{"id":77528,"date":"2018-06-05T19:50:37","date_gmt":"2018-06-05T22:50:37","guid":{"rendered":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/?p=77528"},"modified":"2018-06-05T19:50:37","modified_gmt":"2018-06-05T22:50:37","slug":"77528-2","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/77528-2\/","title":{"rendered":"Nosotras"},"content":{"rendered":"<p>Salimos caminando por Callao mientras las columnas segu\u00edan llegando a la Plaza del Congreso, \u00e9ramos miles que segu\u00edamos agitando, cantando, riendo, todav\u00eda mojadas por la lluvia y por las l\u00e1grimas de la emoci\u00f3n de haber ocupado la calle otra vez. El tr\u00e1nsito estaba liberado pero lo cortamos igual por la prepotencia de la multitud feminista que tiene al principio de junio una fecha que es historia porque una vez, hace tres a\u00f1os, desbordamos las calles con el dolor y la indignaci\u00f3n frente al asesinato cotidiano de mujeres y travestis, las que llevamos en el cuerpo las heridas de la violencia machista. Y desde entonces, cambiamos el mundo en el que vivimos, lo cambiamos aunque los femicidios se sigan contando cada 30 horas, aunque la reacci\u00f3n del patriarcado nos sigue tratando con crueldad. Lo cambiamos porque no nos callamos m\u00e1s y porque cuando una mujer habla y denuncia podemos decirle \u201cyo te creo, hermana\u201d. Porque en la calle, entra nosotras, hay miradas c\u00f3mplices cuando nos sentimos amenazadas y entonces la amenaza no se realiza, la conjuramos. Este a\u00f1o, la marcha NiUnaMenos, esa consigna que es contrase\u00f1a contra la violencia machista ac\u00e1 y en el mundo, que se enunci\u00f3 este 8 de marzo en tierra de revoluci\u00f3n zapatista, que se dice en italiano y en portugu\u00e9s y las muchas lenguas que hablamos en nuestra regi\u00f3n latinoamericana, que se entiende en ingl\u00e9s y tambi\u00e9n se reconoce en las lejanas monta\u00f1as del Kurdist\u00e1n; este a\u00f1o la marcha Ni Una Menos estuvo te\u00f1ida de verde. Verde porque entendemos que emanciparnos de la violencia machista y reclamar por el aborto legal es una misma cosa, porque poner el cuerpo en la calle hace la diferencia y esa experiencia de estar juntas, ese poder que se despliega cuando nos hacemos visibles, cuando decimos que \u201cluchar con la compa\u00f1era le gusta a usted\u201d y nos conjuramos para anunciar que \u201cel patriarcado se va a caer\u201d, es recuperar autonom\u00eda para tomar las decisiones que queremos sobre nuestras vidas, para decidir cu\u00e1ndo, con qui\u00e9n, si es hora de ser madres o si no va a ser nunca. Porque no queremos m\u00e1s que el goce de la sexualidad, su experimentaci\u00f3n, est\u00e9 atado al sistema de culpa y castigo que se impone cada vez que nos dicen que tenemos que \u201chacernos cargo\u201d porque buscamos el placer o el amor; la potencia que pueden desplegar nuestros cuerpos. Este a\u00f1o, la demanda por el aborto legal estuvo en el centro, pero no es la \u00fanica, est\u00e1 atada a todas nuestras demandas: porque cuando decimos \u201cdesendeudadas nos queremos\u201d tambi\u00e9n hablamos del precio de los medicamentos que se necesitan para abortar y a la vez demandamos que no podemos m\u00e1s de hacer cuentas todo el d\u00eda porque el endeudamiento p\u00fablico se traduce en obediencia en la intimidad de nuestras vidas y somos las mujeres las que, principalmente, hacemos malabares en la econom\u00eda familiar para asegurar la supervivencia de las familias, de las comunidades. La demanda del aborto legal tambi\u00e9n est\u00e1 atada a los modos en que queremos hacer familia, no por imposici\u00f3n sino por deseo. \u00bfY c\u00f3mo queremos hacer familia? \u00bfC\u00f3mo queremos hacer comunidades donde las tareas de cuidado no sean angustias personales, cada madre con su angustia, con el no llegar nunca a todo lo que tenemos que hacer? Ese deseo de comunidad tambi\u00e9n est\u00e1 en el centro de nuestras demandas. Tenemos que inventar otros modos de amar y de cuidarnos, no queremos m\u00e1s el sacrificio, queremos otras vidas posibles y en la calle, juntas, atisbamos de qu\u00e9 se trata eso de compartir el peso cotidiano con otras que con s\u00f3lo mirarnos nos entendemos. Caminando entre el tr\u00e1nsito, ri\u00e9ndonos, llorando de emoci\u00f3n, envueltas en el verde del aborto legal y en el magenta que se impuso como color de la demanda de NiUnaMenos para amparar el duelo por las que ya no est\u00e1n, asesinadas por la violencia