{"id":85550,"date":"2019-01-04T07:44:40","date_gmt":"2019-01-04T10:44:40","guid":{"rendered":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/?p=85550"},"modified":"2019-01-04T07:44:40","modified_gmt":"2019-01-04T10:44:40","slug":"la-derecha-y-las-nuevas-creencias","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/la-derecha-y-las-nuevas-creencias\/","title":{"rendered":"La derecha y las nuevas creencias"},"content":{"rendered":"<p>El macrismo, sus frases y sus gestos, de tanto repetirse, van vaciando su capacidad para sorprendernos pero no para ir generando un clima de \u00e9poca que entremezcla el revival de los 90 y la novedad de una nueva derecha cool, na\u00eff, revanchista y represiva. Pareciera que estos cuatro rasgos son contradictorios entre s\u00ed, que si se tratase de una \u201cnueva derecha\u201d cool y na\u00eff el revanchismo y la represi\u00f3n no le cabr\u00edan y, sin embargo, esos rasgos pueden convivir sin grandes problemas atendiendo, como lo hace obsesivamente el macrismo, a lo que los focus group le van informando respecto del humor, la sensibilidad, las prioridades y otras cosas de la ciudadan\u00eda que, bajo esa l\u00f3gica, es reducida a ser una muestra estad\u00edstica operada por publicistas, encuestadores y psic\u00f3logos que tienden a focalizar en las respuestas afectivas y viscerales. Su consultor estrella, Dur\u00e1n Barba, interpreta los resultados de esas \u201cinvestigaciones de mercado ciudadano\u201d y las convierte en estrategia gubernamental. De este modo, el macrismo, cuya ideolog\u00eda constituye un pastiche de emprendedorismo, exaltaci\u00f3n de la meritocracia y vulgata antipopulista todo salpicado de neoliberalismo expl\u00edcito y muy escasa complejidad argumentativa, construye un tipo de interpelaci\u00f3n que puede pasar de un apoyo al tratamiento parlamentario de la despenalizaci\u00f3n del aborto (incluyendo a algunos de sus legisladores como integrantes de la reivindicaci\u00f3n feminista) a la elaboraci\u00f3n de un nuevo protocolo para las fuerzas de seguridad que incluye disparar por la espalda y habilitar, bajo el eufemismo de la lucha contra la delincuencia, el fusilamiento discrecional. Al mismo tiempo que se esfuerza por ofrecer la imagen de la diversidad cultural y de g\u00e9nero, militariza la protesta social y criminaliza la pobreza como lo viene haciendo desde que gobierna la Ciudad de Buenos Aires. Si la econom\u00eda lejos de rendirle frutos lo pone contra la pared enturbiando sus posibilidades electorales para el 2019, la estrategia ser\u00e1 ir por el andarivel del orden y la seguridad bajo la influencia de la onda expansiva de Bolsonaro y el neofascismo capilar que habita el tejido de la sociedad. Su lado cool y na\u00eff mutar\u00e1 r\u00e1pidamente hacia la mano dura (que en un juego imp\u00fadico denominan \u201cmano justa\u201d) ofreci\u00e9ndose como el garante de los vecinos decentes y trabajadores ante el desorden y el peligro que provienen de esa masa amorfa y negra lista para apropiarse de lo ajeno.<\/p>\n<p>De este modo, la f\u00e1brica de subjetividad propia del neoliberalismo va adaptando sus engranajes de acuerdo a lo que el mercado social y pol\u00edtico vaya exigiendo. Claro que para que funcione la estrategia propagand\u00edstica de la derecha macrista, para que los dise\u00f1os al uso de Dur\u00e1n Barba alcancen sus objetivos, es decisiva la complicidad de los grandes medios de comunicaci\u00f3n, verdaderas usinas productoras de subjetivaci\u00f3n. Sin periodistas, parafraseando al vien\u00e9s Karl Kraus, el mal y la degradaci\u00f3n de la vida social no ser\u00edan transformados en im\u00e1genes y palabras que, de a miles y miles, bombardean la cotidianidad \u201cpesadillezca\u201d de una ciudadan\u00eda en estado de p\u00e1nico.