Acueducto Desvío Arijón: inaugurarán en septiembre la planta potabilizadora

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La obra presenta un grado de ejecución de entre el 60 y 70%. Se habilitará con uno de los cuatro módulos proyectados. En una primera etapa, permitirá abastecer de agua potable a Desvío Arijón, Sauce Viejo y Santo Tomé.

Con un grado total de ejecución de “entre un 60 y 70 por ciento”, el gobierno pretende habilitar en septiembre la nueva planta potabilizadora del acueducto Desvío Arijón-Rafaela. En diálogo con El Litoral, el ministro de Aguas y Servicios Públicos, Antonio Ciancio, reafirmó hoy los plazos que originalmente barajaban. Después de recorrer los distintos frentes de obra encarados, Ciancio dijo que la fecha estipulada “sigue en pie”. La observación in situ de los trabajos implicó una primera “mirada” en la planta potabilizadora propiamente dicha, que se encuentra a la altura de Desvío Arijón por la autopista Santa Fe-Rosario, y que constituye el “corazón” de la obra. En segunda instancia, recorrieron el ramal hacia Rafaela, donde “ya hay un kilómetro de caños colocados”, según precisó. Finalmente, visitaron el muelle de toma de agua cruda ubicado sobre el río Coronda; tiene una longitud de 150 metros y ya se han colocado dos de las cinco bombas para la extracción de agua. Desde allí, se extiende una cañería que llega hasta la planta de tratamiento para su posterior potabilización.

Distribución

En cuanto a la planta potabilizadora, Ciancio dijo que desde el punto de vista físico, la obra civil está ejecutada prácticamente en un 90%. “Pero hablamos de un grado de ejecución total de entre un 60 y 70% porque lo que falta es inversión. Los edificios están construidos; las cisternas están hechas, pero ahora se está trabajando en la instalación electromecánica. La obra de infraestructura -insistió- está prácticamente terminada, pero falta el equipamiento”.

Mientras tanto, se trabaja en el tendido de cañería de hierro dúctil entre dicha planta y el muelle ya terminado, y en los 40 kilómetros de cañería de alimentación hacia las tres localidades que se verán beneficiadas inicialmente: Desvío Arijón, Sauce Viejo y Santo Tomé.

Ciancio explicó que en el caso de Santo Tomé habrá tres cisternas. “La provincia ya construyó dos y la otra está casi terminada -indicó-. Después nos vamos a ocupar de cómo alimentamos los tanques elevados a partir de esas cisternas”.

El ministro advirtió que la distribución implica dos instancias, a partir del “problema” de vincular los sistemas interiores al acueducto. “En Santo Tomé -reiteró-, el agua se almacenará en las cisternas y desde allí llegará a los tres tanques para distribuirla luego a la red. En el caso de los pueblos -diferenció-, desde las cisternas de llegada se impulsa directamente el agua a la red. En general, estos distritos ya tienen cisterna, y si no la tienen, vamos a colaborar para construirlas”, prometió.

Proyección

El funcionario advirtió que debieron sortearse numerosos inconvenientes con las importaciones, pero celebró que esos escollos se fueron salvando, incluso, “con la propia intervención del gobernador”.

Finalmente, en cuanto a la planta potabilizadora que inaugurarán en septiembre, dijo que será con uno de los cuatro módulos a construir.

“La planta va a tener en el futuro cuatro módulos de potabilización. Hay una serie que es común a los cuatro; uno de esos módulos se está terminando y con él ya podemos darle agua a Desvío Arijón, Santo Tomé y Sauce Viejo. Y hasta podemos empezar a impulsar agua a la ciudad de Rafaela”, planteó.

Ciancio explicó que se proyectaron cuatro módulos de potabilización porque el de Desvío “es el acueducto más grande que se construye en la provincia; tenemos noventa localidades que se conectarán (unos 300 mil usuarios), y un horizonte de diseño de treinta años”. Acotó que la obra fue pensada con “un sobredimensionamiento, atentos a lo que pasó con el acueducto Centro-Oeste que hizo la Nación, y que no logró tener capacidad de potabilización para las segundas etapas que estaban previstas, porque la planta estaba ya al límite”.

Por otra parte, destacó que “la idea de ir construyendo plantas sin ceñirnos a esquemas rígidos, permite que luego cuando esté todo conectado, veamos hacia dónde lo hacemos llegar. Es un sistema parecido al eléctrico, que permite alimentar desde un lado o desde el otro”, concluyó.

Fuente: El Litoral, Santa fe