{"id":72096,"date":"2018-01-17T07:45:27","date_gmt":"2018-01-17T10:45:27","guid":{"rendered":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/?p=72096"},"modified":"2018-01-17T07:45:27","modified_gmt":"2018-01-17T10:45:27","slug":"argentina-belleza-innata","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/argentina-belleza-innata\/","title":{"rendered":"Argentina, belleza innata"},"content":{"rendered":"<p>Para viajeros curiosos los Esteos del Iber\u00e1; Payunia; Bosque petrificado, Laguna Blanca, Yungas y Talampaya.<\/p>\n<p><strong>Esteros del Iber\u00e1: La naturaleza se abre paso<\/strong><\/p>\n<p>Los Esteros del Iber\u00e1 se encuentran en Corrientes. Es un \u00e1rea -que llega a los 25 mil km2- que forma una amplia red de lagunas, r\u00edos, ba\u00f1ados y arroyos que sustentan el gran humedal del Iber\u00e1.<\/p>\n<p>Reserva Natural Iber\u00e1, una de las reservas de agua dulce m\u00e1s importantes del continente, constituye el \u00e1rea protegida m\u00e1s grande de la Argentina.<\/p>\n<p>All\u00ed tambi\u00e9n se protegen especies, aves, mam\u00edferos, reptiles y peces que se reproducen a sus anchas, si el hombre no interviene. La maravillosa flora, tambi\u00e9n es impactante y de gran importancia para la preservaci\u00f3n del lugar.<\/p>\n<p>Una extensa superficie verde y brillante pues el agua siempre est\u00e1 presente, la tierra firme a los lejanos lados, pero en los esteros las islas son m\u00f3viles: se van y vienen con el l\u00edquido elemento.<\/p>\n<p>Entre lagunas, se forman ca\u00f1adas y embalsados, zonas en que la vegetaci\u00f3n est\u00e1 semi sumergida aunque a la vista aparezca como una pradera.<\/p>\n<p>Incluso se forman islotes que se dejan arrastrar por los vientos, pero que pueden pisarse, caminar sobre ellos.<\/p>\n<p>Los baqueanos, como sus antecesores abor\u00edgenes, aprendieron a leer la geograf\u00eda y los acontecimientos naturales para sobrevivir en la tierra de aguas.<\/p>\n<p>Las excursiones suelen salir de Colonia Pellegrini. Sin embargo numerosos lodges y estancias cuentan con sus propias propuestas. Todas se realizan en embarcaciones peque\u00f1as, ayudados por los remos y varas largas. Se separan de las orillas y la aventura comienza.<\/p>\n<p>La escasa profundidad es la regularidad del sistema de lagunas, aunque cuando hay crecida nada queda quieto. Quiz\u00e1 \u00e9sta sea la condici\u00f3n para que este paisaje m\u00f3vil contenga tanta vida.<\/p>\n<p>En sus intersticios, venados de la pampa y ciervo de los \u00a0pantanos como las rarezas a descubrir -y s\u00ed, a lo lejos se los ve, escabull\u00e9ndose en la espesura- los carpinchos de a cientos, el escurridizo lobito o aguar\u00e1 guaz\u00fa para ser m\u00e1s exactos; los yacar\u00e9s, las pira\u00f1as que los alimentan y los monos aulladores, como los lobitos de r\u00edo, son \u00a0protagonistas de las escenas del Iber\u00e1.<\/p>\n<p>Desde hace algunos a\u00f1os se re-introduce el oso hormiguero en la zona, luego de su casi extinci\u00f3n. Es que cada especie hace su tarea en este humedal y colabora con el equilibrio del ecosistema.<\/p>\n<p>La avifauna atrae a expertos y curiosos del planeta; los safaris fotogr\u00e1ficos son la mejor manera de conocer cada ave. Una rosa del pantano como regalo del d\u00eda, y luego de tanta dulzura, los yacar\u00e9s y su comportamiento, de diverso tama\u00f1o agazapados en b\u00fasqueda de alguna presa. Desde las embarcaciones suelen darles de comer pira\u00f1as para acercarlos sin peligro alguno.<\/p>\n<p>Es preciso realizar caminatas nocturna por la selva para observaci\u00f3n de corzuelas, ciervos, carpinchos, tat\u00fas, vizcachas, aguar\u00e1 pop\u00e9s, zorros y zorrinos. Trekking guiado por la selva en galer\u00eda para hacer observaci\u00f3n de monos caray\u00e1, corzuelas y carpinchos.<\/p>\n<p>Recomendaciones. No hay que olvidar repelente de insectos, protector solar, gafas de sol y gorra. Para observar la naturaleza le ser\u00e1 de utilidad los prism\u00e1ticos y las c\u00e1maras fotogr\u00e1ficas.