{"id":144047,"date":"2024-02-02T05:45:47","date_gmt":"2024-02-02T08:45:47","guid":{"rendered":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/?p=144047"},"modified":"2024-02-01T19:00:06","modified_gmt":"2024-02-01T22:00:06","slug":"el-modelo-negro-de-javier-milei","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/el-modelo-negro-de-javier-milei\/","title":{"rendered":"El modelo negro de Javier Milei"},"content":{"rendered":"<p>La nube de mitos que vende el presidente, y en la que probablemente reside con sinceridad, incluye bolazos astron\u00f3micos como que Argentina fue una vez la primera potencia mundial y que puede volver a ser un faro para Occidente. Esta \u00faltima, adem\u00e1s de afanada de la ret\u00f3rica republicana norteamericana, pifia por el verbo: no se puede volver a ser lo que nunca se fue. Cuando se le pide un ejemplo de \u00e9xito, potencia o faro, Javier Milei no se anima a citar a Estados Unidos o Alemania, ni siquiera a Canad\u00e1 o Australia, y se queda con la peque\u00f1a Irlanda. Pero cuando uno ve el repertorio de medidas urgentes que su gobierno quiere, se deduce que el modelo no es la isla esmeralda. La Argentina que sue\u00f1a es en realidad una mezcla entre Sud\u00e1frica y Brasil.<\/p>\n<p>Sud\u00e1frica siempre fue y sigue siendo un modelo de estabilidad monetaria y financiera, algo que no cambi\u00f3 desde que era un dominio brit\u00e1nico, pasando por la independencia, el apartheid y la democracia racial y social. En 1994, cuando asumi\u00f3 Nelson Mandela, el miedo de clase media hab\u00eda \u00abarruinado\u00bb el rand y lo hab\u00eda devaluado de los tradicionales 7 rands por d\u00f3lar a un cambio de 10. Result\u00f3 que, en lo econ\u00f3mico, nada cambi\u00f3 y el rand se revaloriz\u00f3. A treinta a\u00f1os de ese evento hist\u00f3rico, el rand acaba de ara\u00f1ar los 19 por d\u00f3lar&#8230;<\/p>\n<p>Cuando se dice que en lo econ\u00f3mico nada cambi\u00f3, se hace referencia a un elemento crucial de la negociaci\u00f3n de una nueva constituci\u00f3n y una democracia multirracial. Los blancos entregaban todo, menos la econom\u00eda. Ni reforma agraria, ni socialismo, ni ley antimonopolios, ni tarifas sociales, ni expropiaciones. Mandela tuvo que imponerse al ala izquierda del partido y al aliado comunista, debilitado por el asesinato del gran Chris Hani, para que se tragaran el sapo. Todo cambi\u00f3 en Sud\u00e1frica, menos el poder econ\u00f3mico. Y estas tres d\u00e9cadas demuestran que el nuevo r\u00e9gimen hered\u00f3 la obsesi\u00f3n por el d\u00e9ficit cero del anterior.<\/p>\n<p>El indicador m\u00e1s f\u00e1cil de entender es la desocupaci\u00f3n. Tradicionalmente, Sud\u00e1frica ten\u00eda pleno empleo y muy buenos ingresos para los blancos, y alt\u00edsimo desempleo y bajos salarios para los negros. Hoy, el c\u00e1culo privado m\u00e1s aceptado dice que el 43 por ciento de los sudafricanos no tiene empleo y la tasa oficial es de \u00abapenas\u00bb el 31 por ciento, o casi 17 millones de personas sin trabajo fijo y alguna changa. La gran promesa de cambio en 1994 era trabajo para todos y salir de la pobreza&#8230;<\/p>\n<p>Quienes tienen trabajo no tienen nada garantizado, porque desde 2007 el ingreso real va bajando y se calcula que, con suerte, la baja se frena en 2025. Esto no es muy cre\u00eddo por all\u00e1, ya que el a\u00f1o que acaba de pasar mostr\u00f3 una baja del salario real del 6,8 por ciento. \u00bfLa explicaci\u00f3n? Pese a la enorme cautela financiera del Estado, la inflaci\u00f3n fue del 6 por ciento, con lo que hacer la cuenta es f\u00e1cil: nadie recibi\u00f3 un mango de aumento. En Sud\u00e1frica no hay paritarias, no hay cl\u00e1usulas gatillo, hay pocos sindicatos poderosos.<\/p>\n<p>Con lo que no extra\u00f1a que la mitad de los sudafricanos vivan bajo la l\u00ednea de pobreza y la quinta parte tenga problemas graves de alimentaci\u00f3n. Los servicios p\u00fablicos son privados y blandamente regulados en inversiones y tarifas, con la compa\u00f1\u00eda de luz tan atrasada que desde hace veinte a\u00f1os acostumbr\u00f3 a todo el mundo a los cortes programados cada verano. El transporte es escaso y a precio de mercado, casi sin intervenci\u00f3n oficial.<\/p>\n<p>Quien tema que la Rep\u00fablica termine alimentando vagos, que no se preocupe porque la ayuda social no pasa de 350 rands mensuales, algo m\u00e1s de veinte d\u00f3lares. Nada que registre en un pa\u00eds donde, seg\u00fan el World Inequality Lab, el diez por ciento m\u00e1s rico se queda con dos tercios del ingreso nacional y posee el 86 por ciento de&#8230; de todo.