Cataluña apura el paso y convoca a su propio referéndum de independencia

Listos. Los nacionalistas catalanes celebran la aprobación de la convocatoria en el centro de Barcelona

Listos. Los nacionalistas catalanes celebran la aprobación de la convocatoria en el centro de Barcelona

El desafío catalán. Bajo el impulso de Escocia, el gobierno regional hizo votar una ley de consulta para el próximo 9 de noviembre. Madrid, en pie de guerra, la rechazó de plano.

Cataluña avanzó en el proceso a su independencia, justo en el día de la derrota del secesionismo en Escocia. El Parlamento de la región aprobó con amplia mayoría una ley de consulta para que el gobierno catalán convoque a referéndum el 9 de noviembre. La medida desafía abiertamente la prohibición del gobierno central, que ha dicho repetidamente que en caso de convocarse a consulta, recurrirá de inmediato al Tribunal Constitucional para bloquear la iniciativa. A diferencia de lo ocurrido en Reino Unido, donde Londres aceptó la consulta, en España el gobierno central la rechaza de plano. Ahora el conflicto político e institucional está abierto.

«Escocia es el único camino», declaró el jefe del gobierno catalán Artur Mas al valorar el resultado escocés, presionando al jefe del gobierno español, Mariano Rajoy, para que no bloquee la consulta en la región.»¿Es Cataluña menos que Escocia?», preguntó Mas, que presentó la experiencia escocesa como prueba de que se puede preguntar legalmente a los ciudadanos sobre el futuro que desean. En ese sentido, situó al primer ministro británico, David Cameron, como un opuesto de Rajoy. Cameron «pudo bloquear el referéndum y no lo hizo, porque es un demócrata», lo elogió.

El Parlamento catalán aprobó por mayoría de casi el 80 por ciento de sus bancas la ley de consultas para avalar la convocatoria del referéndum. La apoyaron todos los grupos, excepto el Partido Popular (PP) de Rajoy y la formación antinacionalista Ciutadans, que votaron en contra.

Mas podrá convocar el referéndum cuando la ley entre en vigor, que será cuando se publique en el boletín oficial catalán. Pero no reveló cuándo ocurrirá eso, jugando con los tiempos ante la intención de Rajoy de frenar la consulta. Medios españoles situaban este escenario a partir del lunes. El gobierno de Rajoy está preparado para reunirse en un consejo de ministros extraordinario una vez entre en vigor la ley, para aprobar en él un recurso ante el Tribunal Constitucional. La presentación del recurso frenará automáticamente la cita catalana con las urnas. Y quedan pocas dudas sobre que el tribunal fallará contra la iniciativa. La gran incógnita de todo este proceso irá aclarándose a partir de la entrada en el tribunal del recurso de Madrid. Entonces, Mas tendrá que decidir si sigue adelante y saca las urnas pese al veto del Estado español o si frena allí su desafío. Continuar podría suponer que el gobierno de Rajoy suspenda directamente el régimen de autogobierno o autonomía del que goza Cataluña. A Mas personalmente le podría costar un proceso penal por «desobediencia».

Pero frenar el desafío independentista le traería problemas a Mas con ERC, el partido nacionalista y republicano catalán que los sostiene a él y a su formación —CiU— al frente del Ejecutivo, y que ha llamado a la «desobediencia civil». Las elecciones anticipadas catalanas son un escenario muy posible, que Mas ha invocado en caso de concretarse la prohibición del referendo por Madrid. Las elecciones catalanas se convertirían así en un plebiscito sobre la independencia. Mas dijo ayer que si hay bloqueo, convocará a los demás partidos que apoyan la consulta para «alcanzar un acuerdo y responder». En cualquier caso, no ve debilitado su proceso con la derrota del independentismo en Escocia. «Nos sentimos reforzados», dijo, porque Escocia ha votado su futuro como él quiere que haga Cataluña. «Es más importante poder celebrar la consulta que lograr la independencia», manifestó. «Votar no divide, votar une», aseguró en una rueda de prensa en la que habló en inglés y francés, además de en catalán y español, y en la que mandó mensajes directos a Mariano Rajoy.

La réplica de Rajoy.El presidente del gobierno español Mariano Rajo, por su parte, confrontó la legalidad del proceso en Escocia con la ilegalidad en la que incurrirá Artur Mas si celebra la consulta, ya que según la Constitución española solo el gobierno central tiene competencia para convocar referendos. Los escoceses votaron permanecer en Reino Unido «de forma masiva, pacífica y con un escrupuloso respeto a la legalidad de su país», dijo Rajoy. «Los escoceses han evitado las graves consecuencias económicas, sociales, institucionales y políticas que habría supuesto su separación del Reino Unido y de Europa. Nos necesitamos todos y estamos felices como europeos de que Escocia siga con nosotros», insistió el líder conservador. El escenario está desde ayer completo para que el conflicto catalán gane aún más protagonismo.

Fuente: La Capital, Rosario