Los intendentes de Chubut pidieron la vigencia de Ley de Emergencia

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El gobernador de Chubut se reunió ayer con todos los intendentes, ante quienes expuso la realidad económica de la provincia, definida como «crítica». Solicitó así el apoyo para implementar la Ley de Emergencia Económica que habilita un nuevo endeudamiento por 650 millones de dólares. A su turno, los intendentes expusieron los requerimientos en materia de inversión para cada localidad y las diversas situaciones financieras, donde las dificultades para afrontar el pago de sueldos y aguinaldos fue el denominador común.

«A mí como intendente me interesa que el Estado provincial funcione. El debate sobre la ley lo tienen que hacer los diputados. Ellos verán cuál es el mecanismo más conveniente; si hay otro o cómo lo hacen. Lo que nosotros necesitamos es que el Estado provincial funcione para poder hacer frente a todas las obligaciones y terminar las obras», planteó Sergio Ongarato, intendente de Esquel, quien participó ayer junto a sus pares de toda la provincia de un primer encuentro con Mario Das Neves tras su asunción. En ese marco, el gobernador manifestó la realidad económica provincial y argumentó que la ley de emergencia es un requisito para poder solucionar la coyuntura.

En ese mismo contexto, cada intendente expuso la realidad de sus ciudades, que en el caso de Esquel –por ejemplo- requiere de una serie de obras de infraestructura vial, de servicios y sobre el acueducto, aunque preocupa puntualmente el índice de desocupación y la deuda que Provincia mantiene con la comuna a raíz del pago de sueldos a organismos de esa esfera que debió afrontar la Municipalidad para garantizar su funcionamiento.

Ongarato puntualizó que suman $800.000 los dineros adeudados, ya que con dineros municipales se efectuó el pago de salarios provinciales durante los últimos meses del año.

«Tenemos un problema en Esquel de deudas heredadas del gobierno provincial, por el que las empresas constructoras están prácticamente paralizadas; han despedido a todo su personal; las obras no se ejecutan y más allá de eso hay mucha gente que terminará pidiendo la ayuda municipal para poder vivir. Nos interesa mantener las fuentes de trabajo de la gente», expuso el intendente esquelino para indicar que las ofertas laborales en la zona giran en torno a la obra pública en verano y las actividades forestales en invierno, y que ambas están paralizadas, con lo que se considera que el nivel de desocupación rondará el 20%.

En materia de obra pública, en tanto, la ciudad cabecera de la comarca cordillerana requiere la terminación de la ruta 259 que conecta con Chile, país que ya pavimentó su parte y falta que Chubut concrete la suya para generar el corredor binacional.

También está pendiente la ruta 71 que comunica con el Parque Nacional Los Alerces, con un sector ya pavimentado, aunque no el interior del parque, obra que definió como «paralizada». El acueducto es otra obra pendiente en Esquel, ciudad a la que le falta agua pese a ser cabecera de una zona surcada de espejos. Las cañerías sufren roturas frecuentes y cada vez que sucede, toda la población queda sin suministro.

SUELDOS Y AGUINALDOS

El pago de salarios y aguinaldos representa una gran dificultad para la mayoría de las comunas y municipios chubutenses, según quedó evidenciado ayer. Luis Juncos, intendente de Rada Tilly, planteó que su Municipalidad podrá afrontarlo «con mucho esfuerzo», aunque no se pagará un bono de fin de año a los trabajadores.

«Hay una marcada necesidad en todos los municipios con problemas económicos; se va a terminar muy mal el año y va a ser difícil el comienzo del próximo», resumió.

Respecto de la emergencia económica, Juncos consideró: «la herramienta está dentro de las potestades del Estado. Hay acompañamiento de los intendentes y a partir de ahora hay que seguir trabajando y discutiendo cosas importantes. Lo que ha dejado claro el gobernador es que las elecciones han terminado, que las posiciones partidarias han terminado, y que él va a respetar la autonomía y las decisiones de cada municipio; eso da tranquilidad a todos».

En cuanto a las obras pendientes, señaló que «nada está garantizado», y que mientras su municipio culminó ayer con todas las gestiones administrativas vinculadas a la planta de tratamiento de líquidos cloacales, tras obtener la aprobación del Tribunal de Cuentas Provincial, el expediente será girado ahora a Buenos Aires para poder avanzar con la firma del contrato.

En cuanto a las ejecuciones que dependen de Provincia, planteó que algunas están paralizadas por falta de pago, como el pluvial de la zona sur, y otras ya están adjudicadas esperando continuidad, como la obra energética y la ampliación de la Escuela 217.

Fuente: El Patagónico