<\/p>\n<p>En cuanto a la vestimenta: zapatillas de trekking, son las ideales. En algunos alojamientos prestan botas de goma para los pantanos. \u00a0Por lo dem\u00e1s ropa c\u00f3moda de manga larga para las excursiones en sectores boscosos.<\/p>\n<p><strong>La Payunia: cuando\u00a0la tierra ard\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>Erupciones, una tras otra. La tierra se mueve y las lenguas de lava se esparcen en r\u00edos de fuego. Era el inicio de la tierra. Era lo que hoy llamamos Payunia, en el sur mendocino. Aquel escenario de caos tel\u00farico dur\u00f3 mucho tiempo.<\/p>\n<p>Cuando la calma se hizo, la lava tard\u00f3 tanto tiempo m\u00e1s en enfriarse, solidificarse y convertirse en escoriales, paredones, huellas, lo que puede verse en la actualidad. \u00bfDe qu\u00e9 hablamos? De campos volc\u00e1nicos, del \u00fanico lugar en el mundo con estas caracter\u00edsticas: en menos de 500.000 has, La Payunia es la zona volc\u00e1nica m\u00e1s densa y variada en fen\u00f3menos volc\u00e1nicos del orbe, integrada \u00a0a una gran biodiversidad biol\u00f3gica de fauna y flora.<\/p>\n<p>La belleza paisaj\u00edstica es otro aspecto destacado. Carapacho, Pay\u00fan Liso, Malacara, Los loros y los de Llancanelo, algunos de los conos que aportan su silueta para las fotos que sacan los turistas, y que hablan de aquel pasado tumultuoso.<\/p>\n<p>No habr\u00eda que privarse de la experiencia de caminar por esos entornos desolados y bellos por igual. Payunia genera esta capacidad de admiraci\u00f3n y asombro a los expedicionarios que se le animan y todo lo que manifiestan a su retorno. Es preciso ingresar con un gu\u00eda habilitado pues se busca resguardar el lugar y mantenerlo con gesti\u00f3n sustentable.<\/p>\n<p>Por la ruta 40, hasta llegar a la pasarela, un lugar espectacular donde inigualables mantos l\u00e1vicos fueron cortados por el R\u00edo Grande. Luego la actividad volc\u00e1nica de otros tiempos se aprecia en r\u00edos de lava, escoriales de basalto y conos. Esto es s\u00f3lo el proleg\u00f3meno de lo mejor, que es nada menos que un trekking al cr\u00e1ter de El Morado.<\/p>\n<p>Hay tanto para ver, tanto por descubrir. Por ejemplo, accediendo por la Ruta Provincial N\u00b0 186 se puede observar la majestuosa laguna Llancanelo y sus campos volc\u00e1nicos. Mientras, por la Ruta 181, se llega al extraordinario paisaje de la Batra.<\/p>\n<p>Los tours visitan la totalidad del circuito los volcanes como Pampas Negras, los Colores, Campo de Bombas, Real del Molle y escoriales para el avistaje total del Pay\u00fan Liso. Los senderos seleccionados est\u00e1n pensados para que toda la familia disfrute del paisaje y su entorno natural<\/p>\n<p>El Volc\u00e1n Santa Mar\u00eda, por su parte, y su extensa colada, una de las m\u00e1s ilustrativas del parque: una lengua de roca fundida de 6 km que al enfriarse se solidific\u00f3 dando origen al Escorial de la Media Luna.<\/p>\n<p>Desde un angosto puente peatonal, se escucha el rugir de sus aguas en un ca\u00f1\u00f3n de basalto de unos 26.000 a\u00f1os que tiene bellas formaciones. \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s puede pedir?<\/p>\n<p><strong>Bosque petrificado:\u00a0el legado de los tiempos<\/strong><\/p>\n<p>El Bosque Petrificado Florentino Ameghino, en Chubut, muestra c\u00f3mo los troncos fueron arrastrados por furiosas corrientes marinas hace 60 millones de a\u00f1os.<\/p>\n<p>Estos f\u00f3siles de la era mesozoica se encuentran a 90 kil\u00f3metros de Trelew, cerca de la ruta 25 (que une la costa con la cordillera) y del dique Florentino Ameghino, generador de energ\u00eda para una amplia franja de la provincia.<\/p>\n<p>El paisaje que forman los troncos invita a un recorrido por un sendero de 1.400 metros de largo, que insume alrededor de una hora y media. Pero la curiosidad de los visitantes a veces extiende el paseo bastante tiempo m\u00e1s.