{"id":162236,"date":"2026-03-09T06:02:13","date_gmt":"2026-03-09T09:02:13","guid":{"rendered":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/?p=162236"},"modified":"2026-03-09T06:02:13","modified_gmt":"2026-03-09T09:02:13","slug":"las-mujeres-argentinas-estan-mas-preparadas-pero-tienen-menos-oportunidades-laborales","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/las-mujeres-argentinas-estan-mas-preparadas-pero-tienen-menos-oportunidades-laborales\/","title":{"rendered":"Las mujeres argentinas est\u00e1n m\u00e1s preparadas pero tienen menos oportunidades laborales"},"content":{"rendered":"<p>Un dosier conmemorativo del organismo estad\u00edstico pone n\u00fameros a las brechas: las mujeres muestran mejores trayectorias en estudios superiores y m\u00e1s sobrevida, pero en el mercado encuentran menos empleo formal, menor remuneraci\u00f3n, menor presencia en cargos jer\u00e1rquicos y terminan con m\u00e1s peso en las moratorias.<\/p>\n<p>En la Argentina de hoy, los estudios superiores y la salud son para las mujeres un capital que choca ante con un mercado laboral que las sigue prefiriendo informales y les paga menos. Esta es la conclusi\u00f3n que se desprende del dosier estad\u00edstico del INDEC en conmemoraci\u00f3n del 115\u00b0 D\u00eda Internacional de la Mujer.<\/p>\n<p>El documento del organismo estad\u00edstico no solo ofrece una fotograf\u00eda del presente, sino que expone una paradoja estructural: las mujeres argentinas se preparan m\u00e1s y viven m\u00e1s tiempo, pero esas \u00abventajas\u00bb se diluyen entre el mercado laboral y la autonom\u00eda econ\u00f3mica.<\/p>\n<p><strong>La paradoja de la formaci\u00f3n<\/strong><br \/>\nSeg\u00fan el informe, las mujeres presentan mayores niveles de\u00a0educaci\u00f3n. La escolarizaci\u00f3n en el nivel superior muestra un mejor desempe\u00f1o en \u00edndices de asistencia, permanencia y graduaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En n\u00fameros, algo m\u00e1s del 49% de las mujeres de 18 a 24 a\u00f1os permanecen en el sistema educativo formal, mientras que en hombres este valor se reduce al 43%, seg\u00fan valores hasta el tercer trimestre de 2025, medido por la Encuesta Permanente de Hogares. Adem\u00e1s, se registra una diferencia en la eficiencia en las aulas. En 2023, casi el 60% de los nuevos inscriptos en carreras de pregrado y grado fueron mujeres. M\u00e1s contundente es que ellas representan el 64% del total de egresados.<\/p>\n<p>Es decir, se reciben m\u00e1s y en mayor proporci\u00f3n. Pero un dato que puede comenzar a explicar la diferencia en el mundo laboral es la elecci\u00f3n de carreras. Aunque la participaci\u00f3n femenina en las Ciencias Aplicadas creci\u00f3 4,4 puntos porcentuales entre 2018 y 2023, la segregaci\u00f3n prefigura un futuro laboral en sectores que, hist\u00f3ricamente, est\u00e1n peor remunerados y que siguen ligadas a los roles de cuidado. Esto se puede inferir en que en Ciencias de la Salud, 76 de cada 100 estudiantes son mujeres, mientras que en Ciencias Aplicadas ese n\u00famero desciende dr\u00e1sticamente a 41 de cada 100.<\/p>\n<p>Al llegar al\u00a0mercado de trabajo, ese esfuerzo educativo se enfrenta con el trabajo. La diferencia es central en las edades de 30 a 64 a\u00f1os, donde la tasa de empleo masculina supera ampliamente a la femenina. Las mujeres no solo tienen m\u00e1s dificultades para insertarse, sino que cuando lo hacen, suelen quedar atrapadas en la subocupaci\u00f3n horaria, que es 4,9 puntos porcentuales superior a la de los hombres.<\/p>\n<p><strong>El peso de la informalidad<\/strong><br \/>\nCuando se analiza la calidad del empleo, el panorama para las mujeres argentinas se vuelve a\u00fan m\u00e1s distante. El informe del INDEC revela una persistente inclinaci\u00f3n hacia la informalidad. Mientras que el 22,7% de los puestos de trabajo ocupados por hombres corresponden a asalariados no registrados, en las mujeres ese valor sube al 27,2%.<\/p>\n<p>Esta mayor precariedad no es casual: las mujeres se insertan mayoritariamente en sectores como el servicio dom\u00e9stico (donde ocupan el 96,4% de los puestos no registrados), la ense\u00f1anza y los servicios sociales y de salud. Son ramas de actividad donde la remuneraci\u00f3n promedio es m\u00e1s baja y la protecci\u00f3n social deficiente.<\/p>\n<p>La brecha salarial es el s\u00edntoma m\u00e1s evidente de esta enfermedad estructural. Los datos de 2024 son elocuentes: por cada 100 pesos que gana un var\u00f3n en un puesto asalariado registrado, una mujer percibe solo 68 si tiene 50 a\u00f1os o m\u00e1s.