<\/p>\n<p>A la derecha ya no hay que ir a buscarla exclusivamente a las zonas dominadas por la moralina o la represi\u00f3n de los instintos sexuales, ella ya no mora en las habitaciones oscuras de esas casas semiderruidas que apenas si son testigos de otra \u00e9poca en la que la voz del Gran Inquisidor imperaba sobre la cotidianidad de los hombres record\u00e1ndoles los horribles fuegos del infierno. A la derecha, a la que ejerce el poder econ\u00f3mico y pol\u00edtico, no a los restos ret\u00f3ricos de personajes antediluvianos, no le interesa la cuesti\u00f3n moral ni la defensa de las venerables tradiciones; lo que le importa, aqu\u00ed y ahora, es captar adecuadamente los reflejos espont\u00e1neos de la gente, hacerse cargo de sus secretos m\u00e1s \u00edntimos, apropiarse de sus prejuicios y de sus exigencias no siempre expresadas pero intactas en sus deseos. Si no entendemos este giro hist\u00f3rico, no podremos descifrar el eclecticismo que caracteriza a la derecha contempor\u00e1nea, un eclecticismo que le permite pasar de posiciones que remiten a su genealog\u00eda m\u00e1s reaccionaria y represiva, cuando sus acciones se correspond\u00edan con su concepci\u00f3n del mundo, pero que tambi\u00e9n le ofrece la posibilidad de apropiarse de s\u00edmbolos, banderas, lenguaje y tradiciones otrora progresistas (multiculturalismo, pol\u00edticas de g\u00e9nero, onege\u00edsmo y defensa de la libertad de expresi\u00f3n son algunas de las m\u00e1scaras que utiliza sin rubor la derecha buscando, siempre, interpelar aquello que en cada momento conforma la sensibilidad de \u00e9poca y que atraviesa a la multitud de ciudadanos-consumidores). M\u00e1s all\u00e1 de si es nueva o vieja, a la derecha le interesa sostener su poder y expandirlo hasta el punto de ya no tener que litigar con sus adversarios porque ha sido capaz, eso espera, de reducirlos a la insignificancia o ha podido absorberlos cuando le result\u00f3 necesario. Dictatorial o democr\u00e1tica seg\u00fan las \u00e9pocas y las circunstancias, prefiere hoy apropiarse de la rep\u00fablica y de sus instituciones sin tener que apelar a la fuerza de las armas como en el pasado, sin por eso volverse democr\u00e1tica.<\/p>\n<p>Dentro de los anacronismos de la \u00e9poca por la que transitamos est\u00e1, sin dudas, la presencia en la sociedad estadounidense (y que reaparece con fuerza en la espectacular participaci\u00f3n de las iglesias evang\u00e9licas y pentecostales en posibilitar el triunfo de la extrema derecha brasile\u00f1a y que ha jugado un papel significativo tambi\u00e9n en la ola que llev\u00f3 a Donald Trump a la presidencia de Estados unidos) de los discursos y las pr\u00e1cticas de las m\u00e1s variadas iglesias que siguen infectando el imaginario de vastos sectores de la poblaci\u00f3n y que, incluso, alcanzan con intensidad la ret\u00f3rica del poder. En la administraci\u00f3n republicana del inefable George W. Bush se asociaron elementos absolutamente descarnados y pragm\u00e1ticos con portadores de un neopuritanismo que hundi\u00f3 sus ra\u00edces en las m\u00e1s venerables tradiciones del protestantismo conservador y en el misionerismo del alma estadounidense que se crey\u00f3 elegida por Dios para conducir a la grey humana esgrimiendo la espada de la venganza contra los \u201chijos del demonio\u201d. Tal vez como ninguna otra sociedad del mundo contempor\u00e1neo, la norteamericana sea expresi\u00f3n de alquimias sorprendentes en las que la m\u00e1s brutal fuerza modernizadora y secular impulsada por los v\u00e9rtigos del mercado se entrelaza con dispositivos que reclaman un regreso a los \u201cbuenos y sanos\u201d tiempos en los que el esp\u00edritu religioso articulaba vida y muerte de los seres humanos. No deber\u00edamos subestimar la potencia de ese maridaje que sigue despleg\u00e1ndose en el pa\u00eds en el que reina una mezcla de Walt Disney, consumo desenfrenado, apoteosis