{"id":62741,"date":"2017-05-12T06:54:34","date_gmt":"2017-05-12T09:54:34","guid":{"rendered":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/?p=62741"},"modified":"2017-05-12T06:54:34","modified_gmt":"2017-05-12T09:54:34","slug":"cisma-la-complicidad","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/cisma-la-complicidad\/","title":{"rendered":"El cisma de la complicidad"},"content":{"rendered":"<p>Por Marcelo Ciaramella*<br \/>\n\u201cNos sentimos comprometidos a promover un estudio m\u00e1s completo de esos acontecimientos, a fin de seguir buscando la verdad\u201d, dijo la Conferencia Episcopal Argentina en una carta difundida en el marco de su 104\u00aa asamblea plenaria celebrada en noviembre de 2012 refiri\u00e9ndose a la participaci\u00f3n de la Iglesia en la dictadura militar. Dicha carta sostiene que plantear que haya habido \u201cuna suerte de connivencia es totalmente alejado de la verdad de lo que hicieron los obispos involucrados en ese momento\u201d.<\/p>\n<p>Hago memoria agradecida y fraterna del recientemente fallecido cura del tercer mundo Jos\u00e9 \u201cPepe\u201d Piguill\u00e9m. Cuenta Mar\u00eda Elena Barral en su libro \u201cCuras con los pies en la tierra\u201d que despu\u00e9s del secuestro de los jesuitas Orlando Yorio y Francisco J\u00e1lics detenidos en la ESMA, Pepe fue buscado por los militares en su casa del barrio Parque Gaona de Moreno. A una cuadra de su casa un soldado lo par\u00f3 y le dijo que no pod\u00eda pasar porque hab\u00eda un operativo para detenerlo \u00a1a \u00e9l! que no fue reconocido. Dio media vuelta en su bicicleta y pedale\u00f3 como nunca en su vida. Busc\u00f3 un tel\u00e9fono y llam\u00f3 a su Obispo Miguel Raspanti, quien al d\u00eda siguiente lo mand\u00f3 a buscar y lo aloj\u00f3 en la Catedral de Mor\u00f3n. La primera reacci\u00f3n del obispo fue de sorpresa. \u201cMe dijeron que no iban a tocar a nadie sin avisarme\u201d, fueron las palabras de Raspanti al enterarse de lo que hab\u00eda sucedido. \u201cCasi sin quererlo, el obispo revel\u00f3 un dato central: la jerarqu\u00eda eclesi\u00e1stica por lo menos no ignoraba lo que estaba sucediendo\u201d afirma la autora.<\/p>\n<p>El 9 de enero de 1976, cuando las Fuerzas Armadas se preparaban para extender la represi\u00f3n a todo el pa\u00eds, Victorio Bonam\u00edn \u2013provicario castrense\u2013 dio una conferencia a los cadetes del Ej\u00e9rcito. Esa noche escribi\u00f3 en su diario: \u201cse nos presentaron preguntas y problemas con respecto a las torturas. Es necesario que nuestros capellanes \u2018a\u00fanen criterios\u2019: Santo Tom\u00e1s justificaba la pena de muerte y la tortura es menos que la muerte\u201d. Este y otros datos se pueden leer en el libro \u201cProfeta del Genocidio\u201d de Ariel Lede y Lucas Bilbao.<\/p>\n<p>Parece que los Obispos todav\u00eda necesitan seguir investigando qu\u00e9 pas\u00f3 hace 41 a\u00f1os atr\u00e1s, ignorando la multitud de datos aportados por fiscales, periodistas, historiadores, escritores, investigadores en ciencias sociales y los propios testigos sobrevivientes del genocidio que prueban la complicidad y connivencia de una buena parte de la c\u00fapula episcopal, curas y capellanes militares con los cr\u00edmenes de la dictadura. No s\u00f3lo se resisten a reconocer tal complicidad, sino que niegan toda vinculaci\u00f3n. Los pedidos de perd\u00f3n realizados hasta ahora por el episcopado han sido vagos, desentendidos y sin carne. Y la aparente colaboraci\u00f3n del presente para esclarecer las responsabilidades de la Iglesia en la dictadura carece de un impulso real. 41 a\u00f1os sin tener un contacto solidario y contenedor con los organismos de Derechos Humanos reconocidos en el mundo entero y sin aportar ni siquiera una presencia representativa en las marchas del 24 de marzo. 41 a\u00f1os sin quitarles protecci\u00f3n a los capellanes militares que todav\u00eda viven para que se presenten a la justicia, cuenten lo que saben, sean juzgados si han tenido participaci\u00f3n directa y entreguen pistas sobre el paradero de los desaparecidos que siguen siendo buscados. 41 a\u00f1os de indiferencia. Es m\u00e1s, a\u00fan no hubo convocatoria alguna al masivo repudio del 2&#215;1 ma\u00f1ana en la Plaza de Mayo.