{"id":89078,"date":"2019-04-12T06:29:52","date_gmt":"2019-04-12T09:29:52","guid":{"rendered":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/?p=89078"},"modified":"2019-04-12T06:29:52","modified_gmt":"2019-04-12T09:29:52","slug":"el-capitalismo-y-las-posibilidades-de-cambiarlo","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/el-capitalismo-y-las-posibilidades-de-cambiarlo\/","title":{"rendered":"El capitalismo y las posibilidades de cambiarlo"},"content":{"rendered":"<p>El psicoanalista y escritor acaba de presentar en Buenos Aires su \u00faltima obra, en la que desmenuza el momento actual de la sociedad capitalista y se plantea si es posible cambiar un sistema que se presenta como permanente e inmodificable. Aqu\u00ed, el cap\u00edtulo sobre \u201cEl car\u00e1cter ilimitado del capitalismo\u201d.<\/p>\n<p><strong>Por\u00a0Jorge Alem\u00e1n<\/strong><\/p>\n<p>Cualquiera que sea la posible caracterizaci\u00f3n del capitalismo, en su mutaci\u00f3n neoliberal hay un hecho destacado: el car\u00e1cter ilimitado del mismo. El capitalismo se comporta como una fuerza ac\u00e9fala, que se expande ilimitadamente hasta el \u00faltimo conf\u00edn de la vida. Esta es precisamente la novedad del neoliberalismo: la capacidad de producir subjetividades que se configuran seg\u00fan un paradigma empresarial, competitivo y gerencial de la propia existencia. El r\u00e9gimen de dominaci\u00f3n neoliberal est\u00e1 sustentado en la \u201cviolencia sist\u00e9mica\u201d porque no necesita de una forma de opresi\u00f3n exterior, salvo en momentos cruciales de crisis org\u00e1nicas, y en cambio logra que los propios sujetos se vean capturados por una serie de imperativos donde se ven confrontados en su propia vida a las exigencias de lo \u201cilimitado\u201d. Desde muy temprano, las vidas deben pasar por la prueba de si van a ser o no aceptadas, si van a tener lugar o no en el nuevo orden simb\u00f3lico del mercado, porque funciona como un dispositivo imperativo, ejerciendo presi\u00f3n sobre las vidas, marc\u00e1ndolas con el deber de construir una vida feliz y realizada. Recomiendo especialmente el libro de Luciana Cadahia, Mediaciones de lo sensible, el cual desentra\u00f1a con mucho rigor la l\u00f3gica del funcionamiento de los dispositivos en el mundo contempor\u00e1neo. Esas exigencias del capital explotan sistem\u00e1ticamente el \u201csentimiento de culpabilidad\u201d que ya formaliz\u00f3 Freud en El malestar de la cultura, cuyos efectos se ven en la creciente expansi\u00f3n del fen\u00f3meno de la autoayuda, cuya realizaci\u00f3n deviene imposible, precisamente porque el car\u00e1cter \u201cilimitado\u201d \u00a0del capital impide la realizaci\u00f3n plena que \u00e9l mismo exige y demanda de forma constante. De este modo, las epidemias de depresi\u00f3n, el consumo adictivo de f\u00e1rmacos, el hedonismo depresivo de los adolescentes, las patolog\u00edas de responsabilidad desmedida, el sentimiento irremediable de \u201cestar en falta\u201d, el \u201cno dar la talla\u201d, la asunci\u00f3n como \u201cproblema personal\u201d de aquello que es un hecho estructural del sistema de dominaci\u00f3n, no son m\u00e1s que manifestaciones del poderoso capitalismo contempor\u00e1neo, tal y como se confirma en la cultura norteamericana donde son nucleares los distintos relatos de \u201cautorrealizaci\u00f3n\u201d para sostener la primac\u00eda del Yo.<\/p>\n<p>Sin embargo, las exigencias de lo ilimitado del capital conllevan un reverso obsceno que esconde la peor condena de la propia existencia, pues provocan, hasta el extremo, un sentimiento de culpabilidad en los sujetos que va ligado a la propia finitud, ya que esa dominaci\u00f3n de lo ilimitado necesita colaboradores deudores de algo imposible de satisfacer. Al respecto, cabe pensar en que alg\u00fan tipo de \u201csantidad laica\u201d pueda abrirse ante nosotros para salir del circuito culpabilizante de la \u201csalud mental\u201d neoliberal y no ceder a los designios del \u201cconsumidor consumido\u201d, con los que se regodea el tiempo hist\u00f3rico que nos toca vivir. Por eso, ahora todo esto debe ser conjugado de otro modo, pues hay ciertas ofertas del capitalismo que se organizan en un \u201cmercado de goce\u201d en cualquiera de sus versiones y donde lo emancipatorio es intentar no obedecer a ciertos supuestos mandatos transgresores del capitalismo. En suma, no aceptar ver, escuchar, comprar lo que cierto mercado del \u201cplus de gozar\u201d viene organizando.