{"id":156422,"date":"2025-05-21T05:30:53","date_gmt":"2025-05-21T08:30:53","guid":{"rendered":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/?p=156422"},"modified":"2025-05-19T18:07:36","modified_gmt":"2025-05-19T21:07:36","slug":"san-francisco-mas-bocas-menos-recursos-el-drama-de-los-comedores-populares","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/san-francisco-mas-bocas-menos-recursos-el-drama-de-los-comedores-populares\/","title":{"rendered":"San Francisco: M\u00e1s bocas, menos recursos; el drama de los comedores populares"},"content":{"rendered":"<p>Referentes de comedores y merenderos comunitarios advierten sobre el incremento sostenido de personas que necesitan asistencia alimentaria y la dram\u00e1tica ca\u00edda de recursos y donaciones. Relatos que exponen el impacto de la crisis en los sectores m\u00e1s vulnerables, y la creciente dificultad para seguir sosteniendo la ayuda.<\/p>\n<p>\u201cLa crisis que atraviesa nuestro pa\u00eds est\u00e1 golpeando con fuerza a miles de familias. (\u2026) Este a\u00f1o, el n\u00famero de beneficiarios del Paicor creci\u00f3 un 17%\u201d, reconoci\u00f3 d\u00edas atr\u00e1s el gobernador Mart\u00edn Llaryora al anunciar la implementaci\u00f3n del programa alimentario en el colegio Alejandro Carb\u00f3, el m\u00e1s grande de C\u00f3rdoba. Su declaraci\u00f3n no es aislada: representa lo que sucede en todo el entramado social y comunitario que asiste, a diario, a quienes ya no logran cubrir ni lo m\u00e1s b\u00e1sico.<\/p>\n<p>En San Francisco y Frontera, los comedores y merenderos viven esa misma realidad: m\u00e1s demanda, menos ayuda. Integrantes de distintos espacios barriales hablaron con LA VOZ DE SAN JUSTO sobre c\u00f3mo enfrentan estas necesidades. Muchos afirman que el perfil de quienes piden ayuda tambi\u00e9n ha cambiado: ya no son s\u00f3lo personas desocupadas o en situaci\u00f3n extrema, sino trabajadores informales, familias enteras y ni\u00f1os que, sin estos espacios, no comer\u00edan.<\/p>\n<p><strong>La Virgencita: \u201cVemos familias nuevas que antes no ven\u00edan\u201d<\/strong><br \/>\nMarcelo Suppo, del comedor\u00a0La Virgencita, en barrio Parque, dependiente de C\u00e1ritas Diocesana, cont\u00f3 que entregan unas 300 raciones diarias entre desayuno, almuerzo y merienda. \u201cLa demanda de asistencia alimentaria viene aumentando.\u00a0Es dif\u00edcil ponerle un porcentaje, pero se siente el impacto de la crisis\u201d, dijo.<\/p>\n<p>El aumento de tarifas en los servicios, sumado al estancamiento de los ingresos de quienes viven de changas, hace que el problema llegue a la olla: \u201cLos pibes de la construcci\u00f3n, los cartoneros\u2026 siguen ganando lo mismo, pero la luz, el gas y el alquiler no paran de subir. Esa ecuaci\u00f3n no cierra\u201d, explic\u00f3 Suppo. La consecuencia directa: m\u00e1s personas cruzan la puerta del comedor.<\/p>\n<p>\u201cVemos familias nuevas que antes no ven\u00edan. Gente que nunca hab\u00eda recurrido a un espacio como este\u201d, se\u00f1al\u00f3, y coment\u00f3 que desde La Virgencita tambi\u00e9n ayudaron a que chicos se inscriban en el Paicor: \u201cAntes no lo ped\u00edan. Ahora s\u00ed. Es un claro indicador del nivel de necesidad que hay\u201d.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s,\u00a0por primera vez desde su apertura, el comedor se vio obligado a pedir ayuda directa a la comunidad. \u201cTuvimos que levantar el tel\u00e9fono\u00a0y llamar a quienes alguna vez nos ofrecieron colaborar. Y por suerte, la comunidad responde\u201d, reconoci\u00f3. Aun as\u00ed, la preocupaci\u00f3n persiste. \u201cSi pudi\u00e9ramos dar cena, tambi\u00e9n vendr\u00edan. Eso lo tenemos claro. Pero no nos dan los recursos ni el tiempo\u201d, admiti\u00f3.