{"id":59654,"date":"2017-02-21T08:04:43","date_gmt":"2017-02-21T11:04:43","guid":{"rendered":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/?p=59654"},"modified":"2017-02-21T08:04:43","modified_gmt":"2017-02-21T11:04:43","slug":"los-hombres-no-malgasten-sueldo-asados-apuestas-la-comuna-rumi-punco-les-paga-las-mujeres","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/los-hombres-no-malgasten-sueldo-asados-apuestas-la-comuna-rumi-punco-les-paga-las-mujeres\/","title":{"rendered":"Para que los hombres no malgasten el sueldo en asados y apuestas, la comuna de Rumi Punco les paga a las mujeres"},"content":{"rendered":"<p>Los viernes eran de brindis y \u201ctimba\u201d, hasta que el delegado comunal se cans\u00f3 y cambi\u00f3 la forma de entregar los haberes cada semana.<\/p>\n<p>Parece una historia de esas que se ven en las pel\u00edculas. Y con final feliz. No es una leyenda; es real. Ocurri\u00f3 as\u00ed. En un pueblito peque\u00f1o llamado Rumi Punco, casi olvidado del poder pol\u00edtico, que parece colgado del mapa, en el \u00faltimo rinc\u00f3n de la provincia, sus pobladores fueron protagonistas de algo inusual y que debiera ser un ejemplo a seguir.<\/p>\n<p>Sucede que los empleados de la comuna rural que trabajaban en las obras, cuando se estaba edificando el centro integral comunitario cumpl\u00edan sus labores de lunes a viernes durante ocho horas como marca la ley. Sin embargo, los viernes de cada semana, como era el d\u00eda de pago, los obreros comenzaban la jornada de trabajo a las seis; al amanecer. La idea era terminar a las 14, apagar las m\u00e1quinas, guardar las herramientas y prender el fuego para el asado. Despu\u00e9s del asado segu\u00edan los brindis, las risas, otro brindis, m\u00e1s bromas, y m\u00e1s brindis. La tarde ca\u00eda en el pueblo que tiene los cerros tan cerca que se sienten como al alcance de las manos. No hab\u00eda merienda. Los hombres no la necesitaban. Segu\u00edan brindando. Con tanto alcohol se olvidaban de todo alrededor. Ellos viv\u00edan su propia fiesta con asado, cerveza, vino, sangr\u00eda y fernet.<\/p>\n<p>Para darle un poco de emoci\u00f3n a la tarde empezaban a timbear, como lo cuentan ellos mismos. Jugaban a las cartas por plata. A veces jugaban al 9; otras al 21, lo que fuera por una apuesta en dinero. \u201cEl hombre cuando empieza a timbear no tiene control, no tiene fin, no para nunca\u201d, sostiene el delegado comunal, Jorge Rodr\u00edguez. Jugaban y tomaban hasta emborracharse, timbeaban, y as\u00ed segu\u00edan hasta la ma\u00f1ana del siguiente d\u00eda. \u201cAlgunos volv\u00edan a sus casas gorditos -dice Rodr\u00edguez- porque hab\u00edan ganado en la timba, pero la mayor\u00eda se tiraba todo el sueldo en un asado\u201d.<\/p>\n<p>En medio de la semana comenzaba otro problema, porque quienes hab\u00edan perdido en el asado del viernes no ten\u00edan c\u00f3mo pagar las deudas en el almac\u00e9n, en la verduler\u00eda, en la librer\u00eda. Hasta ese momento todos sab\u00edan del asado, pero nadie pod\u00eda dimensionar la gravedad del caso. Los comerciantes le reclamaban al delegado comunal por el retraso en el pago.<\/p>\n<p>\u201cAqu\u00ed nos conocemos todos y cuando yo iba al almac\u00e9n me dec\u00edan: \u2018che Jorge, cu\u00e1ndo vas a pagar los sueldos, porque tengo varios clientes atrasados con las deudas\u2019 -recuerda Rodr\u00edguez-, pero yo me sorprend\u00eda porque los sueldos estaban al d\u00eda. Ah\u00ed tom\u00e9 en cuenta que esto iba camino a la perdici\u00f3n\u201d, recuerda.<\/p>\n<p>Entonces decidi\u00f3 cambiar el d\u00eda de pago. En lugar del viernes, lo pas\u00f3 para el martes al mediod\u00eda. Eligi\u00f3 ese d\u00eda porque los mi\u00e9rcoles llegaba al pueblo una feria ambulante que vende ropa y \u00fatiles escolares, entre otras cosas. La idea era que la plata se la gastaran en la feria y no en un asado. Pero lo m\u00e1s trascendental del cambio de costumbres fue que Rodr\u00edguez decidi\u00f3 tambi\u00e9n que, en adelante, iban a cobrar las mujeres (las esposas de los empleados). De ese modo termin\u00f3 con el asado de los viernes en Rumi Punco. Mientras se construy\u00f3 el edificio del Centro Integral Comunitario las mujeres llegaban puntualmente los martes para cobrar el sueldo de sus maridos.<\/p>\n<p>La obra est\u00e1 terminada, pero -desde aquella vez- qued\u00f3 establecida esa forma de pago en la comuna a quienes trabajan por jornal y cobran en forma semanal.<\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda, las mujeres se sienten protagonistas en Rumi Punco. Hay madres solteras; otras quedaron viudas y las mujeres que tienen marido que las ayuden son la minor\u00eda. Ellas est\u00e1n reunidas en el sal\u00f3n de la cocina comunitaria. Comieron humita en olla y un guiso de arroz con pollo. En la sobremesa hac\u00edan chanzas hacia los hombres, que no estaban en el lugar. \u201cUna de las pocas mujeres que tiene un marido excelente, por ejemplo, es mi se\u00f1ora\u201d, dice Rodr\u00edguez en tono de humor y las mujeres responden con carcajadas.