{"id":95499,"date":"2019-10-21T06:00:05","date_gmt":"2019-10-21T09:00:05","guid":{"rendered":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/?p=95499"},"modified":"2019-10-20T20:04:34","modified_gmt":"2019-10-20T23:04:34","slug":"servira-el-pacto-social-que-propone-alberto-fernandez","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/servira-el-pacto-social-que-propone-alberto-fernandez\/","title":{"rendered":"\u00bfServir\u00e1 el pacto social que propone Alberto Fern\u00e1ndez?\u00a0"},"content":{"rendered":"<p>La destrucci\u00f3n de la rentabilidad de las empresas y la licuaci\u00f3n del salario en estos casi cuatro a\u00f1os de otro fiasco del neoliberalismo est\u00e1n consiguiendo una r\u00e1pida convergencia de intereses. La misi\u00f3n principal, luego de frenar la inercia inflacionaria y de impulsar la reactivaci\u00f3n, es la de construir consensos para el desarrollo.<\/p>\n<p>La debacle de la econom\u00eda macrista ha generado las condiciones para que la fuerza pol\u00edtica triunfante en las PASO plantee\u00a0la necesidad de un acuerdo social.\u00a0Cristina Fern\u00e1ndez de Kirchner lo propuso como\u00a0\u00abun nuevo contrato social de ciudadan\u00eda responsable\u00bb\u00a0.\u00a0Alberto Fern\u00e1ndez\u00a0present\u00f3 la necesidad de\u00a0avanzar en acuerdos con la industria, el campo y los gremios \u00aben el marco de un pacto social\u00bb. La destrucci\u00f3n de la rentabilidad de las empresas y la licuaci\u00f3n del salario en estos casi cuatro a\u00f1os de otro fiasco del neoliberalismo han conseguido la convergencia inmediata de esos intereses. El desaf\u00edo principal es lograr una confluencia r\u00e1pida\u00a0para salir del fondo del pozo\u00a0al que fueron arrojados por el gobierno de Macri.<\/p>\n<p>Fern\u00e1ndez lo defini\u00f3 del siguiente modo: \u00abSignifica ponernos de acuerdo entre todos en que durante 180 d\u00edas podamos recomponer salarios sin que esto signifique aumento de inflaci\u00f3n\u00bb. Ser\u00eda el primer paso de un pacto social, que puede terminar en cort\u00edsimo plazo con el objetivo de frenar la inercia inflacionaria y de fomentar la demanda interna para impulsar el crecimiento. O convertirse en el puntapi\u00e9 inicial para, adem\u00e1s de alentar la reactivaci\u00f3n, construir un acuerdo amplio para comenzar el largo tr\u00e1nsito hacia el desarrollo con estabilidad.<\/p>\n<p>Esto \u00faltimo es lo m\u00e1s complejo y arrastra varios intentos pasados que tuvieron un final poco feliz.<\/p>\n<p><strong>Pol\u00edtico<\/strong><br \/>\nCarlos Leyba, uno de los economistas que m\u00e1s sabe de\u00a0pactos sociales, por haber sido uno de los protagonistas del \u00faltimo m\u00e1s ambicioso, el de 1973, es una referencia ineludible para interpelar esas intenciones. En el art\u00edculo \u00abEl primer acuerdo\u00bb, publicado en\u00a0El Economista, Leyba aconseja que lo primero que se deber\u00eda hacer es\u00a0\u00abun acuerdo de la pol\u00edtica\u00bb. Definir ese acuerdo b\u00e1sico ser\u00eda la condici\u00f3n necesaria para avanzar en uno econ\u00f3mico y social. Indica que as\u00ed lo hicieron en 1971, durante la dictadura del general Lanusse, Juan Domingo Per\u00f3n, Ricardo Balb\u00edn, Oscar Alende y Horacio Sueldo. Insiste con que \u00abprimero el acuerdo pol\u00edtico y luego, sobre las bases de la pol\u00edtica, el acuerdo, la convergencia, la coincidencia, con los sectores sociales\u00bb.<\/p>\n<p>Desde la recuperaci\u00f3n de la democracia, en 1983, la fuerza pol\u00edtica triunfadora en la elecci\u00f3n presidencial eludi\u00f3 el pacto social con un argumento entendible pero que termin\u00f3 siendo una restricci\u00f3n, que fue el de\u00a0no quedar atrapada de las disputas corporativas. La dificultad inmediata es conseguir que cada uno de los participantes tenga la voluntad de ceder algo en la proyecci\u00f3n de la recuperaci\u00f3n. O sea, ya sea rentabilidad por el lado empresario o una m\u00e1s r\u00e1pida recomposici\u00f3n del salario real por el lado de los trabajadores.