Desde la medianoche se cumple el cese de actividades por 24 horas dispuesto por la central obrera. Se prevé un alto acatamiento, pese a la dura embestida oficial de las últimas horas.
Después del ya icónico “poné la fecha”, la fecha llegó. De este modo, desde las 0 horas de hoy se cumple el primer paro nacional de la CGT desde que asumió como presidente Mauricio Macri.
Para la central obrera, la actual gestión “golpea muy fuertemente a los sectores del trabajo, a los más humildes, a los que más necesitan y también a la industria nacional, y a la pequeña y mediana empresa”.
“Esta CGT tuvo la responsabilidad de ir marcando todos los errores que venían cometiendo y también teniendo la prudencia necesaria, tratando también de ir conteniendo la paz social más allá de los incumplimientos a los compromisos acordados en la Mesa del Diálogo”, advirtieron, entre los fundamentos del paro.
Sin embargo, el Gobierno llevó adelante en los últimos días y horas una intensa campaña para descalificar la medida de fuerza. El propio Macri lo atribuyo en la tarde de ayer a “minorías que piensan que en el pasado las cosas fueron mejor”. Además, en los últimos días el madatario había aludido a las “mafias” sindicales y acusó a los dirigentes gremiales de poner “palos en la rueda”.
Por su parte, la vicepresidenta, Gabriela Michetti, calificó al paro como una “herramienta vieja” y dijo que la jornada de protesta convocada por la CGT tiene “motivaciones políticas”.
También desde distintas reparticiones nacionales, provinciales y municipales si llevaron a cabo diversas iniciativas coercitivas para impedir que los trabajadores ejerzan el derecho a huelga.