<\/p>\n<p>Esta diferencia se extrema en el sector informal. En los puestos asalariados no registrados, la brecha de ingresos llega al 44%: por cada 100 pesos que cobra un var\u00f3n, una mujer recibe apenas 56. Esta diferencia se ensancha a medida que avanza la edad, lo que demuestra que el transcurso de la vida laboral, lejos de igualar, profundiza.<\/p>\n<p>A esto se suma el fen\u00f3meno del \u00abtecho de cristal\u00bb. A pesar de estar m\u00e1s capacitadas, las mujeres tienen un acceso limitado a los puestos de decisi\u00f3n. Solo el 4,6% de las mujeres que trabajan logran ocupar cargos de direcci\u00f3n o jefatura, un porcentaje que es casi la mitad del que alcanzan los hombres (8,5%).<\/p>\n<p>Esta exclusi\u00f3n no solo afecta sus ingresos presentes, sino que condiciona su futuro. La falta de aportes regulares durante la vida activa, que dialoga con trayectorias laborales m\u00e1s fr\u00e1giles y con mayor informalidad, deriva en que el 79,8% de las mujeres que logran jubilarse lo hagan a trav\u00e9s de moratorias previsionales, frente a solo un 49,3% de los hombres.<\/p>\n<p><strong>Hogares, primera l\u00ednea de la vulnerabilidad<\/strong><br \/>\nLa desigualdad econ\u00f3mica que nace en el mercado laboral se traslada de forma directa al interior de los hogares. El informe del INDEC muestra que las estrategias de manutenci\u00f3n var\u00edan dr\u00e1sticamente seg\u00fan qui\u00e9n lidere la casa. En Argentina, el 16% de los hogares son monoparentales, y de ellos, m\u00e1s de 8 de cada 10 est\u00e1n a cargo de mujeres.<\/p>\n<p>Estos hogares, donde la mujer es el \u00fanico sost\u00e9n, son los que enfrentan las mayores dificultades financieras. En los hogares de menores ingresos (el quintil m\u00e1s bajo), la tasa de empleo de las mujeres es casi la mitad de la que presentan aquellas que habitan en los hogares del quintil m\u00e1s alto.<\/p>\n<p>La dependencia de transferencias estatales y redes de ayuda informal es una constante en las casas lideradas por mujeres con ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes (NNyA). En estos hogares, las transferencias de ingresos representan un complemento vital que no es tan prevalente en los hogares a cargo de hombres.<\/p>\n<p>Ante la insuficiencia de los ingresos laborales, producto de la brecha y la informalidad antes mencionadas, las jefas de hogar deben desplegar estrategias de supervivencia extremas. El 34,4% de los hogares con NNyA de bajos ingresos con jefatura femenina ha tenido que recurrir a pr\u00e9stamos de familiares para llegar a fin de mes, una cifra significativamente mayor al 23,5% registrado en hogares similares liderados por hombres. Incluso la ayuda en especie \u2014comida, ropa o art\u00edculos b\u00e1sicos\u2014 tiene un marcado sesgo de g\u00e9nero. Los hogares con jefatura femenina reciben ayuda proveniente de familiares, vecinos, iglesias o el Gobierno en mayor medida que hombres.<\/p>\n<p>La vejez tambi\u00e9n tiene sus brechas. La mayor esperanza de vida de las mujeres (80,23 a\u00f1os versus 74,37 en hombres, seg\u00fan la \u00faltima serie disponible del INDEC para 2019) redunda en una \u00abvejez feminizada\u00bb donde la sobrevida se da, mayoritariamente, en condiciones de mayor precariedad y dependencia de un sistema previsional que las reconoce apenas por moratoria.<\/p>\n<h6>Fuente: El Litoral<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un dosier conmemorativo del organismo estad\u00edstico pone n\u00fameros a las brechas: las mujeres muestran mejores trayectorias en estudios superiores y m\u00e1s sobrevida, pero en el mercado encuentran menos empleo formal<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":162237,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[21],"class_list":["post-162236","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-informe-nacional","tag-argentina"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/162236","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=162236"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/162236\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":162238,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/162236\/revisions\/162238"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/media\/162237"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=162236"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=162236"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=162236"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}