<\/p>\n<p><strong>La Amistad: \u201cEl peor momento es decir: \u2018hasta ac\u00e1 llegamos\u2019\u201d<\/strong><br \/>\nEn Frontera, el merendero\u00a0La Amistad\u00a0reparte unas 100 raciones por semana. \u201cSi fu\u00e9ramos un comercio, dir\u00eda que nos va fant\u00e1stico. Pero no lo somos, y eso lo vuelve una tragedia\u201d, dice con amargura\u00a0Gonzalo Giuliano Albo, uno de los integrantes del espacio.<\/p>\n<p>El relato es contundente: \u201cHay m\u00e1s demanda, menos ayuda, menos donaciones y menos manos disponibles. La gente tambi\u00e9n tiene que sobrevivir. Hay una l\u00f3gica de \u2018s\u00e1lvese quien pueda\u2019 que se impone\u201d.<\/p>\n<p>Seg\u00fan datos nacionales, unos cinco millones de personas dependen de la comida que brindan los comedores populares. Sin embargo, el Gobierno nacional suspendi\u00f3 la entrega de alimentos mientras revisa el modelo de asistencia. Gonzalo no oculta su indignaci\u00f3n:\u00a0\u201cHay una campa\u00f1a muy da\u00f1ina contra el trabajo voluntario. Nos llaman gerentes de la pobreza, como si lucr\u00e1ramos con el hambre\u201d.<\/p>\n<p>Ese descr\u00e9dito p\u00fablico, sumado a la inflaci\u00f3n y la p\u00e9rdida del poder adquisitivo, repercute directamente en las donaciones: \u201cYa no conseguimos lo de antes.\u00a0El\u00a0peor momento es tener que decirle a una familia `hasta ac\u00e1 llegaos\u2019, y se vuelve con el tupper vac\u00edo\u201d.<\/p>\n<p>La Amistad asiste a personas de varios barrios, muchos de ellos con altos niveles de vulnerabilidad social.\u00a0\u201cGente muy pobre, muchas veces con problemas de adicciones, lo cual pone todo en otra dimensi\u00f3n.\u00a0Un cuerpo arrasado por el paco no tiene futuro, por m\u00e1s ayuda que llegue\u201d, alert\u00f3. Gonzalo, que adem\u00e1s es docente, tambi\u00e9n denunci\u00f3 una problem\u00e1tica que crece en las escuelas: \u201cVemos chicos con hambre todos los d\u00edas. Y eso no se borra. Si los dejamos crecer con desnutrici\u00f3n, estamos hipotecando el futuro\u201d.<\/p>\n<p><strong>Sonrisas para un Ni\u00f1o: menos ayuda, m\u00e1s necesidades<\/strong><br \/>\nEn barrio Acapulco,\u00a0Norma Vocos\u00a0sostiene el\u00a0merendero Sonrisas para un ni\u00f1o. Asisten a 35 chicos durante la semana y a 70 los fines de semana. \u201cSe incrementa la cantidad de ni\u00f1os y baja todo lo que es el tema de alimentos. Ya no contamos con las donaciones que ten\u00edamos antes\u201d, asegur\u00f3.<\/p>\n<p>Las razones no son ego\u00edsmo, sino una econom\u00eda colapsada: \u201cNo es que la gente no quiera ayudar, es que todos estamos igual. Las panader\u00edas, por ejemplo, ya no donan como antes. No les sobra, bajan la producci\u00f3n para no perder\u201d.<\/p>\n<p>El merendero, que atiende a ni\u00f1os desde a\u00f1o y medio hasta los 17 a\u00f1os, tiene hoy menos recursos y mayores exigencias. Aun as\u00ed, intentan sostener el espacio con lo que tienen. \u201cHacemos todo lo que est\u00e1 a nuestro alcance. Si llega un kilo de harina, hacemos pan o torta frita. No se tira nada\u201d, explic\u00f3.<\/p>\n<p><strong>Los Peke\u00f1itos: \u201cLa realidad es muy triste\u201d<\/strong><br \/>\nDesde barrio La Milka,\u00a0Stella Almada\u00a0se hace cargo de\u00a0Los Peke\u00f1itos, un comedor y merendero que funciona todos los d\u00edas. Da de comer a 80 ni\u00f1as, ni\u00f1os y tambi\u00e9n a adultos mayores. \u201cEn estos pocos meses aument\u00f3 much\u00edsimo la necesidad. Personas que antes pod\u00edan arregl\u00e1rselas, ahora piden ayuda\u201d,\u00a0relat\u00f3.