Mar del Plata: Suspendieron el desalojo de la Boston y se abre una esperanza para los trabajadores

Por pedido del propio propietario del local, quedó sin efecto la medida judicial. Desembarcaría otra empresa y podría incorporar a los empleados que mantienen la toma.

Por pedido del propio propietario del local, quedó sin efecto la medida judicial. Desembarcaría otra empresa y podría incorporar a los empleados que mantienen la toma.

Tras varias horas de tensión, con una importante convocatoria para respaldar a los trabajadores, la justicia dejó hoy sin efecto el desalojo del local de la confitería Boston, ubicado en Varese. En el lugar, permanecen desde más de 200 días, 14 trabajadores que tomaron el local luego de ser despedidos por los propietarios de la tradicional firma. Para ellos, a partir de lo sucedido ayer, se abre una nueva expectativa. Una firma gastronómica está interesada en el local y hay una posibilidad de que empleen a los trabajadores, según informaron desde el sindicato de Gastronómicos.

“Hay dos empresas interesadas en el lugar y esperamos tener novedades en los próximos días”, contó la secretaria general del Sindicato de Gastronómicos, Nancy Todorof quien destacó la importancia de que no se haya realizado el desalojo.

El miércoles pasado, los trabajadores habían sido notificados que la doctora Patricia Gunsberg, a cargo del juzgado en lo Civil y Comercial Nº9 de Mar del Plata, había ordenado el desalojo del local, previsto para el 26 entre las 10 y las 12. Los empleados anunciaron que iban a resistir la medida y convocaron a la comunidad marplatense a que se sumen para evitar el desalojo.

Al mediodía, un oficial de justicia, que llegó al lugar a las 12,30 para notificar el desalojo, en un ambiente en el que además de los trabajadores, habían representantes del sindicato de Empleados de Comercio, la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (UTHGRA), concejales y la misma CGT regional Mar del Plata comenzó a deliberar con la abogada de los trabajadores y representante de la UTHGRA, Selena Marinelli , y autoridades de la fiscalia.

Tras tensos diálogos con el ministerio público, un llamado de la jueza al oficial de justicia frenó la acción judicial por pedido del propio propietario del local, que durante más de 10 años alquiló la confiteria Boston.
Tras la decisión, la abogada Marinelli comunicó a la prensa que los propietarios del local decidieron suspender por el momento el desalojo de los trabajadores: “Esto es una muy buena noticia ya que abre nuevos canales de comunicación con los dueños”, dijo la letrada.

“El oficial de justicia nos anunció que la orden de desalojo fue suspendida a partir de un propio pedido del dueño del local, que había impulsado originalmente la solicitud de desalojo. “El costo social que iban a pagar era muy grande”, consideró.

“Es más, la policía en ningún momento se hizo presente, por lo que uno por experiencia considera que había ya una voluntad de que no haya enfrentamientos. Esto es claramente un intención de ambas partes al dialogo”, expresó.
“Estoy absolutamente segura de que hoy no se llevó a cabo este desalojo por esta masiva resistencia y apoyo que tuvieron los trabajadores por parte de concejales, gremialistas y por los propios marplatenses, que salieron a apoyar para que no se pierdan las fuentes de trabajo”, expresó la abogada de UTHGRA, Selena Marinelli
Tras el anuncio, los trabajadores y las organizaciones y gremios presentes se abrazaron y celebraron la medida.

El conflicto

En ambas sucursales los trabajadores llevan más de 200 días de lucha, vendiendo al paso café, medialunas, pan dulces y viandas, para poder llevar un plato de comida a sus familias.

La confitería Boston fue fundada en 1958 y se hizo famosa por sus medialunas y pastelería y llegó a tener 6 locales, cuando fue adquirida por un empresario austríaco y dos marplatense en 2016, quienes prometieron inversiones para abrir sucursales.

En enero de 2018, comenzaron a cerrar sucursales y a pagar los sueldos en cuotas, hasta que en abril pasado, dejaron de pagar los sueldos y comenzaron a echar empleados sin pagar sus respectivas indemnizaciones.

Fuente: La Capital