SOEMP y la Municipalidad de Posadas cerraron la paritaria con aumento salarial
El convenio firmado establece una recomposición de 65 mil pesos en dos cuotas. La primera se aplicará en marzo, con un incremento de 30 mil pesos.
26/03/2026 SINDICATOSDespués de varias semanas de tensión, un paro de 24 horas y dos audiencias en el marco de la conciliación obligatoria, el Sindicato de Obreros y Empleados Municipales de Posadas (SOEMP) y la Municipalidad capitalina alcanzaron este miércoles 25 de marzo un acuerdo salarial para el primer tramo del año. El entendimiento permitió destrabar una negociación que hasta la semana pasada seguía empantanada por la amplia diferencia entre la propuesta del Ejecutivo y la exigencia sindical.
El convenio firmado establece una recomposición de 65 mil pesos en dos cuotas. La primera se aplicará en marzo, con un incremento de 30 mil pesos. En el caso de las categorías 12 a 19 inclusive, esa suma se distribuirá en 13.860 pesos en concepto de pasaje y 16.140 pesos en concepto de capacitación laboral. Para las categorías 20 a 24, en cambio, los 30 mil pesos se liquidarán de manera directa. A ese esquema se suman además mejoras en distintos adicionales y asignaciones familiares, uno de los puntos que también formaron parte de la negociación.
El segundo tramo llegará en mayo, cuando se abonarán otros 35 mil pesos, divididos en 20 mil pesos de ticket canasta y 15 mil pesos por productividad. De esa manera, el acuerdo final quedó por encima de la oferta que el municipio había sostenido en la audiencia de la semana pasada, cuando insistía con dos sumas de 30 mil pesos, una para marzo y otra para mayo. En aquel momento, el gremio mantenía su reclamo de una recomposición de 150 mil pesos, por lo que la negociación había quedado en punto muerto.
Además de la mejora salarial, el acta incluye un punto con fuerte impacto interno en la estructura laboral del municipio: el compromiso del Ejecutivo de avanzar con el cambio de revista de 200 empleados, que pasarán de planta temporaria a planta permanente, siempre sujeto al cumplimiento de los requisitos administrativos correspondientes. Se trata de un aspecto sensible para una parte importante de la planta municipal, ya que implica una mejora en la estabilidad laboral en medio de un escenario económico adverso.
La paritaria municipal se desarrolló este año en un contexto especialmente complejo. Desde el área de Hacienda de la comuna venían advirtiendo sobre la caída de los ingresos reales y sobre el menor margen fiscal producto de la recesión, la baja del consumo y el impacto de las asimetrías fronterizas con Encarnación, que siguen afectando la actividad comercial posadeña. Ese diagnóstico fue el principal argumento oficial para sostener una postura más cautelosa a la hora de mejorar la oferta salarial.
Del lado sindical, en cambio, el reclamo estaba atado al deterioro del ingreso frente al costo de vida y a la necesidad de lograr una recomposición más fuerte en el bolsillo de los trabajadores. La distancia entre ambas posiciones derivó primero en un paro y luego en la intervención del Ministerio de Trabajo de Misiones, que dictó la conciliación obligatoria y abrió una instancia de negociación formal para evitar una profundización del conflicto.
La reunión del miércoles 18 había terminado sin acuerdo y con un cuarto intermedio hasta este 25 de marzo. En esa primera audiencia bajo conciliación, las partes habían ratificado sus posturas sin ceder demasiado: el municipio defendía su esquema de incrementos escalonados y el sindicato sostenía un pedido muy superior. Ese escenario alimentaba la posibilidad de una prolongación del conflicto, además de dejar expuesta la tensión interna dentro del propio SOEMP, donde también pesan disputas de conducción en un año electoral para el gremio.
Finalmente, el acuerdo alcanzado este miércoles permitió cerrar una etapa de alta fricción y dar una señal de descompresión en uno de los frentes laborales más sensibles de la capital provincial. Sin representar la cifra originalmente exigida por el sindicato, el entendimiento incorpora una mejora superior a la propuesta inicial, suma beneficios complementarios y agrega el compromiso de regularización para 200 trabajadores. Para el municipio, el cierre también implica recuperar previsibilidad en un momento de recursos ajustados; para el gremio, mostrar un resultado concreto tras varias semanas de conflicto.