:25:07","guid":{"rendered":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/?p=134534"},"modified":"2023-03-12T18:25:07","modified_gmt":"2023-03-12T21:25:07","slug":"tras-los-pasos-del-che-como-cruzar-los-andes-pero-en-bicicleta","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/tras-los-pasos-del-che-como-cruzar-los-andes-pero-en-bicicleta\/","title":{"rendered":"Tras los pasos del Che: c\u00f3mo cruzar Los Andes (pero en bicicleta)"},"content":{"rendered":"<p>Un viaje de 64 kil\u00f3metros desde Puerto Pa\u00f1uelo, a orillas del Nahuel Huapi, hasta quedar de cara al volc\u00e1n Osorno, en Chile.<\/p>\n<p><strong>Desde la Patagonia Argentina y el Sur Chileno<\/strong><\/p>\n<p>De todas las formas posibles que hab\u00eda para cruzar a Chile, Ernesto Guevara y su amigo Alberto Granado eligieron en el verano de 1952 la que los obligaba a salir de Bariloche y navegar tres lagos distintos con su moto a cuestas hasta llegar al pueblo de Petrohu\u00e9. Entonces no hab\u00eda setenta pasos fronterizos como ahora, y si bien impon\u00eda manejar sobre ripio, trepar la Cordillera de los Andes y montar y desmontar la moto en distintas barcazas, aquel era al mismo tiempo el camino m\u00e1s atractivo para hacer desde la Patagonia.<\/p>\n<p>Guevara lo cont\u00f3 muy apasionantemente en sus Diarios de motocicleta. No as\u00ed la pel\u00edcula, cuyo gui\u00f3n le quit\u00f3 volumen a una experiencia que fue breve pero, se supone, fundante: dos veintea\u00f1eros abandonan Argentina con dos bolsos y una moto maltrecha sobre caminos complejos, espejos de agua y la tupida selva valdiviana que abraza ese tramo de la cordillera. Todo sucedi\u00f3 en un mismo d\u00eda y fue, adem\u00e1s, el \u00fanico cruce internacional que pudieron hacer con la moto antes de que se rompiera definitivamente.<\/p>\n<p>El periplo inicia en Puerto Pa\u00f1uelo, a orillas del Nahuel Huapi, y termina de cara al volc\u00e1n Osorno, ya en Chile. En la bit\u00e1cora del viaje que empez\u00f3 a convertir a Ernesto en el Che, el flash es permanente: habla de las \u00abaguas templadas\u00bb del\u00a0Lago de Todos los Santos\u00a0(aunque lo llama de su otra forma, Esmeralda) que \u00abhacen agradable la tarea de tomar un ba\u00f1o\u00bb, a diferencia de los g\u00e9lidos de Argentina; y tambi\u00e9n del \u00abimponente volc\u00e1n\u00bb\u00a0Tronador\u00a0y de la sensaci\u00f3n de que \u00abahora miraba el futuro, la estrecha faja chilena y lo que viera luego\u00bb.\u00a0Guevara ten\u00eda 23 a\u00f1os.<\/p>\n<p>M\u00e1s de 70 a\u00f1os despu\u00e9s de aquel viaje, la infraestructura vial fue evolucionando a pasos agigantados. Aunque hoy sigue siendo tan dif\u00edcil como entonces hacer el periplo conocido como Cruce de los Lagos Andinos, un camino que ya usaban distintos pueblos ind\u00edgenas hasta que fue comercializado por un empresario argentino de origen suizo que descubri\u00f3 la zona a principios del Siglo XX.<\/p>\n<p>La derivaci\u00f3n de ese kiosco tur\u00edstico que hizo el privado antes del Estado es el denominado\u00a0Cruce Andino, nombre bajo el que se vende un paquete de traslado con los tres tickets de navegaci\u00f3n y los dos terrestres\u00a0entre el puerto de llegada y el de salida.\u00a0Todo a precio d\u00f3lar, claro. Es eso, o pegar toda la vuelta y cruzar por el paso Cardenal Samor\u00e9, a la altura de Villa La Angostura, full asfalto, aunque el doble de extensi\u00f3n, largas colas en las aduanas de los dos pa\u00edses lim\u00edtrofes y, principalmente, un entorno menos impactante.<\/p>\n<p>El paso fronterizo se llama P\u00e9rez Rosales y puede atravesarse caminando. Literal: entre una aduana y otra hay 30 kil\u00f3metros de distancia y la l\u00ednea divisoria de pa\u00edses &#8211;imaginaria en el medio de una monta\u00f1a en una selva&#8211; solo se estima ante la presencia de un cartel de madera en el camino de ripio invadido por la vegetaci\u00f3n. El tema es que, tanto para llegar ah\u00ed como para salir, es menester un traslado que articule tierra con agua:\u00a0la cama m\u00e1s cerca del lado argentino est\u00e1 a dos lagos de distancia, mientras que la del lado chileno al otro lado de la cordillera.