Revalorizan los cultivos andinos en Tumbaya

En Raya Raya hubo un taller y una muestra de platos regionales elaborados con productos cosechados en la zona.

En Raya Raya hubo un taller y una muestra de platos regionales elaborados con productos cosechados en la zona.

Mantener la cultura de los ancestros y revalorizar los cultivos andinos es uno de los objetivos de la comunidad de Tumbaya Grande y sus alrededores y es por ello que días atrás, realizaron un encuentro de productores donde a través de talleres, elaboración de platos regionales y música no dejan que las tradiciones heredadas se pierdan.

La actividad que se realizó el último viernes fue organizada por el semillero comunitario de Raya Raya en coordinación con el Inta-Hornillos, Ipaf NOA, la Comisión Municipal de Tumbaya y la Tecnicatura Superior en Cocina Regional y Cultura Alimentaria.

Desde las 9 arribaron los productores de la zona, talleristas e invitados al paraje de Raya Raya, específicamente a la casa de la familia de Néstor Vilca, distante a unos 6 kilómetros de Tumbaya Grande siguiendo por un camino que se desvía de la ruta nacional N° 9 luego de atravesar la localidad de Tumbaya.

Ante un paisaje de cerros coloridos y bajo la sombra de los árboles frutales, inició el taller de cultivos andinos que fue dictado por el productor Néstor Vilca, la ingeniera Magda Choquevilca y técnicos del Inta. Participaron pequeños alumnos de la escuela primaria 377 de Tumbaya Grande y estudiantes de la Agrotécnica de Hornillos.

Atentos e interesados en el tema, escucharon sobre la variedad de papines andinos, aprendieron sobre las más de 40 clases de papas que tenían a la vista, exhibidas en una mesa, como así también sobre las distintas variedades de semillas de poroto. Todas producidas en tierras de la zona.

El taller se extendió hasta cerca del mediodía mientras los alumnos de la Tecnicatura en Cocina Regional y Cultura Alimentaria preparaban exquisitos platos regionales con los productos cosechados por los productores como papas andinas, porotos, harina de maíz, choclo, queso de cabra, quinua, entre otros.

Una vez que culminaron con el proceso de transformación de la materia prima expusieron las exquisiteces en una mesa, bajo la sombra de las plantas de duraznos para que todos los presentes pudieran degustarlos. Al mismo tiempo, los sonidos del erke, aquella melodía antigua y andina, resonaba haciendo eco y amenizando la jornada.

Combinando todas estas partes de la cultura, el conocimiento andino, la gastronomía local, la música, el valor por la tierra y los cultivos, y pensando en aunar esfuerzos para seguir trabajando en ello, compartieron un almuerzo con platos y bebidas como jugo de poroto, durazno y quinua, milanesas de queso de cabra rebozadas en quinua, pan de poroto, guisado de papas, mazamorra de quinua, crema de papa morada, alfajores de poroto, albóndigas de queso y papa, potaje de porotos, empanadas de harina de maíz morado, entre otros.

El comisionado municipal, Hugo Mamaní, luego brindó algunas palabras en las que destacó que “la siembra y la cosecha de todas las frutas y verduras fue comunitaria en esta zona, por eso no dudamos en apoyar a los productores desde el municipio. Para nosotros es una cuestión primordial porque creemos que a los hermosos paisajes, los cultivos tradicionales hay que sumarle la producción de la gastronomía para poder realizar un producto turístico en beneficio de todos los vecinos de la zona”. “Agradezco a todos los productores que vinieron, a la Secretaría de Economía Popular, a los técnicos del Inta de Hornillos, a los alumnos de las escuelas, a Fernando Dupont que nos visita, a Magda Choquevilca de la Tecnicatura de Tumbaya, y por supuesto a Néstor Vilca y a los que impulsaron el semillero que vienen trabajando en sus cultivos”, agregó.

Por su parte, Rubén Daza, secretario de Economía Popular, quien asistió también para dar una buena noticia a los productores locales, sostuvo que “a los productores que realizaron los procesos formativos de injerto, poda, plagas, que estuvieron trabajando, desde la Secretaría queremos mantener la continuidad de esos conocimientos que adquieren en talleres para que después continúen con la venta de su producción, por eso tenemos fondos disponibles del fondo vender, pueden estar exportando sus papas, dulces, quinua”. Finalmente, el anfitrión de la casa y productor de la zona, Néstor Vilca, expresó con mucho orgullo “gracias a todos los que están participando de este encuentro. Para nosotros es muy importante llevar adelante nuestra producción, no solamente la papa, que ahora tenemos en la zona 40 clases diferentes de papines, sino también porotos, quinua, que estamos produciendo. Nos falta algo que es la transformación de nuestra materia prima, por eso tenemos que empezar a soñar, tenemos los cultivos, los paisajes, por eso vamos a seguir trabajando para que esto no se pierda y se lo dejemos a nuestros hijos para que valoren lo que hacemos”.

Fuente: El tribuno