<\/p>\n<p>No se ha cerrado la herida de aquella complicidad con el brutal genocidio, cuando el episcopado vuelve a golpear sobre el cuerpo lastimado de la sociedad argentina, vuelve a agitar los dos demonios de una guerra que no fue tal, reuniendo a familiares de v\u00edctimas \u201cde los dos bandos\u201d. Clar\u00edn informa que el episcopado \u201ccomenzar\u00e1 por escuchar a familiares de desaparecidos y de v\u00edctimas del terrorismo\u201d. En la dictadura no hubo terrorismo de Estado para el diario apropiador de Papel Prensa y parecer\u00eda que para los obispos tampoco.<\/p>\n<p>Intuyo que en el episcopado hay unos cuantos que no se sienten c\u00f3modos con esta situaci\u00f3n. Y lamento que no lo expliciten p\u00fablicamente, como en su momento s\u00ed lo hicieron Jorge Novak, Jaime de Nevares, Esteban, Hesayne o Enrique Angelelli. Ellos nos ayudaron a ver que, en medio de la desgracia, hubo una Iglesia prof\u00e9tica y comprometida que denunci\u00f3 el genocidio sin utilizar hip\u00e9rboles o palabras ambiguas, acompa\u00f1\u00f3 con solicitud pastoral a familiares y organismos de Derechos Humanos y exigi\u00f3 justicia para las v\u00edctimas.<\/p>\n<p>El indulto encubierto del fallo de la Corte en el 2&#215;1 apareci\u00f3 sincronizado con esta iniciativa del episcopado de reunir a los familiares para comenzar un camino de una supuesta reconciliaci\u00f3n. Monse\u00f1or Lozano describe este t\u00e1ndem como \u201cuna infeliz coincidencia\u201d subestimando la mayor\u00eda de edad de muchos cristianos comprometidos y sin registrar la p\u00e9rdida de credibilidad del episcopado en estos temas. Si una encuesta que se conoci\u00f3 ayer afirma que el 88% de la poblaci\u00f3n rechaza el fallo del 2&#215;1, es muy probable que un alt\u00edsimo porcentaje de cat\u00f3licos no se sientan representados por la postura del episcopado afirmada en la \u201cteor\u00eda de los dos demonios\u201d y que 41 a\u00f1os despu\u00e9s todav\u00eda necesita saber qu\u00e9 pas\u00f3 en una dictadura a la que muchos de sus miembros prestaron colaboraci\u00f3n.<\/p>\n<p>En la actualidad, el prolongado silencio del episcopado legitima los estragos causados por un gobierno neoliberal e irresponsable que ha generado en 500 d\u00edas da\u00f1os irreparables a la industria, el trabajo, el salario, la seguridad social y que empuja a millones a la pobreza e indigencia, que degrada la calidad institucional con decretos, represi\u00f3n y aprietes a la justicia. Es una nueva versi\u00f3n de la colaboraci\u00f3n del episcopado, en este caso con un gobierno negacionista, verdugo de los trabajadores y los pobres.<\/p>\n<p>Con dolor percibo que este entramado de complicidades pasadas y presentes no admitidas, generan una profunda divisi\u00f3n. Una especie de cisma de baja intensidad. Lo que se presenta como voluntad de reconciliar es un boomerang que acrecienta las heridas y las distancias. Hay una divisi\u00f3n entre una iglesia c\u00f3mplice y callada, y una Iglesia prof\u00e9tica del lado de las v\u00edctimas que apoya en la calle la b\u00fasqueda de memoria, verdad y justicia. Si de veras al episcopado le interesa la reconciliaci\u00f3n, es necesario construir la unidad desde un compromiso p\u00fablico e incondicional con el camino de memoria, verdad y justicia emprendido por una parte mayoritaria de la sociedad argentina, y profundamente enlazada con el dolor de las v\u00edctimas del terrorismo de Estado. Y a la vez, deber\u00e1 ser una Iglesia que se oponga con claridad a este nuevo genocidio encubierto generado por un plan de negocios y transferencia de riqueza a los ricos, disfrazado de gobierno democr\u00e1tico.<\/p>\n<p>* Grupo de Curas en la Opci\u00f3n por los Pobres.<\/p>\n<h6>Fuente: P\u00e1gina 12<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cNos sentimos comprometidos a promover un estudio m\u00e1s completo de esos acontecimientos, a fin de seguir buscando la verdad\u201d, dijo la Conferencia Episcopal Argentina <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":62742,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[21],"class_list":["post-62741","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opiniones","tag-argentina"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62741","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=62741"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62741\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/media\/62742"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=62741"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=62741"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=62741"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}