<\/p>\n<p>La misi\u00f3n que tendr\u00e1 Fern\u00e1ndez ser\u00e1 la de mostrar a empresarios y sindicalistas que la alternativa de un esquema no cooperativo es perjudicial para unos y otros, ya sea por acuerdos salariales por encima del previsto o por aumentos de precios a ritmo creciente.<\/p>\n<p>El sendero elegido en ciclos pol\u00edticos anteriores desde la recuperaci\u00f3n democr\u00e1tica fue el de construir una hegemon\u00eda, sin la b\u00fasqueda de esa convergencia, que les permitiera ordenar el conflicto econ\u00f3mico y social de corto plazo. Conocido el resultado de esas experiencias pol\u00edticas, en t\u00e9rminos de estabilidad econ\u00f3mica de largo plazo, queda en evidencia que no ha sido efectiva la estrategia de no buscar la administraci\u00f3n de los intereses corporativos junto a cada uno de los protagonistas de la puja distributiva.<\/p>\n<p><strong>Grieta<\/strong><br \/>\nEl desaf\u00edo del acuerdo social es encontrar la forma de ordenar la grieta hist\u00f3rica sobre el\u00a0proyecto de pa\u00eds. No es una tarea menor administrar el p\u00e9ndulo pol\u00edtico y econ\u00f3mico de la Argentina. Pero a lo que ya se presenta como una misi\u00f3n muy dif\u00edcil, se le interpone un paso previo: controlar la grieta t\u00f3xica alimentada en estos \u00faltimos a\u00f1os. La Alianza Cambiemos y su red de medios oficialistas la han promovido como categor\u00eda pol\u00edtico-cultural. Se han dedicado a profundizarla, con elevados niveles de agresi\u00f3n discursiva, represi\u00f3n social y persecuci\u00f3n a pol\u00edticos y medios de comunicaci\u00f3n opositores. Y lo sigue haciendo Mauricio Macri en sus trabados discursos de la gira de despedida, acompa\u00f1ado de mensajes violentos de Elisa Carri\u00f3 y Miguel \u00c1ngel Pichetto.<\/p>\n<p>El concepto de grieta se ha vulgarizado en el debate p\u00fablico a partir de su utilizaci\u00f3n medi\u00e1tica. La revisi\u00f3n de la historia argentina permite saber que la grieta b\u00e1sica se encuentra en la disputa acerca de qu\u00e9 tipo de proyecto de pa\u00eds se impone. Uno pretende un pa\u00eds proveedor de materias primas, que implica una integraci\u00f3n pasiva a la divisi\u00f3n internacional de trabajo y, por lo tanto, de sumisi\u00f3n a la potencia occidental dominante; antes fue el Reino Unido, y ahora es Estados Unidos. Mientras el otro aspira a un pa\u00eds industrial, integrado socialmente e independiente de las potencias para fortalecer el desarrollo nacional.<\/p>\n<p>Esta es la grieta b\u00e1sica que atraviesa la historia argentina y, como no ha tenido un cierre y se mantiene el\u00a0empate hegem\u00f3nico, en definici\u00f3n del soci\u00f3logo Juan Carlos Portantiero, las tensiones siguen latentes provocando crisis y movimiento pendulares en el manejo econ\u00f3mico y en la representaci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Otros pa\u00edses lo han resuelto hace m\u00e1s de un siglo: por ejemplo, Estados Unidos, con la guerra civil que gan\u00f3 el Norte industrial sobre el Sur esclavista y agrario. O Brasil que logr\u00f3 neutralizar a la oligarqu\u00eda cafetera y emprendi\u00f3 un camino desarrollista y de expansi\u00f3n industrial. Argentina no pudo resolver ese enfrentamiento en el siglo pasado, primero por la irrupci\u00f3n del\u00a0radicalismo, como expresi\u00f3n de las clases medias urbanas, y luego, fundamentalmente, por la del\u00a0peronismo, que ampli\u00f3 derechos pol\u00edticos, econ\u00f3micos y sociales a sectores hist\u00f3ricamente marginados.