patriarcal, y el entusiasmo y el poder de saber que podemos ser v\u00edctimas pero no somos solamente v\u00edctimas, nos envalentonamos y cantamos tambi\u00e9n lo que no es pol\u00edticamente correcto, decimos que queremos gozar de nuestros cuerpos, que nos gusta \u201cser putas, travestis y lesbianas\u201d porque desde esas identidades disidentes plantamos rebeld\u00eda frente a lo que se espera de nosotras por mujeres, por querer ser mujeres. No m\u00e1s sumisas, ni calladas, ni depiladas si no queremos, ni flacas a fuerza de restricci\u00f3n y deseo de los otros. Somos las que somos, gordas, viejas, negras, indias, travestis, locas, amas de casa, jubiladas, j\u00f3venes, muy j\u00f3venes, somos las ni\u00f1as que nos miran y a las que hacemos hijas de nuestras rebeld\u00edas porque somos a la vez hijas y nietas de las rebeld\u00edas que nos preceden, de las brujas que no pudieron quemar, de las militantes de los \u201870 que ya hab\u00edan empezado a inventar sistemas de cuidados colectivos para sus hijos e hijas por pura necesidad pero con la solidaridad necesaria para llevar adelante los ideales y la vida cotidiana, el amor y el deseo de cambiarlo todo.<\/p>\n<p>Verde o magenta, lo que se vio ayer fue la fuerza arrasadora de la marea feminista en la que sentimos narradas, las unas en las trayectorias vitales de las otras, amparadas en los abrazos y en los gritos y en el sonido de los tambores que nos llevamos despu\u00e9s a nuestras casas, a nuestras camas y cocinas, a las escuelas donde trabajamos o llevamos a nuestros hijos e hijas, a los distintos trabajos que hacemos, a los sindicatos y a los clubes. Nos la llevamos como gema, como recordatorio de lo que podemos hacer juntas: poner en valor nuestras voces, entender los conflictos sociales tambi\u00e9n desde una clave feminista, saber que necesitamos hacer temblar la tierra y que ya est\u00e1 temblando porque nunca m\u00e1s vamos a volver al silencio ni a la clandestinidad del aborto ni a la clandestinidad de nuestros placeres. Nosotras nos decimos en voz alta, lindas, libres y locas; aun gordas, aun despreciadas por el deseo patriarcal, aun denostadas por los poderes hegem\u00f3nicos, por los que nos llaman feminazis o de cualquier otro modo que no nos tiene en cuenta en nuestra complejidad y en nuestros deseos. Nosotras, ese nosotras amplio, diverso, disidente, alborotado, enojado tambi\u00e9n y profundamente solidario frente al dolor. Inventamos palabras para decirlo, inventamos hablar de acuerpamiento colectivo y mundial; porque ponemos el cuerpo para cambiarlo todo y porque al poner el cuerpo le hacemos lugar a los cuerpos que sufren, a los que sobrevivieron, a los que buscan lugar en el mundo que tantas veces se estrecha y nos expulsa. Nosotras estamos inventando otra historia, somos protagonistas de la historia y aun cuando veamos futuro en las ni\u00f1as y adolescentes sabemos que para ellas estamos ampliando este presente en el que decir \u201cnosotras\u201d tiene sentido, un sentido profundamente revolucionario, un sentido que empuja el deseo de ser otras, con otros y con otres; aun cuando la tierra tiemble bajo nuestros pies porque todav\u00eda no sabemos c\u00f3mo es ser otras, lo estamos haciendo mientras caminamos, mientras llenamos las calles y las te\u00f1imos de verde, mientras decimos \u00a1Ni Una Menos! \u00a1Vivas y Libres nos queremos!<\/p>\n<p>Por\u00a0Marta Dillon<\/p>\n<h6>Fuente: P\u00e1gina 12<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Salimos caminando por Callao mientras las columnas segu\u00edan llegando a la Plaza del Congreso, \u00e9ramos miles que segu\u00edamos agitando, cantando, riendo, todav\u00eda mojadas por la lluvia y por las l\u00e1grimas de la emoci\u00f3n de haber ocupado la calle otra vez.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":77529,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[21],"class_list":["post-77528","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opiniones","tag-argentina"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77528","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=77528"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77528\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/media\/77529"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=77528"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=77528"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=77528"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}