<\/p>\n<p>En ese sentido, lo relevante es que ya no se trata \u00fanicamente de la cl\u00e1sica alienaci\u00f3n marxista, parte extra\u00f1ada de uno mismo, pues ahora el neoliberalismo se propone fabricar un \u201chombre nuevo\u201d, sin legados simb\u00f3licos, sin historias por descifrar, sin interrogantes acerca de lo singular e incurable que habita en cada uno. Toda esta dimensi\u00f3n de la experiencia humana debe ser abolida al servicio de un rendimiento, que est\u00e1 por encima de las posibilidades simb\u00f3licas con las que los hombres y mujeres ingresan en el lazo social. Y eso hace pensar que el car\u00e1cter ilimitado de la voluntad del capital por perpetuarse, expandirse y diseminarse por doquier, introduce una inevitable pobreza de la experiencia. Porque \u00bfqu\u00e9 significa pensar, hacer pol\u00edtica, desear transformar lo real, operaciones siempre limitadas cuando se enfrentan al poder ilimitado del capital? \u00bfQu\u00e9 lugar ocupan la experiencia del amor, la creaci\u00f3n po\u00e9tica, la invenci\u00f3n cient\u00edfica o lo pol\u00edtico, que siempre est\u00e1n referidas al l\u00edmite? Y es que esa condici\u00f3n ilimitada del capitalismo, y por tanto sin salida, ya no se puede explicar \u00fanicamente desde el viejo pan\u00f3ptico ni desde el Leviat\u00e1n, porque se trata m\u00e1s bien de una voluntad que \u201cse quiere a s\u00ed misma\u201d, una mezcla de Matrix con Alien, que conduce a un fin de la historia que, si no se remedia, puede resultar algo catastr\u00f3fico.<\/p>\n<p>El capitalismo: el mundo hiperconectado<br \/>\nCuando leemos a diversos autores que describen con todo rigor las distintas mutaciones \u201cantropol\u00f3gicas\u201d desencadenadas por el capitalismo digital, financiero, algor\u00edtmico e hiperconectado, siem\u00adpre surge la misma reserva que mantengo en lo que denomino \u201cizquierda lacaniana\u201d, desde la que se expone la diferencia irreductible entre el modo de producci\u00f3n de subjetividad propia del capitalismo actual y la invariante estructural del sujeto que adviene en Lalengua que se habla y que llega a trav\u00e9s del Otro. Decimos la \u201clengua que se habla\u201d para no confundirla con la elaboraci\u00f3n l\u00f3gica y ling\u00fc\u00edstica que se nombra como lenguaje. Porque, tal como Lacan afirm\u00f3 en el Seminario XX, el lenguaje no es otra cosa que una elucubraci\u00f3n \u201ccient\u00edfica\u201d sobre Lalengua.<\/p>\n<p>Sean como sean las mutaciones y su posible alcance en el orden antropol\u00f3gico, eso no conduce a un nuevo tipo de especie humana. Dado que el \u201cembrollo\u201d incurable y fallido por estructura al que se enfrenta el sujeto en su existencia hablante, sexuada y mortal siempre retorna. La operaci\u00f3n que anuda un cuerpo y sus pulsiones a la palabra y al nombre propio, el sobrellevar como se pueda el peso de las identificaciones propias de la inconsistente y pesada novela familiar, la insatisfacci\u00f3n o la imposibilidad del deseo, la voz y la mirada del Otro, etc\u00e9tera, siguen marcando de modo inexorable, lo que se pone en juego entre el ser hablante y su relaci\u00f3n con la vida, impidiendo que pueda hablarse de un hombre nuevo. En ese sentido, aunque vengo insistiendo tambi\u00e9n en dar cuenta del modo en que este mundo neoliberal incide en los avatares antes comentados, ellos no se pueden borrar de un plumazo en nombre de una constante mutaci\u00f3n antropol\u00f3gica. De hecho, en la experiencia de la cura psicoanal\u00edtica, escuchando al uno por uno, al que \u201cdice ser\u201d, se constata que esa famosa \u201cmutaci\u00f3n antropol\u00f3gica\u201d nunca se ha realizado en su totalidad. Y es que en muchos te\u00f3ricos de la megaconexi\u00f3n actual subyace un error pol\u00edtico propio de su historicismo antropol\u00f3gico: disolver la constituci\u00f3n del sujeto en una subjetividad que en muchos casos es id\u00e9ntica al devenir del capital. Por eso, la apuesta de una \u201cizquierda lacaniana\u201d debe dar cuenta, con sus recursos te\u00f3rico-cl\u00ednicos, de ese error de perspectiva que considero fundamental. Dicho de otro modo, las costuras sociopol\u00edticas que saltan por todos lados, en el mundo del capitalismo de la info-esfera, haci\u00e9ndolo crujir, pueden alcanzar su inteligibilidad si no se borra en la aparici\u00f3n de la nueva subjetividad capitalista aquello que en el sujeto hace objeci\u00f3n a sus mutaciones antropol\u00f3gicas.