{"id":80221,"date":"2018-08-10T06:30:40","date_gmt":"2018-08-10T09:30:40","guid":{"rendered":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/?p=80221"},"modified":"2018-08-08T17:56:42","modified_gmt":"2018-08-08T20:56:42","slug":"80221-2","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/80221-2\/","title":{"rendered":"Con un horno a le\u00f1a, el progreso llega a un lugar ignoto de Salta, Chiyayoc"},"content":{"rendered":"<p>La Fundaci\u00f3n Solar INTI provey\u00f3 de 15 unidades a una comunidad en Iruya.Los equipos son costeados por las familias con la colaboraci\u00f3n de padrinos.<\/p>\n<p>Solo una potencia volitiva arrolladora impele a llegar hasta Chiyayoc. Se toma por la ruta nacional 34 hasta Los Lapachos. Ya en Jujuy se sigue por la ruta nacional 9. Pasando Humahuaca se llega hasta Iturbe y se contin\u00faa por una ruta provincial hasta antes de la cuesta a Iruya. All\u00ed se realiza un desv\u00edo hacia la izquierda y se agarrar\u00e1n unos 40 kil\u00f3metros por una huella de camino. Esta senda regular parece auspiciosa e ilusiona con que se haya escapado de la vor\u00e1gine noticiosa una ampliaci\u00f3n que deje a unos pasos del pueblo de Chiyayoc. Pero no. La panor\u00e1mica al dejar el seguro recinto de una cabina de 4&#215;4 ofrece la cornisa. Una senda irregular, de caprichoso empinamiento o vertiginoso descenso, entre los 3.300 y los 4.500 msnm.<\/p>\n<p>Perdido, remoto, aislado. Expresado en 18 familias, un alumnado primario de 7 estudiantes, un padr\u00f3n electoral de 67 personas (en 2015). As\u00ed es Chiyayoc.<\/p>\n<p>Para llegar al caser\u00edo se deben transitar 18 kil\u00f3metros a pie. El martes 24 de julio, por la faja horizontal estrecha que corre al borde de un precipicio, iban 15 chiyayoque\u00f1os con hornos l\u00ednea Georgia de la Fundaci\u00f3n Solar INTI sobre la espalda. Ellos cubren la distancia en dos horas y media, que se pueden extender otra m\u00e1s. En fila india, dos burros los acompa\u00f1aban con cargas que no deb\u00edan superar los 60 kilos.<\/p>\n<p>\u00abAc\u00e1 el que pesa m\u00e1s de 60 kilos no puede vivir m\u00e1s en Chiyayoc\u00bb, bromea (?) Santos Tolaba (58). \u00abPor eso no hay viejos ni gordos en Chiyayoc. El que ya no se sostiene en dos piernas debe irse con los hijos, o los nietos\u00bb, contin\u00faa. \u00c9l tiene cinco hijos, de entre 30 y 25 a\u00f1os, y seis nietos. Uno en el pueblo, otros en Iruya, otros en Salta. Santos oficia de baqueano cuando requieren sus servicios. Ya sus abuelos y sus padres pastoreaban chivos y cabras, como \u00e9l, que tambi\u00e9n vende y consume papa verde, papa andina y oca, aunque su sue\u00f1o es instalar un hostal en su pueblo. El trayecto a su lado se vuelve ameno. Cordial, \u00e9l distrae el pensamiento de la peligrosidad de la cornisa. La cornisa est\u00e1 para eso: para recordarle al hombre que la vida puede parecer muchas cosas, pero que no es otra que poner un pie y despu\u00e9s el otro para avanzar. Santos est\u00e1 feliz porque lleg\u00f3 la tecnolog\u00eda a Chiyayoc. En este pueblo de Iruya la le\u00f1a gruesa es un tesoro y la \u00abchampita\u00bb, por virtud de Solar INTI, se aquilatar\u00e1 de otra manera, cuando arda y dure, cuando vuelva posible hornear por horas y mantener la temperatura \u00f3ptima de combusti\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Se termina la b\u00fasqueda incesante de le\u00f1a por la precordillera\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Los hornos de Solar INTI arden con \u201cchampita\u201d y papel durante horas.