<\/p>\n<p>La pretensi\u00f3n de los sectores conservadores, hoy representados en la alianza macrismo-radicalismo, de regresar al pa\u00eds agroexportador no registra o se resiste a aceptar que hubo una\u00a0transformaci\u00f3n estructural del entramado productivo-social. Claudio Scaletta lo ha ilustrado en un reciente art\u00edculo publicado en el suplemento econ\u00f3mico\u00a0Cash\u00a0\u00abEl tercer fracaso hist\u00f3rico\u00bb\u00a0. Explica que\u00a0las elites \u00abintentaron ignorar los \u00abprocesos de no retorno\u00bb\u00a0abiertos durante la etapa de la industrializaci\u00f3n sustitutiva, procesos que no s\u00f3lo complejizaron la estructura productiva, sino tambi\u00e9n la social\u00bb.<\/p>\n<p>Como se sabe,\u00a0existe tambi\u00e9n una grieta estructural en la sociedad, que no es propia de Argentina, sino que es general, que consiste en\u00a0la permanente disputa entre Capital y Trabajo. Es una tensi\u00f3n permanente que, dada la evoluci\u00f3n del capitalismo, en especial desde mediados de la d\u00e9cada del \u201970, est\u00e1 siendo dominada ampliamente por el Capital en detrimento del Trabajo. Esto queda reflejado en la cada vez m\u00e1s obscena concentraci\u00f3n de la riqueza, al tiempo que se deterioran las condiciones de vida de los trabajadores que perdieron participaci\u00f3n en la distribuci\u00f3n de los ingresos.<\/p>\n<p><strong>T\u00f3xica<\/strong><\/p>\n<p>Aclarados estos conceptos b\u00e1sicos de grieta, vale detenernos en otro uso que se est\u00e1 dando al concepto de grieta. Es\u00a0una grieta que ya se ha transformado en un inmenso negocio para las corporaciones medi\u00e1ticas, que la alimentan por inconfesables intereses econ\u00f3micos y pol\u00edticos, y que es muy rendidora para capturar audiencias. Como parte de ese negocio, exacerban las diferencias que existen en toda sociedad, pero lo hacen de una manera extrema\u00a0alimentando el odio, la venganza, la violencia simb\u00f3lica y la estigmatizaci\u00f3n del otro.<\/p>\n<p>Es una grieta t\u00f3xica que profundiza el enfrentamiento social s\u00f3lo por intereses de corporaciones medi\u00e1ticas. Es la grieta t\u00f3xica del \u201cfuck you\u201d, del \u201cpol\u00e9mico\u201d, de la utilizaci\u00f3n de la letra \u201cK\u201d como calificaci\u00f3n negativa, de los \u201cgritos\u201d, de la \u201cpersecuci\u00f3n\u201d al adversario pol\u00edtico, de los \u201ctroles\u201d, de la \u201cmentira planificada\u201d para desmoralizar al contricante.<\/p>\n<p>Esa grieta t\u00f3xica\u00a0altera las normas b\u00e1sicas de convivencia democr\u00e1tica, al generar un estado de incertidumbre y de tensiones pol\u00edticas y sociales que, finalmente, impactan en forma negativa en la din\u00e1mica econ\u00f3mica. Si ese tipo de grieta es alentada en un contexto de estabilidad econ\u00f3mica, sin p\u00e9rdida en la capacidad de compra del salario y de las jubilaciones, las disputas quedan delimitadas al mundo de la pol\u00edtica y de los medios. En cambio, cuando la grieta t\u00f3xica no s\u00f3lo es alentada sino que es profundizada, con una econom\u00eda en ca\u00edda libre y retroceso en el ingreso real de la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n, se potencian hist\u00f3ricos enfrentamientos en un c\u00edrculo vicioso de deterioro generalizado.<\/p>\n<p><strong>Por arriba<\/strong><br \/>\nEn ese contexto de las diferentes grietas, el gobierno de Fern\u00e1ndez-Fern\u00e1ndez tendr\u00e1 que\u00a0constituir una alianza pol\u00edtica, econ\u00f3mica y social lo suficientemente intensa para salir por arriba del laberinto t\u00f3xico. En caso de logarlo, como condici\u00f3n necesaria, irrumpe la misi\u00f3n de instrumentar\u00a0un pacto social para la estabilizaci\u00f3n. Este tendr\u00e1 como objetivos inmediatos la coordinaci\u00f3n de precios y salarios para anclar las expectativas de aumentos nominales descontrolados de esas dos variables clave.