<\/p>\n<p>La \u00fanica alternativa entre la guevariana y la\u00a0all inclusive\u00a0termina siendo\u00a0la bicicleta, \u00fanico medio que ofrece un poco de \u00e9pica a un cruce que no tendr\u00eda m\u00e1s gracia que la de la foto si se completara en micros\u00a0(lo cual, de todos modos, no ser\u00eda poco).<\/p>\n<p>En todo caso, siempre habr\u00e1 que rentar la conexi\u00f3n con las embarcaciones que van a atravesar el brazo Blest del Nahuel Huapi y luego los lagos Fr\u00edas y Todos los Santos, \u00e9ste \u00faltimo ya en Chile. Solo que la bici ofrece unir todos esos puertos en dos ruedas:\u00a0los 20 kil\u00f3metros desde el centro de Bariloche hasta Pa\u00f1uelo, 4 entre Blest y el lago Fr\u00edas y alrededor de 40 para la arremetida del cruce cordillerano propiamente dicho a Peulla, punto de partido del \u00faltimo barco. Luego, claro, cada cu\u00e1l decidir\u00e1 hasta d\u00f3nde seguirla.<\/p>\n<p>El Che fue hasta Caracas, aunque tampoco hace falta tanto. Lo normal es seguir por la zona, rodear los pueblos y volcanes a orillas del Llanquihue (el segundo lago m\u00e1s grande de Chile) y hasta quiz\u00e1s estirarse a Puerto Montt en una coronaci\u00f3n final de cara al Pac\u00edfico, algo que Guevara y Granado no hicieron porque decidieron que era hora de dejar el sur (esa noche terminaron en Osorno, 100 kil\u00f3metros al norte del \u00faltimo desembarco en el Puerto de Petrohu\u00e9).<\/p>\n<p>En todos los casos, la salida es de Puerto Pa\u00f1uelo, en el kil\u00f3metro final de la extenuante avenida Bustillo, sobre la pen\u00ednsula Llao Llao. El entrevero con clientes de cruceros y tours vuelve medio farragoso el tr\u00e1mite portuario: Pa\u00f1uelo es un punto caliente de concentraci\u00f3n tur\u00edstica (salen barcos hacia otros lados del Nahuel Huapi) y cargar la bici a la embarcaci\u00f3n requiere de paciencia entre el gent\u00edo y la obligaci\u00f3n de desatar todo tipo de objeto amarrado al rodado, desde el equipaje hasta un inflador.<\/p>\n<p>El primer viaje sobre agua implica\u00a0una hora de navegaci\u00f3n por el brazo Blest del Nahuel Huapi hasta un lugar que el Che, en su diario, se\u00f1al\u00f3 \u00abllamado pomposamente Puerto Blest\u00bb, casi en burla. En ese entonces el turismo reci\u00e9n estaba populariz\u00e1ndose en Argentina, no era algo que generara oferta ni demanda, pero a\u00f1os despu\u00e9s la industria se sofistic\u00f3 y hoy Puerto Blest es un lugar relativamente coqueto:\u00a0tiene un solo hotel que el d\u00eda que cay\u00f3 este cronista estaba cerrado. \u00abLo va a ocupar la familia del que lo maneja\u00bb, explic\u00f3 alguien que trabajaba en el lugar compartido con una especie de bar-confiter\u00eda.<\/p>\n<p>El ripio comienza camino al segundo barco:\u00a04 kil\u00f3metros amables de pendientes suaves desde Blest hacia Puerto Alegre, orilla del lago Fr\u00edas. Nuevamente el ritual de desatar los b\u00e1rtulos de la bici antes de subirla para\u00a0un viaje breve, de media hora hasta desembarcar en Puerto Fr\u00edas, donde verdaderamente comienza la aventura mientras se va asomando el cerro Tronador, primero de los volcanes de compa\u00f1\u00eda.<\/p>\n<p>La aduana argentina espera para un tr\u00e1mite \u00e1gil. Eventualmente\u00a0pueden pedir la factura de compra de la bici, algo com\u00fan en este tipo de papeleos y que, por cierto, nunca est\u00e1 de m\u00e1s tener a mano. A pocos metros de la oficina luce el \u00fanico registro en todo el camino del cruce que hicieron Guevara y Granado en 1952:\u00a0una r\u00e9plica de la Norton 300, algunas im\u00e1genes (la mayor\u00eda de la pel\u00edcula) y un mapa del recorrido desde San Francisco, C\u00f3rdoba, hasta Caracas, donde se despiden hasta la pr\u00f3xima.