Comercio: en el microcentro mendocino hay más de 170 locales cerrados

Según datos del Instituto de Desarrollo Comercial, solo en las principales arterias de la Capital hay 90 locales con sus persianas bajas.

Según datos del Instituto de Desarrollo Comercial, solo en las principales arterias de la Capital hay 90 locales con sus persianas bajas.

El microcentro mendocino muestra las consecuencias de la caída del consumo y del aumento de los costos, por lo que como principal estrategia algunos comerciantes decidieron bajar sus persianas y trasladarse a locaciones más baratas.

Actualmente, existen más de 90 comercios con salida a la calle  “inactivos” (en condiciones de venta, alquiler, clausurados o simplemente cerrados) y hay alrededor de 80 más en el interior de las galerías.

Esos datos se desprenden de un informe que realizó el Instituto de Desarrollo Comercial (IDC) en las calles del microcentro. Se logró identificar aproximadamente 1.800 locales comerciales con salida a la calle, es decir que no se ubican en el interior de una galería, de los cuales sólo 5% se encontraban en condición de inactivos durante el mes de setiembre.

Otro dato relevante, es que más del 60% de los comercios inactivos se encuentran ubicados al este de calle San Martín.

“Hemos avanzado en un estudio amplio que tiene por objetivo conocer el comportamiento de la actividad comercial en el microcentro mendocino. Dicho estudio implica un radio de 760.000 metros cuadrados delimitados al norte por calles Las Heras y Entre Ríos; al sur por Colón y Vicente Zapata; al este por Rioja y al oeste por Patricias Mendocinas”, destacó Daniel Dimartino, gerente general del IDC.

“Buscamos, a través de estos resultados acciones conjuntas con el sector privado a los fines de impulsar las ventas haciendo hincapié en el trabajo asociativo.El conocer estas fluctuaciones nos permite saber en que momentos y espacios debemos hacer foco. No es un trabajo sencillo pero lo más importante es que estamos contando con el compromiso del sector privado. Entienden que es la única manera de sobrevolar la situación económica por la que atraviesa nuestro país”, agregó el funcionario.

En tanto que, desde la Municipalidad de Capital observaron que algunos comerciantes prefieren mudarse hacia las calles periféricas del Centro, por lo que las bajas registradas en el municipio, en promedio, todavía siguen siendo menores que las alzas.
Mercedes Fayad, Coordinadora de Desarrollo Económico de Capital, indicó que para los próximos meses son “optimistas por el incremento del turismo”.

Por otro lado,  explicó que se ha producido un “cambio radical en las migraciones de compras a Chile”.

“Los convenios con tarjetas de créditos de bancos y las cuotas sin interés hacen que sea más favorable comprar acá que en Chile”, dijo.

Sin embargo no negó el recambio constante que se advierte en los comercios, ya que en tiempos de crisis el rubro indumentaria está entre los más castigados, no así el gastronómico, mientras que muchos comerciantes optan por ampliar la actividad en sus comercios y crecen los polirrubro.

Finalmente anticipó que este mes preparan diferentes actividades para fomentar el consumo, con motivo del fin de semana largo del 12 de octubre y la cercanía al Día de la Madre, en los que se esperan descuentos especiales desde el 20%.

Galerías: un formato que está complicado
De acuerdo con el mismo informe, sólo en setiembre se contaron 80 locales comerciales inactivos en las principales galerías de la Ciudad de Mendoza.

Estas no se muestran ajenas a la caída de las ventas minoristas, que de acuerdo con la Federación Económica de Mendoza, en los primeros nueve meses del año ha sido de -3,36%.

No obstante, esta estructura de negocios merece una consideración especial, porque los comerciantes encuentran prestaciones diferentes y los clientes las reconocen como puntos de encuentros, no solo de compra.

En cuanto a los alquileres, van desde los $ 4.000 (pequeñas superficies comerciales), o $ desde 25.000 para negocios medianos, más expensas.

El relevamiento del IDC se basó en las galerías Bamac, Caracol, Kolton, el Pasaje San Martín, Piazza, Ruffo y Tonsa.

Dimartino explicó que identificaron 383 locales comerciales, “de los cuales en el mes de agosto se encontraban inactivos 90 y en setiembre hemos notado una mejora en esa última cifra debido a que se reactivaron 10 nuevos locales”, agregó.

