Maduro amplía el cierre de frontera con Colombia y envía más tropas

Forzado regreso. Colombianos debieron emprender el regreso a su país tras ser expulsados de Venezuela.

Forzado regreso. Colombianos debieron emprender el regreso a su país tras ser expulsados de Venezuela.

La crisis bilateral ya lleva 19 días y provocó miles de desplazados. La medida del líder venezolano afecta a varios municipios del Estado de Zulia, donde serán desplegados unos 3.000 efectivos.

 

El presidente venezolano, Nicolás Maduro, ordenó el despliegue de 3.000 efectivos militares más y el cierre de un nuevo paso de la frontera con Colombia, donde el gobierno reportó ayer «absoluta tranquilidad», en medio de una crisis con el país vecino. En una reunión con sus ministros en el palacio de gobierno, transmitida por televisión la noche del lunes, el mandatario conminó al presidente colombiano, Juan Manuel Santos, a dialogar sobre la situación fronteriza.

Luego de afirmar que está dispuesto a «estrechar la mano» de su homólogo colombiano, anunció que elevaba el número de militares venezolanos en la frontera con otros 3.000 efectivos en tres municipios del Estado de Zulia, y que cerraba el importante paso limítrofe de Paraguachón, en el extremo norte de la frontera entre ambos países. «He decidido proceder al cierre del paso fronterizo de Paraguachón en el Estado Zulia», dijo, y declaró el estado de excepción en los municipios zulianos de Mara, Guajira y Almirante Padilla.

Acusaciones. Sin embargo, Maduro volvió a acusar a Santos de formar parte de una supuesta conspiración llevada adelante en Colombia para derrocarlo. «Desde Bogotá se conspira para destruirme y destruir la revolución bolivariana; no podrán ni lo uno ni lo otro; está a tiempo todavía, presidente Santos, de rectificar todas las campañas de odio y de mentiras que ha permitido que circulen y que en sus declaraciones repite; ¿usted cree que puede destruirme a mí y a la revolución bolivariana?», sostuvo.

El vicepresidente venezolano, Jorge Arreaza, informó ayer que la zona de Paraguachón ha permanecido en «absoluta tranquilidad» desde el anuncio y agregó que las autoridades permitirán el libre tránsito por la frontera de los wayuú, la tribu indígena que habita la región.

En el Estado de Táchira en Venezuela, también fronterizo con Colombia, ya había 5.000 militares desplegados en zonas de seguridad desde mediados de agosto, cuando se inició el cierre unilateral de la frontera por orden de Maduro.

Ataque. Caracas tomó la decisión de ese primer cierre tras un ataque a militares venezolanos durante una operación anticontrabando, que el mandatario atribuyó a «paramilitares colombianos».

No obstante, el conflicto bilateral escaló cuando ambas cancillerías llamaron a consultas a sus embajadores en medio de acusaciones de violaciones de los derechos humanos de los afectados. Según estimaciones de la ONU divulgadas ayer, unos 20.000 colombianos se han visto afectados por la actual crisis fronteriza con Venezuela, entre los que se cuentan 1.467 deportados y más de 18.000 que han huido por temor a ser expulsados.

En medio de acusaciones de las partes, el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, afirmó ayer que no responderá a insultos y advirtió que no se dejará provocar, en una clara referencia a la decisión de su par venezolano, Nicolás Maduro, de ampliar el cierre de la frontera.

Horas después de que Maduro ordenara el cierre del paso entre el departamento colombiano de La Guajira y el Estado venezolano de Zulia, y en medio de la crisis fronteriza que cumple 19 días, Santos recalcó que desde su gobierno se reafirmarán los «principios y valores» para evitar conflictos. «Somos un gobierno decente; un gobierno que respeta las leyes nacionales e internacionales, que respeta las diferencias; un gobierno que cuando llegan insultos no va a responder a ellos porque hay una frase que usamos mucho en mi gobierno: a palabras insensatas, oídos sordos», dijo Santos durante una vista al departamento de Cauca (suroeste). «Este es un país que cree en la libertad. En la democracia, pero no en las democracias de papel. En la que respeta la independencia de los poderes. Aquí hay un Congreso que también es independiente. Aquí respetamos la libertad de expresión», puntualizó.

Por su parte, el ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, consideró que las recientes declaraciones de Maduro no contribuyen a incentivar el diálogo para salir de la crisis que ambas naciones viven a raíz de los cierres fronterizos ordenados por el presidente venezolano.

Argentina, Uruguay, Brasil, Ecuador y Nicaragua, así como el Papa Francisco y la Organización de Estados Americanos (OEA) han pedido a ambos gobiernos darle una salida a las tensiones a través del diálogo.

Fuente: La Capital, Rosario