{"id":146603,"date":"2024-05-14T05:45:07","date_gmt":"2024-05-14T08:45:07","guid":{"rendered":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/?p=146603"},"modified":"2024-05-13T19:17:10","modified_gmt":"2024-05-13T22:17:10","slug":"el-rebusque-de-los-comedores-populares-frente-al-ajuste-al-que-los-somete-el-gobierno","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/el-rebusque-de-los-comedores-populares-frente-al-ajuste-al-que-los-somete-el-gobierno\/","title":{"rendered":"El rebusque de los comedores populares frente al ajuste al que los somete el Gobierno"},"content":{"rendered":"<p>Las organizaciones apelan a todo tipo de atajos para poder ofrecer un plato de comida en los barrios. La ayuda de los municipios y las donaciones no alcanzan para contener al hambre, que no para de crecer. Las filas son cada vez m\u00e1s grandes, pero la ayuda de Naci\u00f3n sigue faltando. El drama del merendero en La Matanza que hace rifas para poder entregar un plato caliente.<\/p>\n<p>El panorama en los comedores y merenderos es acuciante desde que empez\u00f3 el gobierno de Javier Milei. Los fondos de Naci\u00f3n no llegan, tampoco el financiamiento a trav\u00e9s del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (Pnud) para asistencia a personas en situaci\u00f3n vulnerable. En paralelo, las necesidades crecen: despu\u00e9s de la pandemia,\u00a0un comedor de La Matanza baj\u00f3 las raciones a unas 200, pero ahora ya entrega un promedio de 450.\u00a0\u201cCon lluvia vienen igual, porque perdieron el trabajo o porque los ingresos no alcanzan incluso para quien puede trabajar\u201d, apuntan all\u00ed. Los comedores hoy funcionan gracias a la voluntad de quienes los atienden. Reciben alimentos de los vecinos o de alg\u00fan comerciante del barrio, \u201cpero\u00a0las donaciones son cada vez m\u00e1s peque\u00f1as\u00a0porque los locales venden menos\u00bb. El resto se consigue con donaciones de personas cercanas o con rifas que cada vez hay menos gente que pueda cpomprar. Otras veces reciben aportes de\u00a0convenios con municipios o gobiernos\u00a0provinciales, pero que tambi\u00e9n est\u00e1n ahogados financieramente por la Naci\u00f3n.<\/p>\n<p>El combo que hoy sufren los comedores incluye ataques diversos desde el Gobierno: interrumpi\u00f3 la asistencia a comedores, congel\u00f3 el Potenciar Trabajo que muchas veces serv\u00eda para las colectas para comprar comida, suspendi\u00f3 a 200.000 trabajadoras de comedores comunitarios que recib\u00edan un plus de ingreso por la Ley Ramona y fren\u00f3 la entrega alimentos, dejando en total desamparo a la poblaci\u00f3n de los barrios populares.<\/p>\n<p>Parece una burla del Gobierno, sostienen desde los movimientos sociales, y reconocen que si bien pod\u00edan prever que los planes sociales se ver\u00edan perjudicados con esta administraci\u00f3n libertaria, jam\u00e1s imaginaron que vaciar\u00edan los comedores barriales de esta manera.<\/p>\n<p>\u201cEs de una perversidad horrible, porque adem\u00e1s festejan el d\u00e9ficit cero mientras la gente est\u00e1 sufriendo y pasando hambre\u201d, sostiene Juan Carlos Alderete, dirigente de la Corriente Clasista y Combativa (CCC), en di\u00e1logo con P\u00e1gina\/12.<\/p>\n<p>Otro ingrediente que suma el Gobierno son trabas administrativas de diversa \u00edndole, algunas de imposible cumplimento en contextos de informalidad, algunas de las cuales son presentadas como \u00abirregularidades\u00bb, o directamente \u00abcurros\u00bb, y sirven de excusa para cortar la asistencia. Entre otras, piden el DNI de todas las personas que asisten a los comedores. \u201cNo es grato pedirle a alguien que est\u00e1 en esa situaci\u00f3n que encima se identifique, muchos ni siquiera tienen los documentos encima\u201d, sostiene Nicol\u00e1s Caropresi, dirigente de la Uni\u00f3n de Trabajadores y Trabajadoras de la Econom\u00eda Popular (Utep). \u201cNos piden tel\u00e9fonos de todo el mundo, se los pas\u00e1s y no llaman a nadie\u201d, resume.<\/p>\n<p>Otro drama: la no designaci\u00f3n de funcionarios.\u00a0\u00abRepentinamente interrumpen una negociaci\u00f3n porque designaron a nuevos directores, pero luego eso cambia, y todo vuelve a foja cero\u00bb, denuncian.<\/p>\n<p><strong>Arreglate como puedas<\/strong><br \/>\nLos comedores hoy funcionan por fuerza de la voluntad de quienes los atienden o las personas cercas. Porque reciben alimentos de los vecinos o de alg\u00fan comerciante del barrio, \u201cpero\u00a0las donaciones son cada vez m\u00e1s peque\u00f1as\u00a0porque los locales venden menos y entonces tienen menos margen, el resto se consigue con plata de los compa\u00f1eros de la organizaci\u00f3n o con rifas, que tambi\u00e9n se venden menos porque a nadie le sobra\u201d, comenta Marta sobre el d\u00eda a d\u00eda en un comedor que dirige en el barrio 24 de febrero del partido de La Matanza.