<\/p>\n<p>Los troncos llegaron all\u00ed tras ser arrancados de su lugar natural por las mareas. El sector donde quedaron era una playa. Prueba de ello son los restos f\u00f3siles marinos, dientes de tibur\u00f3n, erizos y las ondulaciones que se observan en las rocas. Tambi\u00e9n en las piedras se ven huellas de fauna marina extinguida. Por entonces, la Patagonia era otra.<\/p>\n<p>Hab\u00eda tambi\u00e9n grandes bosques de con\u00edferas, con clima c\u00e1lido y h\u00famedo muy distinto del actual. Adem\u00e1s, nac\u00edan r\u00edos caudalosos que desembocaban en el oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico.<\/p>\n<p>Fueron precisamente esos r\u00edos los que depositaron los \u00e1rboles gigantes: med\u00edan hasta cuarenta metros de alto y ten\u00edan un di\u00e1metro de hasta dos metros.<\/p>\n<p>Para los turistas hay un sendero explicativo de esta regi\u00f3n considerada reserva natural, la primera que cuenta con un custodio rural: se explota tur\u00edsticamente pero cuidando el ambiente natural.<\/p>\n<p>De las 220 mil hect\u00e1reas del bosque petrificado, 223 hect\u00e1reas se utilizan para las investigaciones y 23 hect\u00e1reas forman parte del circuito tur\u00edstico.<\/p>\n<p>Grandes troncos fosilizados se aprecian a poca distancia uno del otro, y cada uno guarda una historia particular. El lugar est\u00e1 abierto a las visitas desde 2010 y concurren asiduamente estudiantes y cient\u00edficos.<\/p>\n<p>Sarmiento es la ciudad m\u00e1s cercana al bosque petrificado, 38 km, y a 140 de Comodoro Rivadavia. Su pasado gal\u00e9s y las costumbres que se repiten desde que los colonos habitaron, la transforman en un sitio que no es s\u00f3lo de paso. La localidad forma parte del Corredor Central de la Patagonia, un alto obligado en el camino ya que su riqueza arqueol\u00f3gica, geol\u00f3gica, paleontol\u00f3gica y paleobot\u00e1nica, son dignas de admirar.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s se adivinan los dinosaurios. Recordemos que el bosque petrificado data de hace 65 millones de a\u00f1os y registra presencia humana de unos 10 mil a\u00f1os, en grupos conocidos como Pampidos, Tehuelches y Mapuches.<\/p>\n<p>La cueva de las manos pintadas se encuentra a aproximadamente 45 km de Sarmiento. Para acceder hay que tomar el r\u00edo seco desde la ruta 26, algo m\u00e1s de un kil\u00f3metro.<\/p>\n<p><strong>Catamarca y su Laguna Blanca<\/strong><\/p>\n<p>Se deben atravesar m\u00e1s de 350 kil\u00f3metros que separan a San Fernando del Valle de Catamarca de la Puna, hasta superar los 3.400 metros de altura sobre el nivel del mar.<\/p>\n<p>All\u00ed la Reserva de Laguna Blanca, tierra que no es tierra, es sal, con aves y animales que se nutren en el inusual paraje, y claro los signos de culturas precolombinas, con su sabia intacta.<\/p>\n<p>Desde la capital provincial la traves\u00eda honra la naturaleza primero con un verde incalculable. Luego, kil\u00f3metros m\u00e1s tarde, con monta\u00f1as multicolores y cardos, guanacos y vicu\u00f1as.<\/p>\n<p>Es la Ruta Nacional 40 que conduce a Hualfin, con su r\u00edo y sus vides y frutales, como espejismo. Su gente amable y silenciosa, en ese territorio donde luch\u00f3 sin tregua el cacique Chelemin, que en 1.630 dise\u00f1\u00f3 el alzamiento calchaqu\u00ed contra los espa\u00f1oles.<\/p>\n<p>Desde esos recuerdos se parte hacia la laguna, por la Quebrada de Indalecio -Ruta Provincial 34- . Hacia el horizonte, m\u00e9danos de harina, m\u00e1s vicu\u00f1as y un inabarcable desierto. Es el pr\u00f3logo de la Reserva Laguna Blanca.<\/p>\n<p>Cuenta con 770 mil hect\u00e1reas en el norte del Departamento de Bel\u00e9n. Zona protegida, rodeada de monta\u00f1as que superan los 5.000 metros de altura, fue creada en 1979 para resguardar a las vicu\u00f1as y a los elegantes flamencos de cuello negro blancos y rosados, 3 especies bell\u00edsimas, tambi\u00e9n, patos y guares, en ese terreno pantanoso e intensamente blanco.<\/p>\n<p>Hay suris y toda la biodiversidad asociada a la Puna, pero este reservorio rescata el gran valor arqueol\u00f3gico y por contar con varias comunidades aut\u00f3ctonas que desarrollan una tradicional vida con t\u00e9cnicas ancestrales.