<\/p>\n<p>Quienes han estudiado\u00a0los recorridos de pactos sociales\u00a0aqu\u00ed y en otros pa\u00edses advierten que resulta indispensable, para que puedan perdurar, que\u00a0los objetivos de corto plazo vengan acompa\u00f1ados de metas de mediano y largo. El polit\u00f3logo Sebasti\u00e1n Etchemendy explic\u00f3 en un reportaje en el \u00faltimo informe de FIDE que \u00abel problema es que los pactos sociales son, por naturaleza, de corto plazo, motorizados decisivamente por actores pol\u00edticos m\u00e1s que socioecon\u00f3micos: esa suerte de \u201csuspensi\u00f3n de la pol\u00edtica\u201d y la puja distributiva no puede durar mucho, especialmente en sociedades democr\u00e1ticas. Sirven m\u00e1s para una estabilizaci\u00f3n inicial que para un manejo sostenido de un crecimiento con inflaci\u00f3n razonable\u00bb.<\/p>\n<p>Plantea entonces la necesidad de articular una instancia donde se puedan discutir consensos b\u00e1sicos para la estabilizaci\u00f3n de la econom\u00eda, fundamentalmente, en torno a la din\u00e1mica de precios y salarios. Para avanzar luego en\u00a0un acuerdo social que armonice m\u00ednimamente expectativas de precios y salarios, y a la vez incluya respuestas a los sectores en emergencia m\u00e1s golpeados, y otros rubros de pol\u00edtica econ\u00f3mica con impacto en el nivel de ingreso, como tarifas y tipo de cambio. Apunta que \u00abesto es imprescindible, desde un punto de vista pol\u00edtico y econ\u00f3mico, para comenzar a salir de esta crisis aguda\u00bb que deja el gobierno de Macri.<\/p>\n<p>Propone establecer, a partir de\u00a0consensos m\u00ednimos, mecanismos estables e institucionalizados de coordinaci\u00f3n que conecten en forma m\u00e1s o menos virtuosa la pol\u00edtica econ\u00f3mica en general, y la monetaria en particular, con la pol\u00edtica de ingresos. Tarea necesaria para que la estabilizaci\u00f3n inicial no naufrague y consiga construir un modelo de pol\u00edtica de ingresos articulado con la pol\u00edtica econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>Etchemendy rescata el Pacto Social de 1973-1974, bajo el \u00faltimo gobierno de Per\u00f3n, al que eval\u00faa inicialmente exitoso. Ese acuerdo estipul\u00f3 al comienzo un aumento salarial del 20 por ciento y luego el congelamiento de ingresos y precios, junto a medias de control de cambios y de potenciar exportaciones; para despu\u00e9s fijar alzas de salarios y tarifas en forma escalonada. Se\u00f1ala que la inflaci\u00f3n del 62 por ciento en 1972 baj\u00f3 al 25 por ciento en 1973, sin limitar el crecimiento. \u00abPero la muerte de Per\u00f3n, la polarizaci\u00f3n pol\u00edtica y social y la crisis del petr\u00f3leo lo devoraron en 1975\u00bb, concluye.<\/p>\n<p><strong>Disciplinar<\/strong><br \/>\nUna restricci\u00f3n relevante en los proyectos de concertaci\u00f3n constituye la formaci\u00f3n e ideolog\u00eda de los principales actores empresarios y sindicales. El mundo empresario sigue mostrando preocupaci\u00f3n por el regreso de un gobierno populista, cuando uno neoliberal licu\u00f3 su patrimonio. Es un caso de estudio, ya no s\u00f3lo con categor\u00edas de la sociolog\u00eda y de la econom\u00eda, sino de la psicolog\u00eda social. En esa\u00a0mezcla clasista, de ideolog\u00eda, ignorancia y negocios, no asocian la devaluaci\u00f3n de sus activos con una pol\u00edtica econ\u00f3mica ortodoxa.<\/p>\n<p>El fracaso de otro experimento neoliberal, al igual que el de la \u00faltima dictadura militar y el de los noventa de la convertibilidad, concluye en un nuevo default de la deuda y en otra crisis de proporciones.<\/p>\n<p>El economista chileno Gabriel Palma ilustra que \u201cel Estado debe recuperar su capacidad para disciplinar a las elites capitalistas. Adem\u00e1s de dar subsidios, los gobiernos deben poder reclamar que las empresas aumenten sus exportaciones, inviertan, innoven e impulsen el cambio tecnol\u00f3gico\u201d.