{"id":137981,"date":"2023-07-13T06:27:34","date_gmt":"2023-07-13T09:27:34","guid":{"rendered":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/?p=137981"},"modified":"2023-07-13T06:27:34","modified_gmt":"2023-07-13T09:27:34","slug":"el-drama-de-la-ola-polar-en-la-toma-mas-lejana-de-neuquen","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/el-drama-de-la-ola-polar-en-la-toma-mas-lejana-de-neuquen\/","title":{"rendered":"El drama de la ola polar en la toma m\u00e1s lejana de Neuqu\u00e9n"},"content":{"rendered":"<p>Las familias m\u00e1s vulnerables se las rebuscan con le\u00f1a y garrafas para afrontar las temperaturas bajo cero en sus casillas de madera y sin gas natural.<\/p>\n<p>A pesar de los intentos por avanzar en la urbanizaci\u00f3n de los asentamientos informales,\u00a0en el \u00faltimo rinc\u00f3n del Oeste de Neuqu\u00e9n persiste -y crece- una toma de terrenos con cientos de familias que combaten los fr\u00edos m\u00e1s duros del invierno\u00a0con las pocas armas que tienen. Ante un pron\u00f3stico de posibles nevadas para estos d\u00edas, los vecinos se las rebuscan para\u00a0recolectar le\u00f1a en la meseta, conseguir bonos para el cami\u00f3n garrafero o proteger sus casillas con nylon para evitar que se mojen sus colchones y frazadas, el \u00faltimo refugio cuando las bajas temperaturas se sienten hasta en los huesos.<\/p>\n<p>En el sector del Ca\u00f1ad\u00f3n, al norte de 7 de mayo,\u00a0los lodazales de tierra rojiza dificultan el paso de los autos por las calles serpenteantes que se trepan por la meseta, entre casillas de madera cubiertas de nylon y otras de material.\u00a0Las mallas de alambre protegen terrenos de formas irregulares, con carteles que anuncian despensas improvisadas o plantan bandera con el apellido de una familia. En un colch\u00f3n arrumbado sobre la tierra \u00e1rida, un perro negro se enrosca en una compleja contorsi\u00f3n para usar su pelaje como abrigo, mientras el humo de las chimeneas oscurece todav\u00eda m\u00e1s un cielo que ya est\u00e1 gris.<\/p>\n<p>Afuera de su casilla de ladrillos, Gast\u00f3n tiene una caja con los pocos palitos que le quedan para alimentar su salamandra.\u00a0Hace dos a\u00f1os y medio que lleg\u00f3 a la toma, y dice que es uno de los primeros en instalarse, pero este fr\u00edo le desespera todav\u00eda m\u00e1s, porque tiene que sostener el abrigo para sus hijos mellizos, de 13 meses, a los que abriga con varias capas de ropa.<\/p>\n<p>\u00abA veces reparten le\u00f1a en el SUM de la Cuenca, pero la traen cada quince d\u00edas, y te dan una carretilla que s\u00f3lo te sirve para dos\u00bb, se lament\u00f3.\u00a0Con su hacha de mano, se traslada hasta Colonia Rural Nueva Esperanza para tratar de conseguir madera seca, o paga los 3200 pesos que le cobran por una garrafa.\u00a0\u00abLos d\u00edas m\u00e1s fr\u00edos usamos la cocina, pero tratamos de que sea poco tiempo porque nos consume todo el gas\u00bb, explic\u00f3.<\/p>\n<p>Gast\u00f3n est\u00e1 desempleado y, con su esposa, salen a vender viandas para poder subsistir. \u00c9l, adem\u00e1s, ayuda a su cu\u00f1ada y a una prima de su mujer, que cr\u00edan solas a sus hijos y necesitan de sus brazos m\u00e1s fuertes\u00a0para hachar la le\u00f1a que consiguen por ah\u00ed, o que les entregan en troncos demasiado grandes para caber dentro de sus salamandras.<\/p>\n<p>Diego, que viv\u00eda en San Lorenzo, compr\u00f3 un terreno en la toma cuando ya no pudo pagar el alquiler. Se mud\u00f3 con su mujer y sus dos hijas, que siguen yendo a la escuela anterior porque no existen radios escolares en una casa sin papeles y sin direcci\u00f3n. \u00abEra un terreno m\u00e1s grande pero lo dividieron y se mud\u00f3 una chica al lado, ahora se fue por el fr\u00edo, porque tiene un beb\u00e9 chiquito, y yo le cuido la casa\u00bb, dice y se\u00f1ala una casilla de madera de la esquina, que se convierte en un punto apetecible para robar o para instalarse.<\/p>\n<p>\u00abViene mucha gente a preguntar si venden terrenos, o si pueden ocupar alg\u00fan lugar, porque los alquileres ya no se pueden pagar\u00bb, explic\u00f3 el hombre, que se dedica a la alba\u00f1iler\u00eda en casas particulares. En su parcela, dos gansos conviven con los perros como si fueran otras mascotas de la familia, mientras una lona cubre un mont\u00edculo de madera verde, que reposa in\u00fatil ante un pron\u00f3stico de fr\u00edo atroz.