“El hacer hincapié en las galerías responde a que debemos trabajar en acciones de promoción que apunten al desarrollo y crecimiento de estos espacios, que no cuentan con los mismos beneficios que tienen aquellos locales cuyas vidrieras dan a la calle.

Estos comerciantes deben realizar acciones específicas para atraer  al consumidor y lograr que ingrese a recorrer estos espacios. La vidriera que da a la calle vende por sí sola las 24 horas, en estos casos no”, agregó el funcionario.

Radiografía de la actividad comercial capitalina
En las principales calles comerciales de nuestra ciudad, con diferentes espacios, la oferta compite buscando nuevos locatarios. La recesión, la caída del poder adquisitivo, el valor de arrendamiento o los cambios culturales tejen su red de argumentos.

Desde la Costanera al Parque (la calle del kilómetro cero), puede observarse una casa de altos estudios en cada uno de sus tramos. En Vicente Zapata, desde la venta de repuestos a los locales de comida casi en la intersección con San Martín. En Colón, la mixtura: tecnología, comida, supermercados y bancos; en tanto queArístides Villanueva, reservada casi a la vida nocturna, un fondo de comercio puede costar a partir de los U$S 16.000.

Las costumbres del consumidor y las marcas intentan estar cada vez más cerca del cliente, así se repiten los carteles en los distintos puntos de venta. El público se fue diluyendo en la búsqueda de lugares alternativos. Con solo caminar algunas cuadras por las principales arterias de la provincia podemos ver el saldo de lamisión “atracción”.

Algunas firmas han cambiado su forma de presentarse en público, buscando renovar la empatía.

En las avenidas, donde de  acuerdo al tránsito del público y las costumbres varía el precio de los alquileres, la realidad es muy diferente. Mientras que en calle Arístides Villanueva se edifica o se refaccionan espacios comerciales, en la tradicional Colón hay al menos 10 lugares disponibles.

Al respecto, Santiago Debé, de Debé Propiedades, destacó que “los valores que se cobran por los locales comerciales, en avenida San Martín, dependen del gusto del propietario. Los que están fuera del Centro -dirigidos a pequeños comerciantes- pueden costar hasta un 25% más baratos”, comentó.

Por otro lado, señaló que los propietarios no desconocen las mermas en las ventas, y “han pactado ajustes menores en la renovación del contrato de alquiler para evitar que el local quede desocupado”.

Un caso testigo, en la recorrida que realizó Los Andes, es una locación en Colón al 700 -a metros de avenida Belgrano-, que en los últimos 10 años sufrió reiteradas transformaciones; en ese lapso primero fue un café, luego un drugstore y por último una casa de cobro de impuestos y servicios.

Todas bajo un mismo techo, y hacia una misma calle
Entre las galerías más antiguas de la ciudad, la Tonsa ocupa un lugar especial. Al recorrer sus pasillos, que rematan en una rotonda, algunos locales vacíos tienen como prólogo -por San Martín- un local de vinos y una pizzería.

Adentro la venta de accesorios para celulares, de relojería, trofeos, marroquinería, locales de alquiler de disfraces y un club de ajedrez, etc., configuran la actualidad del paseo. Una realidad similar se vive en el Pasaje San Martín(enfrente), que recientemente fue aprovechado para la filmación de una teleserie.

Una cuadra más al sur, la Galería Piazza tiene sus largas tardes de té en el café del centro. Parte de su estructura está ociosa, sobre todo el espacio que ocupaba años atrás el Soul Café de Daniel Agapito.

Locales de ropa de mujer o de accesorios ocupan el corredor central del pasaje.  Otras construcciones de mediados o fines de los 60, como las galerías San Marcos, y la Caracol, han concentrado su público; por momentos parece que nadie ajeno tuviese derecho de paso.

En la última semana, sobre todo en las inmediaciones de la calle Las Heras, las promociones de Tarjeta Naranja (ex-Nevada) dan un argumento a promociones de financiación.

Analizar el deterioro del microcentro lleva a pensar en el enorme cambio cultural que se ha generado en las últimas décadas. El consumidor hoy ha emigrado a otros centros comerciales, a lugares cerrados o a “strip centers”, en Godoy Cruz, Guaymallén, Luján de Cuyo y Maipú.

Fuente: Los Andes