<\/p>\n<p>Aunque s\u00ed es cierto, como se ha insistido ya en otros textos, que el capitalismo, en su nueva fase neoliberal, se ha constituido en algo m\u00e1s que la extracci\u00f3n de plusval\u00eda en la relaci\u00f3n capital-trabajo porque est\u00e1 intentando marcar simb\u00f3licamente la vida de los cuerpos hablantes y su experiencia subjetiva. Por ello, en este modo de producci\u00f3n de subjetividad, una pregunta crucial se vuelve pertinente: \u00bfqu\u00e9 parte de la vida puede eventualmente no ser apropiada por dichos dispositivos de producci\u00f3n? Hace ya bastante tiempo que Lacan anticip\u00f3 en su ense\u00f1anza dos cat\u00e1strofes en el orden simb\u00f3lico, lugar donde el \u201canimal humano\u201d se convierte en \u201csujeto\u201d. En los a\u00f1os 1940, en su primera profec\u00eda, Lacan se\u00f1al\u00f3 ya el declive de la funci\u00f3n paterna, un punto de anclaje vital para que el sujeto se sit\u00fae en algunas coordenadas que le permitan orientarse en la existencia sexuada, hablante y mortal. Era la marcha incesante del discurso de la ciencia ahora devenida en t\u00e9cnica la que propiciar\u00eda esa declinaci\u00f3n de la funci\u00f3n paterna. El otro anticipo era su tesis sobre El discurso capitalista, que en su funcionamiento homogeneizante y circular lograr\u00eda hacer ingresar y capturar a las distintas experiencias humanas en su circuito interminable y sin corte o ruptura alguna.<\/p>\n<p>Actualmente, despu\u00e9s de estas anticipaciones lacanianas, se puede ya revisar el paisaje actual y verificar los diversos estragos del discurso capitalista. En dicho paisaje se encuentran: a) ni\u00f1os malcriados y caprichosos, pero que sin embargo son capturados desde muy temprano por distintos y r\u00edgidos protocolos de evaluaci\u00f3n seg\u00fan los cuales ser\u00e1n diagnosticados y examinados en sus competencias, siempre en una l\u00f3gica segregativa, tanto es as\u00ed que est\u00e9 bien que un ni\u00f1o se equivoque, seg\u00fan el criterio de los diversos expertos&#8230; b) j\u00f3venes que se eternizan como tales en una \u201cvida sin causa\u201d, porque ning\u00fan legado simb\u00f3lico los invita a separarse de una apat\u00eda de goce solitario y autom\u00e1tico; c) adultos eternamente j\u00f3venes, o que buscan vivir bajo ese mandato de ser joven a cualquier precio, que compran juguetes-objetos en una vida de consumidor-consumido; hombres y mujeres que descubren que su experiencia no ha dejado huella alguna, porque tampoco en sus vidas recibieron un legado simb\u00f3lico por el que val\u00eda la pena luchar; hombres, mujeres y otros sexos asumidos, esperando lo que no llega: no llega el trabajo, no llega una verdad que sorprenda y haga que la existencia se divida , sin refugiarse m\u00e1s en su falsa unidad y no llegan los recursos, mientras a su vez se sienten culpables por envejecer o morir; f) hombres que matan a mujeres dominados por la desaparici\u00f3n de su virilidad y asediados por su impotencia en el amor; g) ancianos hacinados, absolutamente destituidos en su palabra y su experiencia de saber esperando una muerte indigna en instituciones horrendas.<\/p>\n<p>Y qu\u00e9 decir del nefasto t\u00e9rmino \u201cresiliencia\u201d, que revela de un modo privilegiado las exigencias superyoicas del modo de producci\u00f3n de subjetividad neoliberal. El famoso t\u00e9rmino en absoluto es un elogio del coraje implicado en el deseo, m\u00e1s bien demanda una sumisi\u00f3n despolitizada al siguiente mandato: hagan lo que hagan contigo, vamos a premiar que lo soportes y haremos de esto una cualidad que te designa. Es un t\u00e9rmino hecho a la medida exacta del nuevo capitalismo que reclama que por abstracta y opaca que sea la fuerza que siempre te pide m\u00e1s, la virtud reside en quien se somete a ella, expresando la voracidad superyoica del neoliberalismo. Lo que evoca y vuelve indispensable la precisa indicaci\u00f3n de Gramsci llamando a no confundir nunca optimismo con entusiasmo.