29 años de la Carta Orgánica Municipal de la ciudad de Neuquén

Quiero recordar a aquellos Convencionales -mujeres y hombres- que, representando distintos partidos políticos, actuaron mancomunadamente con el objetivo de debatir y consensuar la norma básica y fundamental para el municipio neuquino

En otro aniversario de tan trascendente hecho de la historia de la ciudad neuquina, queremos volver a homenajearlo.

Quiero recordar a aquellos Convencionales -mujeres y hombres- que, representando distintos partidos políticos, actuaron mancomunadamente con el objetivo de debatir y consensuar la norma básica y fundamental para el municipio neuquino y que tiene la misma importancia que una Constitución para el Estado Nacional.

La carta orgánica es la normativa que contiene los fundamentos de las acciones dentro del ámbito municipal, ya que ordena y establece cláusulas que rigen el funcionamiento del Poder Ejecutivo y del Poder Legislativo. Y establece las normas sobre presupuesto, junta electoral y distintos estamentos municipales.

La cercanía con algunos de esos actores sociales me permitió obtener sus testimonios directos en entrevistas donde compartieron algunas vivencias del lapso que los tuvo reunidos. Uno de los entrevistados, el profesor Santiago Polito Belmonte, recordó: “Fuimos electos 25 convencionales, 9 por el MPN, 6 por la UCR, 6 por el Frente Grande y 4 por el PJ. Al principio del documento de la Carta Orgánica están los nombres de los 25, y cómo fue la distribución de cargos para su conducción. Al poco tiempo de comenzar el trabajo, el convencional Ríos, del PJ no asistió más así que quedamos 24”.

La Carta Orgánica se sancionó a los treinta y un días de marzo de 1995, después de cuatro meses de trabajo en plenas vacaciones de verano. “Comenzamos la actividad el primero de diciembre de 1994. El plazo original era de tres meses, pedimos una prórroga al Concejo Deliberante y nos otorgaron solo un mes más”.

También entrevistamos a Raúl Radonich, Mirta Domene, Ricardo Villar y al presidente de la Convención, el ingeniero Rodolfo Lafitte, el representante del partido mayoritario, el MPN, que ocupaba nueve de las bancas.

Lafitte recuerda que las deliberaciones de la convención comenzaron en diciembre de 1994 y siguieron en enero, febrero, marzo y abril de 1995. Fue un arduo trabajo en épocas de vacaciones. Se trabajó en consenso y en armonía. Se aprobaron más del 95% de los artículos. Las reuniones se realizaban en la biblioteca de la Universidad Nacional del Comahue y las sesiones en la vieja Legislatura de la calle Olascoaga. En ese lugar hay dos placas de bronce con un reconocimiento de los convencionales por el espacio prestado. La convención tuvo un espíritu muy abierto con amplia representación de vecinalistas, deportistas, representantes del arte y la cultura. Simbolizaron un amplio espectro de la ciudad y realizaron un profundo trabajo en comisiones. La Carta Orgánica le dio riqueza institucional al Concejo Deliberante por la representatividad de las minorías a través del sistema D’hont.

El presidente expresó las siguientes palabras el día del juramento de la Carta:

“La hemos sancionado al amparo de la Constitución Provincial, que establece que los municipios son autónomos en el ejercicio de sus atribuciones ‘dictarán sus respectivas cartas Orgánicas sin más limitaciones que las contenidas en esta Constitución’: le reconoce más facultades a los municipios, en forma tal de que sean estos quienes ejerzan la mayor suma de funciones del gobierno autónomo en cada jurisdicción (arts. 204, 186 y 11)”.

“Hemos buscado perfeccionar el proceso democrático de formación del poder local, con clara distribución de competencias y de las formas de participación de la ciudadanía, facilitando una mayor proximidad entre gobernantes y gobernados para la resolución de los asuntos cotidianos y dando un marco que le permita al gobierno municipal impulsar el desarrollo social y económico, así como gobernar situaciones complejas en un contexto cambiante que presenta permanentes desafíos, priorizando la igualdad, la equidad, la justicia, la solidaridad…lo que llamamos el interés general”.

“Estos principios han quedado plasmados en el articulado de la Carta Orgánica, dándoles un lugar privilegiado en las declaraciones, derechos y garantías y estableciendo mecanismos concretos para hacerlos efectivos”.

“Esto se ve materializado:

—En el respeto, atención y protección hacia el niño, el anciano, la mujer, la familia, los discapacitados, el ambiente, el patrimonio cultural.

—En la participación reflejada en la integración pluralista del cuerpo de concejales, en el reconocimiento de las sociedades vecinales, en las audiencias públicas, la revocatoria, la iniciativa, el referéndum, el Consejo Asesor Económico Social y de Planeamiento.

—En el equilibrio de poderes con clara delimitación de las facultades de cada órgano y la creación del Defensor del Pueblo.

—En el control fijando mecanismos de gestión y de administración económico-financiera modernos, que permitirán a la comunidad un eficaz y eficiente seguimiento de los actos de gobierno”.

Para finalizar, su conclusión: “Construir exitosamente desde el disenso, con respeto y lealtad, es la experiencia más rica que nos ha dejado esta Convención Constituyente”.

Preámbulo

Nosotros, los representantes del pueblo de la ciudad de Neuquén, reunidos en Convención Constituyente Municipal, juntos por voluntad y elección de la comunidad, interpretando su identidad histórica, con el fin de revalorizar el esfuerzo de las generaciones autóctonas y migrantes que nos precedieron; promover el bienestar general garantizando la convivencia democrática, los servicios esenciales y el desarrollo integral para todos los vecinos; consolidar la autonomía municipal como aporte al afianzamiento del federalismo; asegurar el acceso a la educación, la cultura y la salud; afianzar la vigencia de los derechos humanos; promover una economía al servicio del hombre y la justicia social; estimular el crecimiento armónico de la ciudad, protegiendo y ampliando su zona productiva, la calidad de vida de su población y los recursos naturales, sobre la base del desarrollo sustentable y promoviendo acciones integradoras a tal fin con comunidades vecinas; facilitar la participación popular en la acción de gobierno; resguardar y enriquecer el patrimonio cultural, científico y tecnológico y reafirmar los beneficios de la libertad e igualdad para todos los hombres que lleguen a compartir solidariamente el esfuerzo del pueblo neuquino, invocando la protección de Dios, fuente de toda razón y justicia, sancionamos esta Carta Orgánica para el municipio de Neuquén.

Lafitte también expresó: “cuando terminamos la Convención hicimos un asado de camaradería en el quincho de Mirta Domene. La armonía que se vivió nos permitió compartir gratos momentos. En el asado, redactamos y firmamos dedicatorias en copias de la carta”.

Hoy los volvemos a homenajear, la labor en pos de la ciudad neuquina fue inmensa y nació con la convicción de ordenar las legislaciones de la ciudad.

Fuente: La Mañana Neuquén