Los desocupados del San Isidro piden recuperar el trabajo

Esperan que el Ministerio de Trabajo los convoque a una audiencia con los nuevos dueños tucumanos.

Esperan que el Ministerio de Trabajo los convoque a una audiencia con los nuevos dueños tucumanos.

El cimbronazo fue grande en enero de este año cuando el peruano Grupo Gloria decidió ponerle un candado al ingenio azucarero San Isidro, de 258 años, dejando sin trabajo directo a 750 empleados (a quienes les pagó solo el 50% de la indemnización). Este cierre provocó en simultáneo el derrumbe de todas las actividades económicas y comerciales de la región que giraban en torno de esta industria de Campo Santo.

Después de medio año de pesares, negociaciones e incertidumbre, se sabe que el ingenio le pertenece ahora al Grupo Los Balcanes, liderado por el empresario tucumano Jorge Rocchia Ferro, quien tendría en sus planes inmediatos reabrir esta industria para convertirla en una nueva potencia, como ha hecho con todo lo que emprendió en su vida junto con su esposa, la abogada Catalina Lonac. Ambos son dueños de tres ingenios, una universidad y al menos dos hoteles.

Los que esperan con el dolor de la desocupación y con la incertidumbre de lo que vendrá, son los 750 trabajadores que quedaron cesantes. Ellos sueñan con estar mañana mismo poniendo el cuerpo en este empleo que nunca imaginaron perder. En este sentido, poco se sabe de las decisiones que tomará el nuevo dueño, aunque el tiempo apremia para que esta zafra 2018 no esté perdida, y Rocchia Ferro lo sabe.

Mariano Cuenca, secretario general del Sindicato de Obreros y Empleados del Azúcar San Isidro (Soseasi) y flamante secretario general de la seccional Gemes de la Central de Trabajadores de la Argentina Autónoma (CTA), dijo: “La venta del ingenio renueva nuestras esperanzas porque esperamos que los nuevos inversores puedan hacer uso del potencial del San Isidro que es el motor económico de la región, esperamos que crezca y que con él crezca también la fuente de trabajo. Pero en realidad a nosotros nadie nos anunció nada oficialmente, por eso desde el sindicato enviamos una nota al Ministerio de Trabajo de la Provincia pidiendo una audiencia con los nuevos dueños, sabiendo que tienen la intención de reabrir y producir”.

Agregó: “Nos alivia saber que el empresario Rocchia Ferro tiene experiencia en el rubro y esperamos que pueda hacer crecer esta industria a la par de la ocupación de mano de obra, dando trabajo a muchos más de los 750 que fueron despedidos. Desde ya, para lo que venía produciendo el ingenio es necesaria esa cantidad de personal. Nosotros vamos a celebrar cuando estemos todos en nuestros puestos de trabajo. Esperamos que el Ministerio de Trabajo de Salta nos convoque”.

Sobre la situación que atraviesan en Campo Santo, el dirigente dijo: “Hay una gran recesión desde que una multinacional extranjera tomó la decisión sorpresiva de cerrar el único polo productivo y económico del departamento, dejando a una región devastada. Hay cientos de padres de familia que no tienen para poner el pan en la mesa, y que viven de changas desde enero. Cuando cerraron la empresa, el Grupo Gloria inventó una crisis para abaratarse los costos de despidos, pagando el 50% de las indemnizaciones. Por eso se está reclamando por vía judicial que paguen lo que corresponde a un cierre definitivo”.

Sobre si la zafra aún es posible, Cuenca dijo: “Todavía se puede, la materia prima la tenemos. Nos llevaría 25 días el armado del trapiche para lle var adelante la molienda”.

Fuente: El Tribuno