{"id":91762,"date":"2019-07-01T06:36:36","date_gmt":"2019-07-01T09:36:36","guid":{"rendered":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/?p=91762"},"modified":"2019-07-01T06:36:36","modified_gmt":"2019-07-01T09:36:36","slug":"como-salir-del-laberinto-inflacionario","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/como-salir-del-laberinto-inflacionario\/","title":{"rendered":"C\u00f3mo salir del laberinto inflacionario"},"content":{"rendered":"<p>El Gobierno ancl\u00f3 el tipo de cambio para contener los precios hasta las elecciones, pero los problemas de fondo siguen intactos. Dogmatismo y desorientaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Error conceptual<\/strong><br \/>\nPor Pablo Chena * y Alexandre Roig*<\/p>\n<p>El gobierno de Cambiemos parte de una afirmaci\u00f3n err\u00f3nea sobre las causas de la inflaci\u00f3n: la inflaci\u00f3n de costos no existe, todo aumento de precios es por emisi\u00f3n de dinero para financiar el d\u00e9ficit fiscal. La intuici\u00f3n detr\u00e1s de la premisa es sencilla, hay una cierta cantidad de bienes en la econom\u00eda y un monto de dinero en manos de los consumidores para adquirirlos. Si los medios de pago crecen \u2013porque el gobierno emite para financiar el d\u00e9ficit fiscal\u2013 mientras la cantidad de bienes disponibles se mantiene relativamente constante, entonces subir\u00e1n los precios y viceversa.<\/p>\n<p>En base a esta concepci\u00f3n aplicaron un paquete de medidas monetarias cada vez m\u00e1s restrictiva para sacar dinero de circulaci\u00f3n; pasando de metas de inflaci\u00f3n a control de la base monetaria; lo que llev\u00f3 la tasa de inter\u00e9s de referencia del Banco Central del 22 por ciento anual en diciembre 2015 al 95 por ciento anual en junio de 2019. Acompa\u00f1ada de un ajuste fiscal extremo, aumentos de tarifas para alcanzar el d\u00e9ficit primario cero y el pr\u00e9stamo m\u00e1s grande de la historia del FMI.<\/p>\n<p>Las consecuencias no se hicieron esperar, la inflaci\u00f3n anual pas\u00f3 de 27 por ciento en 2015 (seg\u00fan Ipcba) a 57,3 por ciento a mayo 2019. Seg\u00fan Indec, el nivel de actividad econ\u00f3mica cay\u00f3 2,5 por ciento en 2018 y 5,8 por ciento entre el I trimestre de este a\u00f1o e igual per\u00edodo de 2018. Como contracara, la tasa de desocupaci\u00f3n aument\u00f3 del 5,9 por ciento en el III trimestre de 2015 al 10,1 por ciento para igual per\u00edodo de 2019.<\/p>\n<p>Estos resultados no obedecen a problemas de funcionamiento en los instrumentos utilizados \u2013o a la falta de profundidad en las medidas\u2013, ni a un problema cultural de los argentinos, sino a fallas te\u00f3rico-conceptuales. De aqu\u00ed en m\u00e1s, un plan antinflacionario deber\u00eda construirse desde premisas te\u00f3ricas acordes a la realidad econ\u00f3mica y no a ilusiones te\u00f3ricas que favorecen intereses financieros a costa de la producci\u00f3n y el consumo.<\/p>\n<p>Primero, el sistema econ\u00f3mico no es un mercado abstracto de subasta donde asisten consumidores y productores, sino un circuito econ\u00f3mico concreto que se inicia en la producci\u00f3n para ser vendido despu\u00e9s en mercados por lo general oligop\u00f3licos. En consecuencia, si el Banco Central se enfoca en sacar dinero de circulaci\u00f3n esto tiene como efectos cortar la cadena de pagos en la producci\u00f3n, desviando fondos a los bancos, y hacer caer la rentabilidad de la econom\u00eda real; lo que se expresa en inflaci\u00f3n de costos con recesi\u00f3n.