{"id":91447,"date":"2019-06-19T19:55:23","date_gmt":"2019-06-19T22:55:23","guid":{"rendered":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/?p=91447"},"modified":"2019-06-19T19:55:23","modified_gmt":"2019-06-19T22:55:23","slug":"la-hora-de-las-feministas","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/la-hora-de-las-feministas\/","title":{"rendered":"La hora de las feministas"},"content":{"rendered":"<p>\u201cEra Pichetto o una mujer\u201d, \u201cEl primero en la lista es Massa, el tercero M\u00e1ximo Kirchner; la segunda, una mujer\u201d. Son dos ejemplos de titulares o videograph \u2013esas frases que acompa\u00f1an las im\u00e1genes televisivas\u2013 que circularon estos d\u00edas y que delatan, as\u00ed, sin pudor alguno, cu\u00e1l es el valor, en la pol\u00edtica partidaria, de los nombres que se dicen en femenino. Es triste, pero es una verdad revelada. Igual que cuando, a principios de los \u201890, se consigui\u00f3 la ley de cupo en la representaci\u00f3n parlamentaria. \u201c\u00bfQui\u00e9n pone a la mujer?\u201d, era una pregunta repetida cuando se sellaban alianzas o frentes electorales, qui\u00e9n pone a la mujer no era un halago, era la inc\u00f3moda inc\u00f3gnita sobre qu\u00e9 partido o qu\u00e9 fuerza iba a tener que resignar a alguno de sus hombres para cumplir con ese primer 30 por ciento que desde entonces empez\u00f3 a hacer visibles a las mujeres que militan a diario y que sin embargo, todav\u00eda hoy, siguen siendo las menos conocidas, las que quedan fuera de las \u201cmesas chicas\u201d donde se toman las decisiones, las que siguen funcionando, no para la pol\u00edtica pero s\u00ed para los pol\u00edticos, como piezas de canje a la hora de disputar elecciones. Ellas ponen el cuerpo, ponen ideas, ponen militancia; pocas veces toman decisiones. Lo saben las que militan en los movimientos sociales tambi\u00e9n. Lo saben porque vienen organiz\u00e1ndose en asambleas de mujeres, justamente, para poder poner en com\u00fan el hartazgo frente a esa din\u00e1mica repetida: ellas sosteniendo comedores populares, ellas poniendo el cuerpo en cortes de ruta, manifestaciones, form\u00e1ndose pol\u00edticamente, sosteniendo la vida cotidiana de las organizaciones y sin embargo sus voces siempre menos audibles que las de sus compa\u00f1eros varones. Lo saben las que est\u00e1n en los sindicatos y casi nunca llegan a la secretar\u00eda general, salvo que sean secretarias, secretarias en el sentido de ese oficio que tanto se parece a veces a la vida dom\u00e9stica: el de asistir a otro, a otros. Lo sabemos todas en nuestros lugares de trabajo o de estudio, lo sabemos en el cuerpo porque siempre hay una renuncia al alcance de la mano cuando se encarna una identidad femenina.<\/p>\n<p>Pasaron casi tres d\u00e9cadas desde la ley de cupo, esa herramienta que entonces fue resistida incluso por mujeres pero que permiti\u00f3 manchar un poco esas im\u00e1genes monocordes de sacos y corbata para las reuniones pol\u00edticas. Lleg\u00f3 la ley de paridad, que se va a estrenar ahora, en estas pr\u00f3ximas elecciones. Y sin embargo, cada vez m\u00e1s en los \u00faltimos d\u00edas, esas im\u00e1genes vuelven \u2013y es casi gracioso que vuelvan con fuerza renovada desde el partido oficialista que pregona no volver al pasado\u2013, vuelven con fuerza conservadora, vuelven como una pesadilla. Como si las calles no se hubieran llenado una y otra vez en los \u00faltimos a\u00f1os de fuerza feminista transformadora, como si no se hubiera arrancado una fecha de paro a la CGT despu\u00e9s de la primera huelga internacional feminista, como si el primer paro al gobierno de Mauricio Macri, en octubre de 2016, no lo hubi\u00e9ramos hecho las feministas. Es una constante que las acciones feministas sean tomadas como accesorias o notas de color por la jerarqu\u00eda de la pol\u00edtica formal. Se olvidan que la politizaci\u00f3n masiva de adolescentes en los \u00faltimos cuatro a\u00f1os vino de la mano de los feminismos, de entender las relaciones de poder a partir de entender el poder en las relaciones de g\u00e9nero. Y sin embargo, esos y esas adolescentes son poco m\u00e1s del 20 por ciento del padr\u00f3n electoral \u00bfqui\u00e9n le habla a esos y esas votantes?