{"id":3884,"date":"2014-03-14T09:09:21","date_gmt":"2014-03-14T12:09:21","guid":{"rendered":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/?p=3884"},"modified":"2014-03-14T09:09:21","modified_gmt":"2014-03-14T12:09:21","slug":"desarrollo-economico-y-soberania-por-fernanda-vallejos","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/desarrollo-economico-y-soberania-por-fernanda-vallejos\/","title":{"rendered":"Desarrollo econ\u00f3mico y soberan\u00eda. Por Fernanda Vallejos"},"content":{"rendered":"<h6><\/h6>\n<h6>POR FERNANDA VALLEJOS*<\/h6>\n<p>Nuestra historia puede ser le\u00edda como la disputa entre un proyecto de pa\u00eds que aspira a la consolidaci\u00f3n del desarrollo econ\u00f3mico y social de la Naci\u00f3n, y aquel otro que resiste la remoci\u00f3n de un orden de privilegios, encarnados en una minor\u00eda intensa y poderosa, articulado con las relaciones de explotaci\u00f3n de nuestra econom\u00eda que el poder econ\u00f3mico mundial ha intentado imponer. Muy ilustrativo de esto \u00faltimo resulta el caricaturesco editorial que hace algunos d\u00edas publicara The New York Times, en el cual no se dejan dudas del lugar que el bloque dominante asigna a nuestra econom\u00eda, al se\u00f1alar: \u201cHab\u00eda tanto para ser saqueado, tantas riquezas en grano y ganado&#8230;\u201d. No sorprende, habida cuenta de tal concepci\u00f3n del mundo, la injuriosa cr\u00edtica hacia nuestro pa\u00eds.<\/p>\n<p>Es que la Argentina desaf\u00eda \u2013econ\u00f3mica, pol\u00edtica y culturalmente\u2013 una vez m\u00e1s, desde hace ya once a\u00f1os, el mandato hegem\u00f3nico. \u201cInvent\u00f3 su propia filosof\u00eda pol\u00edtica\u201d, sostiene el mismo editorial, para cargar luego contra el peronismo. Tal vez lo \u00fanico en lo que acierta el diario estadounidense es en identificar al peronismo \u2013y por ello lo aborrece\u2013 como el momento hist\u00f3rico de consagraci\u00f3n del proyecto nacional-popular que desech\u00f3 la \u201cTeor\u00eda de las Ventajas Comparativas\u201d con la que se ha pretendido relegar a nuestro pa\u00eds a un papel de dependencia, de sumisi\u00f3n a una matriz econ\u00f3mica primarizada, soslayando la limitaci\u00f3n b\u00e1sica de un modelo que no puede emplear a m\u00e1s de un tercio de la poblaci\u00f3n. \u00a1Curiosas ventajas, que implican condenar a dos tercios de nuestros compatriotas a la exclusi\u00f3n! Por esas mismas razones se explican las encendidas cr\u00edticas que aquel y otros \u00f3rganos de inoculaci\u00f3n del pensamiento dominante han desplegado contra el kirchnerismo que, como sostuvo la Presidenta en su discurso frente a la Asamblea Legislativa, \u201cyo no s\u00e9 si kirchnerismo y peronismo son lo mismo, pero se parecen bastante\u201d.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-3887\" alt=\"ypf_77\" src=\"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/ypf_77.jpg\" width=\"650\" height=\"407\" srcset=\"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/ypf_77.jpg 650w, http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/ypf_77-300x187.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 650px) 100vw, 650px\" \/><\/p>\n<p>Lo cierto es que, sobre las cenizas de un pa\u00eds arrasado por el neoliberalismo, la Argentina est\u00e1 reconstruyendo una soberan\u00eda que hab\u00eda sido pisoteada y que, en su versi\u00f3n siglo XXI, tiene nombre propio, en clave de desaf\u00edo: Soberan\u00eda Industrial. Los avances del ciclo de once a\u00f1os, iniciado en 2003, son indiscutibles. Sin abundar en datos, bastar\u00e1 se\u00f1alar que la industria se expandi\u00f3 un 106,4% (por encima del promedio de la econom\u00eda), que la tasa de desocupaci\u00f3n cay\u00f3 desde el 25% hasta el 6,4%, que la participaci\u00f3n de los salarios en el ingreso, seg\u00fan estimaciones propias, creci\u00f3 desde el 34% hasta el 47% y que el coeficiente de Gini (indicador sint\u00e9tico de desigualdad) mejor\u00f3 desde 0.54 hasta 0.41, seg\u00fan el Banco Mundial. Sin embargo, el camino hacia el desarrollo no es un lecho de rosas. La Argentina se encuentra en un momento de bisagra hist\u00f3rica: tiene frente a s\u00ed antiguos desaf\u00edos que deber\u00e1 superar para consolidar, definitivamente, un desarrollo econ\u00f3mico y social de largo alcance.<\/p>\n<p>El primero es ese viejo tal\u00f3n de Aquiles, la restricci\u00f3n externa. El escenario de escasez de divisas encuentra razones estructurales en la expansi\u00f3n de la econom\u00eda y de la industria que, con un proceso de sustituci\u00f3n de importaciones inconcluso, genera tensiones dada la relaci\u00f3n entre crecimiento y demanda de bienes importados, a la vez que presiona sobre la mayor demanda de energ\u00eda. En igual sentido, el desendeudamiento ha sido otro determinante. El sendero de soluciones va en la direcci\u00f3n correcta. De un lado, con la recuperaci\u00f3n de YPF, hacia la reconstrucci\u00f3n del autoabastecimiento energ\u00e9tico; a lo que se suma el reciente acuerdo con Repsol, clausurando los litigios contra el pa\u00eds y despejando el camino a nuevas inversiones estrat\u00e9gicas para poner en valor las enormes reservas que existen. Del otro, con metas de industrializaci\u00f3n sustitutiva, agregaci\u00f3n de valor en producciones primarias y de econom\u00edas regionales, y mejora de la performance exportadora. Seguramente, un desempe\u00f1o superador de los bloques industriales estar\u00e1 vinculado a la autoridad del Estado que, as\u00ed como ha generado las condiciones macroecon\u00f3micas y los est\u00edmulos para su expansi\u00f3n, deber\u00e1 ejercer una firme conducci\u00f3n de una etapa de profundizaci\u00f3n y planificaci\u00f3n del desarrollo industrial. La conveniencia de orientar la renta extraordinaria de la tierra en pos del desarrollo nacional, tambi\u00e9n invita a pensar otros modelos de participaci\u00f3n del Estado en el mercado granario.