<\/p>\n<p>El discurso convencional asocia \u00abdisciplinar\u00bb con \u00abautoritarismo\u00bb. Ese concepto puede ser redefinido entonces con t\u00e9rminos amigables como \u00abeducar\u00bb u \u00aborientar\u00bb al mundo empresario. Un caso para ponerlo a prueba podr\u00eda ser con\u00a0los protagonistas del complejo agroexportador. Emprender la tarea de explicarles que\u00a0las retenciones, luego de una devaluaci\u00f3n, son para evitar un shock inflacionario desestabilizador. \u00abEducarlos\u00bb con que parte de la recaudaci\u00f3n proveniente de retenciones ser\u00e1 reinvertido en el propio sector en\u00a0obras de infraestructura\u00a0(caminos rurales, expansi\u00f3n de los puertos) y en\u00a0investigaci\u00f3n y desarrollo tecnol\u00f3gico para aplicar en la producci\u00f3n. \u00abOrientarlos\u00bb a la vez a que colaboren en la imprescindible misi\u00f3n de empezar a\u00a0industrializar las materias primas, lo que implica la agregaci\u00f3n de valor y, por lo tanto, un mayor flujo de d\u00f3lares por exportaciones.<\/p>\n<p>Tarea similar de \u00abeducaci\u00f3n\u00bb se puede instrumentar con\u00a0el sector industrial cuando se presente un programa de cr\u00e9ditos subsidiados. Esos fondos que entregar\u00e1 el sistema financiero estatal y privado, que incluir\u00e1 recursos p\u00fablicos para disminuir el nivel de la tasa de inter\u00e9s, deben venir acompa\u00f1ados de\u00a0compromisos cuantificables para el beneficiario: determinar la obligaci\u00f3n de un adecuado abastecimiento del mercado interno con administraci\u00f3n de precios m\u00e1s metas de exportaciones, a cambio de recibir subsidios en el cr\u00e9dito.<\/p>\n<p>En definitiva,\u00a0disciplinar o \u00abeducar\u00bb a las elites es desplazar del debate econ\u00f3mico la grieta t\u00f3xica, exponer el fracaso del neoliberalismo en Argentina,\u00a0frenar el movimiento pendular\u00a0con pol\u00edticas de convergencia abandonando anteriores dilemas (campo versus industria) y mostrar\u00a0el papel activo del Estado\u00a0en el desarrollo de los pa\u00edses.<\/p>\n<p>Especialistas dedicados a estudiar modelos de desarrollo, basados en casos de pa\u00edses de diferentes caracter\u00edsticas sociales, culturales y econ\u00f3micas, coinciden en que resulta fundamental la existencia de un Estado activo en la intervenci\u00f3n en la econom\u00eda y con capacidad de disciplinar y de negociar en relativa igualdad de condiciones con grupos empresarios.<\/p>\n<p>El proyecto de pacto social del nuevo gobierno que ocupar\u00e1 la Casa Rosada a partir del pr\u00f3ximo 10 de diciembre tendr\u00e1 el objetivo de la estabilizaci\u00f3n de corto plazo, pero en especial tendr\u00e1\u00a0el inmenso desaf\u00edo de administrar la grieta b\u00e1sica de la econom\u00eda\u00a0argentina para frenar el p\u00e9ndulo y empezar a construir un sendero de desarrollo sustentable.<\/p>\n<h6>Fuente: P\u00e1gina 12<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La destrucci\u00f3n de la rentabilidad de las empresas y la licuaci\u00f3n del salario en estos casi cuatro a\u00f1os de otro fiasco del neoliberalismo est\u00e1n consiguiendo una r\u00e1pida convergencia de intereses.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":95501,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[21],"class_list":["post-95499","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-informe-nacional","tag-argentina"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/95499","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=95499"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/95499\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/media\/95501"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=95499"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=95499"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/argentinamunicipal.com.ar\/argentina\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=95499"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}