Los constituyentes chilenos discutirán desde este martes los artículos de la nueva Carta Magna

La Convención Constitucional tiene nueve meses que podrían extenderse hasta un año para completar su objetivo. En los seis primeros se ha dedicado a construir una institucionalidad desde cero.

La Convención Constitucional tiene nueve meses que podrían extenderse hasta un año para completar su objetivo. En los seis primeros se ha dedicado a construir una institucionalidad desde cero.

La Convención Constitucional de Chile iniciará este martes la discusión sobre los artículos de la Carta Magna que reemplazará a la legada por la dictadura de Augusto Pinochet (1973-90) y que será plebiscitada este año, durante el mandato del presidente electo, Gabriel Boric. Instalada el pasado cuatro de julio, la Convención surgió de las protestas sociales estalladas en octubre de 2019, que jaquearon el modelo económico neoliberal que tornó a Chile en un país considerado económicamente ejemplar en la región, pero que escondía profundas desigualdades. Las multitudes que tomaron las calles chilenas señalaban a la actual Constitución como origen de la desigualdad y reivindicaban un nuevo modelo de Estado que garantice la salud pública, la educación universal de calidad o una mejora de las pensiones.

Una Convención «en pie y funcionando»

La Convención «llega a instalarse un poco a tropezones entre medio de los otros poderes constituidos (…) La Convención Constitucional está en pie, funcionando, con todas sus instituciones internas plenamente conformadas y toda la orgánica interna necesaria», dijo su vicepresidente, Jaime Bassa, profesor de Derecho Constitucional de la Universidad de Valparaíso.

El cuerpo está compuesto por 155 miembros elegidos por la ciudadanía en 2021 de forma paritaria y con escaños reservados para pueblos indígenas, un hito «especial y único en la historia democrática de Chile», dijo Bassa. «Es una forma de ejercicio de un poder político para lo cual la institucionalidad no estaba preparada», afirmó el vicepresidente, quien junto a la presidenta, la académica mapuche Elisa Loncón, conforman la mesa directiva.

La Convención Constitucional tiene nueve meses que podrían prorrogarse hasta un año, según Bassa, para completar su cometido. En sus seis primeros se ha dedicado a construir una institucionalidad desde cero. «Está marchando incluso sobre la expectativa o los primeros augurios que hubo sobre el proceso constituyente», indicó la profesora de Derecho de la Universidad Diego Portales, Leslie Sánchez.

Tanto los ciudadanos como los constituyentes han podido presentar propuestas que serán debatidas a partir de ahora. «Uno espera que el poder constituyente sea capaz de llevar adelante ese acto de reafirmación existencial que significa que un pueblo reclame para sí la titularidad del poder político», destacó Bassa en sus últimos días como vicepresidente.

«El trabajo que ahora viene es un poco más técnico, quizás menos simbólico que la instalación», señaló el abogado constitucionalista, Sebastián Zárate. «Se deben mantener ciertos equilibrios de legitimidad política respecto al origen ideológico de cada uno de ellos, paritaria e idealmente representación de pueblos originarios», explicó Zárate sobre la nueva presidencia, que de nuevo será elegida entre los 155 constituyentes.

Nueva mesa directiva
De acuerdo a un cronograma publicado el sábado primero de enero, la Convención Constitucional también elegirá este martes a la nueva mesa directiva. La convocatoria comenzará con una cuenta pública sobre la gestión realizada por el equipo que preside Loncón, a cargo de las vicepresidencias adjuntas.

Posteriormente, Bassa y la presidenta del organismo redactor tendrán espacio para dar un discurso al término de su período en el mandato. Tras ello, se llevarán a cabo las elecciones para sus dos cargos que quedarán vacantes, para lo cual cada convencional será llamado a sufragar por orden alfabético.

«Trabajamos con mucha fuerza, mucha autogestión, fuimos construyendo sobre la marcha y habiendo pasado los seis meses, luego de esos días, podemos mirar con mucha satisfacción el trabajo que se ha hecho», explicó Bassa. Su compañera en la mesa directiva, Loncón, manifestó que «es un acto de generosidad política y de extender la participación a otros sectores».

En declaraciones recogidas por el diario digital El Mostrador, Loncón dijo que «quienes lideren van a ser mujeres y eso me tiene bastante contenta por el liderazgo de la mujer en la política que emergió en este proceso». La lingüista mapuche aseguró que cualquier mujer que sea elegida tiene que «mantener lo que ya está instalado como la plurinacionalidad, paridad, diversidad, descentralización y los derechos que estamos incorporando como los de la madre tierra».

Una de las cartas que más fuerte suena para presidir la segunda etapa del organismo es el de la socialista Ramona Reyes. Ella fue la primera alcaldesa mapuche y lo hizo conduciendo la comuna de Paillaco. Reyes aseguró que el llamado Colectivo Socialista no irá por los votos de la derecha. En cambio, quien estuvo conversando con todos los sectores es la constituyente y periodista Patricia Politzer, aunque sus posibilidades perdieron fuerza en los últimos días.

Entusiasmo por el cambio de rumbo
Bassa, por su parte, confía en que además del trabajo realizado en los primeros seis meses, la Convención Constituyente se beneficiará del nuevo presidente electo, el joven izquierdista de 35 años Gabriel Boric, quien asumirá el próximo 11 de marzo. Se queja de que el vigente mandatario, el conservador Sebastián Piñera, «había estado más bien en contra» del proceso constituyente.

«Se abre a una etapa distinta en la etapa de cierre, con un presidente que apoyó el proceso constituyente y que va a garantizar también la autonomía de la Convención para poder llevar esto a buen puerto», afirmó Bassa.

El 15 de noviembre de 2019, en medio de las protestas más violentas de la revuelta social, que dejó 34 muertos, todo el Parlamento de Chile, salvo el Partido Comunista, acordó convocar un referéndum para decidir si se redactaba una nueva Constitución. Boric lo firmó como diputado, lo que le valió críticas incluso de su propio partido.

Su compromiso con el proceso institucional para cambiar la Carta Magna también quedó reflejado tras vencer el pasado 19 de diciembre en las elecciones. «Esto es un tema de Estado, de largo plazo. Todos tenemos que poner lo mejor de nosotros mismos (…) si le va bien a la Convención le va bien a Chile», dijo Boric al visitar la institución dos días después de su triunfo.

Fuente: Página 12