<\/p>\n<p>A las 20, 32 chiyayoque\u00f1os est\u00e1n en torno de tres hornos a le\u00f1a de los que lograron traer. Bromean porque dos quedaron por el camino a causa del agotamiento de los transportistas. \u00bfQui\u00e9n los robar\u00eda en la monta\u00f1a?<\/p>\n<p>La escuela 4345 es el n\u00facleo de la comunidad. El \u00fanico lugar del pueblo que goza de energ\u00eda el\u00e9ctrica, algo tenue, provista por paneles solares que se alimentan de d\u00eda.<\/p>\n<p>El esquema de trabajo de Solar INTI se caracteriza por concatenar valores como la solidaridad, la reciprocidad, la confianza mutua y el sentimiento de pertenencia. Pierre-Yves Herrouet lleva un kit y herramientas al lugar en que se los convoque y cada familia construye su cocina. Al d\u00eda siguiente los participantes del taller cocinan en el aparato que han ensamblado para evacuar las dudas que les surgieran y compartir experiencias. Pero tiene un esquema ajustado en Chiyayoc, por ello los artefactos est\u00e1n listos para ser curados. Con un pa\u00f1uelo embebido en aceite comestible se unta la parte interna del horno por \u00fanica vez para que no quede negro.<\/p>\n<p>\u201cEsto es muy fuerte porque empodera a la comunidad, la hace sentirse capaz de hacer m\u00e1s cosas. Antes de que sea tecnol\u00f3gico, porque tiene todas las funcionalidades y es un modelo \u00fanico en la Argentina, este es un proyecto social porque si las vendi\u00e9ramos en un negocio del centro de la ciu dad no tendr\u00eda un alcance comunitario\u201d, se\u00f1ala Pierre-Yves.<\/p>\n<p>De esta manera, la familia hace un aporte econ\u00f3mico y otro de tiempo, pero pagan el 40% del valor total del producto. El resto lo financian solidariamente padrinos de Francia y de Argentina.<\/p>\n<p>\u201cAl apadrinar se permite a las familias carentes de recursos acceder a la cocina a un precio muy accesible. Pienso que tiene que costarles algo para que se suscite entre ellos la conversaci\u00f3n de si va a valer la pena o no hacer la inversi\u00f3n. Quiero sentir esa motivaci\u00f3n, esa energ\u00eda del emprendimiento, y no a la gente que te diga: \u2018S\u00ed, ponelo ac\u00e1 y despu\u00e9s la prendo\u2019\u201d, explica Pierre-Yves.<\/p>\n<p>De esta manera, no se trata tan solo de resolver problem\u00e1ticas sociales y ambientales de la comunidad, sino que se recupera la centralidad de la persona en la econom\u00eda.<\/p>\n<p>La cocina tiene una pizzera de chapa negra y muy resistente para hornear pizzas, tartas, carnes. Lleva una bandeja de acero inoxidable que se emplea para reposter\u00eda y panader\u00eda. Para mantener el agua caliente, se puede poner una pava sobre el horno. La cocina es econ\u00f3mica, transportable y se puede utilizar a diario.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, conserva el gusto de los platos cocidos con le\u00f1a, pero sin el efecto indeseado de la contaminaci\u00f3n por el humo. Las familias ahorran m\u00e1s del 80% de la le\u00f1a empleada para cocinar y, a la vez, al desprender poco humo se evita la emisi\u00f3n de una tonelada de di\u00f3xido de carbono (CO2) al a\u00f1o.<\/p>\n<p>Ya el hecho de no caminar horas en busca de le\u00f1a la vuelve atractiva.