<\/p>\n<p>Segundo, la moneda tiene como funci\u00f3n principal ser un puente entre el presente y el futuro. Un puente que necesita cimientos firmes, sostenido en la producci\u00f3n y el trabajo. Por lo tanto, la confianza en la moneda se genera con un modelo de pa\u00eds dise\u00f1ado para generar certidumbre sobre la posibilidad de pagar la deuda con recaudaci\u00f3n propia, producto del crecimiento. No a trav\u00e9s de una escasez intencional de medios de pagos, en un intento de pagar deuda financiera incrementando la deuda social.<\/p>\n<p>A partir de estas premisas te\u00f3ricas se desprenden las medidas necesarias para reconstruir la demanda de moneda nacional. Primero, poner en funcionamiento la producci\u00f3n reconstruyendo la cadena de pagos hoy quebrada, a trav\u00e9s del cr\u00e9dito accesible a la producci\u00f3n y el consumo. Esto aumentar\u00e1 autom\u00e1ticamente la demanda de dinero para las transacciones productivas, frenando la compra de d\u00f3lares. Segundo, recomponer la confianza en la viabilidad econ\u00f3mica de la Argentina a largo plazo. Esto requiere recuperar capacidad fiscal y financiera con: a) un nuevo programa de vencimientos global de la deuda p\u00fablica acorde a la capacidad de pagos de un pa\u00eds en marcha; lo que comprende renegociar la deuda del tesoro y del Banco Central; b) una reforma tributaria que permita recaudar recursos de los sectores proveedores de divisas genuinas \u2013primario-exportadores y financieros\u2013; c) la transformaci\u00f3n, a trav\u00e9s de las sucesivas renovaciones, de la deuda en d\u00f3lares por deuda en pesos; y d) repensar una arquitectura bancaria heterog\u00e9nea y al servicio de la producci\u00f3n y del trabajo.<\/p>\n<p>El mensaje es evidente, los datos hablan. Para bajar la inflaci\u00f3n hay que reconstruir confianza social en nuestra moneda y esto no se logra restringiendo su uso presente, sino generando hoy la confianza pol\u00edtica y econ\u00f3mica para garantizar su demanda futura.<\/p>\n<p>* Economista Conicet\/Usina.<\/p>\n<p>** Soci\u00f3logo Unsam\/Usina.<\/p>\n<p><strong>Falta un programa<\/strong><br \/>\nPor Ana G\u00e1rriz *<\/p>\n<p>Tras experimentar tasas de inflaci\u00f3n r\u00e9cord en los \u00faltimos 28 a\u00f1os, en 2019 Argentina integrar\u00e1, por und\u00e9cima vez consecutiva, el top ten de naciones con mayores aumentos de precios en el conjunto de bienes y servicios representativo del gasto de los hogares. Ante este panorama, indagar sobre los m\u00e1rgenes de acci\u00f3n de la pol\u00edtica p\u00fablica en la materia se vuelve prioritario. Pero, como en la mayor\u00eda de los grandes debates econ\u00f3micos, entre los especialistas no existe un consenso acabado sobre las causas del fen\u00f3meno y, por lo tanto, menos a\u00fan sobre qu\u00e9 hacer para reducirlo.<\/p>\n<p>Simplificando al extremo el debate te\u00f3rico, la biblioteca podr\u00eda dividirse en dos. Por un lado, se sit\u00faan quienes entienden la suba persistente de los precios como la expresi\u00f3n de un fen\u00f3meno estrictamente monetario. Para esta corriente, la inflaci\u00f3n no ser\u00eda m\u00e1s que el reflejo de una econom\u00eda \u201crecalentada\u201d, donde \u2013en la mayor\u00eda de los casos producto de un abultado d\u00e9ficit fiscal\u2013 la cantidad de dinero es superior a aquella necesaria para consumir una determinada oferta de productos y servicios que se supone fija, y plenamente cubierta. Por eso las soluciones apuntan al intento por controlar la oferta de dinero (de manera directa o a trav\u00e9s del manejo de la tasa de inter\u00e9s), para inducir reducciones en el consumo y la inversi\u00f3n que restablezcan el equilibrio entre la oferta y la demanda. Dada la existencia de precios flexibles, argumentan, la inflaci\u00f3n tender\u00eda a la baja.