<\/p>\n<p>Ayer se hizo una acci\u00f3n en redes que creci\u00f3 desde esas complicidades feministas que sabemos tejer las que por fuerza aprendimos que nos tenemos cuando de empujar los l\u00edmites del patriarcado se trata. Fue una acci\u00f3n transversal a todas las fuerzas pol\u00edticas, una demanda que tuvo un soporte virtual pero que se hizo fuerte y clara porque sabemos que colectivamente somos capaces de rasgar el cielo de lo posible. El hashtag fue #FeministasEnLasListas y esto habla de una maduraci\u00f3n necesaria para estar a la altura de la historia. No alcanza con ser mujeres, se necesitan feministas. Feministas que entienden que no hay tema ni conflicto social que quede fuera de la lectura interseccional que hacen los feminismos populares. No se puede hablar de pobreza sin leer que sobre los cuerpos femeninos esa pobreza se duplica y que este doble castigo tambi\u00e9n golpea a les ni\u00f1es y a las personas vulnerables de cada familia. No se puede pensar el fin de la moratoria previsional sin entender que las m\u00e1s afectadas son las que se dedicaron a las tareas de cuidado durante toda su vida. No se puede hablar de igualdad de g\u00e9nero sin poner en agenda que esas tareas de cuidado son una responsabilidad colectiva en las que el Estado es responsable.<\/p>\n<p>Mientras esa acci\u00f3n de demanda por m\u00e1s feministas en todas las listas suced\u00eda, tambi\u00e9n eran noticia tres cuerpos de mujeres asesinadas. Una de ellas por una bala policial en la frente, en Santiago del Estero. Esa impunidad que explica el aliento al gatillo f\u00e1cil de la doctrina Chocobar de la que se jacta la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich. Ning\u00fan hecho m\u00e1s gr\u00e1fico para reclamar feministas y no s\u00f3lo mujeres en las listas. Otro de los cuerpos podr\u00eda ser de una chica a la que se buscaba en Resistencia, Chaco desde hace m\u00e1s de una semana. Al menos dos proyectos de ley para investigar correctamente femicidios fueron presentados en el Congreso por feministas entre el a\u00f1o pasado y \u00e9ste. El tercero apareci\u00f3 en Colegiales, en un conteiner de basura, casi una cita macabra con el femicidio de Angeles Rawson. Sin feministas en todos lados, estos hechos quedar\u00edan relegados a peque\u00f1os textos en las p\u00e1ginas policiales en los que se habla de cr\u00edmenes pasionales. Pero desde los feminismos se hicieron otros relatos sobre los modos en que opera la violencia machista. Y tambi\u00e9n desde las feministas se presentaron proyectos de ley que no s\u00f3lo buscan la persecuci\u00f3n penal sino transformar la sociedad: la ley Micaela, por ejemplo, para que todos y todas las funcionarias del Estado se formen con perspectiva de g\u00e9nero.<\/p>\n<p>La emancipaci\u00f3n frente a la violencia machista gener\u00f3 un tembladeral en las organizaciones pol\u00edticas, porque el hartazgo frente a los abusos es demasiado. Y es f\u00e1cil leer cierta restauraci\u00f3n machista en las filas partidarias para acallar las denuncias de lo que estaba naturalizado. Pero las feministas en pol\u00edtica aportan mucho m\u00e1s que denuncias. Aportan una mirada transversal sobre los conflictos sociales que es necesaria para elaborar colectivamente otra forma de Justicia que sea tambi\u00e9n econ\u00f3mica, cultural, social y pol\u00edtica. Y por eso las necesitamos en las listas, para poder votarlas y votar as\u00ed por otras formas de vida. Porque queremos el aborto legal y la Educaci\u00f3n Sexual Integral, pero tambi\u00e9n otros modos de distribuci\u00f3n del ingreso. Porque queremos el fin de la violencia machista y tambi\u00e9n el fin de las dobles o triples jornadas laborales, porque queremos cupo laboral trans y no queremos m\u00e1s que las lesbianas tengan que negar su existencia para participar de las decisiones pol\u00edticas. Queremos feministas en las listas, es una demanda que ayer se hizo en redes pero se teji\u00f3 en la calle. Y a las calles, sabemos c\u00f3mo llenarlas.<\/p>\n<p>Por\u00a0Marta Dillon<\/p>\n<h6>Fuente: P\u00e1gina 12<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cEra Pichetto o una mujer\u201d, \u201cEl primero en la lista es Massa, el tercero M\u00e1ximo Kirchner; la segunda, una mujer\u201d.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":91448,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[21],"class_list":["post-91447","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opiniones","tag-argentina"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/91447","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=91447"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/91447\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/media\/91448"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=91447"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=91447"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=91447"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}