Levantan el paro en Chabás, pero siguen los conflictos en Maciel y Carcarañá

El panorama más complejo se presentó en la comuna macielense, donde se agudizó la protesta tras una serie de despidos.

El panorama más complejo se presentó en la comuna macielense, donde se agudizó la protesta tras una serie de despidos.

Tras dos semanas de paro los trabajadores comunales de Chabás pusieron fin a la medida de fuerza al cobrar ayer la totalidad de los haberes atrasados del mes pasado, pero diferente suerte corrieron los empleados municipales de Carcarañá, quienes mantienen la huelga ya que, a pesar de la promesa de pago, aún siguen esperando percibir el 40 por ciento de lo que todavía le adeuda el gobierno local.

A ello se suma que se agravó el conflicto en la Comuna de Maciel luego de que el flamente interventor, Jorge Marucco, dispusiera desvincular de sus funciones a cinco trabajadores, mientras que en Funes los recolectores de residuos protestan por sus remuneraciones.

El panorama se enmarca en un contexto de crisis que afecta a distintas administraciones locales y presagia una escalada de conflictos en varias localidades del territorio santafesino, tal como lo admitió el propio secretario de Regiones, Municipios y Comunas, Carlos Torres,y de lo cual dio cuenta días atrás LaCapital.

Si bien los municipales carcarañenses esperan que hoy le regularicen sus acreencias salariales de septiembre, sobrevuela un clima de incertidumbre luego de haberse topado con un nuevo incumplimiento. «Hoy (por ayer) no pagaron, pero se comprometieron a hacerlo manaña (por hoy), por lo que seguiremos adelante con el plan de lucha hasta que cancelen todo lo adeudado», aseguró a La Capital el secretario adjunto del sindicato de trabajadores municipales de Carcarañá, Angel Tomasetti.

En esa linea aseguró que «la situación que vienen viviendo los trabajadores al no poder cobrar los salarios en tiempo y forma es muy angustiante», para luego asegurar que, a causa de esta problemática, «el gremio debió utilizar un dinero que tenía previsto para ampliar las instalaciones sindicales a la compra de mercaderías para atender necesidades porque había gente que no tenía para comer».

El dirigente no sólo cuestionó a la gestión municipal por los incumplimientos salariales sino por nombramientos y aumento de categorías otorgadas en los últimos días.

«Mientras los trabajadores todavía no pudimos cobrar los haberes, la intendenta (Verónica Schuager) pasó a planta permanente a ocho personas de su personal político además de subir de categoría a empleados sin llamar a concurso, lo que resulta ilegal o al menos irregular más aún cuando el municipio está en emergencia económica; veremos qué es lo que hará con esta situación el gobierno que asuma».

Asimismo trazó un panorama complejo para los meses venideros al sostener que «vemos una situación muy complicada ya que el municipio tiene problemas financieros para pagar sueldos y difícilmente consiga asistencia de la provincia porque no hay plata».

Similar postura esbozó en torno al gobierno comunal de Chabás el secretario general del Sindicato de Trabajadores Municipales de Casilda y Comunas Adheridas, Walter Britos, al indicar que «aunque después de varios días de paro los trabajadores cobraron los salarios sabemos que sucederá lo mismo con los haberes de octubre ya que hace tres meses que vienen pagando con atrasos y las finanzas siguen mal». De ser así, como todo indica, el gremialista anticipó que «seguramente volveremos a parar y, a diferencia de lo que hicimos en las medidas de fuerzas anteriores, no vamos a garantizar las guardias mínimas, lo que significa que ningún trabajador prestará servicios».

Luego del levantamiento de la medida de fuerza, el jefe comunal chabasense, Lucas Lesgart, emitió un comunicado para informar a la sociedad lo resuelto por el personal y detallar los servicios públicos prestados ayer.

Endurecen el reclamo

Pero el foco de conflicto de mayor envergadura tiene como escenario la localidad de Maciel donde Marucco, quien en su segundo día como interventor de la administración local, tomó la decisión de cesantear a cinco empleados, lo que enervó los ánimos y se tradujo en un endurecimiento de la protesta.

El flamante funcionario, que el próximo 10 de diciembre asumirá el cargo de jefe comunal, había anticipado la «necesidad» de hacer recortes ante la crítica situación financiera y no tardó en avanzar.

«Ya notificamos al secretario general de la Festram, Claudio Leoni, sobre el atropello que está haciendo el interventor», indicó ayer el referente sindical de la Asociación de Trabajadores Municipales (Adetram), Carlos Ramírez.

Y en esa misma línea afirmó que «mañana (por hoy) viene la federación sindical a Maciel y vamos a pedir la destitución de este interventor».

En Funes también

En tanto, los trabajadores afectados a la recolección de residuos en Funes decidieron disminuir las horas de trabajo para el normal desarrollo del servicio porque «no están cobrando a término los salarios», según indicaron en una nota remitida al Ejecutivo.

Fuente: La Capital