<\/p>\n<p>El inter\u00e9s fundamental entonces, es preservar la relaci\u00f3n entre las comunidades pune\u00f1as con el ambiente y mejorar su calidad de vida dentro de la reserva. Estas comunidades desarrollan actividades ganaderas y pastoriles, viviendo de la cr\u00eda de llamas, ovejas y cabras.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, Laguna Blanca posee un gran valor arqueol\u00f3gico e hist\u00f3rico, ya que se han detectado numerosos sitios de arte rupestre, especialmente grabados y petroglifos en sitios de pe\u00f1a y cavernas correspondientes a las culturas preincaicas. Esto motiv\u00f3 la creaci\u00f3n del Museo Integral de la Reserva de la Biosfera.<\/p>\n<p>La graciosa silueta de los flamencos se fotograf\u00eda de mil formas. En ese sitio blanco donde la colpa -salitre muy denso-, que cubre todo el valle y a la que los pueblos originarios le atribu\u00edan valores sagrados y curativos, simplemente reina.<\/p>\n<p><strong>Yungas de Jujuy<\/strong><\/p>\n<p>La yunga es la selva de monta\u00f1a o nuboselva por su ambiente siempre h\u00famedo y con neblina, aunque en Jujuy le dicen el monte. Tapizan las laderas de la precordillera de Jujuy, Salta, Tucum\u00e1n y Catamarca.<\/p>\n<p>Es pertinente llegar al Parque Provincial Potrero de Yala, en Jujuy, previo al ingreso a la Quebrada de Humahuaca, tan contrastante.<\/p>\n<p>El sitio cuenta con cinco lagunas, \u00e1rboles nativos, alisos, molles, saucos, pinos del cerro, nogales, cact\u00e1ceos y tambi\u00e9n plantas ex\u00f3ticas como cipreses y pinos se ven entrelazados en el verde perpetuo de helechos y plantas que trepan con sus flores.<\/p>\n<p>Vale la pena cada tramo del camino a s\u00f3lo 22 km de San Salvador, por la Ruta 9 primero, la 4 despu\u00e9s, acceder\u00e1 al parque con sus curvas y contracurvas siempre en ascenso, penumbra y un silencio exclusivamente roto por el canto de las aves. Bajarse del coche y respirar profundamente, como inspeccionar las plantas, una aventura.<\/p>\n<p>En el sitio hay estaci\u00f3n de guardaparques y es posible el acampe cuidando las restricciones del lugar. Hay que recordar que las Yungas son habitadas desde hace al menos 8 mil a\u00f1os, aunque en la actualidad se busca protegerla porque el siglo XX no le fue amigable.<\/p>\n<p>Cabe decir que la regi\u00f3n de Yunga tiene 700 km de longitud norte-sur y menos de 50 km de ancho, ocupan casi 4 millones de hect\u00e1reas y se desarrollan entre los 400 y los 3.000 metros sobre el nivel del mar.<\/p>\n<p>Representan el 2% del territorio nacional y, junto con la Selva Misionera, constituyen los ambientes de mayor riqueza de especies. Tambi\u00e9n es posible llegar al Parque Calilegua a 106 km y seguir en verde.<\/p>\n<p><strong>Parque Nacional Talampaya<\/strong><\/p>\n<p>Ubicado en el centro oeste de La Rioja, casi en el l\u00edmite con la provincia de San Juan, el espacio protegido de 215 mil hect\u00e1reas se presenta como lo que es: una verdadera maravilla natural que, vaya desperdicio, permaneci\u00f3 olvidada hasta finales de los 70, cuando fue \u00abredescubierta\u00bb por algunos investigadores de ojo atento.<\/p>\n<p>Desde 1997 es Parque Nacional (as\u00ed se lo design\u00f3 con el objetivo de proteger los yacimientos arqueol\u00f3gicos y paleontol\u00f3gicos que le brotan), y a partir de 2000, Patrimonio de la Humanidad.<\/p>\n<p>A pesar de los laureles, en el r\u00e1nking sigue lejos de los destinos m\u00e1s visitados del pa\u00eds. Tanto mejor para el viajero, quien encuentra en la ausencia de amontonamientos y colas, atm\u00f3sfera de deleite.<\/p>\n<p>El marco es de quebradas encendidas y silencios. Tierra de nadie. As\u00ed incluso en la entrada principal, que pocos kil\u00f3metros allende cuenta con un centro de servicios (restaurante, ba\u00f1os, duchas, informaci\u00f3n tur\u00edstica, peque\u00f1o camping agreste), y un sendero de 200 metros de extensi\u00f3n que convida con las esculturas de los primeros inquilinos de la zona. S\u00ed, los famosos dinosaurios, hechos a escala real, homenaje a su legado inagotable.