Brasil: un informe ratifica el sesgo racista de la violencia policial

El caso de Río de Janeiro es el más paradigmático. En 2020 el 86 por ciento de los asesinatos por acciones policiales son negros.  "El modus operandi de la policía carioca es un enfrentamiento basado en el racismo". 

El caso de Río de Janeiro es el más paradigmático. En 2020 el 86 por ciento de los asesinatos por acciones policiales son negros.  «El modus operandi de la policía carioca es un enfrentamiento basado en el racismo».

La policía brasileña mata mucho y en particular se ensaña con la población negra. Esas podrían ser las principales conclusiones de una investigación realizada por la Red de Observatorios de Seguridad, que constata que los asesinatos por violencia policial en Río de Janeiro, Bahía, Ceará, Piauí, Pernambuco,  San Pablo y Maranhao.

El caso de Río de Janeiro es el más paradigmático. En 2020 el 86 por ciento de los asesinatos por acciones policiales son negros, pero el porcentaje de la sociedad carioca que se considera negra es el 51,7 por ciento. En Río se registraron 1.245 muertes en manos de la policía. Solo en la capital del estado se registraron 415 muertes en operativos policiales en 2020, de los cuales 90 por ciento eran negros.

La investigación se realizó en base a pedidos mediante la Ley de Acceso a la Información. Según dijo al portal G1 el coordinador de investigaciones de la Red de Observatorios de Seguridad, Pablo Nunes, el estudio refleja que en Brasil persisten prácticas racistas que se llevan adelante «con el consentimiento de las autoridades y la naturalización de gran parte de la sociedad».

«En todos los estados analizados, los negros están más representados entre el número total de personas asesinadas que en la población en general. Esto muestra una estructura brasileña para la reproducción del racismo y una cierta aceptación de estas muertes en la sociedad», señaló Nunes. Para el investigador, el racismo revelado por la cantidad de negros asesinados en acciones policiales también se puede explicar en el funcionamiento del Ministerio Público, ya que «los fiscales carecen de inversión y voluntad para investigar las muertes durante los operativos policiales».

Los expertos a cargo del informe coinciden en que ni siquiera la crisis de salud derivada del coronavirus pudo contener la letalidad policial en los estados evaluados por la encuesta. De acuerdo al informe, «el modus operandi de la policía en Río de Janeiro es un enfrentamiento basado en el racismo» con el uso indiscriminado de fuerza letal mediante el uso de rifles, helicópteros y vehículos blindados por parte de las fuerzas policiales, en zonas densamente pobladas.

Según la encuesta, cada cuatro horas una persona negra es asesinada en acciones policiales en seis de los siete estados monitoreados por la Red: Bahía, Ceará, Piauí, Pernambuco, Río de Janeiro y San Pablo. El gobierno de Maranhao no informa el color de las víctimas de la violencia, que para los investigadores es otra forma de racismo institucional.

«Esto refleja una persistente y profunda desigualdad en la estructura social brasileña, en la que los negros son asesinados sistemáticamente con más frecuencia que los blancos. Esto se remonta a la esclavitud, no es hoy que se repite este patrón. Y si no se hace nada, mantendremos esta estadística», aseguró el politólogo y doctor en derecho Geraldo Tadeu en declaraciones a CNN Brasil.

En línea con estas conclusiones, en agosto se presentó en Brasil el informe anual del Atlas de la Violencia, creado por el Foro Brasileño de Seguridad Pública, el Instituto de Economía Aplicada y el Instituto Jones dos Santos Neves. Según esta investigación, la probabilidad de que una persona negra sea asesinada en Brasil es 2,6 veces mayor que personas de otros grupos. Los homicidios por cada 100 mil habitantes negros fueron 29,2 en 2019, mientras en el resto de la población fueron 11,2.

El informe indicaba que 77% de las víctimas de homicidio a nivel nacional eran personas negras. En cuanto a las mujeres negras, representaron el 66% del total de mujeres asesinadas. Entre 2009 y 2019, en la población no negra la disminución de los asesinatos fue de 30,5%, mientras que fue de 15,5% para las personas negras.

Fuente: Página 12