{"id":64757,"date":"2017-06-28T08:26:21","date_gmt":"2017-06-28T11:26:21","guid":{"rendered":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/?p=64757"},"modified":"2017-06-28T08:26:21","modified_gmt":"2017-06-28T11:26:21","slug":"la-grieta-derecho-del-trabajo","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/la-grieta-derecho-del-trabajo\/","title":{"rendered":"La grieta y el derecho del trabajo"},"content":{"rendered":"<p>El discurso medi\u00e1tico dominante presenta la grieta como una concepci\u00f3n que divide la sociedad alterando su equilibrio buc\u00f3lico. No es casual la homolog\u00eda entre este discurso y el de la dictadura militar en la exposici\u00f3n de motivos del r\u00e9gimen de trabajo agrario de 1980 que imped\u00eda las paritarias agrarias, establec\u00eda jornadas de sol a sol, suprim\u00eda el preaviso y cualquier posibilidad de acci\u00f3n concertada de los trabajadores en nombre de la tradicional armon\u00eda del campo.<\/p>\n<p>Se escatima en esta concepci\u00f3n el car\u00e1cter objetivo de la grieta en el cual, lo que se presenta como arm\u00f3nico y natural, marca desde el inicio el s\u00edntoma de la cat\u00e1strofe (como el ruido de las m\u00e1quinas que acompa\u00f1a la novela Germinal de Zola hasta que, al derrumbarse sobre los mineros, dejan al descubierto el antagonismo irreductible de una forma de sociedad que se pensaba eterna). No es lo que se piense sobre la sociedad lo que origina la grieta. La grieta surge objetivamente de cada formaci\u00f3n social.<\/p>\n<p>La ideolog\u00eda de los dominantes niega la objetividad de la grieta y la atribuye a los agitadores que toman el nombre de mafia (sindical, de los abogados y hasta de los jueces del trabajo). De este modo el discurso hegem\u00f3nico presenta como enfermedades simuladas las condenas de hipoacusia por trauma ac\u00fastico (ignorando que la acci\u00f3n de las m\u00e1quinas deja una mueca caracter\u00edstica a los 4000 Hz en las audiometr\u00edas) y ofrece un relato melodram\u00e1tico de un reclamo de indemnizaci\u00f3n millonaria por accidente de un trabajador ingresado 45 d\u00edas antes. Ahora bien, si el trabajador qued\u00f3 cuadripl\u00e9jico o muere por incumplimiento de la ley de seguridad industrial, la fecha de ingreso resulta irrelevante. De este modo se presenta como v\u00edctima al causante del da\u00f1o. Y la advocaci\u00f3n a la seguridad jur\u00eddica parece olvidar que nada hay m\u00e1s propio que el cuerpo de uno mismo.<\/p>\n<p>El poder econ\u00f3mico concentrado sigue pensando \u2013como en el siglo XVII\u2013 que el hogar de un ingl\u00e9s es su castillo y que, como dec\u00eda Locke, el cabeza de familia es un monarca absoluto aunque con su poder limitado al \u00e1mbito de su propiedad. En ese \u00e1mbito de lo dom\u00e9stico est\u00e1n la relaci\u00f3n entre el se\u00f1or y su mujer, entre padres e hijos y, fundamentalmente, entre el patr\u00f3n y sus empleados.<\/p>\n<p>Pero en el mundo sucedi\u00f3 una conmoci\u00f3n muy grande que tom\u00f3 el nombre de Revoluci\u00f3n Francesa que, entre otras cosas, se\u00f1al\u00f3 que el dominio sobre las cosas no importa poder sobre las personas, que el poder de la ley \u2013expresi\u00f3n de la soberan\u00eda del Pueblo\u2013 afecta por igual a todos los ciudadanos. En ese nuevo marco de legalidad se hace posible el cuestionamiento del car\u00e1cter absoluto de \u201clo dom\u00e9stico\u201d y salen a luz los nuevos antagonismos. En particular, la grieta que divide a los que ponen en el contrato su fuerza de trabajo y quienes \u2013porque tienen medios y objeto de producci\u00f3n\u2013 se apropian de su producto.<\/p>\n<p>Hasta se puede decir que el devenir hist\u00f3rico desde entonces es el de la disoluci\u00f3n paulatina de estos poderes dom\u00e9sticos absolutos: los derechos de los ni\u00f1os, la lucha por la igualdad de g\u00e9nero y la opci\u00f3n sexual y, en lo que a nosotros nos ata\u00f1e, la relaci\u00f3n entre los patrones y empleados.<\/p>\n<p>Ese intento de sutura, en este \u00e1mbito, asume el nombre de derecho del trabajo que implica no s\u00f3lo remuneraci\u00f3n justa, jornada limitada, descanso pago, protecci\u00f3n contra el despido arbitrario sino tambi\u00e9n y fundamentalmente, libertades sindicales en sus aspectos individuales y colectivos que son manifestaci\u00f3n del antagonismo, son siempre un contrapoder que exige la democratizaci\u00f3n de las decisiones en la empresa.<\/p>\n<p>Hacer derecho de trabajo es afirmar que la propiedad sobre las cosas no es dominio sobre las personas, que el contrato de trabajo no es un punto de partida sino punto de llegada como consecuencia de la distribuci\u00f3n desigual de las potestades sociales, que el trabajo en una sociedad democr\u00e1tica y republicana es siempre el trabajo digno y que el trabajador, al ingresar a la empresa, no deja en la puerta su condici\u00f3n de ciudadano. Por esta raz\u00f3n el Derecho del Trabajo tiene por objeto levantar las persianas de la f\u00e1brica para que penetre all\u00ed la Constituci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los cultores del absolutismo dom\u00e9stico s\u00f3lo pueden ver la existencia misma del derecho del trabajo como una excrecencia en el discurrir ilimitado de las relaciones de mercado. Para ellos el nombre de las relaciones del trabajo transcurre bajo el signo de lo precario, etimol\u00f3gicamente lo que se obtiene con ruegos. Exactamente lo contrario del derecho del ciudadano.<\/p>\n<p>No olvidemos que para Milton y Rose Friedman, los divulgadores del neoliberalismo, s\u00f3lo hay algo peor que una burocracia ineficaz y corrupta: una burocracia honesta y eficaz. Esto explica los embates contra el derecho del trabajo y sus instituciones.<\/p>\n<p>Pero deben recordar, como en Germinal, que el chirrido de las m\u00e1quinas que acompa\u00f1a el relato no es la producci\u00f3n subjetiva de los agitadores, es el grito objetivo del antagonismo que, para evitar la cat\u00e1strofe, requiere de sutura.<\/p>\n<p>Por Enrique Arias Gibert *<\/p>\n<p>* Juez de la C\u00e1mara Nacional de Apelaciones del Trabajo.<\/p>\n<h6>Fuente: P\u00e1gina 12<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El discurso medi\u00e1tico dominante presenta la grieta como una concepci\u00f3n que divide la sociedad alterando su equilibrio buc\u00f3lico.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":64758,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[21],"class_list":["post-64757","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opiniones","tag-argentina"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64757","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=64757"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64757\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/media\/64758"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=64757"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=64757"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=64757"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}