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s, es todo Talampaya. Para ingresar a recorrerlo hay varias alternativas (es obligatoria la compa\u00f1\u00eda de un gu\u00eda provisto por el Parque), en excursiones organizadas por diferentes prestadores. Las modalidades son cuatro: en bus, en 4&#215;4 tipo cami\u00f3n, en bicicleta o a pie (los autos particulares deben quedar en el estacionamiento).<\/p>\n<p>Salvo en el caso de la caminata (que lleva a la Quebrada Don Eduardo), la aventura se desarrolla en torno al mismo paseo, de unas 2 horas y media de duraci\u00f3n.<\/p>\n<p>El que protagoniza un ca\u00f1ad\u00f3n nacido en el tri\u00e1sico hace unos 250 millones de a\u00f1os, cuando Pangea comenz\u00f3 a dividirse en continentes. El fen\u00f3meno deja colosal muro a un lado y al otro, y sensaciones de microbio de cara a semejante portento.<\/p>\n<p>La experiencia va mechada de cactus, algarrobos, molles, chilcas, tabaquillos y jarillas. Tambi\u00e9n de alg\u00fan guanaco curioso, un zorro de monte, una tortuga. Y el c\u00f3ndor, claro, ya nombrado y envidiado.<\/p>\n<p>Las postas o paradas se van diseminando a lo largo del camino. Primero aparece \u00abPetroglifos\u00bb, que sirve para descubrir la herencia pict\u00f3rica de los diaguitas, y aprender sobre movimientos teut\u00f3nicos, restos f\u00f3siles y energ\u00eda de la creaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En segundo t\u00e9rmino surge el \u00abJard\u00edn Bot\u00e1nico\u00bb, que expone la citada riqueza de flora, y permite una vez m\u00e1s contemplar de cerca lo rojizo y enigm\u00e1tico de los paredones.<\/p>\n<p>Luego, las rocas juegan con la imaginaci\u00f3n y muestran figuras bautizadas en funci\u00f3n a su silueta. Est\u00e1 la Catedral, los Reyes Magos, el Cura\u2026 pero fundamentalmente el Monje, una torre natural que se perfila majestuosa en espacio abierto, la arenisca domin\u00e1ndole el suelo, la serran\u00eda colorada el horizonte.<\/p>\n<p>Es el final del Ca\u00f1ad\u00f3n Talampaya, y la invitaci\u00f3n para seguir hacia los Cajones de Shimpa (distantes a 6 kil\u00f3metros de all\u00ed). Estos \u00faltimos se caracterizan por lo estrecho de su pasillo, de menos de 6 metros de ancho, entre muros de 80 metros de altura \u00bfEfecto claustrofobia? Para nada. M\u00e1s bien de alucinaciones gratas viene la cosa.<\/p>\n<p>Otra opci\u00f3n bastante menos popular, aunque igual o m\u00e1s generosa, es ingresar al parque por el Ca\u00f1\u00f3n del Arco Iris (unos 20 kil\u00f3metros al sur de la entrada principal).<\/p>\n<p>El mismo comunica a la espectacular Ciudad Perdida, delirio de callejones, coloridas formaciones y panor\u00e1micas que parecieran ajenas al planeta tierra.<\/p>\n<p>No en vano llaman \u00abValle de La Luna\u00bb a un sector del vecino Parque Provincial Ischigualasto (en San Juan), que comparte beldades con el Talampaya.<\/p>\n<p>Pero eso mejor contarlo en el pr\u00f3ximo cap\u00edtulo. Ya han sido demasiadas emociones para un solo d\u00eda.<\/p>\n<h6>Fuente: Los Andes<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para viajeros curiosos los Esteos del Iber\u00e1; Payunia; Bosque petrificado, Laguna Blanca, Yungas y Talampaya.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":72097,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[87],"tags":[21],"class_list":["post-72096","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-turismo","tag-argentina"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/72096","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=72096"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/72096\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/media\/72097"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=72096"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=72096"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=72096"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}