<\/p>\n<p>El espacio incluso entrega viandas a quienes no pueden acercarse. Pero la log\u00edstica no es sencilla: conseguir verduras y carne se volvi\u00f3 muy dif\u00edcil. \u201cAntes, si nos sobraba comida, compart\u00edamos con otros merenderos. Hoy eso ya no pasa. Hoy es muy dif\u00edcil. Las donaciones han bajado mucho\u201d, reconoci\u00f3.<\/p>\n<p>Aun as\u00ed, entiende a quienes ya no pueden colaborar: \u201cSabemos que es la situaci\u00f3n, no es por falta de ganas\u201d. Y comparte una visi\u00f3n poco alentadora:\u00a0\u201cYo creo que esto va a empeorar. Cada vez va a ser m\u00e1s duro\u201d.<\/p>\n<p><strong>Una red que resiste, pero que se tensa<\/strong><br \/>\nLos relatos coinciden en un punto:\u00a0el sistema de contenci\u00f3n social que suponen los comedores y merenderos est\u00e1 colapsando. Con m\u00e1s demanda que nunca y menos apoyo,\u00a0los referentes barriales alertan sobre el desgaste material, emocional y organizativo que atraviesan.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s del aumento de personas asistidas, crecen los signos del deterioro social:\u00a0desnutrici\u00f3n infantil, chicos que no comen en sus casas, adultos que sobreviven con una vianda por d\u00eda, familias que nunca antes hab\u00edan pedido ayuda y que ahora dependen de ella para comer.<\/p>\n<p>La red comunitaria resiste con compromiso y solidaridad. Pero sin acompa\u00f1amiento real y sostenido por parte del Estado y de la sociedad, esa resistencia tiene un l\u00edmite. Y en muchos casos, est\u00e1 peligrosamente cerca.<\/p>\n<p><strong>Red Solidaria busca reactivar la heladera social\u00a0<\/strong><br \/>\nRed Solidaria San Francisco busca reinstalar\u00a0la heladera social, una iniciativa solidaria destinada a recibir donaciones de alimentos y ponerlos a disposici\u00f3n de personas en situaci\u00f3n de vulnerabilidad. El dispositivo se encuentra inactivo desde hace tiempo, por lo que la organizaci\u00f3n apunta a ubicarlo en un sitio c\u00e9ntrico, accesible y visible. Si bien se prefiere disponibilidad las 24 horas, no es un requisito excluyente. Tambi\u00e9n se valora que el lugar est\u00e9 iluminado y permita el acceso desde la v\u00eda p\u00fablica.<\/p>\n<p>La experiencia anterior fue positiva, con gran participaci\u00f3n de vecinos, comercios e instituciones. Por eso, se convoca a quienes puedan ofrecer un espacio \u2014organizaciones, instituciones o particulares\u2014 a sumarse a la propuesta. Quienes deseen colaborar pueden comunicarse\u00a0al 3564 619188.<\/p>\n<h6>Fuente: LA Voz de San Justo<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Referentes de comedores y merenderos comunitarios advierten sobre el incremento sostenido de personas que necesitan asistencia alimentaria y la dram\u00e1tica ca\u00edda de recursos y donaciones.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":156423,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[3],"class_list":["post-156422","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-informe-municipal","tag-cordoba"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/156422","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=156422"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/156422\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/media\/156423"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=156422"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=156422"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=156422"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}