<\/p>\n<p>Tal vez en este abrupto paisaje contempor\u00e1neo, donde se podr\u00edan dar muchos m\u00e1s testimonios de la erosi\u00f3n de los lazos sociales provocadas por el capitalismo, se pueda admitir actualmente que una pol\u00edtica con trazos emancipadores debe disponer de una teor\u00eda del sujeto y las posibilidades que puede desplegar en una praxis, donde su vida no est\u00e9 totalmente cautivada por la trama del mercado y su despliegue. Finalmente se trata de pensar, por parte de la izquierda, en un orden simb\u00f3lico que no sea inventado por nadie, tampoco por el capitalismo, para que pueda tener lugar la vida inapropiable, pues Lalengua habita el Com\u00fan que no pertenece a nadie. Y eso constituye un grave problema actual para aquellas elaboraciones discursivas que a\u00fan se proponen construir un esbozo de una l\u00f3gica pol\u00edtica de la emancipaci\u00f3n. Porque indudablemente deben tarde o temprano pasar de una l\u00f3gica de la resistencia a una propuesta afirmativa de proyecto futuro. Cuesti\u00f3n sumamente espinosa en un per\u00edodo de la historia donde el porvenir se muestra con las se\u00f1ales del Apocalipsis. Incluso por dif\u00edcil que sea la tarea, la cuesti\u00f3n de una nueva Internacional de una izquierda popular se impone como tal. En ella se deber\u00eda hacer una revisi\u00f3n te\u00f3rica diferente de la Shoah. El terror estalinista que luego continu\u00f3 en Rusia y en China, impidi\u00f3 que se extrajeran y analizaran las verdaderas consecuencias del Holocausto, \u201csacrificio a los dioses oscuros\u201d tal como lo design\u00f3 Lacan. A\u00fan quedan muchas lecturas pendientes al respecto, en clave tanto marxista como lacaniana, que merecen ser desplegadas despu\u00e9s de tantos a\u00f1os de las llamadas \u201crespuestas democr\u00e1ticas al Totalitarismo\u201d.<\/p>\n<p>En la complejidad de semejante panorama, donde el capitalismo, en su mutaci\u00f3n neoliberal posfascista, no aparenta tener contradicciones que de modo inmanente lo conduzcan a su final, resta s\u00f3lo una brecha que los proyectos nacionales, populares y emancipadores deben tener en cuenta: el neoliberalismo, en la heterogeneidad cambiante de sus formas, s\u00f3lo dispone de una administraci\u00f3n econ\u00f3mica represiva, a la que sus representantes definen como \u201cgobernanza\u201d. Dicho de otro modo, no dispone de ninguna capacidad para articular pueblo, naci\u00f3n y Estado. De ah\u00ed sus inevitables apelaciones al surgimiento de una identidad xen\u00f3foba y racista para darle un nuevo contenido a la naci\u00f3n. Por tanto carece de legitimidad para construir un gobierno democr\u00e1tico. De esta brecha y sus posibles derivas pol\u00edticas depende, a mi parecer, el futuro de la condici\u00f3n humana. Porque en esta brecha entre el neoliberalismo y la democracia es donde aparecen las condiciones, a\u00fan impensables, de un final del capitalismo. Ese final para el que a\u00fan no disponemos de nominaci\u00f3n alguna.<\/p>\n<h6>Fuente: P\u00e1gina 12<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El psicoanalista y escritor acaba de presentar en Buenos Aires su \u00faltima obra, en la que desmenuza el momento actual de la sociedad capitalista y se plantea si es posible cambiar un sistema que se presenta como permanente e inmodificable. <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":89079,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[21],"class_list":["post-89078","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opiniones","tag-argentina"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89078","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=89078"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89078\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/media\/89079"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=89078"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=89078"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=89078"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}