<\/p>\n<p>El segundo desaf\u00edo puede definirse como la restricci\u00f3n distributiva. Tras el inocultable fracaso de la \u201cteor\u00eda del derrame\u201d predominante en la d\u00e9cada del noventa, que propugnaba la conveniencia de la concentraci\u00f3n del ingreso en una cima desde la cual derramar\u00eda hacia las bases (perm\u00edtaseme reconocer la habilidad creativa del neoliberalismo para convalidar sus intereses a trav\u00e9s de teor\u00edas a la medida), hoy existe un consenso bastante generalizado respecto de la correlaci\u00f3n virtuosa entre igualdad distributiva y desarrollo econ\u00f3mico. Este proceso que, en nuestro pa\u00eds, se cristaliz\u00f3 a trav\u00e9s de la din\u00e1mica de creaci\u00f3n de empleo y mejora de los salarios reales, consolidando la demanda efectiva \u2013tractor de la inversi\u00f3n y la expansi\u00f3n de la econom\u00eda\u2013 de la mano con otras pol\u00edticas de inclusi\u00f3n implementadas por el Estado (AUH, pol\u00edtica previsional, Plan Progresar), hoy enfrenta tensiones. La intensificaci\u00f3n de la puja distributiva, manifiesta en la din\u00e1mica de los precios, puede interpretarse como el l\u00edmite que los sectores concentrados pretenden poner al proceso redistributivo en marcha. En este sentido, la problematizaci\u00f3n de la tasa de ganancia empresaria, como determinante esencial en el proceso de formaci\u00f3n de precios, hasta ayer invisibilizada por el pensamiento econ\u00f3mico convencional, resulta crucial. Es condici\u00f3n necesaria para el empoderamiento popular, as\u00ed como para avanzar, seg\u00fan se\u00f1al\u00f3 la Presidenta al inaugurar el 132\u00ba periodo de sesiones legislativas, en el perfeccionamiento de las potestades jur\u00eddicas del Estado para intervenir en el conflicto distributivo y poner l\u00edmites al abuso de los actores con posici\u00f3n dominante, tal como prescribe la Constituci\u00f3n Nacional.<\/p>\n<p>N\u00f3tese que ante cada uno de los puntos que se listaron como desaf\u00edos para el despliegue definitivo del desarrollo econ\u00f3mico y social de la Argentina, surge un elemento gravitatorio: el Estado. Por eso, no es casual que tenga tanta centralidad en el debate econ\u00f3mico. Denostado con denuedo por quienes defienden un orden de cosas en nombre de la \u201clibertad de mercado\u201d o, sin eufemismos, del accionar sin restricciones de un conjunto de actores que detentan el poder de mercado. Reivindicado por quienes rehusamos dejar la econom\u00eda en manos de las corporaciones, mientras aspiramos a consolidar una dimensi\u00f3n econ\u00f3mica de la democracia.<\/p>\n<p>En \u00faltima instancia, el ejercicio de una soberan\u00eda plena, con el objetivo de erigirnos en Naci\u00f3n desarrollada, tambi\u00e9n depender\u00e1 de no sucumbir ante los cantos de sirena de los que hist\u00f3ricamente se han opuesto a nuestro desarrollo \u2013de adentro y de afuera\u2013 y fortalecer, con herramientas jur\u00eddicas y legitimidad social, al Estado nacional, como instrumento efectivo de la soberan\u00eda popular. Porque, como dijo N\u00e9stor Kirchner en aquel lejano 2003, y record\u00f3 Cristina el s\u00e1bado pasado: \u201cEs el Estado el que debe viabilizar los derechos constitucionales protegiendo a los sectores m\u00e1s vulnerables de la sociedad: a los trabajadores, a los jubilados, a los pensionados, a los usuarios, a los consumidores\u201d. Pero tambi\u00e9n \u201cun cambio que pueda consolidarse necesitar\u00e1 de (\u2026) un compromiso activo de la sociedad&#8230;\u201d<\/p>\n<p>*Economista de La Gran Makro.<\/p>\n<h6>Fuente: Veintitres<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>POR FERNANDA VALLEJOS* Nuestra historia puede ser le\u00edda como la disputa entre un proyecto de pa\u00eds que aspira a la consolidaci\u00f3n del desarrollo econ\u00f3mico y social de la Naci\u00f3n, y aquel otro que resiste la remoci\u00f3n de un orden de privilegios, encarnados en una minor\u00eda intensa y poderosa, articulado con las relaciones de explotaci\u00f3n de<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3887,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[21],"class_list":["post-3884","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opiniones","tag-argentina"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3884","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3884"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3884\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3887"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3884"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3884"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3884"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}