<\/p>\n<p>Lo que sigue es\u00a0una trepada intensa de 4 kil\u00f3metros en pendiente exigente. Depende el momento del a\u00f1o, puede estar acompa\u00f1ada de lluvias o de un sopor\u00edfero calor, y en ninguno de los casos hay que tener verg\u00fcenza en soltar la bici y llevarla a tiro. Se\u00f1ores:\u00a0bienvenidos a la selva valdiviana. Al t\u00e9rmino de ese tramo dif\u00edcil pero breve vendr\u00e1 de premio un descenso que hay que hacer con cuidado:\u00a0el ripio chileno es distinto al argentino, y por cierto mucho m\u00e1s inc\u00f3modo para cualquier tipo de rueda.<\/p>\n<p>La segunda mitad del camino a Peulla es m\u00e1s plana y previsible, y comienza en un lugar que est\u00e1 igual a cuando Guevara lo conoci\u00f3 y se deslumbr\u00f3: Casa Pangue. En una curva de la ruta 225 conviven un puesto de carabineros con la orilla del r\u00edo Peulla, que abre en agua de deshielo un valle directo al Tronador. \u00abEl mirador permite atacar un lindo panorama del suelo chileno\u00bb, escribi\u00f3 Ernesto entre los destacados del cruce.<\/p>\n<p>Peulla es un pueblo chiquito: no m\u00e1s de 150 habitantes, dos hoteles y un bar en cuatro cuadras. Despu\u00e9s de un traj\u00edn intenso y sin pausa, el cuerpo comienza a pedir un poco de esparcimiento y contemplaci\u00f3n.\u00a0El Cruce Andino exige mucha premura y papeleo: subirse al barco, bajarse del barco, subirse al micro, bajarse del micro, hacer cola para el otro barco\u2026 y as\u00ed, con todas las cosas encima, que van desde el bolso hasta la bici.<\/p>\n<p>Lo primero que se ve del pueblito es el puesto de aduana chileno. Casi como una se\u00f1al:\u00a0no te olvides de hacer los tr\u00e1mites migratorios, indispensables sobre todo para volver a entrar a Argentina. Que las puertas est\u00e9n abiertas y no haya nadie no es problema, en cualquier momento el administrativo volver\u00e1 y saldremos de ah\u00ed con los papeles en regla.\u00a0Son los bretes de ir por tu cuenta, fuera del bus y en los tiempos que tu pila te permita.<\/p>\n<p>En todo caso, esa demora servir\u00e1 de excusa para ir al puerto al otro d\u00eda y llorar un poco la carta:\u00a0normalmente los portuarios nunca se ortiban con una bici y permiten que te tomes el \u00faltimo barco de los tres un d\u00eda despu\u00e9s de lo que dice el boleto. Y eso hasta habilita un chapuz\u00f3n en las aguas templadas y esmeralda del Lago de Todos los Santos antes de atravesarlo durante dos horas.<\/p>\n<p>El cruce n\u00e1utico final deposita en el puerto de Petrohu\u00e9, al otro extremo del lago, y una r\u00e1pida salida a la ruta 225 en una versi\u00f3n asfaltada y con bicisenda en la banquina. Al instante se abre en el horizonte\u00a0el volc\u00e1n Osorno, principal compa\u00f1ero de la traves\u00eda. El mapa, a partir de entonces, vuelve a abrirse: la llegada al \u00faltimo tramo en barco implica el inicio de un nuevo camino.<\/p>\n<h6>Fuente: P\u00e1gina 12<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un viaje de 64 kil\u00f3metros desde Puerto Pa\u00f1uelo, a orillas del Nahuel Huapi, hasta quedar de cara al volc\u00e1n Osorno, en Chile.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":134535,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[87],"tags":[21],"class_list":["post-134534","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-turismo","tag-argentina"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/134534","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=134534"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/134534\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/media\/134535"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=134534"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=134534"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=134534"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}