m\u00edstico-religiosa y megaloman\u00eda redencional que se asocia a la condici\u00f3n de pueblo elegido por un dios absolutamente estadounidense. Extra\u00f1a par\u00e1bola en la que la apelaci\u00f3n a valores tradicionales se entrama con mecanismos en los que se estimula a los consumidores para que rompan todas las barreras, para que se dejen llevar por el exceso y alcancen el para\u00edso del pa\u00eds de Jauja del Shopping Center. Entre nosotros, la \u201crevoluci\u00f3n de la alegr\u00eda\u201d y los globos de colores con los que le alcanz\u00f3 a Macri para darle por primera vez en la historia un triunfo electoral a la derecha, vinieron a ocultar una profunda restauraci\u00f3n conservadora que utiliz\u00f3, como no pod\u00eda ser de otro modo, los lenguajes de lo aspiracional, del emprendedorismo y de lo pol\u00edticamente correcto mientras despleg\u00f3 una estrategia de transformaci\u00f3n radical y regresiva de la vida social y econ\u00f3mica. Uno de los logros de la subjetivaci\u00f3n neoliberal ha sido el de haber multiplicado la l\u00f3gica de la competencia y del individualismo asoci\u00e1ndolos con la expansi\u00f3n de la libertad e interiorizando esos valores como arquet\u00edpicos de los deseos de la sociedad. La vida de derecha ha colonizado el sentido com\u00fan y se ha convertido en el eje de la representaci\u00f3n hegem\u00f3nica que los sujetos sujetados por el mercado acaban por definir como lo verdadero y justo. Esta nueva fenomenolog\u00eda de la vida cotidiana que se asocia, casi de un modo ontol\u00f3gico, con la derecha lo hace ofreciendo un discurso de lo posideol\u00f3gico y de lo antipol\u00edtico que vuelve un resto anacr\u00f3nico aquello que, a lo largo de gran parte de la modernidad, se fue configurando como una visi\u00f3n y una cultura de izquierda arraigada en la clase obrera y en amplios sectores medios, visi\u00f3n que hoy se ha ido empeque\u00f1eciendo como nunca antes. La profunda brecha social, ensanchada hasta dimensiones alucinantes por el capitalismo neoliberal, ha distanciado, cada vez m\u00e1s, a sujetos sociales que, hasta no hace mucho, pod\u00edan cruzarse y compartir valores y creencias. Con cierta desesperaci\u00f3n los que experimentan en carne propia la violencia sist\u00e9mica se refugian en lo poco que les queda: la fe. Mientras que las clases medias marchan aceleradamente hacia el vac\u00edo del shopping center. En el interior de esta dial\u00e9ctica se expresa la capacidad de la derecha por hegemonizar la cultura de la \u00e9poca. Comprenderla es comenzar a desactivarla. Mirarla con ojos antiguos o dogm\u00e1ticos es seguir dejando que avance en su colonizaci\u00f3n de las conciencias. No hay pol\u00edtica emancipadora sin disputar sentido com\u00fan y lenguaje.<\/p>\n<p>Por\u00a0Ricardo Forster<\/p>\n<h6>Fuente:P\u00e1gina 12<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El macrismo, sus frases y sus gestos, de tanto repetirse, van vaciando su capacidad para sorprendernos pero no para ir generando un clima de \u00e9poca que entremezcla el revival de los 90 y la novedad de una nueva derecha cool, na\u00eff, revanchista y represiva.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":85551,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[21],"class_list":["post-85550","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opiniones","tag-argentina"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/85550","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=85550"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/85550\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/media\/85551"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=85550"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=85550"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=85550"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}