<\/p>\n<p><strong>Una mirada social<\/strong><\/p>\n<p>Pierre-Yves Herrouet (42) es ingeniero agr\u00f3nomo y trabaj\u00f3 varios a\u00f1os en Francia como consultor para la Comisi\u00f3n Europea. Un d\u00eda emprendi\u00f3 un viaje inici\u00e1tico. As\u00ed vivi\u00f3 varios a\u00f1os del trueque de servicios y estuvo en 25 pa\u00edses tratando de sobrevivir, aunque \u201cen algunos me ha ido mal y en otros mejor\u201d. Dice que aprendi\u00f3 muchos oficios ante la necesidad de generar ingresos. Lleg\u00f3 en 2004 a Salta, a trav\u00e9s del Paso de Jama. Aqu\u00ed conoci\u00f3 a Josefina Ferrato (33), se cas\u00f3 y tuvo dos hijas con ella: Dulce-Lua (10) y Lily-Bianca (3). Su vocaci\u00f3n expedicionaria no lo abandon\u00f3 con la calma familiar, sino que lo llev\u00f3 a recorrer parajes sin rutas por el Noroeste argentino. Entonces se top\u00f3 con una realidad de desigualdad y ausencia de oportunidades reales de desarrollo que lo llev\u00f3 a reaccionar. \u201cVe\u00eda a las mam\u00e1s cocinando con le\u00f1a en el piso y a los chicos alrededor de ellas. Tambi\u00e9n a la gente mayor que transportaba le\u00f1a en sus espaldas&#8230; Cuando pienso en mis\u00a0abuelos me parece una locura que la gente siga transportando le\u00f1a y arruin\u00e1ndose de esta manera la salud. Y los chicos sentados en el piso que -despu\u00e9s investigu\u00e9- en cada comida se tragan el humo equivalente a fumar 40 cigarrillos\u201d, describi\u00f3. A este panorama se suma la especulaci\u00f3n comercial. La gente de Chiyayoc recarga una garrafa de tres kilos en Iruya y llega arriba a $700.<\/p>\n<p><strong>El an\u00e1lisis<\/strong><\/p>\n<p>Cornelio Herrera (42) es concejal de Iruya. Naci\u00f3 en San Juan, una comunidad cercana a Chiyayoc, a\u00fan m\u00e1s dispersa que esta y donde actualmente viven 12 familias. Su pap\u00e1 era de Chiyayoc y Cornelio, como representante del pueblo colla a nivel nacional, conoce al dedillo las 18 comunidades en el municipio de Iruya. Mientras que aguarda con los dem\u00e1s que se cuezan el asado de cabrito y los papines andinos, relata que en aquellas latitudes hay m\u00e1s que necesidades derechos incumplidos del Estado provincial y nacional. \u201cM\u00e1s que nada faltan los servicios b\u00e1sicos, la escuela, el camino, la energ\u00eda el\u00e9ctrica. Seguimos usando la vela y el mechero y para un joven querer estudiar con eso es dificultoso, incluso la misma distancia que hay de aqu\u00ed adonde llegan los veh\u00edculos. Las familias no tienen paneles solares\u201d, enumera, impotente.<\/p>\n<p>Las familias chiyayoque\u00f1as emigran a los centros urbanos donde est\u00e1n disponibles las fuentes de trabajo. Abandonan la producci\u00f3n org\u00e1nica de papa, oca, ma\u00edz, haba, arveja y carne de oveja, cordero y cabra, porque los peque\u00f1os productores no ven ganancia, sobre todo por las enormes distancias que deben cubrir hasta los destinos de compra. \u201cEl potencial de agricultura y ganader\u00eda es grand\u00edsimo aqu\u00ed. Hay gente con 20 mil hect\u00e1reas, montes enteros de 7.000 ha o San Pedro como 25 mil ha o Santiago con 120 mil ha, pero necesitamos que llegue un camino a Chiyayoc, San Juan, Rodeo del Valle Delgado, Matansilla del Valle Delgado. Para llegar al mercado de Salta tenemos 420 km\u201d, se desahoga. El camino es la esperanza, aun m\u00e1s porque en los \u00faltimos a\u00f1os vieron desaparecer varias comunidades como Abra de Araguy\u00f3 y Casa Grande. \u201cNo hay un plan de vivienda, de agua potable ni de paneles solares. Las familias j\u00f3venes deciden con todo derecho emigrar y dejar sus tierras, a pesar de que son propietarios con t\u00edtulo comunitario\u201d, advierte Cornelio.<\/p>\n<p>La desmemoria en Chiyayoc no es un terreno de paso, sino una condici\u00f3n permanente. \u201cAc\u00e1 no se tiene registrado desde cu\u00e1ndo estamos ni de d\u00f3nde descendemos. Te\u00f3ricamente desde siempre estuvimos aqu\u00ed&#8230; Yo mismo lo he dejado para ir a hacer la secundaria a Salta Capital y la universidad a Corrientes. Volvemos por sentimiento, pero volver aqu\u00ed y no tener los servicios b\u00e1sicos es dificultoso\u201d, se\u00f1ala Cornelio. Agrega que \u201cChiyayoc\u201d es un vocablo del \u201cquechua aimara que designaba alg\u00fan yuyo de la comunidad\u201d.