{"id":86234,"date":"2019-01-28T07:01:49","date_gmt":"2019-01-28T10:01:49","guid":{"rendered":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/?p=86234"},"modified":"2019-01-28T07:01:49","modified_gmt":"2019-01-28T10:01:49","slug":"constitucion-nacional-y-trasnochamientos","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/constitucion-nacional-y-trasnochamientos\/","title":{"rendered":"Constituci\u00f3n Nacional y trasnochamientos"},"content":{"rendered":"<p>Hace justo una semana, el domingo 20, el diario La Naci\u00f3n editorializ\u00f3 acerca de lo que titul\u00f3: \u201cLa trasnochada idea de cambiar la Constituci\u00f3n\u201d, a menos de un cuarto de siglo de la reforma de 1994.<\/p>\n<p>Con su habitual dureza, acusaron a \u201cla ex presidenta Cristina Kirchner y La C\u00e1mpora\u201d de la pretensi\u00f3n de \u201cmodificar otra vez nuestra Constituci\u00f3n, con el prop\u00f3sito de dejar atr\u00e1s el principio de divisi\u00f3n de poderes y de limitar libertades esenciales. Un proyecto inviable que, por donde se lo mire, se da de bruces con nuestro sistema republicano\u201d. Para fortalecer su furia argumental, el editorial cita una desafortunada expresi\u00f3n que atribuye a la ex diputada Diana Conti, quien habr\u00eda postulado \u201creformar el Poder Judicial para que se \u2018subordine\u2019 a la voluntad popular\u201d. Idea que, de ser cierta, no comparte esta columna ni la inmensa mayor\u00eda del pensamiento pol\u00edtico nacional.<\/p>\n<p>De manera que la reflexi\u00f3n de fondo que estimula la nota de LN es acerca de una idea que esta columna impulsa desde hace a\u00f1os y es pr\u00e9dica constante de El Manifiesto Argentino, y a la que la ex presidenta y otros actores de la pol\u00edtica argentina han adherido: la necesidad y urgencia de, precisamente, cambiar la Constituci\u00f3n Nacional. No reformarla nom\u00e1s. Cambiarla por otra.<\/p>\n<p>Esta idea se encuentra ya en los discursos de agrupaciones y personalidades pol\u00edticas. Sea al tanteo o por oportunismo, o por fuertes y sanas convicciones, lo cierto es que el tema integra el bagaje de casi todas las expresiones que van a participar en las elecciones de octubre. Por eso corresponde precisarlo, para que a la trasnoche siga el alba. Y no s\u00f3lo para esclarecer al editorialista sino para ilustrar al Soberano. Veamos:<\/p>\n<p>1) La historia constitucional argentina contempor\u00e1nea es escandalosa. La Constituci\u00f3n de 1949 tuvo vigencia durante parte de la primera y toda la segunda presidencia de Juan Domingo Per\u00f3n, hasta que fue anulada mediante un instrumento violentamente inconstitucional al que llamaron \u201cbando revolucionario del 27 de abril de 1956\u201d. As\u00ed procedi\u00f3 la autodenominada Revoluci\u00f3n Libertadora, invocando \u201cpoderes revolucionarios\u201d y con las firmas del general Pedro Eugenio Aramburu, el almirante Isaac Rojas y sus ministros Ossorio Arana, Busso, Podest\u00e1 Costa, Hartung, Krause, Mart\u00ednez, Aliz\u00f3n Garc\u00eda, Blanco, Llamazares, Alsogaray, Bonnet, Migone, Mendiondo, Mercier, Dell\u2019Oro Maini, Ygart\u00faa y Landaburu. Pero lo verdaderamente escandaloso \u2013que el editorial de marras ni menciona\u2013 es que esa destrucci\u00f3n constitucional empez\u00f3 con los bombardeos a\u00e9reos a la Plaza de Mayo el 16 de junio de 1955, que causaron m\u00e1s de 300 muertos civiles.<\/p>\n<p>Ese sembrad\u00edo de odio inici\u00f3 el drama contempor\u00e1neo y no se blanque\u00f3 con restablecer la Constituci\u00f3n Argentina de 1853 con sus reformas de 1860, 1866 y 1898. Actos tan prepotentes s\u00f3lo conducen a lo inaceptable: validar que un golpe de estado militar derogara una Constituci\u00f3n e impusiera otra es, ahora como entonces, un esc\u00e1ndalo.<\/p>\n<p>Por eso, en El Manifiesto Argentino sostenemos que la CN de 1994 tiene un origen espurio. Y eso invalida, desde el vamos, todo formalismo leguleyo que pretenda convocar a una nueva \u201creforma\u201d basada en las f\u00f3rmulas previstas en 1853 y 1994. No hay pues otro camino, democr\u00e1tico y pac\u00edfico, que una convenci\u00f3n constituyente votada en elecciones libres con el objeto de proponer, analizar, debatir y sancionar una nueva CN.