<\/p>\n<p>La pir\u00e1mide salarial sudafricana es peculiar. Un ingeniero gana en promedio 175 d\u00f3lares mensuales, y una vendedora de boutique paqueta anda en cien o algo m\u00e1s. El servicio dom\u00e9stico puede ara\u00f1ar los cien d\u00f3lares mensuales, pero cama adentro y con jornada del lunes de madrugada al s\u00e1bado al mediod\u00eda, sin derecho a visitas ni noche libre, como en tiempos de Apartheid. Para entender esto, los precios de supermercado son similiares a los nuestros, los alquileres son el doble. Es que tampoco hay una ley de alquileres&#8230;<\/p>\n<p>Con lo que uno tiene una sociedad muy bien dividida entre los que tienen -empresarios, industriales, productores agrarios grandes, profesionales independientes exitosos, comerciantes- y los que viven como peones. Esto se nota en la disciplina social, el tono obsequioso con se le habla al bien vestido y bien comido, al que hay que llamar \u00abbaas\u00bb, la vieja etiqueta en afrikaans que quiere decir \u00abpatr\u00f3n\u00bb. Pero tambi\u00e9n se nota en la explosiva violencia en una sociedad donde te pegan dos tiros para robarte el coche, en lugar de rob\u00e1rtelo y listo, y donde se ven casas con tanto alambre de navaja -no de p\u00faas, que no convence a nadie- y tanta electrificaci\u00f3n que parecen peque\u00f1as c\u00e1rceles de alta seguridad.<\/p>\n<p>En esas casas viven los que tienen, que ahora s\u00ed son democr\u00e1ticamente de todos los colores. El Apartheid de hoy es por el bolsillo y el Estado, hasta uno progresista como el que dej\u00f3 Mandela, no puede hacer mucho con tan pocos recursos, con el corset liberal tan ajustado. Hay m\u00e1s agua corriente y m\u00e1s vivienda social en los townships, hay m\u00e1s escuelas y m\u00e1s salud para los pobres, pero no hay soluciones.<\/p>\n<p>Con los n\u00fameros en la mano, a Sud\u00e1frica le va muy bien. A los sudafricanos no les va nada bien.<\/p>\n<p>Con los preparativos para los treinta a\u00f1os de las elecciones libres, el periodista econ\u00f3mico Duma Gqubula escribi\u00f3 que \u00abno podemos seguir as\u00ed, pero las dos instituciones centrales de la econom\u00eda no se preocupan por el desempleo, la pobreza o la desigualdad. A Hacienda s\u00f3lo le interesa la deuda, al Banco Central la inflaci\u00f3n\u00bb. Y lo de la deuda es casi una prolijidad, porque no llega ni a la mitad del PIB formal, lo que en la realidad de este mundo es muy manejable.<\/p>\n<p>En este panorama no complica imaginar las condiciones de trabajo. Las vacaciones son para la clase media y a la norteamericana, alguno que otro d\u00eda. Al de las changas, al mens\u00fa, al que corre las cajas en el negocio mejor que no se le enferme un hijo. Y al que levante la cabeza, en general los mineros, se la baja la brav\u00edsima polic\u00eda local, que no necesita protocolos especiales para saber para d\u00f3nde tirar.<\/p>\n<p>Lo que ocurre all\u00e1 en el campo profundo es lo que siempre ocurri\u00f3 y se puede ver apenas saliendo de las rutas principales. Uno ver\u00e1 amplias granjas con hect\u00e1reas de tabaco o granos, galpones y silos, molinos de agua como los nuestros, eucaliptos por todos lados y un casco a la inglesa o la holandesa. Y en alg\u00fan rinc\u00f3n una suerte de aldea donde viven los peones y sus familias, modesta de casitas de un ambiente. Con suerte hay luz, con suerte hay una escuela a alg\u00fan kil\u00f3metro.<\/p>\n<p>Brasil es, por supuesto, incomparablemente m\u00e1s complejo, grande y rico que Sud\u00e1frica, pero es todav\u00eda m\u00e1s negro: s\u00f3lo Nigeria, el pa\u00eds m\u00e1s poblado de Africa, tiene m\u00e1s personas que se autodefinen como negras. El domingo pasado fue por all\u00e1 el D\u00eda Nacional del Combate al Trabajo Esclavo, un problema hist\u00f3rico que hasta le vali\u00f3 al Brasil que la Corte Interamericana de Derechos Humanos lo clasificara como crimen de lesa humanidad, imprescriptible.<\/p>\n<p>Los tribunales del trabajo y la polic\u00eda tienen unidades especializadas, que durmieron el sue\u00f1o de los justos durante el bolsonarismo y se despertaron con la vuelta de Lula. El a\u00f1o pasado, esos polic\u00edas rescataron a 3.190 personas en situaci\u00f3n de esclavitud, un record. Las consecuencias, gracias a la fragmentaci\u00f3n y derechizaci\u00f3n del Congreso, son pocas: multas que no cambian la ecuaci\u00f3n econ\u00f3mica de tener esclavos, rar\u00edsimas prisiones efectivas. Con suerte, el rescatado recibe una peque\u00f1a indemnizaci\u00f3n despu\u00e9s de un proceso tan largo que parece argentino.<\/p>\n<p>La princesa Isabel de Braganza aboli\u00f3 la esclavitud en 1888. Milei dir\u00eda que ah\u00ed se jodi\u00f3 Brasil y se empez\u00f3 a hacer socialista.<\/p>\n<p>Por\u00a0Sergio Kiernan<\/p>\n<h6>Fuente: P\u00e1gina 12<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La nube de mitos que vende el presidente, y en la que probablemente reside con sinceridad, incluye bolazos astron\u00f3micos como que Argentina fue una vez la primera potencia mundial y que puede volver a ser un faro para Occidente.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":144048,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[21],"class_list":["post-144047","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opiniones","tag-argentina"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/144047","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=144047"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/144047\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/media\/144048"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=144047"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=144047"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=144047"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}