<\/p>\n<p>Hay mujeres que saben preparar hormig\u00f3n; otras hacen chacinados; algunas trabajaban en la cosecha, unas cuantas en el carb\u00f3n (llenan las bolsas para la venta). Ellas mismas hicieron con sus propias manos la remodelaci\u00f3n completa de la plaza San Mart\u00edn. Una vez que quitaron los \u00e1rboles viejos, plantaron los nuevos ejemplares, armaron los canteros con botellas y construyeron los bancos.<\/p>\n<p>Graciela Valdez fue una de las primeras mujeres en ir a la comuna a cobrar el sueldo en representaci\u00f3n de su esposo, Gonzalo Carabajal. El hombre, a quien todos conocen como \u201cEl Chupa\u201d, era uno de los tantos que participaba del asado de los viernes. El grupo r\u00ede por el apodo, pero el delegado comunal aclara que \u201cEl Chupa\u201d, a pesar del apodo, es uno de los m\u00e1s responsables. \u201cHab\u00eda otros peores\u201d, advierte Rodr\u00edguez.<\/p>\n<p>Las mujeres son distintas en el manejo del dinero. Son m\u00e1s ahorrativas, siempren miran primero por los hijos. \u201cSi se demora el pago -dice Rodr\u00edguez a modo de ejemplo-, las mujeres esperan calladas, pero los varones no aguantan y empiezan a pedir adelantos o pr\u00e9stamos\u201d.<\/p>\n<p>\u201cTengo m\u00e1s satisfacciones con el trabajo de las mujeres que de los hombres\u201d, admite Rodr\u00edguez. Ahora, en la comuna planean habilitar una guarder\u00eda para que las madres puedan dejar a sus hijos y salir a trabajar tranquilas.<\/p>\n<p>Ellas celebran el anuncio de la guarder\u00eda que se habilitar\u00e1 en las pr\u00f3ximos meses. \u201cLa guarder\u00eda va a servir para encerrar a los hombres\u201d, dice Marta Lazarte y estallan las risas del grupo.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1ndo van a cobrar en la comuna, despu\u00e9s sus maridos les tienen que pedir plata a ustedes?, se les consulta. \u00a1Obvio! responden a coro y vuelven a re\u00edrse. \u201cTom\u00e1 unos pesos y tra\u00e9 el vuelto\u201d, dice una de ellas y estallan m\u00e1s risas. \u201cEl hombre es muy celoso de que la mujer trabaje\u201d admite Camila Fr\u00edas. Ella tuvo que irse, tiempo atr\u00e1s, a trabajar en la cosecha de ar\u00e1ndano para poder vivir, porque no consegu\u00eda trabajo en Rumi Punco. \u201cNo quiere sentirse inferior\u201d, agrega.<\/p>\n<p>Bety Spinza (59 a\u00f1os) qued\u00f3 viuda con cuatro hijos y se ocup\u00f3 de que ellos pudieran estudiar y tener un t\u00edtulo. \u201cAc\u00e1 lo que tienen las mujeres -dice Bety con gesto de orgullo- es que invierten mucho en la casa; que si les falta un electrodom\u00e9stico van y lo sacan en cuotas y van pagando y cuando terminan de pagar van y sacan otra cosa y as\u00ed hace la mayor\u00eda para tener\u201d.<\/p>\n<p>Graciela Valdez recuerda que en 2010 no ten\u00eda trabajo y deb\u00eda mantener a su hija, Ayl\u00e9n, que en aquel tiempo ten\u00eda tres a\u00f1os. Entonces se fue a la cosecha de ar\u00e1ndano. \u201cTodos dorm\u00edamos en un galp\u00f3n, era muy sacrificado y por la noche te robaban las fichas y te quedabas sin sueldo\u201d, relata. Ahora es diferente. Ella trabaja en la limpieza en la escuela.<\/p>\n<p>\u201cAqu\u00ed hay muchas chicas que trabajan y estudian\u201d, explica Camila Fr\u00edas. A su lado est\u00e1 Mar\u00eda Esther Leiva, especialista en hormig\u00f3n. Las hermanas Eugenia y Daiana Carrizo son carpinteras. Mar\u00eda Lucero es maestra jardinera, y trabaja en el vivero. A Rosario Carabajal le llaman \u201cla se\u00f1ora de los mandados\u201d, porque es capaz de conseguir todo lo que le pidan. Ella trabaja en la cocina comunitaria.<\/p>\n<p>Al final, una por una van saliendo del sal\u00f3n. Una vecina cruza la calle, mientras el delegado comenta que es la mejor haciendo las tortillas de rescoldo. De paso aprovecha para hacerle un pedido: \u201cNormita decile a Hugo (el esposo) que se llegue por mi casa para limpiar\u201d, dice Rodr\u00edguez. \u201cHoy no -responde Normaporque tiene que salir a vender el pan\u201d. Lo dice con absoluta naturalidad, sin darse cuenta de que su respuesta sirve como ejemplo para saber qui\u00e9n maneja los hilos de la casa.<\/p>\n<h6>Fuente: La Gaceta<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los viernes eran de brindis y \u201ctimba\u201d, hasta que el delegado comunal se cans\u00f3 y cambi\u00f3 la forma de entregar los haberes cada semana.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":59655,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[33],"class_list":["post-59654","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-informe-municipal","tag-tucuman"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/59654","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=59654"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/59654\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/media\/59655"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=59654"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=59654"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=59654"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}