<\/p>\n<p>2) Es nuestra propuesta, adem\u00e1s, que la democracia representativa sea reconsiderada a la luz de las incontables traiciones y grotescos parlamentarios de los \u00faltimos 60 a\u00f1os. Seg\u00fan el art\u00edculo 22, \u201cel pueblo no delibera ni gobierna sino por medio de sus representantes y autoridades\u201d. Precepto que es hoy insostenible. Porque somos un pueblo afortunadamente deliberativo y con vocaci\u00f3n de protagonizar su destino. Bueno ser\u00e1 entonces que, como en otras sociedades, la nueva CN habilite formas de lo que se llama \u201cdemocracia participativa\u201d. Que funciona en Alemania, Suiza, Italia, Grecia y en California (en los EE.UU.), donde las decisiones parlamentarias est\u00e1n sujetas a controles y\/o modificaciones derivadas de la participaci\u00f3n directa de la ciudadan\u00eda en las decisiones del Estado, mediante refer\u00e9ndum\u2019s o iniciativas populares vinculante\u2019s.<\/p>\n<p>3) Los contenidos sociales de la CN de 1949, derogados in totumo, ya no pueden estar fuera de una nueva Carta Magna. El remedo que intent\u00f3 la convenci\u00f3n constituyente que en 1957 convoc\u00f3 y control\u00f3 aquel gobierno militar, hoy es una farsa. El art\u00edculo 14 bis vigente es una versi\u00f3n empeque\u00f1ecida y rota del art\u00edculo 40 y de todo el esp\u00edritu de la CN de 1949. Que fue pionera al incorporar los derechos de los trabajadores; de la familia; de la ancianidad; de la educaci\u00f3n y la cultura; de la protecci\u00f3n estatal para la ciencia y el arte; y de la ense\u00f1anza obligatoria y gratuita. As\u00ed como garantiz\u00f3 la igualdad de hombres y mujeres en las relaciones familiares; la autonom\u00eda universitaria; la funci\u00f3n social de la propiedad; la elecci\u00f3n por voto directo para diputados, senadores y presidente; y la reelecci\u00f3n presidencial inmediata.<\/p>\n<p>4) Adem\u00e1s de esas recuperaciones, la nueva CN deber\u00eda propender (y \u00e9sta es la m\u00e1s profunda propuesta que impulsamos) a por lo menos lo siguiente:<\/p>\n<p>En materia judicial (que espanta al editorialista del mi trismo contempor\u00e1neo, alguien mucho menos nacional y mucho m\u00e1s colonizador que Don Bartola) parece imperativo un cambio copernicano: no m\u00e1s Poder Judicial; s\u00ed un buen Servicio de Justicia. No parece haber mejor manera de despolitizar y limpiar la administraci\u00f3n judicial, que debe dejar de ser patrimonio exclusivo de abogados, juristas y corporaciones. La propuesta del MAN es, en principio, declarar todo el sistema en comisi\u00f3n, para en un plazo de seis meses establecer una nueva magistratura (esto es, renovar todos los jueces y fiscales, de todos los fueros) mediante concursos de antecedentes y oposici\u00f3n ante tribunales intachables. Y proponemos una nueva Corte Suprema integrada por entre 9 y 19 jueces, elegidos por votaci\u00f3n popular.<br \/>\nLa nueva CN debe establecer, para siempre, que la Educaci\u00f3n, la Salud, la Previsi\u00f3n Social y la investigaci\u00f3n y desarrollo de la Ciencia son deberes del Estado, tambi\u00e9n irrenunciables, intransferibles e innegociable\u2019s.<br \/>\nEl territorio nacional debe ser declarado propiedad esencial inalienable del pueblo argentino, en superficie y en subsuelo (corrigiendo un grave error de 1994) y sancionar una legislaci\u00f3n ad-hoc.<br \/>\nY hay mucho m\u00e1s. El triunfo electoral es imperioso, pero nada tendr\u00e1 buen destino si no se prev\u00e9, con claridad, para qu\u00e9 y c\u00f3mo.<\/p>\n<p>Por\u00a0Mempo Giardinelli<\/p>\n<h6>Fuente: P\u00e1gina 12<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace justo una semana, el domingo 20, el diario La Naci\u00f3n editorializ\u00f3 acerca de lo que titul\u00f3: \u201cLa trasnochada idea de cambiar la Constituci\u00f3n\u201d, a menos de un cuarto de siglo de la reforma de 1994.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":86235,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[21],"class_list":["post-86234","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opiniones","tag-argentina"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/86234","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=86234"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/86234\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/media\/86235"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=86234"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=86234"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=86234"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}