Evo Morales perdía ajustadamente el referéndum que convocó

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Según las proyecciones privadas ganaba el «No». El gobierno habló de un «empate técnico» y pidió esperar el escrutinio oficial. Los datos oficiales eran anoche muy parciales.

Bolivia habría rechazado por una ajustada mayoría la reforma constitucional que hubiese dado luz verde al presidente Evo Morales para postularse a un cuarto mandato ininterrumpido, hasta 2025. Así lo indicaban anoche datos extraoficiales de «conteos rápidos» y proyecciones de canales privados de televisión y consultoras de opinión. Tanto la británica BBC como la agencia francesa de noticias AFP reflejaban este resultado de las proyecciones. Pero el vicepresidente, Alvaro García Linera, declaró un «empate técnico» y pidió aguardar el cómputo final, algo que anoche estaba bien lejos de definirse. A medianoche, el tribunal electoral anunció que posponía para hoy su esperado boletín.

La red de televisión ATB dio un triunfo al «No» por 52,3 por ciento, mientras su colega Unitel le otorgó un 51 por ciento. El voto por el «Sí» recababa 47,7 por ciento y 49 por ciento respectivamente. De confirmarse estos resultados extraoficiales, sería la primera derrota electoral de Morales en sus diez años en el poder, aunque en 2015 su partido ya perdió plazas clave en los comicios municipales. Esto lo obligará a dejar la banda presidencial a inicios de 2020, cuando termine su tercer mandato, en caso de confirmarse el resultado de las proyecciones privadas. Más temprano, la consultora Mori dio una ventaja de 51 por ciento al «No» contra 47 por ciento del «Sí».

El vicepresidente, Alvaro García Linera, apareció anoche ante los medios y declaró un presunto «empate técnico», mientras pidió a la ciudadanía aguardar el cómputo final del Tribunal Supremo Electoral (TSE) que se conocerá «en los próximos días». «Estamos en un empate técnico, y estamos esperando que lleguen las actas oficiales del voto del exterior, barrios alejados y comunidades alejadas, donde el MAS tiene una elevadísima votación favorable», dijo en conferencia de prensa en Palacio Quemado. También recordó que en octubre de 2014 las encuestadoras privadas anticiparon un triunfo de Evo Morales por 59 por ciento y al final el mandatario fue reelegido con un 61 por ciento.

Pero anoche los resultados preliminares oficiales del citado TSJ eran abrumadores. Con 2945 actas sobre 30.367, el «No» obtenía un 67 por ciento contra apenas 33 por ciento del «Sí» que pedía Morales. Las caras largas eran inocultables en el bando oficial y festivas entre los opositores.

«¡Bolivia dijo no!, proclamó un eufórico gobernador de Santa Cruz, Rubén Costas, líder de un sector de la oposición, mientras el ex candidato presidencial Samuel Doria Medina, derrotado dos veces por Morales, estimó: «Hemos recuperado el derecho a elegir. Hoy se ha sepultado el proyecto de convertir a nuestro país en un proyecto de un sólo partido. Esta es la victoria del pueblo», señaló Doria Medina en rueda de prensa.

El vice García Linera había dicho temprano, antes de conocerse los resultados extraoficiales, que «nosotros venimos del pueblo, acatamos lo que diga el pueblo, estaremos con lo que el pueblo vaya a manifestar, vaya a decidir o a hacer, ahora y en los siguientes años».

La jornada electoral se registró en el marco de «absoluta normalidad», según la presidenta del Tribunal Supremo Electoral, Katia Uriona, aunque exceptuando un «caso aislado» en Santa Cruz, donde electores, presuntamente «molestos por los retrasos» quemaron al menos 34 urnas electorales. En las mesas afectadas se deberán repetir los comicios. A pesar de estos «incidentes aislados», la misión electoral de Unasur dijo en un comunicado que valoraba que «la votación se haya desarrollado en un clima de absoluta tranquilidad». El jefe de la misión de observadores de la OEA, el ex presidente dominicano Leonel Fernández, consideró también que el proceso transcurrió «normalmente en paz».

Morales votó temprano en la región cocalera del Chapare, en la zona central, desde donde saltó a la política tras ser dirigente de los agricultores de coca, cargo que aún mantiene.

En una consulta en la que el voto es obligatorio, unos 6,5 millones de bolivianos estaban habilitados para sufragar sobre la reforma de la Carta Magna, que autorizaría a Morales a postularse a un nuevo mandato de cinco años, de 2020 a 2025. Otros 300.000 bolivianos lo hacían en el exterior. El gobernante socialista, que inició su primer mandato en enero de 2006 y ha sido reelegido dos veces por amplia mayoría, tiene el récord de permanencia en el poder desde la independencia de Bolivia en 1825, apoyado en un fuerte crecimiento económico (ver página 27.

Caso bisagra.PUNCTUATION_SPACEHasta la semana pasada los partidarios y opositores de la reforma constitucional estaban empatados en las encuestas. Pero las recientes acusaciones de tráfico de influencias contra Morales cambiaron la situación, y según sondeos divulgados en los últimos días, los partidarios del «No» (47 por ciento) superaban a los del «Sí» con amplitud (27 por ciento). El caso que tanto dañó la figura presidencial involucra a una ex pareja de Morales, con la que tuvo un hijo en 2007 y quien desde 2013 es la principal directiva de una empresa china. Llamativamente, la firma ha conseguido más de 500 millones de dólares en obras públicas, la mayor parte por concesión directa sin licitación. También resulta sorprendente que la mujer,Gabriela Zapata, hoy de 29 años, sea desde 2013 la gerente general de una empresa de magnitud. Antes de ese cargo era promotora y no se le conoce carrera corporativa. Morales negó cualquier delito a favor de su ex pareja, con quien tuvo hace unos 10 años un hijo que falleció. Pero estos hechos eran totalmente desconocidos, y su admisión pública de Morales tuvo un fuerte impacto sobre su credibilidad. Morales se ha visto perjudicado también por un violento episodio en El Alto, que dejó seis muertos.

Fuente: La Capital, Rosario