<\/p>\n<p>\u00abEst\u00e1 verde, larga puro humo pero no calienta nada\u00bb, dijo sobre las maderas que le trajo un vecino, despu\u00e9s de hacer una poda en un barrio m\u00e1s consolidado. Por eso, Diego no tiene m\u00e1s opci\u00f3n que comprar los bines de le\u00f1a, que se consiguen por 10 mil pesos, y que duran dos semanas cuando los estiran como pueden. \u00abYo s\u00f3lo hago fuego a la noche y a la ma\u00f1ana, y de d\u00eda nos acostamos con frazadas\u00bb, explic\u00f3.<\/p>\n<p>En plenas vacaciones de invierno, sus hijas se entretienen jugando con las otras nenas de la cuadra. Montaron un kiosco en el patio con una mesa de color turquesa, en la que juegan a vender botellas viejas. Cuando el fr\u00edo aprieta demasiado, se meten en la cama y se entretienen con juegos y pel\u00edculas, porque sus padres se esfuerzan por pagar la conexi\u00f3n a Internet, el \u00fanico entretenimiento posible para el receso escolar.<\/p>\n<p>Como el cami\u00f3n garrafero s\u00f3lo pasa a la ma\u00f1ana, justo cuando \u00e9l y su esposa Mirta trabajan, Diego explic\u00f3 que no tienen forma de canjear un bono.\u00a0Por eso, recurren a la le\u00f1a y al nylon que cubre su casilla de madera, y que les sirve para aislar el paso del fr\u00edo y evitar que la lluvia moje la madera y mantenga su casa h\u00fameda por semanas.\u00a0\u00abAhora pusimos un nylon por adentro, porque se nos llov\u00eda\u00bb, dijo y agreg\u00f3 que durante el temporal no recibieron asistencia para evitar las consecuencias de las precipitaciones.<\/p>\n<p>La toma tiene una conexi\u00f3n clandestina al tendido el\u00e9ctrico, pero los recuerdos de viejos incendios de casillas los desmotivan de encender una estufa el\u00e9ctrica. \u00abYa a la noche se nota c\u00f3mo baja la tensi\u00f3n\u00bb, se\u00f1al\u00f3 Diego, y aclar\u00f3 que cada estufa que se recalienta se convierte en una trampa de muerte. Por eso, la le\u00f1a se vuelve un recurso valioso. Pero escaso.<\/p>\n<p>Noem\u00ed es una de las referentes del sector norte de 7 de mayo y presta asistencia a unas 300 familias, que ya le consultaron por las posibles nevadas.\u00a0\u00abCon mucha lucha conseguimos que pongan reflectores para la seguridad y que la Municipalidad mande un cami\u00f3n de agua todos los d\u00edas\u00bb, dijo y se\u00f1al\u00f3 su tanque, que conserva una reserva de mil litros\u00a0para los usos esenciales de ella y su hija Ray\u00e9n.<\/p>\n<p>Como no puede pagar a una ni\u00f1era, se dedica a limpiar casas por hora, o vende miel o lencer\u00eda que ella misma confecciona en distintas ferias de la ciudad. \u00abEn invierno, las ventas bajan, y muchas veces tengo que pedir fiado el bin de le\u00f1a, que solamente me dura dos d\u00edas si quieren tener la casa con buena calefacci\u00f3n\u00bb, dijo y aclar\u00f3 que su hija ya sufri\u00f3 las consecuencias. Solamente este invierno, la tuvo que internar dos veces por problemas respiratorios.<\/p>\n<p>El cami\u00f3n garrafero pasa, pero demasiado lejos. Algunos vecinos usan carretillas y, la mayor\u00eda, inventa un uso nuevo para los changuitos de beb\u00e9. Pagar y trasladar le\u00f1a o garrafas es una tarea casi tit\u00e1nica, pero fundamental para sobrevivir al invierno. \u00abComo somos toma, nadie viene a ayudarnos, no nos traen le\u00f1a, ni ropa, ni siquiera nylon\u00bb, dijo Diego, y las postales del barrio, con las lonas de viejas piletas pelopinchos usadas como revestimiento, consiguen darle la raz\u00f3n.<\/p>\n<p>Ahora, mientras el pron\u00f3stico del tiempo anuncia temperaturas bajo cero, lluvias y posibles nevadas, los vecinos de la toma muestran el costado m\u00e1s duro del invierno en Neuqu\u00e9n. Para ellos, los copos blancos que otros celebran como un atractivo tur\u00edstico no son una buena noticia sino un fen\u00f3meno que desnuda su vulnerabilidad.<\/p>\n<h6>Fuente: La Ma\u00f1ana Neuqu\u00e9n<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las familias m\u00e1s vulnerables se las rebuscan con le\u00f1a y garrafas para afrontar las temperaturas bajo cero en sus casillas de madera y sin gas natural.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":137982,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[23],"class_list":["post-137981","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-informe-municipal","tag-neuquen"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/137981","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=137981"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/137981\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/media\/137982"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=137981"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=137981"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=137981"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}