<\/p>\n<p>Asunci\u00f3n Ramos (48), que cr\u00eda una nieta en el pueblo que abandonaron varios de sus siete hijos, invita a la mesa, que ya est\u00e1 servida. Hizo la primaria en Chiyayoc, en el segundo predio de adobe que se derrumb\u00f3 -como el primero- antes de que emplazaran el tercero: la actual escuela. \u201cYa no queda nada aqu\u00ed. No hay trabajo ni de donde agarrar un centavo. Por lo menos yo tengo dos hermanos en Mendoza y mis hijos van a trabajar en las cosechas all\u00e1. Una ya no volvi\u00f3\u201d, relata. A\u00f1ade que antes de comprar la cocina de Solar INTI cocinaba a le\u00f1a y a cielo abierto. \u201cQuiero hacerme un asadito con la cocina, pero estoy viendo que se puede hacer de todo\u201d, se contenta. Ella es due\u00f1a de un ganado de 60 chivas. Tambi\u00e9n cultiva papa, ma\u00edz, oca, papa lisa, haba, arveja. \u201cAqu\u00ed madura de todo, sembrando. Lo \u00fanico que no da es el morr\u00f3n y el tomate, a no ser en invernadero. Hemos hecho la prueba, pero como ac\u00e1 corre mucho el viento se cort\u00f3 todo el pl\u00e1stico y ya no compr\u00e9 m\u00e1s\u201d, cuenta. Su felicidad es plena porque uno de sus hijos subi\u00f3 desde Iruya para ayudarla un tiempo.<\/p>\n<p>\u201cPor ah\u00ed quiero salir, pero no hay nadie que quiera la casa. Si mi hijo no me acompa\u00f1a no puedo salir ni a hacer mis diligencias\u201d, lamenta. El 8 de mayo, fiesta de la Virgen de Luj\u00e1n, patrona del pueblo, y los carnavales convocan a lso hijos pr\u00f3digos. \u201cSe pone animado el pueblo y vienen los que se fueron de Chiyayoc, pero no muchos, pocos van viniendo ya\u201d, dice, suave.<\/p>\n<p>En la mesa, la papa andina ba\u00f1ada en picante de aj\u00ed neutraliza el cansancio en los cerros y espanta las historias de crecidas de r\u00edos, incomunicaci\u00f3n y despe\u00f1amientos.<\/p>\n<p>Al terminar la cena, el salte\u00f1o Eric Ram\u00f3n Moreira (37), quien a la inversa de Pierre est\u00e1 casado con una francesa y vive en Europa, propone ense\u00f1ar a bailar el peric\u00f3n a los chiyayoque\u00f1os. \u201cEl 25 de Mayo de 2019 yo no voy a estar, pero en el acto la pueden bailar\u201d, dice Eric, profesor de Folclore. El maestro del pueblo, el concejal y todos los presentes no dudan en sumarse a la danza. En Chiyayoc se pelea por la sobrevivencia, pero con el norte de que nada est\u00e1 perdido si se alimenta la voluntad de aprender del otro.<\/p>\n<h6>Fuente: El Tribuno<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Fundaci\u00f3n Solar INTI provey\u00f3 de 15 unidades a una comunidad en Iruya.Los equipos son costeados por las familias con la colaboraci\u00f3n de padrinos.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":80222,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[9],"class_list":["post-80221","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-informe-municipal","tag-salta"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80221","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=80221"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80221\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/media\/80222"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=80221"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=80221"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=80221"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}