<\/p>\n<p>A veces consiguen fondos por\u00a0convenios con municipios o gobiernos\u00a0provinciales, pero que tambi\u00e9n est\u00e1n ahogados financieramente por la Naci\u00f3n. \u201cLa \u00faltima tanda de mercader\u00eda lleg\u00f3 en noviembre del a\u00f1o pasado y con toda la furia alcanz\u00f3 para preparar comida hasta la segunda semana de febrero\u201d, relata Caropresi. Se arman relaciones con los supermercados para clasificar mercader\u00eda en los centros de decomisado, etc. Para muchas personas empieza a volverse un trabajo conseguir alimentos y si bien hay un tadici\u00f3n de pelearla hasta lo \u00faltimo, es una dificultad en la realidad cotidiana.<\/p>\n<p>Las personas muchas veces sienten verg\u00fcenza de pedir un plato de comida y las compa\u00f1eras que los reciben lloran o se enferman por los problemas que tienen y los que ven. Esa tristeza por tener que decirle a un chico que la comida hoy no alcanz\u00f3. \u201cCon lluvia vienen igual, porque perdieron el trabajo o porque los ingresos no alcanzan incluso para quien puede trabajar\u201d, sostiene Marta. \u201cUn d\u00eda dos personas llegaron a querer apu\u00f1alarse en una fila a una olla popular por ver quien estaba primero\u201d, relata Caropresi.<\/p>\n<p>Es que los comedores ya no pueden funcionar todos los d\u00edas,\u00a0abren solo tres o un solo d\u00eda en la semana. Tambi\u00e9n la comida empeor\u00f3, solo dan secos, sin verdura ni carne, \u201cno podemos pasar de hacer un guiso mientras que antes cocin\u00e1bamos alb\u00f3ndigas o salpic\u00f3n de ave, sopa o un tuco\u201d, describe quien dirige el comedor la Vieja Marta en honor a su madre que hac\u00eda enormes ollas populares en 2001.<\/p>\n<p>Los comedores est\u00e1n al l\u00edmite de poder abastecer a todas las personas: \u201cNosotros empezamos en pandemia porque la gente estaba muy mal y repart\u00edamos hasta 600 porciones de comida por d\u00eda, luego mejor\u00f3 el trabajo y bajamos a 250 o 150 raciones, pero hoy esto aument\u00f3 una barbaridad y dos ollas de 100 litros no nos alcanzan, entregamos 500 a 400 raciones\u201d, sostiene Marta y apunta que ella tambi\u00e9n lleva una olla, abierta a todos los vecinos del barrio y no un comedor con la gente ya anotada.<\/p>\n<p><strong>En lucha<\/strong><br \/>\nMarta es hija de una hist\u00f3rica compa\u00f1era de la CCC que hac\u00eda las ollas populares en las manifestaciones que hicieron durante el estallido de la Convertibilidad, era quien esperaba a los piqueteros en el barrio de Once, que llegaban de marchar, con tres grandes ollas de guiso para que comieran. Una lucha que llamaron \u201cEl Matanzazo\u201d fue un corte de ruta que dur\u00f3 38 d\u00edas, mientras la entonces ministra\u00a0Patricia Bullrich\u00a0los amenazaba con sacarlos a los palos, termin\u00f3 teniendo que ir a La Matanza y otorg\u00f3 los primeros planes sociales que eran unos 500. Se logr\u00f3 tambi\u00e9n la construcci\u00f3n de escuelas y tendidos de luz para los barrios.<\/p>\n<p>Esa lucha ser\u00e1 retomada en los pr\u00f3ximos meses, afirm\u00f3 Alderete. \u201cEs la \u00fanica forma para que nos escuchen, la unidad de los argentinos y la movilizaci\u00f3n en las calles. En La Matanza se arm\u00f3 una multisectorial con la C\u00e1mara de la Industria, del Comercio, con la CGT, organizaciones sociales, clubes, etc. y todos vamos a hacer un corte de ruta por tiempo indeterminado &#8211;como en 2001&#8211; hasta obtener respuestas\u201d.<\/p>\n<p>\u201cNo hay relaci\u00f3n con el Gobierno desde que asumieron\u201d, resume el dirigente. Los libertarios estigmatizaron a los movimientos sociales por cuestiones puramente ideol\u00f3gicas, mientras que las organizaciones &#8211;incluyendo ONGs, iglesias, clubes de barrio, etc.&#8211; jam\u00e1s se negaron a ser auditados y ve\u00edan con buenos ojos las sanciones a locales en infracci\u00f3n. Pero nada de eso ocurri\u00f3 y\u00a0suspendieron el financiamiento a todos los comedores.<\/p>\n<p>En palabras de Caropresi se resumen los tres canales de asistencia social que interrumpi\u00f3 el Gobierno. En primer lugar, a trav\u00e9s del env\u00edo de alimentos secos (arroz, polenta, arvejas, lentajas) a los diferentes comedores, que a veces recib\u00edan tambi\u00e9n chocolatada, leche en polvo, az\u00facar y aceite. \u201cEsas compras directas tuvieron problemas durante la administraci\u00f3n de Fern\u00e1ndez por sobreprecios, pues los almaceneros dec\u00edan cobrar m\u00e1s caro porque el Gobierno pagaba reci\u00e9n a los tres meses y la inflaci\u00f3n se aceleraba\u201d, recuerda el dirigente.<\/p>\n<p>En segundo lugar, los fondos para la \u201cmerienda reforzada\u201d que reemplazaron a las compras directas y habilitaban la adquisi\u00f3n de frescos, como queso, jam\u00f3n, verdura, fruta e incluso carne, con importante seguimiento de las gestiones: \u201cEl problema era que las raciones eran muy baratas\u201d. Esos y otros fondos de Pnud constitu\u00edan la tercera pata del esquema de financiamiento a la asistencia social, que dinamit\u00f3 el gobierno de Milei.<\/p>\n<h6>Fuente: P\u00e1gina 12<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las organizaciones apelan a todo tipo de atajos para poder ofrecer un plato de comida en los barrios. 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