<\/p>\n<p>Por el otro, est\u00e1n quienes asumen que el aumento sostenido de los precios es, esencialmente, un fen\u00f3meno no monetario. Desde esta perspectiva, y asumiendo que los precios son inflexibles a la baja, los procesos inflacionarios se derivan de tensiones en los principales precios relativos de la econom\u00eda. Agrupando estas teor\u00edas, la inflaci\u00f3n emerger\u00eda como un fen\u00f3meno multicausal, con al menos dos determinantes clave: el devenir de los salarios, como reflejo de la \u201cdiscusi\u00f3n\u201d entre trabajadores y empresarios por hacerse de una mayor porci\u00f3n de la torta o, dependiendo el caso, perder la menor parte posible (puja distributiva); y el tipo de cambio. La cotizaci\u00f3n del d\u00f3lar afecta de manera directa a los precios por diversas v\u00edas, entre las cuales generar aumentos en el precio de los alimentos (dada su condici\u00f3n de bienes transables con oferta r\u00edgida) se erige como la m\u00e1s significativa.<\/p>\n<p>De esto se deduce, entonces, que la pol\u00edtica antinflacionaria deber\u00eda orientarse a mantener a raya los principales \u201ccostos\u201d de la econom\u00eda. El problema es que quienes deben manejar la pol\u00edtica antinflacionaria no controlan enteramente la puja distributiva, al menos en un contexto de paritarias libres. Tampoco el tipo de cambio si, como pareciera ser el consenso actual, existe la intenci\u00f3n pol\u00edtica de mantener sin restricciones el acceso al mercado cambiario. En este marco, y con la escasez de d\u00f3lares como amenaza siempre latente, los intentos por contener la inflaci\u00f3n por la v\u00eda de anclar el tipo de cambio derivar\u00edan, m\u00e1s tarde o m\u00e1s temprano, en procesos devaluatorios que revivir\u00e1n la escalada de precios.<\/p>\n<p>Por eso, y a la luz de la ineficacia que mostr\u00f3 el BCRA para reducir la inflaci\u00f3n con herramientas puramente monetarias, empiezan a cobrar relevancia en el debate p\u00fablico aquellas visiones que bregan por la necesidad de dise\u00f1ar un programa antiinflacionario m\u00e1s amplio que, adem\u00e1s de la coordinaci\u00f3n de la pol\u00edtica cambiaria y de precios regulados, involucre un consenso entre los protagonistas de la puja sobre c\u00f3mo deber\u00eda ser la pelea ideal entre precios, salarios y ganancias en los pr\u00f3ximos a\u00f1os. Si bien es cierto que la experiencia argentina en la materia tiene m\u00e1s sombras que luces, no pareciera haber a priori otra soluci\u00f3n al alcance de la mano. En cualquier caso, deberemos acostumbrarnos a que el camino hacia la inflaci\u00f3n de un d\u00edgito, de alcanzarse, ser\u00e1 largo: desde los 80 a esta parte, la mayor\u00eda de los pa\u00edses que registraron tasas de inflaci\u00f3n superiores al 40 por ciento tardaron, en su mayor\u00eda, al menos una d\u00e9cada en lograrlo.<\/p>\n<p>* Licenciada en Econom\u00eda, UNLP.<\/p>\n<h6>Fuente: P\u00e1gina 12<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Gobierno ancl\u00f3 el tipo de cambio para contener los precios hasta las elecciones, pero los problemas de fondo siguen intactos. Dogmatismo y desorientaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":91763,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[21],"class_list":["post-91762","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-informe-nacional","tag-argentina"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/91762","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=91762"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/91762\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/media\/91763"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=91762"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=91762"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=91762"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}