{"id":66179,"date":"2017-08-03T08:44:21","date_gmt":"2017-08-03T11:44:21","guid":{"rendered":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/?p=66179"},"modified":"2017-08-03T08:44:21","modified_gmt":"2017-08-03T11:44:21","slug":"viaje-a-milagro","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/viaje-a-milagro\/","title":{"rendered":"Viaje a Milagro"},"content":{"rendered":"<p>Las instituciones acad\u00e9micas cumplen frecuentemente en distinguir eminencias, doctores, hombres y mujeres de ciencia, pr\u00e1cticas de un saber que idealmente persigue bienestar y dignidad humanos. Las ciencias de la \u00e9poca siguen autodefini\u00e9ndose por ese principio de autonom\u00eda, de gratuidad y desinter\u00e9s, aunque la fuerza totalizadora del capital las empuja a una pr\u00e1ctica que en general lo desmiente. Y cuando no, cuando las ciencias y la t\u00e9cnica contienen sentidos de soberan\u00eda, de emancipaci\u00f3n, quedan fatalmente expuestas a negocios de inter\u00e9s privado.<\/p>\n<p>A fines de abril de 1973, en la c\u00e1rcel de Devoto, Francisco Urondo escribi\u00f3: \u201cDel otro lado de la reja est\u00e1 la realidad, de \/ este lado de la reja tambi\u00e9n est\u00e1 \/ la realidad, la \u00fanica irreal \/ es la reja\u201d, l\u00edneas muy conocidas, de compleja topograf\u00eda. Est\u00e1n ah\u00ed evocadas la vida carcelaria y una lengua que la traduce en esa irresuelta frontera. La noche del 25 de mayo, un mes despu\u00e9s, qued\u00f3 en la memoria colectiva como un gran episodio de tumultuosa liberaci\u00f3n. Casi inmediatamente, Paco Urondo fue nombrado director de la carrera de Letras en la Facultad de Filosof\u00eda y Letras de la UBA. Se reconoc\u00eda en su nombre el relieve dram\u00e1tico del debate universitario de entonces; un escritor, preso pol\u00edtico de la dictadura, estaba ah\u00ed para transformar el estudio de las literaturas y las lenguas, para pensar de qu\u00e9 modo inscribir esas disciplinas en el presente latinoamericano y nacional de esos a\u00f1os. Con su nombramiento se manifest\u00f3 una pedagog\u00eda que desde\u00f1aba las pr\u00e1cticas de gesti\u00f3n administrativa, el lenguaje de las burocracias elitistas y las jergas de empresa con las que hablan ahora algunos fatigados dispositivos y funciones de la vida universitaria.<\/p>\n<p>El Centro Cultural de la facultad, que ocupa la planta baja del centenario edificio de la calle 25 de Mayo, lleva el nombre de Urondo, homenaje y memoria de v\u00edctimas del terrorismo de Estado. Recientemente, el Consejo Directivo vot\u00f3 la creaci\u00f3n de un premio a las trayectorias que lleva tambi\u00e9n su nombre. Nombrar tiene aqu\u00ed el sentido de instituir una expectativa de porvenir como un modo de resguardar el pasado. Este premio fue concebido para honrar la acci\u00f3n en favor de la dignidad humana, y en esto nada fundamental lo diferencia de los honores que recibe la ciencia, despojada de lastres de subordinaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La primera en recibir el premio Paco Urondo fue Milagro Sala, por un\u00e1nime decisi\u00f3n del \u00f3rgano de gobierno de la facultad. En el nombre de un preso pol\u00edtico de la dictadura de Ongan\u00eda y Lanusse nombr\u00e1bamos ahora el encierro con que el m\u00f3rbido gobierno de Cambiemos avasalla derechos y garant\u00edas elementales. En el nombre de Milagro, la facultad distingu\u00eda una biograf\u00eda empe\u00f1ada en acciones de emancipaci\u00f3n popular, una inmensa obra colectiva, un modo de habitar la ciudad.<\/p>\n<p>El s\u00e1bado 1 de julio, una delegaci\u00f3n del Consejo Directivo viaj\u00f3 a Jujuy, a la c\u00e1rcel de Alto Comedero. La noche anterior, el arquitecto Jaime Sor\u00edn ofreci\u00f3 en la Facultad de Humanidades de la UNJu una excelente lectura acerca de la construcci\u00f3n del Cantri de la Tupac, de su materia arquitect\u00f3nica, del modelo de trabajo cooperativo, de la econom\u00eda y la vida comunitaria del barrio. Milagro nos recibi\u00f3 con una fuerza antigua, un abrazo cuya inspiraci\u00f3n \u00faltima se nos represent\u00f3 en la amistad y el amparo ancestral de la tierra. El premio que llev\u00e1bamos no hablaba de otra cosa, la misma vieja exigencia de libertad. Milagro habl\u00f3 poco, con palabras precisas y dichas en el punto justo. Todas sus frases recorrieron el escenario pol\u00edtico y social, el momento argentino en el que estamos, la percepci\u00f3n com\u00fan de un tiempo destructivo, de calculados, persistentes intereses y t\u00e9cnicas de revancha. Del da\u00f1o que ha reca\u00eddo sobre la vida popular con sombr\u00eda agresividad. De eso habl\u00e1bamos Milagro y nosotros, profesores, graduados y estudiantes. Uno de sus nietos se acerc\u00f3 a la ronda de mate con una ramita y una corteza de \u00e1rbol, le pidi\u00f3 que lo ayudara a agujerearla; Milagro se puso a hacerlo, mientras trabajaba con la rama, le dijo: \u201cfuego te voy a ense\u00f1ar a hacer a vos\u201d, como si fuera la voz y la pr\u00e1ctica de un artesanado milenario. La escuchamos preocupada por la salud de su compa\u00f1ero Ra\u00fal, que estaba ah\u00ed y bromeaba sobre los m\u00e9dicos.<\/p>\n<p>A un costado del campito alambrado donde est\u00e1bamos hab\u00eda una apacheta, ese mont\u00edculo de piedras que se levanta para indicar una dificultad del camino, el escollo de una cuesta. \u201cLas celadoras no quer\u00edan \u2013dijo\u2013, pero la armamos el jueves de comadres, antes del \u00faltimo carnaval\u201d. Una de las compa\u00f1eras trajo cigarrillos; en c\u00edrculo y de rodillas alrededor de las piedras cavamos un poco la tierra, encendimos cigarrillos y los ofrecimos en donaci\u00f3n humeante, vimos c\u00f3mo fumaba la tierra y c\u00f3mo quedaban ah\u00ed las cenizas de ese regalo ef\u00edmero. La tarde juje\u00f1a terminaba en l\u00edneas crepusculares, Milagro dijo su jalalla de bienaventuranza. Para la Facultad de Filosof\u00eda y Letras el viaje al penal de Alto Comedero fue un acto de indiscutida celebraci\u00f3n de la vida, un gran acto de memoria y de responsabilidad universitaria.<\/p>\n<p>Por\u00a0Am\u00e9rico Crist\u00f3falo *<\/p>\n<p>* Vicedecano de la Facultad de Filosof\u00eda y Letras (UBA).<\/p>\n<h6>Fuente: P\u00e1gina 12<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las instituciones acad\u00e9micas cumplen frecuentemente en distinguir eminencias, doctores, hombres y mujeres de ciencia, pr\u00e1cticas de un saber que idealmente persigue bienestar y dignidad humanos. <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":66180,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[21],"class_list":["post-66179","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opiniones","tag-argentina"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/66179","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=66179"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/66179\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/media\/66180"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=66179"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=66179"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=66179"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}