Los rosarinos se suman al canje de residuos reciclables por verduras orgánicas
29/08/2015 MUNICIPIOS
Canje saludable. Quienes llevaron residuos reciclables los canjearon por verduras o crédito para la tarjeta sin contacto.
Los intercambios se realizan dos veces por mes, en diferentes puntos de la ciudad. La próxima oportunidad de sumarse será el 11 de septiembre, en plaza Las Heras, de 9 a 12.
Como una forma más de tentar a los rosarinos para que se sumen a la separación de residuos, el municipio lleva un año realizando la campaña Canje Saludable, que ayer se concretó en la plaza del Foro (Oroño y Balcarce). Allí, a cambio de una bolsa de materiales reciclables, los vecinos recibieron un bolsón de verduras orgánicas o 30 pesos de crédito en la tarjeta Sin Contacto para el transporte público. Desde el inicio de la iniciativa, se concretaron 27 canjes, se recolectaron más de 40 toneladas de materiales y participaron más de 9 mil personas que aportaron un promedio de 3,5 kilos de residuos cada uno.
Los intercambios se realizan dos veces por mes, en diferentes puntos de la ciudad. La próxima oportunidad de sumarse será el 11 de septiembre, en plaza Las Heras (Diamante y Regimiento 11), de 9 a 12..
«Reforzar la conciencia ambiental y generar un cambio cultural para entender que los residuos que separamos se transforman en materiales reciclables» es uno de los principales objetivos que destacó la subsecretaria de Medio Ambiente de la Municipalidad, Cecilia Mijich, y apuntó que además del «incentivo» en cada campaña los vecinos se llevan información.
Desde el inicio de la campaña, hace exactamente un año, se concretaron 27 canjes y sólo en ese espacio se lograron recolectar más de 40 mil kilos de materiales, entre los que se cuentan papel, telgopor, envases plásticos y de vidrio, y metales.
Sólo en 2015, cada canje convocó a más de 500 personas, y en lo que va del año fueron más de 9 mil los vecinos que se acercaron a la convocatoria, aportando un promedio de 3,5 kilos de materiales cada uno. A cambio, se llevaron un bolsón de verduras agroecológicas aportadas por el Programa de Agricultura Urbana, y otros dos mil optaron por recibir una carga de 30 pesos en la tarjeta Sin Contacto.
Qué se tira. Un estudio de «Caracterización de Residuos» que llevó adelante el municipio durante el año pasado reveló que un hogar de la ciudad genera un promedio de tres kilos de residuos reciclables por semana.
Es a partir de ese estudio que se estima que la separación de residuos «reduce cerca de un 30 por ciento» la cantidad de desechos que terminan en los contenedores de la vía pública.
El mismo relevamiento indica que más del 58 por ciento de los residuos son orgánicos y detalla que entre los materiales recuperables, los rosarinos arrojan mayoritariamente plásticos (11,9 por ciento), papel (9 por ciento), vidrios (4,9 por ciento), cartones (4,5 por ciento), metales (1,4 por ciento), textiles (1,4 por ciento) y materiales combinados (1,2 por ciento), entre otros.
Informáticos. La recolección de residuos informáticos, CPU, notebooks, teclados, monitores, mouses, parlantes, impresoras, cables y routers, también continúa todos los últimos viernes de cada mes en los centros municipales de distrito como los sábados, en Ricchieri 1675.
Comenzada en 2011, la campaña viene sumando vecinos y sólo el año pasaron participaron más de un millar de rosarinos.
Así, también se viene incrementando el número de artefactos entregados que se inició en 2011 con 429, saltó abruptamente a más de tres mil en 2012, se incrementó a más de 4.100 en 2013 y creció a más de cinco mil el año pasado.
Este año, se espera que vuelva a dar el salto, ya que sólo hasta julio se recibieron 4.287 aparatos.
Además de lograr que los materiales potencialmente peligrosos que contienen los residuos informáticos se dispongan en un relleno de seguridad, la recolección tiene también una pata social, en la que participa la Subsecretaría de Economía Solidaria.
Se trata del emprendimiento «Pajarito Remendado», que se lleva adelante desde el año pasado en el barrio Las Flores, donde se recuperan parte de los materiales para su reutilización, su reciclado o su venta.